Me voy… me estoy yendo… a París

Viajes

Me voy a París. Como casi todos los años por estas fechas desde hace un tiempo, aprovecho la celebración de la “Inmaculada” Constitución para tomarme un respiro antes de las fiestas navideñas, las cuales soporto con estoicismo más que disfruto. Y este año, me voy a París. A casa de unos familiares, gente excelente, que viven en Saint-Denis, población de la banlieue parisina, cómodamente comunicada por metro con el centro de la ciudad.

No voy a hacer turismo en el sentido habitual de la palabra. Quiero apuntarme un poco al concepto de slow travel. Iré tranquilamente en tren, contemplando el paisaje, con tiempo para leer, escribir o pensar. Parando a desayunar o a comer sentado tranquilamente en algún café o restaurante agradable. Sin los agobios que supone últimamente el avión, en el que viajas como sardinas en lata, en el que te registran y te cachean, en el que por el mero hecho de subir ya te consideran un delincuente. Un poco cansado. Iré, pues, en tren. Serán doce horas, pero últimamente tengo mucho en qué pensar.

Luego, en la capital gala, pasear, ver exposiciones, hacer algunas compras,… conozco lo suficiente la ciudad como para no tener “urgencias turísticas”. Aunque espero hacer fotos. Eso sí. Que no falten. 

En la foto de hoy, la basílica de Saint-Denis, necrópolis real y monumento más característico del lugar donde viven mis familiares, aunque los “cultos” de hoy en día lo conocerán más por cierto establecimiento deportivo.

Basilica de Saint-Denis

Basílica de Saint-Denis, banlieue parisina - Canon Digital Ixus 400