[Recomendación fotográfica] Ars Combinatoria de Chema Madoz en la Lonja de Zaragoza

Fotografía

Como viene siendo habitual en los últimos años, y dentro del programa de PhotoEspaña 2018 en su programa oficial en otras ciudades fuera de Madrid, la exposición del verano en la Lonja de Zaragoza nos trae a un fotógrafo de renombre y prestigio. Y Chema Madoz reúne ambas cualidades. Y lo que es más, de forma más que merecida.

La exposición Ars Combinatoria lleva ya unos años girando por las salas de exposiciones. Creo que fue en 2013 cuando se expuso por primera vez, en Barcelona, y se publicó el libro catálogo de la exposición. Lo estuve hojeando pero no lo compré. Estando en mi poder el Obras maestras publicado por La Fábrica, aunque hubiese alguna fotografía nueva, me parecía redundante en mi biblioteca, en la que de vez en cuando debo introducir un pensamiento selectivo pensando en el espacio disponible, en la economía de medios y otras consideraciones por el estilo. Aunque sería perfectamente recomendable para quien no tuviese ningún libro del autor y quisiese llevarse uno a casa. Cualquier de los dos, publicados por la misma editorial. Aunque el Ars Combinatoria parece que ya no figura en su catálogo. Pero no parece imposible encontrarlo en otras librerías.

La naturaleza de las obras de Madoz ha hecho que nos pocas veces se escuche el calificativo surrealista a su obra. Puede en algún momento tener algún componente de este tipo. Pero también es cierto que se abusa del término con frecuencia. Madoz es maestro en la metáfora visual. En jugar con los significados y las formas, con las analogía y similitudes. A veces con la contradicción. Su obra fundamental son sus instalaciones efímeras, en ocasiones verdaderas obras escultóricas a partir de los objetos cotidianos, que quedan inmortalizadas en sus cuidadas fotografías. Que no son complejas. Una luz homogénea, una cuidada composición, un uso juicioso de la cámara de medio formato, no para el lucimiento fotográfico sino al servicio del contenido. De ese juego a veces poético, a veces irónico, otras crítico, en el que los elementos de nuestra vida diaria cobran vida con nuevos significados. Como he dicho antes, la maestría absoluta en el uso de la metáfora visual. Recordemos el significado de la palabra metáfora, según la RAE, “traslación del sentido recto de una voz a otro figurado, en virtud de una comparación tácita“. Cambiemos la palabra “voz” por “imagen”, y ya tenemos el significado de metáfora visual o gráfica.

Para quienes ya esté familiarizados con la obra de Madoz, quizá no encontrarán grandes novedades en esta exposición, retrospectiva de una obra que lleva ya varias décadas de admirable productividad. Pero servirá de agradable y agradecido reencuentro, pudiendo siempre admirar la fotografía en ampliaciones de buen nivel y calidad. Para quien se acerca por primera vez a la obra de Chema Madoz, será una experiencia de descubrimiento, que espero que sea tan inolvidable e impactante como las primeras veces que me acerqué yo a la obra de este artista madrileño, cuya significación trasciende el mundo de la fotografía y se extiende al conjunto del arte contemporáneo español. No hay que perdérsela. Yo ya fui el sábado pasado. Y volveré alguna que otra vez durante este verano. Sin duda.

[Fotografía] Recomendaciones semanales; algunos clásicos y otras cosillas

Fotografía

Esta mañana estoy en plan multitarea. Además de actualizar blogs y otras cosas en internet, he estado repasando algunas fotos que hice ayer a la salida del cine, y he estado revelando un carrete en blanco y negro de hace unos días. Lo del cine me lo tengo que mirar. Tengo dos películas pendientes de reseñar. A ver si les hago un hueco. Además al menos una es interesante, y la otra por lo menos es entretenida. Y lo del blanco y negro es la segunda fase de mi experimento. Si ayer os enseñaba fotografías de un carrete de 400 ISO con revelado desatendido en Rodinal, hoy estoy haciendo la misma operación con uno de 125 ISO. Pero vamos a lo que es esta sección de los domingos.

Al salir el cine, dimos un paseo antes de tomar alguna cervecita, porque la tarde estaba muy buena. Y como llevaba una cámara, pues a jugar un poco con las luces y las sombras.

Al salir el cine, dimos un paseo antes de tomar alguna cervecita, porque la tarde estaba muy buena. Y como llevaba una cámara, pues a jugar un poco con las luces y las sombras.

En Siéntate y observa… nos obsequiaron con dos entradas dedicadas a Julia Margaret Cameron, fotógrafa del siglo XIX, impresionante retratista, y mujer de vida interesante. La primera incluía unos textos de Virginia Woolf de quien fue tía abuela. La segunda proponía una comparación con otra gran fotógrafa, Imogen Cunningham. En cualquier caso, una ocasión para recordar a ambas fotógrafas.

El tumblr fotográfico de la NPR nos recordaba el cumpleaños de Cornell Capa, el hermano de Robert Capa. Bastante menos conocido que este último, su obra no carece de interés, y además lleva realizando desde hace varias décadas una importante labor en favor de la fotografía comprometida.

Estuve en modo experimental, recuperando para una cámara actual el viejo Summicron-C 40/2 de los años 70. Es un objetivo estupendo.

Estuve en modo experimental, recuperando para una cámara actual el viejo Summicron-C 40/2 de los años 70. Es un objetivo estupendo.

Hablando de fotografía comprometida, Lewis Hine es un fotógrafo que si no hubiera existido tendríamos que haberlo inventado. Sus fotografías denunciando el trabajo infantil a principios del siglo XX fueron importantes en la toma de conciencia sobre las condiciones de vida de niños y niñas bajo el capitalismo. Pero es que además, las fotografías son estupendas, estéticamente buenísimas. Nos lo recordó el Daily Mail.

También de principios de siglo son las fotografías que se han reencontrado de Julian Dimock. Un excelente documento etnográfico de los indios seminolas que habían permanecido oculatas durante años. Nuevamente reúnen estas fotografías interés social y cuidada estética. Vía The Picture Show.

Objetivo al que tengo que dar nueva vida, utilizándolo de la forma en que estaba pensado. Está un poco destartalado, pero ópticamente todavía está perfecto.

Objetivo al que tengo que dar nueva vida, utilizándolo de la forma en que estaba pensado. Está un poco destartalado, pero ópticamente todavía está perfecto.

Finalmente, en Barcelona tienen la inmensa suerte de poder disfrutar de una exposición retrospectiva de Chema Madoz, llamada Ars combinatoria. Estará abierta hasta el 28 de julio en la sala de exposiciones de La Pedrera. A ver si tengo la suerte de “tener que ir” a la capital condal un día de estos. He visto a la venta el catálogo de la exposición, incluso en alguna librería de Zaragoza, pero no sé si aporta algo nuevo a lo que ya tengo del fotógrafo.

Por hoy, nada más. A ver si me da para terminar de salpicar entre los líquidos del revelado, y darme un paseo antes de comer.

Ya decía anteayer, mientras os hablaba de la foca de 35 mm, que desde hace muchos años he tenido debilidad por esta otra longitud focal. Esos 5 mm de más, me hacen sentir más cómodo.

Ya decía anteayer, mientras os hablaba de la foca de 35 mm, que desde hace muchos años he tenido debilidad por esta otra longitud focal. Esos 5 mm de más, me hacen sentir más cómodo.

[Libro (de fotografía)] Fotopoemario

Fotografía, Literatura

Hace algo más de un año os presentaba en estas páginas un libro de La Fábrica Editorial que combinaba las greguerías de Ramón Gómez de la Serna con las siempre interesantes imágenes de Chema Madoz. Me pareció una apuesta valiente y estimulante. A lo largo de 2010, la misma editorial ha apostado por nuevos productos editoriales que combinan la literatura y la imagen fotográfica. Os los comenté a principio y a finales del mes de junio. Parece que no han sido hechos aislados, ya que recientemente pude comprar un nuevo libro de estas características. Más parecido al primero, y de la misma colección, que los dos posteriores.

Fotopoemario (4ª edición)
Poemas: Joan Brossa; fotos: Chema Madoz
Biblioteca BLOWUP Libros únicos; La Fábrica, Madrid, 2010
ISBN: 9788496466180

El libro es muy sencillo. Tras una introducción a cargo de Glòria Bordons, patrona de la Fundación Joan Brossa, se nos ofrecen 12 cortos poemas del poeta barcelonés. Primero en catalán; después, su traducción al castellano. Finalmente, tras cada uno de ellos, vemos una fotografía de Chema Madoz, impresa en otro tipo de papel, y adherida a las hojas del libro. En total, pues, 12 poemas y 12 imágenes interrelacionadas de alguna forma. Y lo que tiene de bueno es que ambos artistas tienen un componente más o menos marcado de surrealismo en su obra, que hace que haya un excelente maridaje entre ambas propuestas.

Lo que se dice leerlo, se lee en media hora. Pero puede ser un libro eterno, ya que lo puedes revisitar siempre que quieras. Y lo puedes reinterpretar tantas veces como vuelvas a él. Interesante.

Escultura

Siguiendo con temas artísticos, no es la primera vez que visitamos en estas páginas esta escultura de Richard Deacon bajo uno de los puentes que cruzan el Ebro en Zaragoza - Pentax K-x; SMC-DA 70/2,4 Limited