[Libro] La trilogía de las Tierras

Literatura

Hace aproximadamente treinta y algún años leí un libro de ciencia ficción de un autor español. En aquellos momentos, aquello parecía una rareza. En las diversas colecciones de libros de ciencia ficción había muy poquitos autores españoles. Pero allá por 1983, en SM, una editorial que se ha centrado en el libro educativo, de texto y en literatura juvenil aparecía un libro de Jordi Sierra i Fabra que me regalaron, y que se titulaba …en un lugar llamado Tierra.

Como no se me ocurría ninguna serie de fotografías específica para esta entrada, pondré unas cuantas de un lugar llamado Tierra, en un rincón que en Zaragoza llamamos Huerta de las Fuentes, y que tomé hace ya un tiempo con mi pequeña Olympus EE3, camarita compacta automática de medio formato (que no de formato medio).

Aquel libro planteaba una situación interesante, aunque no excesivamente novedosa, porque había predecentes parecidos. Tras una situación de carácter apocalíptico, la civilización humana se ha repuesto pero ayudada en por las máquinas, seres de carácter robótico con inteligencia y voluntad. Personas de carácter electromecánico. El mundo en que viven es casi utópico. No hay guerras, no hay necesidades, y con la ayuda de las máquinas, el ser humano vive una vida controlada dedicada principalmente al ocio o a trabajos que no son penosos y pueden ser interesantes. Pero detrás se esconde, como en la mayor parte de las utopías de la ciencia ficción, una distopía. Tras el mundo aparentemente igualitario, así lo define incluso su constitución, entre máquinas y seres humanos, se oculta una dictadura de carácter benevolente, pero dictadura, en la que las máquinas tienen el control. Un suceso inesperado hará que el sistema se tambalee. Una máquina, un piloto interestelar, aparece “muerta” al regresar de una misión espacial. Y el único sospechoso de que tal cosa pueda haber pasado es su copiloto o ayudante. Porque las máquinas dirigentes no pueden admitir que se haya “suicidado”. Un científico aceptará defender al hombre en un juicio. Que ocupa la mayor parte del libro.

En su momento me pareció bastante interesante, desarrollaba ideas que a mí me parecían novedosas, aunque ahora sé que había numerosos antecedentes que habían influido sin duda en el autor, y el final abierto sobre el futuro de tal sistema social era muy sugerente.

Evidentemente, sugería la posibilidad de una continuación. Unos años más tarde esta llegó. Pero el hecho de que apareciese en colecciones más destinadas al público adolescente que otra cosa, así como el que para ese momento yo tuviera muchos otros intereses lectores, hizo que nunca llegase a enterarme de cómo seguía la historia. Hasta ahora.

Hace unas semanas me dio por buscarla en Amazon Kindle, y encontré que no sólo había una continuación, sino que era una trilogía, como no. Y decidí comprarla y leerla entera. El que ya había leído y los dos nuevos.

En ellos, Sierra i Fabra sigue los pasos de Asimov, una influencia muy evidente, y pone a las máquinas, robots para el norteamericano de origen ruso, como protagonistas. En Regreso a un lugar llamado Tierra, nos encontramos con que doscientos años más tarde los humanos se han rebelado y están ganando la guerra. Y una máquina ya algo vetusta tendrá que conseguir el alto de las hostilidades y una paz duradera. En El testamento de un lugar llamado Tierra, ambas poblaciones inteligentes viven separadas, pero la sociedad y el mundo de las máquinas se está derrumbando, y unas máquinas científicas tomarán un rumbo para reencontrarse con el ser humano.

La experiencia no ha carecido de interés,… pero no ha resultado plenamente satisfactoria. Las dos continuaciones son claramente inferiores en planteamiento y desarrollo, e incluyen además algunas premisas que me han resultado casi ridículas.¿De verdad es creíble que en una sociedad robotizada avanzada no se han desarrollado máquinas resistentes, incluso más que un ser humano, a las inclemencias del tiempo, y el agua que las oxida es un arma contra ellas? Es por poner un ejemplo.

Bueno. He satisfecho mi curiosidad. Dejo ahí que la primera novela de la trilogía es recomendable. Las otras dos, no. Y que desde luego, aunque una historia sugiera una continuación, a lo mejor es más oportuno dejarla estar y dejar esta a la imaginación del lector.

Nausicaä del Valle del Viento (1984)

Cine

Nausicaä del Valle del Viento (Kaze no tani no Naushika, 1984), 13 de julio de 2010.

Hace ya un tiempo que oigo noticias que hablan de que esta película de animación que fui a ver ayer se podía calificar de obra maestra. De imprescindible en el género de animación, y de una de las importantes de la historia del cine en general. Cuando se estrenó por primera vez en el mundo occidental, según informa la Wikipedia, sufrió una serie de atentados monstruosos a base de tijera sobre el montaje original, que hizo que además de cambios absurdos en el título y en los nombres de los personajes, el filme tomara un sentido totalmente distinta. Como consecuencia de un cambio en los derechos de distribución del filme, desde 2005 se ha producido un reestreno del mismo que en este 2010 llega a nuestro país, y con dos meses de retraso respecto a Madrid, a mi ciudad, a Zaragoza. El número de copias circulantes debe ser escaso. Y además está en versión original subtitulada.

Nausicaä es la princesa, es decir la hija del jefe, de una pequeña población rural en el Valle del Viento. La Tierra vive una situación post-apocalíptica. 1000 años antes, una guerra devastó buena parte del planeta y, desde entonces, un bosque con elementos tóxicos poblado de extraños insectos potencialmente hostiles, se ha ido extendiendo, arrinconando a las poblaciones humanas que aún encuentran tiempo para guerrear entre sí. Esta historia nos cuenta como la joven princesa busca entender qué es lo que pasa y cómo convivir con el extraño ecosistema del bosque tóxico, mientras intenta salvar a su comunidad de un conflicto bélico en el que participan otras dos poblaciones más poderosas y mejor armadas.

Dirigida por Hayao Miyazaki, este filme de tema fundamentalmente ecologista y pacifista, desarrolla un mundo de gran belleza conceptual y visual. Si en lo conceptual, nos habla con gran maestría de la necesidad de mantener los equilibrios de los ecosistemas y con el resto de los seres vivos, por hostiles que aparezcan a nuestros ojos, en lo visual es un derroche de imaginación con imágenes de gran belleza y sensibilidad. Debieran aprender muchos de los que babean en estos momentos por los 3D y otras lindezas similares, que estos artificios no son más que meros reclamos propagandísticos en comparación con la limpieza de los dibujos y de la animación de este filme. Nunca he sido muy favorable a la animación japonesa, pero evidentemente, a la vista de este filme, es que no tenía toda la experiencia e información disponible para juzgar. He leído en algún sitio que esta copia restaurada no tiene la saturación y la vivacidad del original; no sé, a mi me ha parecido ideal.

Es también un filme en el que es una delicia escuchar las voces originales en japonés. A pesar de ser un idioma muy extraño al nuestro, al poco rato, puedes distinguir perfectamente las entonaciones y los sentimientos que las acompañan. Aunque difícilmente se puede hablar de interpretación en una película de animación, reconozco que ésta está ahí, y es excelente.

En resumen, una película que va a tener una difusión extremadamente limitada por tres motivos: su limitada distribución, su escasa publicidad, y por no estar doblada al castellano. Pero la encuentro absolutamente recomendable para todo el mundo. Estoy casi de acuerdo en que es una obra maestra del cine, y lo es sin duda alguna, para mí, del cine de animación. No os lo perdáis.

Dirección: *****
Interpretación: ****
Valoración subjetiva:
*****

Champ du Feu

Aparentemente menos agresivos que el Fukai de la película, los bosques en los Vosgos son muy bellos, aunque también potencialmente peligrosos; especialmente si eres un "pato" como yo y vas tropezando con todas las raíces escondidas bajo los helechos - Panasonic Lumix GF1, G 20/1,7 ASPH.