[Arte/cultura] El Patio de la Infanta contado y descifrado

Arte, Cultura

Originalmente, esta entrada iba a entrar en el blog de fotografía y artes visuales, con un enlace en este Cuaderno de ruta. Al fin y al cabo, lo que aquí voy a contar deviene de una actividad de Fotógraf@s en Zaragoza… Pero luego la verdad es que no le he visto miga fotográfica para justificar ese hecho.

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Vista general del patio de la Infanta, patio renacentista procedente del Palacio de Zaporta de Zaragoza, actualmente desaparecido.

El lugar, el Patio de la Infanta, es muy bonito e interesante, pero la iluminación es penosa. Tanto por lo plana, como por lo escasa, como por la relativa dificultad para controlar el equilibrio del color. Por otro lado, tampoco preparé especialmente la visita. Uno que está liado. Así que de las potenciales cámaras apropiadas para fotografiar con luz escasa cogí… las que tenían baterías cargadas. No había más opciones. Flash prohibido… a priori…

Así pues, he decido orientar la entrada a los aspectos culturales e históricos de la visita. Pero os lo cuento con fotografías.

El Palacio de la Infanta se encuentra en el edificio central de Ibercaja, entrando por la calle de San Ignacio de Loyola de Zaragoza. La entrada es libre, y suele albergar exposiciones u otras actividades culturales. Pero para la ocasión contratamos una visita guiada por un módico precio, 3 euros por persona, 2 euros los jubilados.

La visita

Comienza la visita con unos comentarios generales sobre el patio y su origen.

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Además del patio, se ha conservado también la puerta del palacio de Zaporta, donde se construyó.

Uno de las claves del éxito de la visita fue las ganas con las que la guía, Lara creo que se llama, ofreció las explicaciones. No le pregunté y no sé si es el caso, pero estas guías suelen ser licenciadas en historia o historia del arte, y por lo tanto suelen saber de lo que se hablan. O deberían. No obstante, en todo momento tuve la sensación de que, sin faltar a la realidad de los hechos, introducía un cierto colorido de cosecha propia con la intención de hacer más interesante el relato, aunque se resintiese un poco el rigor histórico. Es una impresión… tendría que contrastarlo buceando un poquito en la historia de los “protagonistas” de su historia.

Lara, muy expresiva, explicando la historia del patio en el centro del mismo.

Lara, muy expresiva, explicando la historia del patio en el centro del mismo.

Obtuvimos una detalla descripción de los detalles del patio, y de todos los personajes esculpidos en sus paredes. Reyes, emperadores romanos, dioses griegos,...

Obtuvimos una detalla descripción de los detalles del patio, y de todos los personajes esculpidos en sus paredes. Reyes, emperadores romanos, dioses griegos,…

Incluso la guía nos ofreció pruebas de que en el siglo XVI ya había un marujeo propio de las revistas del corazón. Y así, Francisco I de Francia, rival de Carlos I de España (y V del Sacro Imperio), es representado con pluma. Real y figurada.

Incluso la guía nos ofreció pruebas de que en el siglo XVI ya había un marujeo propio de las revistas del corazón. Y así, Francisco I de Francia, rival de Carlos I de España (y V del Sacro Imperio), es representado con pluma. Real y figurada.

Si como digo el acceso al patio es por lo general libre, la subida al piso superior no lo es, y este fue uno de los privilegios de nuestra visita guiada. De este modo, pudimos apreciar más de cerca los detalles de la ornamentación, así como tener un vista privilegiada del conjunto del patio.

Vista general del patio desde el piso superior.

Vista general del patio desde el piso superior.

Algunas explicaciones sobre algunos motivos mitológicos.

Algunas explicaciones sobre algunos motivos mitológicos.

Los esposos Gabriel Zaporta y su amada esposa, Sabina Santángel, ricos burgueses de una próspera Zaragoza, se asoman desde el alero del patio a curiosear lo que pasa en la que fue su casa.

Los esposos Gabriel Zaporta y su amada esposa, Sabina Santángel, ricos burgueses de una próspera Zaragoza, se asoman desde el alero del patio a curiosear lo que pasa en la que fue su casa.

El esplendor del Palacio de Zaporta no sobrevivió mucho tiempo a la muerte de sus originales impulsores. La historia del palacio fue azarosa, y se se conoce como Patio de la Infanta se debe a que María Teresa de Vallabriga, esposa del infante Luis de Borbón y Farnesio, y por lo tanto infanta consorte, se retiró a vivir en el tras enviudar, y hasta la guerra contra los franceses y la ruina de la ciudad por los sitios.

A punto de ser demolido, el interés de un caprichoso francés permitió salvar el patio y la puerta de entrada, que se llevo desmontado a París a principios del siglo XX. El resto del palacio sucumbió a la piqueta. Recuperado a mediados del XX, encontró reposo ¿final? en el lugar actual.

Algunas explicaciones ilustradas de los avatares por lo que pasó el palacio y su hermoso patio.

Algunas explicaciones ilustradas de los avatares por lo que pasó el palacio y su hermoso patio.

Inscripciones en una de las columnas. Se me olvidó preguntar si se debían a los canteros originales o la catalogación de las piezas para su traslado a París, y para el trayecto inverso.

La visita estuvo bastante bien y fue muy amena. Además de que siempre se pasa bien con la gente de Fotógraf@s en Zaragoza, un pequeño grupo de los cuales acabamos tomando unos chismes en una cervecería cercana.

En estas visitas, los intereses se reparten. Entre los que siguen a la guía escuchando las explicaciones, haciendo alguna foto de vez en cuando, y quienes prefieren centrarse en su afición fotográfica.

En estas visitas, los intereses se reparten. Entre los que siguen a la guía escuchando las explicaciones, haciendo alguna foto de vez en cuando, y quienes prefieren centrarse en su afición fotográfica.

[Libro] Lucrecia Borgia, la hija del Papa

Historia, Literatura

La familia romana de origen valenciano de los Borgia (o Borja en aragonés y catalán; ambas tendrían la misma pronunciación) es una de las más célebres del renacimiento y de las que más se ha hablado y escrito. Y pocas veces con ecuanimidad, ya que la objetividad absoluta es probablemente una utopía. Y entre sus miembros, ha pasado a la historia como paradigma de la mujer fatal Lucrezia, la hija de Rodrigo Borja, también conocido como el papa Alejandro VI. Antes de las vacaciones vi en la televisión una película especialmente mala sobre esta familia, que me hace suponer que tampoco hay mucho interés en hablar de la verdad. Ya saber, no dejes que la verdad te estropee una buena historia. Curiosamente, poco después me encontré con este libro de Dario Fo que habla del personaje histórico, y no pude evitar la tentación de conocer que versión nos iba a dar del personaje el comprometido actor y escritor italiano.

Lucrecia Borgia, la hija del Papa
Dario Fo; traducida por Carlos Gumpert
Editorial Siruela, Nuevos Tiempos, 2014
Edición electrónica

Buena parte de la vida de Lucrezia pasó en la bella ciudad de Ferrara, aquí el interior de la catedral.

Buena parte de la vida de Lucrezia pasó en la bella ciudad de Ferrara, aquí el interior de la catedral.

Dario Fo nos propone un repaso a la vida de Lucrezia, pues no deja de ser un libro biográfico, pero con una cierta novelización de los acontecimientos vitales de la joven. Y es una biografía completa, que no se difumina cuando desaparecen del mapa y de la línea del tiempo los protagonistas masculinos de su familia, su padre y su hermano Cesare. De hecho, en la biografía que nos propone Fo, la vida y la figura de Lucrezia, muy joven todavía, se pone interesante cuando negocia su matrimonio con Alfonso, el hijo de Ercole d’Este, duque de Ferrara para entrar a formar parte de la prestigiosa familia estense. Y tras ello se centra en su papel como futura duquesa de Ferrara, y como tal duquesa, mujer comprometida con su pueblo, incluidos los más desfavorecidos, y que recibió el cariño de los ferrarenses al reconocer los esfuerzos de la joven duquesa.

Aunque con el tiempo perdió parte de su importancia pasada, fue centro de esplendor para la artes y la cultura; en la imagen la "comune" de Ferrara.

Aunque con el tiempo perdió parte de su importancia pasada, fue centro de esplendor para la artes y la cultura; en la imagen la “comune” de Ferrara.

Fo muestra sus simpatías por la duquesa. La joven marioneta de los Borgia va madurando, adquiere una personalidad propia, y acaba siendo una mujer de una ética que podemos llegar a suponer incluso impecable, muy alejada de la imagen frívola y fatal que de ella se suele transmitir. Siempre me ha divertido una cosa de esa mala fama de Lucrezia… Por el prestigio de la familia de Este, y por las relaciones matrimoniales de su descendencia, leí en su momento que es antepasada de todas las testas coronadas que quedan en Europa en la actualidad.

En cualquier caso, probablemente ni el súcubo que algunas versiones tradicionales nos han transmitido, ni la santa que por momentos Fo parece querer decirnos que fue. Una mujer inteligente, que en su momento subo independizarse de su difícil familia, para ser admitida en otra, de más prestigio histórico, y comprometida con los intereses de la misma y de los territorios que gobernó. También una lectura entretenida para todo aquel que guste de la historia, y que considere que muchas veces la propia historia es más interesante que la ficción. O que la ficción histórica o que la historia ficcionalizada.

Y el suegro de Lucrezia, el duque Èrcole I d'Este, tiene dedicado un corso, una de las calles más bellas de la ciudad. Por cierto, que Ferrara es también el lugar donde transcurre otra novela que me gusta mucho, "El jardín de los Finzi-Contini" de Giorgio Bassani.

Y el suegro de Lucrezia, el duque Èrcole I d’Este, tiene dedicado un corso, una de las calles más bellas de la ciudad. Por cierto, que Ferrara es también el lugar donde transcurre otra novela que me gusta mucho, “El jardín de los Finzi-Contini” de Giorgio Bassani.