[Cine] The Martian (2015)

Cine

The Martian (2015); vista el 20 de octubre de 2015.

Sí “el marciano” en inglés y no “Marte (The Martian)”, porque la he visto en versión original. Que es como hay que ver las películas, especialmente si nos regalan una interpretación como la de esta que hoy comento. Una película que os ya adelanto sirve para reconciliarse con su director, Ridley Scott, que llevaba muchos, muchos, muchos, muchos años decepcionándonos, después de su época dorada en los años 80.

Creo que a estas alturas, con la publicidad que le han dado al filme, es conocido por todos los aficionados al cine que la cosa va de un astronauta, Mark Watney (Matt Damon), que es abandonado, dado por muerto, después de un accidente en la superficie del planeta rojo, cuando su equipo se ve obligado a abandonar una misión por una peligrosa tormenta que pondría en peligro su capacidad de retorno. Pero por una serie de circunstancias, Watney, el botánico de la misión, sobrevive al accidente y se toma en serio lo de sobrevivir en la superficie del planeta hasta la llegada de la siguiente misión tripulada a Marte, cuatro años después. Cosa difícil. Pero en la Tierra se dan cuenta antes de que está vivo, e intentarán rescatar al científico.

Si descontamos los matorrales,...

Si descontamos los matorrales,…

Vamos a dejarlo claro. Esto es un entretenimiento de clase superior. Las casi dos horas y media de película se me pasaron sin sentir. No hay complicaciones filosóficas ni más angustias de las necesarias para hacer la supervivencia un poquito más difícil de lo que es y la película aguante esas dos horas y media sin aburrir. El mensaje está claro. Viva la ciencia, viva la capacidad de pensar y aplicar el conocimiento científico, la ciencia nos puede salvar de nuestros propios desastres. Lo cual me parece un buen mensaje. Y luego, un poco de buenrollismo general, un poco ingenuo en el mundo en qué vivimos. O quizá planteado como tal, convirtiéndose Scott en un Capra de la ciencia ficción, para contrarrestar el exceso de egoísmo del mundo actual.

Todo ello aderezado por unas cualidades técnicas superiores. Montaje, fotografía, una banda sonora muy animada a base de música de los años 70, y una demostración de que Scott tiene oficio de sobras para hacer grandes espectáculos visuales. Cosa que demostró por ejemplo en su última película de ciencia ficción, pero que sin embargo hacía aguas en por todos los demás agujeros.

... y las construcciones de origen claramente humano...

… y las construcciones de origen claramente humano…

Y como guinda del pastel, un actor habitualmente poco expresivo como Damon, que para mí sólo había destacado realmente en su papel como Jason Bourne, destapa su tarro de las esencias y nos muestra su capacidad para hacer creíble una situación muy muy muy difícil. Además del protagonista, una pléyade de secundarios excelentes, Kristen WiigJeff DanielsSean BeanKate MaraChiwetel Ejiofor, y otros varios que también lo hacen muy bien, y de lo que sólo nos queda la queja, como ya sucedió en la película de ciencia ficción del año pasado, de que la estupenda Jessica Chastain sale demasiado poco.

Parece que se ha puesto de moda que cada año no pongan en otoño una película de ciencia ficción seria y bien hecha. Cosa de lo que no me quejo en absoluto. La de este año me ha parecido estupenda. Y es una demostración palpable de que se puede hacer buenísimo cine de acción sin necesidad de mamarrachos con disfraces de colores, o monstruos extraños, o protagonistas testosterónicos inexpresivos haciendo tonterías con coches, motos, aviones, o lo que sea. Sinceramente, estoy encantado.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ****
... no es difícil imaginar en nuestras áridas tierras de Aragón los paisajes marcianos.

… no es difícil imaginar en nuestras áridas tierras de Aragón los paisajes marcianos.

[Cine] 12 Years a Slave (2013)

Cine

12 Years a Slave (2013), 13 de diciembre de 2013.

Dejo constancia que tengo pendiente una entrada de recuerdo a algunas figuras del séptimo arte que nos han abandonado en los últimos días. EleanorPeterJoan, … los rigores del invierno están sentando fatal a los más veteranos de los rostros que han iluminado las pantallas de cine y nuestros sueños… Volveré a ello. De momento, comentaré la que posiblemente sea la película del año, cuyo título original conservo ya que la vimos en versión original subtitulada en castellano. En la cartelera española es posible encontrarla también bajo el título de 12 años de esclavitud.

En cualquier caso, con sólo tres largometrajes a cuestas, el norteamericano Steve McQuen (nada que ve con el magnífico actor de hace unas décadas), se está convirtiendo en uno de los directores más interesantes, más a tener en cuenta del panorama cinematográfico actual. Y nos trae una visión de la esclavitud en Estados Unidos, probablemente una de las más interesantes, honestas y realistas que el cine nos ha ofrecido. Más adelante profundizaré un poco en esto.

La historia que se nos cuenta está basada en el libro de memorias que Solomon Northup (Chiwetel Ejiofor), el personaje protagonista, dejó escrito de su experiencia cuando, siendo un hombre afroamericano libre en el estado de Nueva York a principios de la década de los años 40 del siglo XIX, mediante engaño fue secuestrado y convertido en un esclavo en el estado de Louisiana, donde fue obligado a trabajar carente de libertad en diversas plantaciones durante 12 años, hasta que pudo comunicar con su familia y conseguir su liberación.

Muchos años han pasado, y los Estados Unidos de hoy en día, Nueva York en particular, en cuyo estado vivía Northup, son un país más diverso y tolerante.

Muchos años han pasado, y los Estados Unidos de hoy en día, Nueva York en particular, en cuyo estado vivía Northup, son un país más diverso y tolerante.

No tengo la sensación de que haya un gran número de películas norteamericanas en las que la esclavitud sea el tema principal. Y no hay muchas en las que el tema esté tratado con rigor. Hay que tener en cuenta incluso, que no pocas producciones de Hollywood nos han pretendido transmitir una visión del sur de los Estados Unidos en el siglo XIX como de un lugar poco menos que paradisiaco, de caballeros de honor y damas elegantes, donde los esclavos trabajaban apaciblemente en las plantaciones convertidos al cristianismo, como en un escalón por encima de su estado semisalvaje en África. Esto ha sido así. Tuvieron que pasar décadas hasta que empezaron a surgir producciones realmente  críticas con la esclavitud en un país que tiene a gala la tradición democrática, y la igualdad de oportunidades para todos sus ciudadanos. Existen profundas contradicciones en un país en el que convivieron durante décadas una constitución modelo con un sistema económico basado en la esclavitud, y durante cien años más con sistemas de segregación racial legalmente sostenida en amplias zonas del país, sin contar con otras formas de segregación en la moral de la ciudadanía. Aun hoy en día, las diferencias socio económicas según el origen étnico son profundas, y los afroamericanos sufren menores niveles de riqueza, de salud, de seguridad, etcétera. Pero no todos los acercamientos a la cuestión de la esclavitud han sido eficaces o realistas. Tampoco han faltado las que han caído casi en el panfleto. Como si el problema no fuera lo suficientemente tremendo tal cual fue, sin necesidad de maquillarlo panfletariamente. Por ello, y como gran virtud de la película, McQueen nos ofrece un filme muy equilibrado, basado en unas memorias que seguramente tendrán sesgos, pero son un valioso testimonio, y que es capaz de evitar maniqueísmos en el conjunto de las personajes que aparecen, aunque inevitablemente el repugnante sistema social de los estados esclavistas dieron lugar a individuos que hoy nos causan profunda repugnancia y que se ven reflejados en el filme. Un filme técnicamente impecable en todos sus aspectos, fotografía, sonido, banda sonora, diseño de producción, y que no carece de atrevimiento y personalidad en sus encuadres, en su acercamiento a los personajes y a la situaciones.

La convivencia entre las diversas etnias parece mucho más fluida y normalizada.

La convivencia entre las diversas etnias parece mucho más fluida y normalizada.

Y si la factura técnica y realizadora del filme es de gran nivel, hay que decir el trabajo del británico Ejiofor es merecedor de un amplio reconocimiento. Gran capacidad para transmitir muchas cosas con muy pocas palabras; para que sintamos es hundimiento personal, junto con los momentos de esperanza, simplemente con la actitud corporal y personal. Impresionante también el trabajo de la desconocida Lupita Nyong’o en uno de los trabajos que más nos impresionan, en un acierto monumental de “casting”. Una tercera pata interpretativa fundamental es el personaje compuesto por Michael Fassbender, profundo foso de contradicciones, y personalización de todas las perversiones del sistema social que aun hoy en día probablemente envenena el profundo sur norteamericano. Perfectamente flanqueado eso sí por otros intérpretes con pequeñas pero significativas intervenciones como Paul Dano, una versatil Sarah Paulson, un desconcertantemente contradictorio Benedict Cumberbatch, o un comercialmente despiadado Paul Giamatti, sin que ninguno caiga en la inverosimilitud melodramática. Pequeño papel, aunque importante, el que se reserva para sí Brad Pitt, uno de los productores de la cinta. Pero hay muchos más pesonajes con sus intérpretes, cada uno aportando su grano de arena, y todos ellos funcionando en conjunto como una máquinaria de precisión.

Estamos sin duda ante la película del año, o al menos de la temporada, y de lo mejor que se ha rodado en los últimos 10 a 15 años en su conjunto. No me atrevo a darle la mayor nota en términos absolutos, porque quizá el guion, que no es malo en absoluto, podría haber planteado ciertas cuestiones o ciertos tiempos con un poquito más agilidad. No todo lo que cuenta es trascendental en sí mismo. Pero esto es por poner alguna pega. La película es muy buena, desde mi modesto punto de vista. Probablemente este año no dedique entradas al seguimiento de los óscar. Salvo la carencia de una actriz protagonista, me resulta difícil pensar, de lo que he visto hasta la fecha, alguna categoría en la que esta película no merezca su candidatura y probablemente el premio principal. Aunque aun han de llegar algunas películas con aspiraciones en la temporada de premios a la cartelera española.

Valoración

  • Dirección: ***** Tengo la sensación de que si sigue por este camino, estamos ante uno de los grandes directores de la época..
  • Interpretación: ***** Muy bien, todos. Un premio al elenco, y no sólo a los individuos.
  • Valoración subjetiva: ****  Totalmente recomendable, creo que le falta algún leve pulido para alcanzar el grado de obra maestra absoluta. Muy honesta.
Sin embargo, en el reino de lo políticamente correcto, no hace falta ser un lince para notar que la igualdad social es todavía una utopía. Pero no miremos la viga en el ojo ajeno, que en todas partes cuecen habas.

Sin embargo, en el reino de lo políticamente correcto, no hace falta ser un lince para notar que la igualdad social es todavía una utopía. Pero no miremos la viga en el ojo ajeno, que en todas partes cuecen habas.