[Cine] Tell it to the bees (2018)

Cine

Tell it tho the bees (2018; 33/20190627)

Estamos en el mes/semana/día del Orgullo. No sé exactamente el intervalo temporal que abarca esta celebración, todos ellos se pueden leer en las noticias, que comenzó como revuelta allá por 1969, hace 50 años, en el Greenwich Village de Nueva York, ante el acoso policial hacia el coletivo gai y otros colectivos relacionados con la diversidad en la orientación sexual y en la identidad del género que es propia del género humano, pese a lo que piensen aquellos sectores más conservadores de la sociedad. Como consecuencia de la progresiva liberalización del pensamiento, de las legislaciones y de las costumbres, cada vez hay más oportunidades para contar las historias de estos colectivos. En plural. Porque la diversidad humana se da en cualquier grupo, y las etiquetas cerradas corren el riesgo de poner siempre nuevas barreras. Nuevamente, los colectivos más conservadores de la sociedad se quejan de que en la actualidad los temas sobre la diversidad en la orientación sexual y la identidad de género están sobrerrepresentados. Bueno, no nos olvidemos que cuando se nos cuenta una historia de ficción, en los libros, en la televisión, en el cine, en el teatro, esta implica siempre un conflicto que desencadena el movimiento de esa historia de ficción. Y los colectivos de los que hablamos hoy no han andado escasos de conflictos; por lo tanto, probablemente no, no están excesivamente representados en la ficción cinematográfica.

La coqueta población de Culross, en el estuario del Forth, nos servirá para representar a la Escocia rural en la que transcurre la historia de la película de hoy.

Y en estas estamos con esta película británica firmada por Annabel Jankel, directora poco prolífica de la que yo no tenía referencias. Pero el reparto parecía razonablemente prometedor. Con Anna Paquin en el papel de la doctora Jean Markham, que vuelve a su pueblo natal en Escocia tras la muerte de su padre, para hacerse caso de su casa y de su consulta, y Holliday Grainger encarnando a Lydia, una joven madre de la posguerra mundial, con un hijo a su cargo (Gregor Selkirk), cuyo marido los ha abandonado para irse con otra mujer, ocasionando dificultades en su mantenimiento económico, y un cierto rechazo del resto del pueblo que ven en Lydia una extraña, alguien que no es del pueblo. Ambas mujeres se acercarán en sus dificultades, y entre ellas surgirá una atracción que complicará más la situación en una sociedad cerrada, rural, muy conservadora, en esa posguerra británica tintada de un horrible color gris mediocre.

Con la buena mano que tienen los británicos para las películas de época, con el buen oficio que tienen los intérpretes británicos, a poco que el guion estuviera un poco esmerado la película tenía que funcionar razonablemente bien. Sin embargo, no es así. La película es previsible, los personajes son superficiales, las situaciones son tópicas, y todo está tan milimétricamente organizado en el desarrollo de la historia, que falta corazón o hígados, según lo que toque en cada momento. No basta que haya una historia de amor entre dos mujeres, tiene que haber algo más a la hora de contarla para que interese, que una sucesión de lugares comunes, que tiene al final algo de pastiche, cuando se mezcla con una tremenda secuencia de un aborto provocado, que siendo de lo más interesante del filme, también se siente como forzado y un tanto sensacionalista. Ahí podría haber otra historia interesante, la de la joven Annie (Lauren Lyle), que se debería de contar con esmero y cuidado y no como oportuno (u oportunista) recurso argumental para ajustar el discutible final de la película por el lado de la doctora Markham.

Así pues, aunque correctamente interpretada, esta película está dirigida con oficio pero sin alma, y la historia acaba discurriendo sin pena ni gloria, con alguna escena de carácter preternatural con el tema de las abejitas, que te deja incómodo, ya que actúa prácticamente como un deus ex-machina que acaba por sacarte de la historia. Una historia que merecía mejor tratamiento.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: **

[Cine] Great Expectations (2012)

Cine

Great Expectations (2012), 3 de abril de 2012.

No contaba yo con ir a las salas de cine esta semana, por lo menos hasta el fin de semana. Pero un poco por casualidad, acabamos por entrar a la versión original de esta enésima adaptación de la obra de Dickens, que por supuesto también podemos encontrar en versión doblada en la cartelera española bajo el clásico título de Grandes esperanzas. La película viene firmada por Mike Newell, director que me produce sensaciones contradictorias.

Para quien no conozca el argumento, nos cuenta la historia de Pip (Toby Irvine/Jeremy Irvine), que huérfano de padres vive con la bruja de su hermana y el buenazo de su cuñado, el herrero Joe Gargery (Jason Flemyng). De niño, tendrá un encuentro con un huido de la prisión llamado Magwitch (Ralph Fiennes) al que ayudará, y comenzará a hacer visitas a una excéntrica solterona rica del vecindario, Miss Havisham (Helena Bonham Carter), que vive con su guapa sobrina Estella (Helena Barlow/Holliday Grainger), de quien quedará prendado el protagonista. Ya convertido en un joven, de repente recibirá la ayuda económica de un anónimo benefactor que a través de un abogado, Mr Jaggers (Robbie Coltrane), le llevará a convertirse en un convertirse en un caballero en Londres. A partir de ahí, algunos equívocos sobre la identidad del benefactor, el reencuentro con la fría y aparentemente desalmada Estella, convertida en una bellísima mujer, y el regreso de Magwitch, provocarán giro tras giro en su incipiente vida social.

No me extenderé mucho. Con una ambientación clásica muy cuidada, encontramos una producción que sin tener defectos notables, no aporta nada nuevo a las adaptaciones cinematográficas o televisivas de esta novela. La versión de Cuarón de 1998 por lo menos aportaba la novedad de su traslación a la época actual, aunque no me convenció mucho, y considerablemente más interesante fue la versión en tres episodios que la televisión inglesa realizó hace unos años en vísperas del bicentenario del nacimiento del escritor. Confieso no haber visto las adaptaciones más antiguas cinematográficas de la obra, particularmente la dirigida por David Lean, que parece que es la más interesante.

En cuanto a la interpretación, en líneas generales es entre correcta y buena para todos sus intérpretes, siendo quizá el más destacado Ralph FiennesHelena Bonham Carter está en un papel que parece que Dickens pensó para ella, pero también conlleva el caso que parece que siempre hace el mismo papel de excéntrica.

Bien. La película puede gustar sin duda a quienes gusten de los dramas de época. Pero no es mi historia favorita de los clásicos adaptados al cine. De hecho, el final no me acaba de convencer; me refiero al reencuentro final entre Pip y Estella. A partir de lo intrincado del argumento, y la moralina que arrastra la historia. Pero bueno, se deja ver.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: **

Después de varios días con fotos de Italia, volvamos ahora a Londres, a los alrededores de King's Cross, ciudad donde se desarrolla buena parte de la acción de la película que comento hoy.

Después de varios días con fotos de Italia, volvamos ahora a Londres, a los alrededores de King’s Cross, ciudad donde se desarrolla buena parte de la acción de la película que comento hoy.