Nine (2009)

Cine

Nine (2009), 10 de febrero de 2010.

Aunque oficialmente se trata de la adaptación del musical del mismo nombre, en la práctica, una vez que alguien decide llevarlo al cine, no deja de ser un remake de , una de las películas más especiales y personales de Federico Fellini. Y la verdad, a priori, no sé si tiene mucho sentido una nueva versión de algo tan personal. Esta consideración puede originar cierto miedo en el espectador conocedor de los antecedentes cinematográficos. Entre los aspectos motivadores, el espléndido antecedente de Rob Marshall dirigiendo Chicago, un espectacular reparto y… bueno, a mí me gustan los musicales.

Tanto el original como esta copia tratan de la crisis creativa de un director de cine, a quien hay que suponer un alter ego del propio Fellini, que se retira a un balneario para intentar sacar adelante la idea para una nueva película. Pero sus interacciones con el mundo que le rodea, especialmente con las mujeres, esposa, amante, actriz, etc., van a suponer un obstáculo más que la necesaria y perdida inspiración necesaria para el proceso creativo.

La película original, que tuve ocasión de volver a ver recientemente, motivado por mi visita a la exposición que pude ver sobre el director italiano en París, me parece un filme difícil de ver. Con una duración larga, con una elevada densidad de metáforas, con la necesidad de conocer muy bien el lugar, la época y las personas que la originaron, puede ser mal digerida y comprendida por el espectador actual. No obstante, a mí me parece una delicia visual, un verdadero repertorio de como utilizar los encuadres, de como iluminar, de cómo situar a los personajes en la escena, un tratado de cine desde muchos puntos de vista a pesar de sus dificultades.

Jeu de Paume (Fellini)

Fellini en el Jeu de Paume de París - Panasonic Lumix LX3

En cuanto a la película actual,… pues falla. Falla en el guion, que está mal hilvanado. La historia no está correctamente contada y parece más un amontonamiento de situaciones que se suceden como excusa para ir introduciendo los distintos números musicales. Falla en los números musicales que, con alguna excepción, son realmente flojos. O muy vistos. Volver a jugar con sillas en un número se puede considerar de dos formas. Los optimistas dirán que está homenajeando al maestro, a Bob Fosse, y a su excepcional Cabaret. Los pesimistas dirán que es obvio que la imaginación y la creatividad han abandonado al cine americano, y este se basa en al actualidad en la repetición con más medios y espectacularidad de las ideas que ya han sido. Es curioso que los mejores números correspondan a las actrices de menos relumbrón y cuyos personajes podrían ser incluso prescindibles en la historia, pero es cierto que tanto Stacy Ferguson como Kate Hudson lo hacen bien en sus números. Signo de la incoherencia global del proyecto que los mejores números se los lleven los personajes prescindibles..

Hablando del reparto, el protagonista absoluto es Daniel Day-Lewis, que hace lo que puede con el papel que le dan y con la debilidad de la historia. Al fin y al cabo tiene oficio de sobra; pero tiene que lidiar con la imagen del Guido de hace casi 50 años, interpretado por el estupendo Mastroianni. O a lo mejor no, porque los espectadores actuales, especialmente los más jóvenes ignoren el trabajo del italiano. Entre las chicas, y dejando de lado las ya mencionadas que lo unico que hacen es poner chicha y picante, Nicole Kidman está de florero y poco convincente en su papel de diva y musa. Judi Dench está ahí y se lo pasa más o menos bien en un papel más ligero y con canción. También le sobra oficio para esto y para más. Y nos quedan las dos principales, la esposa, interpretada por la francesa Marion Cotillard, y la amante, encarnada por la hispánica Penélope Cruz. La prensa española no ha dejado de dar coba a Pe con su participación en este filme y con su candidatura a los Oscar. Ya adelanto que en comparación con otras candidatas, ni siquiera entiendo que lo sea, aunque su papel en el filme sea digno. Pero es que además la Cotillard, mucho más contenida y sobria, pero sobre todo elegante y buena actriz, es muy superior, al menos en esta película. Es de lo que más vale.

Resumiendo, un filme decepcionante que puede resultar válido como mero entretenimiento sin trascendencia. Lo que pasa es que nadie espera intrascendencia si uno se dedica a adaptar o repensar a Fellini. Y por lo tanto, fallido.

Las notas:

Dirección: **
Interpretación: ***
Valoración subjetiva:
**

Foro Romano, vista

Para despedirnos, como no, Roma, ciudad felliniana por excelencia, en este caso el Foro Romano - Canon EOS 40D, EF 50/1,8