[PhotoEspaña 2019] Susan Bright como comisaria invitada

Fotografía

Como ya comenté el domingo, el sábado estuve en Madrid. El motivo del viaje fue una pequeña reunión de amigos, que nos juntamos a comer y celebrar que una de nosotros, tras un período de crisis, había salido con bien de la misma. Sin más detalles. Un tema complejo. Yo aproveché para ir desde principio de la mañana y aprovechar la misma viendo exposiciones de PhotoEspaña 2019. E incluso por la tarde me dio tiempo a ver alguna más y pasarme por La Fabrica para ver algunos libros de fotografía. Os voy a contar la jornada en dos entradas.

Tradicionalmente, el festival de fotografía más importante del país tenía un tema que ligaba con cierta coherencia las principales exposiciones, al menos del programa oficial. Pero en los últimos años, han optado por tener un comisario invitado, que propone y comisaría algunas de las exposiciones bajo un determinado punto de vista, quedando el resto de las exposiciones como algo con cierta variedad y con cierta libertad de la sala de exposiciones para ajustarla a su estilo y línea de trabajo. Este año la comisaria invitada es Susan Bright, con una serie de exposiciones bajo el lema ¿Déjà Vu?. Estas son las que van a constituir mi primera entrada sobre mi visita a PhotoEspaña 2019.

Laura Letinsky en el Museo del Romanticismo.

Aunque en algún lugar he leído que hablan de Susan Bright como fotógrafa, lo cierto es que son otro tipo de actividades profesionales en el ámbito de la fotografía las que la han dado a conocer y le han otorgado prestigio en el medio. Trabaja como comisaria de exposiciones en algunas de los museos y galerías más prestigiosas, y ha escrito y publicado un cierto número de libros y ensayos sobre fotografía contemporánea. Yo tengo alguno de ellos, en concreto, la versión en castellano de Art Photography Now, publicado en 2005. Yo sigo habitualmente su actividad; por ejemplo a través de su cuenta en Instagram.

De las cinco exposiciones que comisaría en PhotoEspaña 2019, visité cuatro de ellas. Una, sobre la reinterpretación del concepto de bodegón o naturaleza muerta en la fotografía contemporánea a cargo de las fotógrafas Sharon Core y Laura Letinsky. Una pequeña pero interesante exposición en el Museo del Romanticismo, en la que la obra de Core juega con la translación del bodegón clásico en pintura al medio fotográfico, especialmente en sus arreglos florales. Por otro lado, Letinsky trabaja sobre recortes de libros y revistas para construir sus naturalezas muertas, en las que la fotografía adquiere una doble dimensión, como medio de transmisión, pero también como parte del contenido del mensaje. Por cierto, que alguna vez tengo que plantearme la visita del propio museo,… pero es que el período romántico no es de mis preferidos. De hecho,… le tengo un poquito de paquete. Pero eso lo explico otro día.

Elina Brotherus en el Fernán Gómez Centro Cultural de la Villa.

En la plaza de Colón, en el Fernán Gómez Centro Cultural de la Villa encontramos reunidas las otras tres exposiciones comisariadas por Bright que visité.

Délio Jasse, angoleño radicado en Milán, bucea en la fotografías de la época colonial portuguesa, para mostrar la actitud de los colonos blanco que trasladan su Europa y sus costumbres a África, dejando de lado e ignorando en la práctica a los auténticos africanos que viven allí. En otro de sus trabajos mostrados, muestra las transformaciones despersonalizadoras de las ciudades africanas.

La británica Clare Strand nos muestra los resultados de un experimento artístico que realizó con su marido para mostrar las consecuencias de la transmisión a distancia de la información fotográfica a través de distintos medios. Cogió una serie de fotografías en blanco y negra, y a través de una cuadrícula, una especia de “pixelación” grosera, asignó un valor numérico a los tonos de la imagen de 1 a 10, al estilo de las zonas de Ansel Adams, para luego dictarlos por teléfono a su marido, que los trasladaba a un lienzo con pintura en 10 tonos de grises entre el blanco y el negro. Si sumas al cambio de medio, los errores en la transmisión de la información, tienes una muestra palpable de que la información nunca se transmite de forma completamente fiable. Interesante reflexión.

Diapositivas recuperadas por Délio Jasse.

Pero probablemente la exposición estrella de las comisariadas por Bright, y una de las más importantes de esta edición de PhotoEspaña, sea la dedicada a la finesa Elina Brotherus. Estoy al tanto de la obra de Brotherus desde hace muchos años. No es que sea especialmente aficionado a la obra de estos fotógrafos nórdicos que en ocasiones me resultan especialmente fríos y analíticos. Pero he de reconocer que los introspectivos autorretratos de esta fotógrafa me han llamado siempre la atención, tanto cuando los realiza en interiores, en un versión moderna de la recientemente redescubierta Francesca Woodman, desconozco en qué medida influyó el trabajo de esta en la finesa, o sí son líneas de evolución paralelas, como si están integrados en el paisaje. En la exposición que presenta Susan Bright, asistimos a la reinterpretación de obras fotográficas, videográficas o performances propuestas por otros artistas conceptuales, a la forma propia y personal de concebir la fotografía y la obra videográfica por parte de Brotherus. Una exposición en la que me hubiera pasado mucho más tiempo del que disponía. Si la tuviera a mano en mi ciudad, sin duda iría varias veces a visitarla para ir extrayendo todo el abundante jugo que contiene.

Como se puede ver, en su ¿Déjà Vu?, Susan Bright propone una reflexión sobre el medio fotográfico del que es teórica, a través de la obra de los propios fotógrafos que trabajan en obras hipercontextuales con el medio. La fotografía es el tema principal de estas exposiciones fotográficas, su uso y representaciones contemporáneas. Interesante, ¿no?

Los diez tonos de gris para la transcripción de las fotografías de Clare Strand.

[Recomendación fotográfica] Ars Combinatoria de Chema Madoz en la Lonja de Zaragoza

Fotografía

Como viene siendo habitual en los últimos años, y dentro del programa de PhotoEspaña 2018 en su programa oficial en otras ciudades fuera de Madrid, la exposición del verano en la Lonja de Zaragoza nos trae a un fotógrafo de renombre y prestigio. Y Chema Madoz reúne ambas cualidades. Y lo que es más, de forma más que merecida.

La exposición Ars Combinatoria lleva ya unos años girando por las salas de exposiciones. Creo que fue en 2013 cuando se expuso por primera vez, en Barcelona, y se publicó el libro catálogo de la exposición. Lo estuve hojeando pero no lo compré. Estando en mi poder el Obras maestras publicado por La Fábrica, aunque hubiese alguna fotografía nueva, me parecía redundante en mi biblioteca, en la que de vez en cuando debo introducir un pensamiento selectivo pensando en el espacio disponible, en la economía de medios y otras consideraciones por el estilo. Aunque sería perfectamente recomendable para quien no tuviese ningún libro del autor y quisiese llevarse uno a casa. Cualquier de los dos, publicados por la misma editorial. Aunque el Ars Combinatoria parece que ya no figura en su catálogo. Pero no parece imposible encontrarlo en otras librerías.

La naturaleza de las obras de Madoz ha hecho que nos pocas veces se escuche el calificativo surrealista a su obra. Puede en algún momento tener algún componente de este tipo. Pero también es cierto que se abusa del término con frecuencia. Madoz es maestro en la metáfora visual. En jugar con los significados y las formas, con las analogía y similitudes. A veces con la contradicción. Su obra fundamental son sus instalaciones efímeras, en ocasiones verdaderas obras escultóricas a partir de los objetos cotidianos, que quedan inmortalizadas en sus cuidadas fotografías. Que no son complejas. Una luz homogénea, una cuidada composición, un uso juicioso de la cámara de medio formato, no para el lucimiento fotográfico sino al servicio del contenido. De ese juego a veces poético, a veces irónico, otras crítico, en el que los elementos de nuestra vida diaria cobran vida con nuevos significados. Como he dicho antes, la maestría absoluta en el uso de la metáfora visual. Recordemos el significado de la palabra metáfora, según la RAE, “traslación del sentido recto de una voz a otro figurado, en virtud de una comparación tácita“. Cambiemos la palabra “voz” por “imagen”, y ya tenemos el significado de metáfora visual o gráfica.

Para quienes ya esté familiarizados con la obra de Madoz, quizá no encontrarán grandes novedades en esta exposición, retrospectiva de una obra que lleva ya varias décadas de admirable productividad. Pero servirá de agradable y agradecido reencuentro, pudiendo siempre admirar la fotografía en ampliaciones de buen nivel y calidad. Para quien se acerca por primera vez a la obra de Chema Madoz, será una experiencia de descubrimiento, que espero que sea tan inolvidable e impactante como las primeras veces que me acerqué yo a la obra de este artista madrileño, cuya significación trasciende el mundo de la fotografía y se extiende al conjunto del arte contemporáneo español. No hay que perdérsela. Yo ya fui el sábado pasado. Y volveré alguna que otra vez durante este verano. Sin duda.

[Fotografía] Reencuentro con PHotoEspaña – Interesante edición la de 2016 – Fotografía y otras artes visuales

Fotografía

A la espera de tener la ocasión de ver las dos exposiciones que me faltan de visitar de las tres que ha programado el festival fotográfico PHotoEspaña 2016, recuerdo que la primera fue la de Chema Conesa en la Lonja de Zaragoza, este sábado pasado estuve viendo algunas de las más interesantes exposiciones del festival en Madrid. Aunque me quedé sin ver otras varias, también muy interesantes. Quizá un poquito más adelante. En el enlace la historia completa. Y algunas fotos.

Origen: Reencuentro con PHotoEspaña – Interesante edición la de 2016 – Fotografía y otras artes visuales

[Fotografía] Exposiciones PhotoEspaña 2015 en Zaragoza

Fotografía

Esta entrada fue redactada originalmente para su inclusión en el blog de Fotógraf@s en Zaragoza, que os recomiendo visitar con frecuencia.

Como todos los veranos, se celebra en nuestro país el que probablemente será el certamen más importante de fotografía por su alcance, por su volumen, por su variedad y por la calidad que suelen tener sus exposiciones. Se trata de PhotoEspaña, festival que comenzó en 1998 y que lleva con la actual la friolera ya de 18 ediciones. En un principio estaba fundamentalmente concentrado en Madrid, pero poco a poco, tímidamente al principio, se ha ido descentralizando. En Zaragoza, durante este verano hemos tenido hasta cuatro exposiciones asociadas a este festival. Lamentablemente, cuando este artículo vea la luz alguna ya habrá terminado.

Las primera que se inauguró lo hizo en el Centro de Historias de Zaragoza, es la dedicada a Bonadies+Caula: Cartografías de un territorio compartido, y es un tipo de exposición que a mi me gusta mucho. Las exposiciones en las que dos autores dialogan a través de sus obras. Puede ser que con estilos distintos, o pertenecientes a época distintas, centre su atención en un mismo sujeto o tema. Puede ser que con estilos similares, nos muestren temas o sujetos muy distintos. Puede que sus temas, sus miradas, sus técnicas o sus momentos se complementen y la suma de las partes se potencien y creen una sinergia en el mensaje que nos ofrecen.

En esta ocasión, el diálogo se producen entre fotógrafos con un ámbito, Caracas, pero de generaciones distintas. La más joven, la fotógrafa venezolana Ángela Bonadies, ha realizado un proceso de investigación sobre la obra del más veterano, ya fallecido, el argentino establecido en la capital venezolana, Tito Caula. A partir de ahí, podemos analizar y comparar las visiones, las similitudes, las diferencias e incluso la evolución de la sociedad venezolana a través de las fotografías de ambos autores.

Centro de historias - Exposición Bonadíes+Caula

De Tito Caula.

Centro de historias - Exposición Bonadíes+Caula

De Ángela Bonadies.

Centro de historias - Exposición Bonadíes+Caula

Caula, arriba; Bonadies, abajo.

Centro de historias - Exposición Bonadíes+Caula

De Tito Caula.

Una semana más tarde se inauguraba también en el centro de historias una retrospectiva sobre Steve Schapiro, que en una primera instancia pudimos visitar en compañía varios FeZ. Estamos ante uno de los fotógrafos documentales norteamericanos más interesantes de la segunda mitad del siglo XX. Se le vincula mucho al mundo del cine, ya que fue el fotógrafo de plató de producciones emblemáticas del cine norteamericano, especialmente en los años 70 y 80, pero también por sus retratos de algunas de las gentes del cine, algunos de los cuales son fácilmente reconocibles por muchos, aunque desconozcan quien es el fotógrafo que los realizó.

Pero todavía más interesante me parece su actividad documental de los movimientos civiles y políticos de su país, especialmente en los años 60, en los que se implicó tanto en el ámbito de los derechos civiles y contra la segregación por el color de la piel, como en seguir a figuras políticas de gran relevancia en aquella intensa época. Desde luego la exposición también es de obligada visita, al igual que la anterior, tanto para los aficionados a la fotografía como para el público en general.

Centro de historias - Exposición Steve Schapiro

Aunque su actividad más intensa fue la documental, en la exposición podemos contemplar estupendos ejemplos de retratos de estudio, como este de una joven Jodie Foster.

Centro de historias - Exposición Steve Schapiro

Fotografías de plató o propagandísticas del rodaje de Taxi Driver… película emblemática, fotos no menos emblemática.

Centro de historias - Exposición Steve Schapiro

En esta fotografía de trabajadores del campo, siento a Schapiro como heredero de Dorothea Lange y otros fotógrafos que documentaron los movimientos migratorios y la vida de los recolectores durante la Gran Depresión.

Centro de historias - Exposición Steve Schapiro

Un documental muy interesante nos pondrá al día de su compromiso a través de la fotografía con los derechos civiles y la política de su país.

En la Lonja de Zaragoza, establecimiento hostil a los visitantes que acuden con su cámara de fotos, encontramos otra gran retrospectiva, un eslabón más de la cadena de exposiciones dedicadas a los mejores y más significativos fotógrafos documentales españoles de la segunda mitad del siglo XX y que ha venido trayendo en los últimos años. En esta ocasión está dedicada al fotógrafo húngaro afincado en España tras el comienzo de la Segunda Guerra Mundial, Nicolas Muller.

Muller, en su país de origen, comenzó realizando una fotografía muy comprometida socialmente, en concreto sobre el campesinado más pobre, que le atrajo las antipatías del gobierno filofascista del país y le obligó a exiliarse. Paradójicamente, encontró finalmente estabilidad en España, también con un gobierno de corte fascista en los años 40, pero en el que pudo desarrollar una actividad de fotografía documental, de carácter etnográfico, que no carece de la empatía por las gentes que mostró en sus primeros trabajos. También podemos comprobar como el estilo y la técnica del fotógrafo mantiene una evolución tranquila, pero con diferencias sutiles, que hacen muy disfrutable la exposición por que nos ayuda a comprender el proceso mental del fotógrafo cuando se acerca a sus sujetos con su cámara. Tampoco podemos dejar de destacar la serie de retratos a personajes ilustres, especialmente del mundo de la literatura. Otra que es obligatoria para los aficionados a la fotografía, y más que recomendable para el público general.

Lonja de Zaragoza - Nicolás Muller

Fotograma del documental que documenta la vida de Muller en la exposición de la Lonja.

Exterior Lonja - Plaza del Pilar

Exterior de la Lonja, monumento a Goya, en el atardecer del verano zaragozano.

Sólo me queda hacer un comentario a una exposición, de la que no tengo imágenes, que ha pasado más desapercibida, pero que no carecía de interés. Lamentablemente, ya ha terminado. Se trata de la que pudimos visitar en la Galería Carolina Rojo, en la calle Gascón de Gotor, en la contemplamos las Veintiséis gasolineras abandonadas de Iñaki Bergera. Esta obra de este fotógrafo vitoriano muy interesado en la fotografía de arquitectura, nos acerca considerablemente a la corriente de fotografía nortemericana denominada como New Topographics, muy preocupada por el concepto de paisaje alterado por el hombre. Fotografías cuidadosamente compuestas, con indudables valores estéticos, que tal vez hayan pasado más desapercibidas para los aficionados a la fotografía. Una pena.

Exterior Lonja - Plaza del Pilar

Me despido con una fotografía vespertina en el exterior de la Lonja. Hasta la próxima.