[Libro] Carnaval y otros cuentos

Literatura

Aunque nunca he sido un especial fan de Memorias de África, versión cinematográfica, la literaria no la he leído, hay una novela corta de Isak Dinesen, una historia, que en su momento me embobó, tanto en su versión literaria como cinematográfica. Se trata de El festín de Babette. La sensibilidad, la gracia, la profundidad, la agilidad de la escritura, características todas que me encantaron. Y hace unas semanas encontré que Letras Nórdicas tenía en su cátalogo de libros electrónicos esta colección de once relatos de la escritora danesa. Y decidí ir a por ella, para comprobar si podía reproducir las sensaciones que tuve con la estupenda Babette.

Carnaval y otros cuentos
Isak Dinesen (seudónimo de Karen Blixen); tradución de Jaime Silva
Nórdica Libros; septiembre, 2013

Kastellet

Isak Dinesen, la baronesa Karen Blixen, fue danesa, y alguno de sus cuentos claro está sucede en Copenhague. Quizá sus protagonistas pasearon alguna vez por el Kastellet, la ciudadela militar próxima a la famosa sirenita.

Antes de contar las cuestiones específicas de esta colección de cuentos, tendré que contar mis sesgos. Todos tenemos experiencias previas que sesgan nuestra opinión. Prejuicios se les podría llamar también, sino fuera por el sentido peyorativo que la palabra nos evoca. Sesgos; nuestra opinión se tuerce o desvía tras uno o varios eventos que nos marcan en nuestra vida. De muy jovencito, adolescente, me encantaban los cuentos y relatos cortos. Leía muchos. Tantos que he olvidado una buena proporción de ellos. Hasta que alrededor de los 21 años leí la versión íntegra, la verdadera, la buena (años más tarde leí también el original en inglés, que llevo siempre cargado en mi Kindle) de The Bottle Imp (El diablo de la botella) de Robert Louis Stevenson. La sensibilidad, los valores, la capacidad de hacerte viajar y soñar de este cuento, del cual había leído versión cortas o adaptadas a la infancia desde niño, ha hecho que sea una de mis obras literarias favoritas. Pero me sucedió un fenómeno curioso. Después, pocos cuentos me resultaban satisfactorios. Y de un ávido lector de este tipo de obras me convertí en alguien que muy esporádicamente me acercaba a esta forma literaria. En ocasiones me he forzado, y he encontrado unas cuantas para disfrutar. Pero con un sentido muy crítico.

Mansión cerca de Durham

Pero Blixen tenía mundo, y escribió tanto en danés como en inglés; un curioso cuento se da en una hacienda con caballos, como esta cerca de Durham, en el norte de Inglaterra.

Toda esta introducción vine a “cuento” de lo siguiente. Con esta colección de cuentos de la danesa Blixen, bien sea por su calidad, por su originalidad, o porque yo mismo me he encontraba en el estado de ánimo adecuado para ello, he recuperado muchas de aquellas sensaciones que hacen que cojas el relato corto y no lo puedas dejar de leer hasta el final. Con temas variados, pero que conllevan un profundo examen de lo que es el ser humano, desde las ligerezas del carnaval, a los viajes, a las relaciones familiares, a la imaginación y la fantasía infantil, al significado del amor, y la siempre difusa frontera entre el mundo real y el mundo fantástico o mágico en la literatura. Son realmente 11 relatos absolutamente disfrutables, entre los cuales me costaría seleccionar unos sobre otros, porque cada uno durante su lectura te absorbe lo suficiente para hacerte olvidar el resto. Desde luego, el que da nombre a la colección es uno de los más destacables, pero hay muchos otros, que combinan sabiamente la intriga con la prosa poética que les da forma. Y finalmente, siempre he considerado que lo más difícil de una historia es saber terminarla. Saber cerrarla. O saber cómo no cerrarla; cómo dejarla para que viva en la mente del lector. Y ahí descubro que Blixen es maestra. Y probablemente esa es uno de los grandes méritos de estos cuentos. Que en muchas ocasiones no mueren. Quedan vivos y siguen en la mente del lector.

Una gran adquisición, una recomendación segura, una delicia para leer cada noche antes de dormir y dar continuidad en sueños a esas historias de apariencia inacabada, o cuyo final depende realmente de cómo le lector dé sentido a lo que acaba de leer.

Nærøyfjord

Y uno de los cuentos más curiosos, “El oso y el beso”, transcurre en la abigarrada costa noruega, no lejos de los fiordos como este Nærøyfjord.

[Cine] El festín de Babette (1987)

Cine

El festín de Babette (Babettes gæstebud, 1987), 16 de noviembre de 2012.

Pocas veces se dan los reestrenos en la cartelera española. Pero en el 25º aniversario del estreno de esta adaptación de la novelita o relato corto de la danesa Karen Blixen (Isak Dinesen), la de Memorias de África, dirigida por el actualmente casi centenario Gabriel Axel, ha aparecido esta película que yo había visto previamente en televisión, y a la que nos apuntamos de forma no premeditada pero entusiasta. Sólo lamentamos que, ya que probablemente la afluencia de público será minoritaria, podían haberla programado en versión original. Bueno. En cualquier caso… fue una experiencia rara, el pequeño puñado de personas que entrábamos a la escondida, recóndita, sala 15 de los Cines Aragonia, frente a la marabunta de adolescentes de 10 a 40 años que entraban con toneladas de palomitas y bidones de cocacola a ver a los vampiros pijos.

A orillas del Nærøyfjord

En la novela original de Isak Dinesen, la acción transcurre en un remoto puerto pesquero del norte de Noruega; en la foto un pueblecito noruego, aunque no tan remoto, en el Nærøyfjord.

La película nos cuenta cómo dos hermanas solteras ya entradas en años, Filippa (Bodil Kjer de mayor, Hanne Stensgaard de joven)Martine (Birgitte Federspiel de mayor, Vibeke Hastrup de joven), hijas de un pastor protestante líder de una rígida congregación, que viven en una pequeña aldea en la inhóspita costa de Jutlandia, acogen a una mujer francesa, Babette (Stéphane Audran), que ha huido de la terrible represión que siguió a la Comuna de París. En flashback, nos cuenta también como ambas mujeres, muy bellas en su juventud, renunciaron al amor por seguir la obra religiosa de su padre. Al cabo de años de su convivencia con la discreta y modesta Babette, esta recibe la noticia de que le ha tocado la lotería, y decide celebrar un banquete, una cena a la francesa, para agradecer a las dos hermanas su hospitalidad.

He de confesar que tengo debilidad por esta historia. Tanto por la adaptación cinematográfica que aquí nos ocupa, como por el relato que le da origen, que también he leído y comentado en estas páginas. El relato es sencillo, claro y directo. Sin artificios. Los diálogos se ajustan a lo estrictamente necesario. A pesar de estar basado en un relato literario, y de existir una voz en off, el lenguaje es fundamentalmente cinematográfico. Es la imagen la que hablan. Una imagen que está tratada con un mimo y un cuidado que pocas veces se ven hoy en día. Además, utiliza con ventaja un formato de fotograma algo más estrecho que el 16:9 actual, con ventaja, ya que permite unas composiciones de imagen muy armónicas, al mismo tiempo que la iluminación es primordial en crear ambientes.

Todo ello al servicio de la crítica sin acritud hacia la austeridad luterana, que esconde no poca hipocresía, y que se ve alterada finalmente por el asalto a los sentidos que supone la exquisita cena de la antigua chef parisina. Pese a la resistencia de los ancianos carcomidos por la soledad y los rencores sabe sacar adelante la capacidad de disfrutar de los placeres de la vida, y dar un sentido al final a la vida de estas gentes tan rancias.

Castillo de Kronborg

En la película, sin embargo, la acción principal transcurre en la costa danesa. En concreto en Jutlandia, y no en el estrecho de Øresund, junto al castillo de Kronborg (la Elsinor de Shakespeare), donde está tomada la foto.

Las interpretaciones son también de muy alto nivel, y acompañan el buen hacer general de la realización del filme.

Es una de mis películas favoritas. En lo absoluto. Y me alegro de haber tenido la oportunidad de verla en una pantalla grande. La recomiendo de forma general a todo aquel que tenga un mínimo interés por el cine como algo más que un mero entretenimiento. Y desde luego uno de los óscar más merecidos que conozco. Aunque sólo fuera a la película de habla no inglesa. Desde luego me parece mejor que la que se hizo con el óscar a la mejor película de aquel año, que siempre me ha parecido un poco tostón. Aunque me he llevado algún rapapolvo de algún “entendido” por aseverar tal cosa.

Valoración

  • Dirección: *****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: *****
Palacio Real

También hay algunas escenas tomadas en la corte de Estocolmo, uno de los personajes es un militar de la monarquía sueco-noruega del siglo XIX, y esta foto sí que es del Palacio Real sueco. Y hay un militar. Sueco. Supongo.

Libro: El festín de Babette

Literatura

Creo que poca gente sabe quién es la escritora de este relato, novela corta o cuento largo, no sé muy bien. Sin embargo, si recordamos que Isak Dinesen es el pseudónimo bajo el cual firmaba sus novelas Karen Blixen, es posible que este último nombre suene más. Porque es el personaje principal de una afamada película, Memorias de África, que se llevó un Oscar, adaptación del libro de la misma escritora que narraba sus vivencias durante los dieciocho años que vivió en el continente cuna de la humanidad.

Pero nunca me atreví a leer estas memorias, porque nunca me interesaron mucho los amoríos de la pija danesa con un presuntamente apuesto aviador. Pero hace unos años se adaptó otro relato de la escritora al cine, que ganó también un Oscar, en este caso a la mejor película de lengua no inglesa, y que me encantó. Me pareció una delicia de filme. Así que viendo la esplendida edición que estaba a la venta hace unos días en una librería zaragozana, me decidí a leer este libro.

El festín de Babette (Babettes gæstebud)
Isak Dinesen (con ilustraciones de Noemí Villamuza)
Ediciones Nórdica, Madrid, 2007
ISBN: 9788493557898

El libro nos cuenta una historia cortita, que se puede leer en una tarde. No sé muy bien si entraría dentro de la denominación de novela corta, relato corto o cuento. Pero quizá esto sea lo de menos. Esta historia nos habla de un par de solteronas que viven en una pequeña comunidad de la costa noruega, hijas de un pastor protestante luterano, pertenecientes a una comunidad donde viven la religión con una especial integrismo. Austeridad, continencia, frialdad, y muchos rezos. De jóvenes, cuando no habían visto nunca a un católico romano, los imaginaban terribles… Ambas han dejado atrás en su juventud la posible felicidad con dos hombres que volverán a aparecer en su vida.

Uno de ellos les envía a una joven francesa, una comunard huída de la represión (estamos en el año 1871), a la que por piedad tomarán como críada y cocinera. 12 años pasará la mujer en esta nórdica comunidad protestante, durante los cuales se hará imprescindible por su buen hacer en la cocina y en la administración de la casa. Al cabo de esos 12 años, le tocará la lotería, y decidirá ofrecer un banquete de agradecimiento a sus anfitriones nórdicos. Y esto es lo que nos cuenta el relato, junto con la consecuencias que para estos austeros luteranos tendrá el enfrentarse a la voluptuosa cocina francesa.

El libro es de una lectura ágil y fácil. La descripción de los caracteres y ambientes está perfectamente conseguido, y te transmite los sentimientos que en cada momento aparecen en los personajes del relato.  Realmente, se hace corto; sabe a poco. No obstante, es una de esas raras ocasiones en las que piensas que el filme supera a la obra literaria de origen. Le saca más partido del que la lectura ofrece. Aunque esto habla también del interés del relato.

El libro está ilustrado con los dibujos de Noemí Villamuza, que desde mi punto de vista capta perfectamente la esencia de los personajes, y enriquece la edición.

En resumen, un libro altamente recomendable, y para un público muy amplio. A por él. Que sólo dura una tarde.

Opera

La Opera de París no está lejos del Boulevard des Italiens, donde estuvo el Café Anglais, en el que la protagonista del relato, Babette, ejerció como cocinera - Pentax P30N, objetivo desconocido