Se acabaron los mundiales

Deporte, fórmula 1

En primer lugar, lo casposo. Se acabó el Campeonato del Mundo de Fórmula 1. Y ya iba siendo hora. Que este año se han lucido. Afortunadamente, el desenlace ha sido divertido. El equipo McLaren, que lo tenía todo para ganar,… pues ha perdido todo. El cachondeo que se han traído en los últimos meses ha llevado a la debacle final en el último gran premio. Pues me alegro. Y no salvo a nadie. Y he tomado una decisión. Estos años atrás, por lo de Alonso, había abandonado mi tradicional filia hacia Ferrari. Pues nada. Voy a volver a ella. Me alegro del resultado del «simpático» Räikkönen. Y los otros, que se jodan. Por tontos. Y el primero Ron Dennis. Y después, el papá de Hamilton.

Por otro lado, terminó la Copa del Mundo de Rugby. Finalmente ganó Sudáfrica. Bien. Son los que que han jugado mejor y con más regularidad en todo el campeonato. Los ingleses han sido justos subcampeones, porque han suplido con corazón otras carencias. Pero lo mejor de todo ha sido el tercer puesto de Argentina, colándole cinco ensayos a la anfitriona Francia en la final de consolación. Y la cara de ajo que se le veía a Sarkozy, impagable. Hasta dentro de cinco años.

En la fotografía de hoy, en honor al «dicharachero» finés, vencedor en Fórmula 1, una vista de Naantali, en el país de los mil lagos.

Panasonic Lumix LX2
Focal: 25,2mm
ISO 100
Exposición: f/4,9 – 1/40s