[Cine] Jūsannin no Shikaku (2010)

Cine

Jûsan-nin no shikaku (2010), 30 de agosto de 2011

La película fue vista en versión original en japonés subtitulada en castellano. También se puede encontrar doblada al castellano bajo el título 13 asesinos, que es traducción literal del título japonés.

Esta semana nos entraron grandes dudas sobre qué película ver. Incluso si merecía la pena ir a ver alguna. Cuando alguien, que colecciona críticas cinematográficas nos comunica que esta película japonesa dirigida por Takashi Miike tenía buenas críticas y estaba en versión original en un par de sesiones al día. A pesar de que el tema, peleas entre samuráis en el siglo XIX en el período anterior a la restauración imperial de 1868, no nos atraía demasiado, decidimos darle una oportunidad. Y os cuento como fue.

Sinopsis

Estamos en Japón en los años 20 del siglo XIX. El país sigue gobernado por el shogún (dictador militar) de turno, uno de cuyos hermanos, Naritsugu (Gorô Inagaki), se aprovecha de su impunidad ante la justicia para cometer toda clase de desmanes contra otros nobles y contra la población en general. Violencia, abuso de poder, violaciones,… siempre con una crueldad notable, son su forma de actuar. Ante esta situación, un magistrado decide contratar a un samurái (élite militar, ya en decadencia en esa época), Shinzaemon (Kôji Yakusho), que con 11 compañeros más, a los que posteriormente se unirá un aventurero de los bosques, tendrá que matar al vil noble. Para ello planean una emboscada en un pueblo de montaña, aunque la empresa parece desesperada e imposible, porque a la hora de la verdad será una batalla de 13 contra 200.

Realización y producción

El guion nos cuenta un historia clásica en el cine de aventuras. El grupo de aventureros que tienen que pelear contra fuerzas superiores. Lo hemos visto en películas del oeste, en películas bélicas, en péplums, etcétera. Aquí parece estar basado en algún hecho real, ya que el personaje de Naritsugu existió en la realidad. Son samuráis muy habilidosos con las armas, pero no capaces de desafiar a las leyes de la física con sus artes marciales como hemos visto en algunas coloridas películas chinas de los últimos tiempos. Sin embargo, diversos elementos de la gran batalla en el pueblo resultan inverosímiles, por lo que tenemos que aceptar que estamos presenciando un hecho más legendario que histórico. Lo cual hay que dejar claro para no equivocarse. Son 13 contra 200. También uno de los personajes, el aventurero de los bosques, presenta caracteres sobrenaturales.

La historia, aunque por caminos mil veces trillados, transcurre con agilidad, y nos ofrece tres partes; la conjura, el viaje y la batalla. Rodada en paisajes naturales de gran belleza, con una fotografía eficaz de tonos apagados y poco saturados, salvo cuando transitan por las lujuriantes selvas verdes de las montañas japonesas. La producción es de buen nivel, con decorados muy elaborados y con un montaje muy notable dada la larga duración de la batalla final. Globalmente, la realización es de buen nivel.

Interpretación

Muy buena en su conjunto, especialmente en los papeles principales, tanto entre los villanos como entre los samuráis. De forma acorde a la psicología de los personajes, se trata de interpretaciones sobrias, que expresan más con la gestualidad que con las palabras, en las que son parcos. Los intérpretes nos son desconocidos en estas latitudes, pero evidencian que Japón tiene buen fondo de armario en el apartado actoral.

Conclusión

En el haber, el buena factura y la buena interpretación. En el debe, la previsibilidad, la sensación de que esto ya lo hemos visto en otra parte. También, la pertenencia a un género muy específico, el de las artes marciales japonesas, que a algunos nos llama poco la atención. Pero he de reconocer que la película superó bastante mis expectativas, que me entretuvo y que salí con un razonable buen sabor de boca.

Valoración

Dirección: ***
Interpretación: ****
Valoración subjetiva: 
***

Parque Bruil

Días nublados y mucha vegetación son señas de identidad de este filme; como el día que tomé esta fotografía en el parque Bruil de Zaragoza (Canon EOS 5D Mark II, EF 85/1,8 USM).

Seda (2007)

Cine

Seda (Silk, 2007), 24 de marzo de 2008.Acudo con cierta aprensión a ver este filme dirigido por el canadiense François Girard. Las críticas previas no me acaban de convencer, pero la democracia tiene estas cosas; o te vas con las amistades, o te vas solo a ver lo que quieres, o te quedas en casa. Por otra parte, siempre hay que dar un margen a las buenas sorpresas.

La película, al parecer, es una adaptación cinematográfica del best-seller de Alessandro Baricco, Seta (seda en italiano). No soy especialmente aficionado a los best-sellers, pero que se le va a hacer. El relato nos cuenta cómo un joven sericicultor francés, recién casado y enamorado de sus mujeres, realiza una serie de viajes al Japón a mediados del siglo XIX, en un momento en el que el país oriental no se había abierto aún a occidente. En uno de esos viajes, se enamora de la amante o concubina de un señor japonés. Y hasta aquí peudo contar. Y no es que quiera mantener el misterio ni nada de eso. Es que uno no entiende muy bien qué pasa y por qué pasa. No entiende muy bien por qué ese enamoramiento entre dos personas incapaces de comunicarse, ni por qué es recíproco, ni cuáles son los sentimientos de los personajes que les rodean. Eso sí, todo ello rodeado de muy bonitos paisajes de sitios muy exóticos, nevados en Japón y primavero-estivales en Francia. En ningún mometo te llega a importar gran cosa lo que está pasando. Alguna de las situaciones son muy postizas, y te lleva a ser insensible a los dramas o tragedias de la pantalla, como cuando algo le pasa a un joven japonés. Hay mucho virtuosismo en la realización puesto al servicio de la nada más absoluta.

La interpretación se ve muy condicionada por la realización. El protagonista, Michael Pitt, hace poco más que poner caras. La esposa, la actriz de moda Keira Knightley, pareciera que está de florero, mona e inexpresiva. Sólo al final parece que su personaje tiene algo que ver con la historia. Pero a esas alturas casi todo te da igual. Alfred Molina hace lo que puede, y los dos personajes principales japoneses, la concubina interpretada por Sei Ashina y el señor interpretado por Kôji Yakusho, no disfrutan de los minutos ni de la presencia que los personajes merecería. Sus personajes no están suficientemente definidos.

En resumen, un filme fallido, donde el exceso de preciosismo se lleva por delante el mínimo interés que pudiera tener la historia, que no sé si existe, o si como pasa en muchos best-sellers se limita a ser un mero folletón romántico. Pondré un seis a la realización por el oficio técnico, y otro a la interpretación porque lo intentan, aunque la cosa no dé para más. La valoración global subjetiva se queda en un cinco.

Ilustraré la entrada con una foto de los frutales en flor en las cercanías de Morata de Jalón, Zaragoza.

Flores en frutal

(Canon EOS 40D; Tokina AT-X Pro 12-24/4)