Amsterdam, es decir, bicicletas, viento, lluvia, frío, sexo… o algo así

Viajes

Bueno. Pues estamos en Amsterdam. Más bien con ambiente invernal y no primaveral como uno podría esperar dadas las fechas. También habría que saber que entienden los holandeses por primavera, claro. Con el solecico tan rico que hacía en Barcelona cuando he cogido el avión. Pero la salida de la aparatosa estación Central de Amsterdam ha sido como un bofetón de fría realidad en la cara.

En la terminal 1 del Prat

Sol y buen tiempo en la terminal uno del aeropuerto del Prat.

010331

Hace 17 años, ante la estación central estaban las mismas obras y las mismas grúas, o me lo parece a mí; los tranvías son más modernos.

Tras acomodarnos en un hotel que está mejor de lo que aparenta en una primera impresión, a la vera de uno de los más monos canales de Amsterdam. Nos hemos ido a pasear. A ver, pues eso, casitas monas y canales. La verdad es que hemos ido sobre todo por el centro, alrededor de la plaza del Dam, que quizá no es lo más mono de la ciudad. Eso sí, hemos empezado a divagar y hemos aventurado una teoría. Los auténticos habitantes y dueños de la ciudad son las bicicletas y los tranvías. Que tienen parasitados a los seres humanos para que les aporten la energía necesaria para que se desplacen por la ciudad. A las bicicletas, particularmente, les gusta reunirse todas juntas en las aceras donde supongo que hablarán de sus cosas. Mientras, los seres humanos, esclavos de las anteriores, caminan por donde pueden esquivando a las bicicletas que se mueven, a los tranvías, y a los canales. Supongo que morirán muchos. Es difícil esquivar tantas agresiones.

020331

El hotel Rembrandt, donde pasaremos las próximas cuatro noches.

030331

Pues eso, Amsterdam; canales, puentes, casitas, turistas paseando,...

040331

Amena reunión de bicicletas ocupando la acera, mientras los peatones se juegan el cuello pasando por donde pueden.

050331

Este amenazador tranvía tocaba la campana por lo menos antes de atropellarte, dándote una posibilidad a la salvación.

Tras visitar una librería de libros en inglés realmente muy mona, nos hemos metido por la zona más comercial aunque todo había cerrado a las seis. Los comercios más animosos andaban cerrando a las siete de la tarde. Supongo que a esa hora, los humanos son reclamados por las bicicletas para que las lleven a sus casas. En cualquier caso, uno de los escaparates lo tenía claro: el sexo vende.

060331

En la estupenda librería americana, en la que había alguna gente; mucha menos que en otro tipos de comercios que hemos visitado más adelante.

070331

El sexo vende; aunque en esta tienda se lamentan de que en realidad lo que venden son vaqueros.

Y eso es lo que venden en esta ciudad, especialmente a los turistas en el Barrio Rojo. Tras discutir sobre si entrábamos a “la tienda más vibrante de la ciudad”, hemos comprobado cómo auténticas manadas de turistas acompañados por guías iban recorriendo las calles y los canales del pecado. Los más emocionados lo japoneses. Un ratito nos hemos acoplado a un grupo de argentinos con guía en castellano, quien les explicaba bajo la lluvia cómo se producía las transacciones comerciales entre las prostitutas de los escaparates y los clientes. Como curiosidad, hemos pasado junto a uno de los escaparates cuando se producía una de estas transacciones. 50 euros. Desconocemos lo que comprende el servicio por ese precio.

080331

Nana, la más vibrante tienda de la ciudad...

090331

Emocionados súbditos del trono del crisantemo, a la expectativa de entrar en uno de los gazillones de museos del sexo que hay en el Barrio Rojo de Amsterdam.

100331

Un guía explica en castellano a un grupo de argentinos cómo es la mecánica del comercio carnal con las trabajadoras del barrio.

110331

Las luces rojas indican los "escaparates" de mozas con poca ropa; no, no me he dedicado a intentar fotografíar a ninguna de ellas... tengo cierta ética.

Tras cenar, hemos intentado dar un paseo, pero hacía un frío que pelaba, así que nos hemos venido al hotel a tomar un chisme a charra un rato y a escribir esta entrada del blog. Y hasta mañana.

120331

Con la noche cerrada, el frío se ha vuelto intenso,... o sea que al hotel.

A punto de salir para Amsterdam, me monto un fotoblog, y me dejan en ascuas con el cliffhanger del último episodio de Caprica

Fotografía personal, Páginas personales, Televisión, Viajes

Ufff, que estrés de título, ¿no? Y menos mal que no tengo película para comentar como la mayor parte de los martes, que si no el trabajo se me acumularía. O tendría que hacer más de una entrada en el día de hoy, y no tengo tiempo. Efectivamente, como ya se puede deducir del título, me voy a escapar estos días de fiesta a Amsterdam. Salimos mañana y hasta el domingo. Como es costumbre, si las conexiones a internet me bendicen, sabréis de mi viaje en estas páginas.

Ya visité Amsterdam hace 17 años, así que no era mi primera opción para un viajecito. Pero mejor es repetir un viaje que es factible, que empeñarse en algo nuevo que no puede ser. Curiosamente todavía no tengo digitalizadas las diapositivas de entonces, sólo un par de tomas en el museo del ferrocarril de Utrecht.

Vieja vaporosa Nº 8 en el Museo del Ferrocarril de Utrecht, Países Bajos - Canon EOS 100, EF 28-80/3,5-5,6 USM

Y por si fuera poco, explorando las posibilidades “fotográficas” del iPhone, y viendo a ver lo que se hace por la red, me he abierto un blog secundario que llamaré Fotos porque sí. No perderé mucho tiempo con él. Con un diseño básico, cada vez que me llame algo la atención y lo fotografíe con el iPhone, sobre la marcha los subiré al blog vía correo electrónico. Ayer por la tarde estuve haciendo pruebas, por lo que ya se pueden ver algunas imágenes. Ya veremos cuanto me dura el experimento.

Ha salido el sol en el Parque Bruil

Espero que nos haga sol durante el viaje, como el domingo en el Parque Bruil de Zaragoza; aunque dadas las latitudes que vamos, creo que la lluvia es inevitable - iPhone

Pero lo que me tiene jodido es que este fin de semana vi el último episodio de Caprica, la precuela de Battlestar Galactica, en uno de los mejores capítulos de lo que llevamos de serie, que terminó con un cliffhanger como de aquí a Valladolid, y me entero ahora que la emisión de nuevos episodios está parada hasta septiembre. Aggggg, ahora que se ponía interesante. Porque es una serie en la que había puestas muchas expectativas, con un excelente episodio piloto, que luego bajó un poco de tono, pero que poco a poco había vuelto a recuperar momento. No sé. Como falta mucho hasta que vuelva a empezar, igual me veo todos los capítulos otra vez y hago una entrada monográfica sobre el tema. Ya veremos.

En cualquier caso, me voy unos días de vacaciones. Y por cierto; para que veáis que no me olvido de hacer fotos con cámaras de verdad, aquí os dejo una del domingo por la tarde, momento en la que la climatología invitó a dar un largo paseo.

Canal

El Canal Imperial de Aragón a su paso por Zaragoza, poco después del cruce elevado sobre el río Huerva - Panasonic Lumix GF1, G 20/1,7 ASPH.

Libro: Álbum de polaroids

Literatura

Cuando hace poco más de dos semanas estuve en Madrid, reservé un ratito, camino ya de la estación, para conocer la librería de La Fábrica, una editorial con abundancia de libros de fotografía, a quienes ya había comprado alguna cosa a través de internet. Y allí comprobé que no sólo había libros de fotografía y otras artes, sino que también publicaban algunas obras de ficción. Y decidí comprar una, con un título de resonancias claramente fotográficas, de la escritora argentina Patricia Suárez. Y aquí viene con lo que me encontré.

Álbum de polaroids
Patricia Suárez
Biblioteca Blowup de novelas cortas, La Fábrica – Madrid, 2008
ISBN: 9788496466920

Para empezar, el nombre lo tiene bien puesto. Aunque se trata de una novela corta, al principio te da la impresión de que estás ante un libro de relatos cortos. Cada capítulo cuenta una pequeña historia sobre un personaje; prácticamente una instantánea en la que conocemos qué siente, qué le pasa en ese justo momento, aunque siempre rodeado de un contexto social y de un relato de su pasado personal que nos permite entender la imagen que estamos contemplando. El paso del primer al segundo capítulo te desconcierta. Realmente crees que estás en otra historia. Sólo hay algún pequeño detalle que te habla de la interrelación. Luego compruebas que quienes son personajes secundarios o colaterales en cada capítulo, son principales en otros.

Y así, se va configurando un fresco, o un álbum de instantáneas fotográficas como sugiere el título de la obra, en el que vemos cómo viven sus vidas las personas de la Argentina actual. Quizá no sean personajes absolutamente representativos. Hay clase media y también hay seres humanos prácticamente marginales. Pero todos ellos están acuciados por uno de los mayores problemas de las sociedades urbanas y masificadas; la soledad. Soledad incluso cuando se relacionan con sus semejantes. O precisamente aumentada como consecuencia de esas relaciones.

En resumen, una novela corta que se lee con facilidad, que te hace pensar un poco, aunque probablemente luego quedará en la estantería de la librería como muchas otras. No está mal, aunque tampoco me ha despertado grandes entusiasmos. Vale.

La imagen de hoy es alusiva, si no en el contenido sí en la forma, al libro de hoy.

A orillas del Huerva

Paseo a orillas del río Huerva en Zaragoza - iPhone

La dureza del cambio de hora, no tomarse la vida en serio, y esa “cámara de fotos” que se llama iPhone

Fotografía personal, Humor, Música

Odio profunda e intensamente el cambio de hora de primavera. Lo odio. Me sienta como el culo. Y esto no ha hecho más que empezar. Porque esta noche, cuando sean haya las once de la noche, me iré a la cama con ganas de dormir. Al fin y al cabo, esta noche pasada sólo he dormido cinco horas. Malhadado sea el cambio de hora y el que lo inventó. Lo que decía, me iré a la cama con ganas de dormir, pero mi cuerpo creerá que sólo son las diez, y a pesar de que me estaré muriendo de sueño, no me dormiré. Y empezaré a ponerme nervioso, y por lo tanto, incluso cuando sean las doce y mi cuerpo crea que sean las once, tampoco me dormiré. Y esta noche que viene, si tengo suerte, tampoco dormiré más de cinco horas. Y mañana, todo será una mierda. Me pasa todos los años. No creo que este sea un excepción. Ahora me iré a dar una caminata para cansarme más, pero de nada servirá. Maldito cambio de hora.

Con el fin de olvidarme de este incordio, esta mañana me he sentido intrascendente. Nada de tomarse la vida en serio. He ignorado por completo las correrías de los fórmulas uno. Y me he puesto a enredar en el ordenador. En una entrada reciente en Hipersónica me enteré de que Zooey Deschanel canta. En un grupo que se llama She & Him. Bueno. Yo es que estoy enamorado perdidamente de esta chica. Es una monada. Como actriz no es que me haya entusiasmado ninguna de sus películas, pero con esos ojos… Bueno, el caso es que he buscado a ver si estaban en Spotify, que sí, y también por Youtube, que también. Y oye,… musiquita ligera, pegadiza y con buen rollo, con la voz grave que tiene la chica que tampoco está tan mal. Es casi como si fuera una chica yeyé del 2010. Os pongo un vídeo.

Pero claro, cuando uno entra en Youtube, nunca se puede saber. Y no sé como me he encontrado con una chica asiática, probablemente japonesa que es la caña. Utilizando tres iPhones se monta un conjunto instrumental para acompañarse a sí misma, mientras canta canciones de Beyoncé y Lady Gaga. Y no lo hace mal. Y es feliz. Que bien se lo pasa uno cuando se pone intrascendente. ¡Mirad, mirad, cómo imita a Beyoncé!

Y claro, con esto del iPhone, resulta que tengo uno que me regalaron hace unos meses. Y lo utilizo sobre todo para comunicaciones interneteras. Pero claro, el cacharro tiene una cámara de fotos que… bueno,… es una cagarriña. Pero he aquí que hace unos días me sorprendió que el Denver Post publicara en su fotolog un reportaje del reportero gráfico David Guttenfelder con fotos tomadas con su iPhone y procesadas con un programa para este aparato, supongo que Shake It Photo, 79 céntimos de euro cuesta, para darles un aspecto de polaroids. He pasado probando unos días con algún otro programa gratuito similar, pero sin acabar de convencerme mucho.

En algún rincón de Huesca

En algún rincón de Huesca.

El caso que me dije: “Carlos, no seas rancio, que por 79 céntimos no vas a quedarte sin diversión”. Y me lo compré. Allí por la tarde hice alguna prueba; pero motivado por la creatividad de la chica japonesa, hoy me he lanzado a probarlo a fondo. Así que me he dado un largo paseo esta mañana, y he ido comprobando lo que daba de sí el tema.

Si mi música te hace vomitar...

Músico callejero en el Paseo de la Independencia, consciente de los efectos que puede causar su música.

Primero he tomado contacto con la naturaleza. Así que en las orillas del Huerva así como en el Parque Bruil he comprobado como se comportaba el invento con los tonos vegetales. Lo cierto es que el primer plano de margaritas es un uso alternativo. No está tomada con la cámara del iPhone, sino con la Panasonic Lumix GF1 con el Leica DG Marcro-Elmarit 45/2,8. En casa la he pasado al iPhone y le he aplicado el programita. Resulta un poco sacrílego utilizar un “leica” (esta fabricado por Panasonic), para luego obtener un imagen borrosilla. Pero… es divertido.

Margaritas

Margaritas en las cercanías del Huerva a su paso por el barrio de Las Fuentes.

Parque Bruil

Los árboles del Parque Bruil se encuentran todavía a caballo entre lo invernal y lo primaveral.

Parque Bruil

No tengo muy claro qué son las "ruinas" dispersas por el Parque Bruil; a ver si me documento.

Después, ya que estaba por allí, me he pasado por el Centro de Historia de Zaragoza, para ver que había en exposición. Y me he encontrado con una en la que de una forma más o menos didáctica, explican a los visitantes la pintura de Velazquez. Así que he aprovechado para ver como se comportaba el invento en interiores.

Entendiendo a Velazquez en el Centro de Historia

Diego Velázquez inmortalizándose a sí mismo en Las meninas.

No está mal, ¿verdad? A continuación he seguido mi paseo, aunque a partir de ahí he asumido el papel de un presunto turista entre los más característicos monumentos de la ciudad. No creo que sustituya a mis cámaras habituales en los viajes, pero realmente me he divertido.

La Magdalena

La Magdalena, al sol de la mañana primaveral.

Plaza San Bruno

Auténticos turistas descansando en la Plaza San Bruno; por cierto, ¿dónde está el mercadillo?

El Pilar

Y, finalmente, el Pilar, mientras esperaba en la parada para coger el autobús para volver a casa.

En fin, y de momento, esto es lo que ha dado de sí el tema. ¡Ay, cómo relaja una mañana de intrascendencia, sin tomarse la vida muy en serio! A ver si así duermo bien esta noche.

Libro: Corto Maltés: Las helvéticas

Literatura

Aunque es cierto que ha sido recientemente cuando he decidido ir leyendo de vez en cuando algún libro de historietas, siempre buscando calidad y cierto interés en las historias narradas, hace muchos años que conozco uno de los personajes más famosos de este mundo. Se trata de Corto Maltés, del historietista italiano Hugo Pratt. En Zaragoza, ciertamente, muchos son los que han oídos hablar del Corto Maltés; pero sospecho que para muchos también resulta que no es más que un celebrado bar del Casco Viejo. En fin, sin disgresiones. El caso es que nunca había leído una aventura completa del marino de La Valetta, y como el otro día me encontré este volumen en una librería me dije, “a por él”, y aquí va lo que me ha parecido.

Corto Maltés: Las helvéticas
Hugo Pratt
Normal Editorial, S.A. Barcelona, 2007
ISBN: 9788498470291

La verdad es que no sé si es la aventura más representativa del marinero,… porque es una aventura interior. ¿Interior? Me explicaré. Corto acompaña a Suiza a su amigo el profesor Jeremías Steiner, que acude a un congreso a la ciudad de Sion en el Valais. Allí se aloja en la casa de Hermann Hesse en el Tesino, donde va a tener un sueño, dentro del cual vive una aventura digna de los caballeros de las sagas artúricas, especialmente en su versiones germánicas, en la que Sir Perceval se transforma en el caballero Parzival (lease parsifal). Es pues una aventura en la que se mezcla el materialismo pragmático de nuestro héroe con la espiritualidad y los misterios de la historia del Santo Grial y sus derivados.

Como he dicho antes, no sé hasta que punto es un aventura representativa del personaje, pero a mí me gustado mucho tanto el transcurrir de la misma, repleta de referencias literarias y mitológicas que te obligan a ir consultando para no perderte los matices y los detalles, como el caracter del personaje, con ese descaro con el afronta las situaciones y los presuntos adversarios que a la vez es respetuoso y cortés. Un auténtico caballero de principios del siglo XX.

No sé. Si os apetece leer alguna historieta, os podéis animar con ésta.

Pradera

Paisaje en las cercanías de Zermatt, en el Valais suizo; Wallis en esa comarca de habla alemana - Panasonic Lumix LX3

Seguimos de centenarios, en esta ocasión de cine: Akira Kurosawa

Cine

Si el lunes hablaba del centenario de Django Reinhardt y recomendaba su jazz manouche, hoy me voy al lejano oriente para hablar y recomendar a un ilustre de los ilustres entre los directores de cine. Ayer 23 de marzo fue el centenario del nacimiento de Akira Kurosawa.

Lo que voy a contar ahora es posible que lo haya contado ya por aquí. No me acuerdo. Pero voy a volver a hacerlo. Yo fue un niño de barrio, en una ciudad grande, el quinto municipio con más población de España desde que yo recuerdo, que tenía cines de estreno y de reestreno. Los cines de reestreno podían estar relativamente céntricos, y entonces eran auténticos cines de reestreno, que proyectaban las películas tras unas cuantas semanas en los cines de estreno. O podían ser cines de barrio, que aunque en la cartelera del Heraldo venían como cines de reestreno, en realidad eran los encargados de estrenar y proyectar las series B, los péplum y los spaghetti westerns. Y a la vuelta de la esquina de la calle donde vivía, había una de estas salas. El Rialto. Y muchos domingos, allí que nos bajábamos a la sesión de 3 o a la de 5 de la tarde.

El caso es que llegada mi adolescencia, y con ella la transición política al país, el cine Rialto se convirtió en sala de arte y ensayo. Un caso improbable, dado el vecindario y el entorno, dignos pero obreros y de limitado entendimiento cultural. Pero ahí estaba yo, fiel a las tradiciones, muchos domingos a las 5 de la tarde, a ver lo que echasen. Y entonces, en lugar de spaghetti westerns, he aquí que empezamos a ver cosas como Las vacaciones de Monsieur Hulot, 2001: una odisea del espacio, Solaris, El Gran Dictador, Viridiana,… y Dersu Uzala. Y si todas ellas marcaron, sin ser yo consciente, mi gusto y percepción del cine, probablemente me dejaron convertido en un “tarado” y “asocial” de por vida al alejarme de lo que le gusta a todo el mundo, la última, esa maravilla firmada por el director japonés Akira Kurosawa fue la que más me impactó.

Y con el tiempo, a partir de ahí, fui viendo varias de las películas que firmó a lo largo de su vida, entre las que tengo que destacar Rashômon, una película apasionante por su intriga y su enfoque, y Los sueños de Akira Kurosawa por el impresionante espectáculo visual que supone, una película que debería ver todo amante a la fotografía. Por supuesto, éstas además de la ya mencionada.

Así que nada. Una recomendación que vale para celebrar el aniversario, o para cualquier otro momento. El cine del maestro japonés, Akira Kurosawa.

Rue de Steinkerque

Invasión oriental en los alrededores de Pigalle, París - Panasonic Lumix GF1, G 20/1,7 ASPH.

Millenium 3: La reina en el palacio de las corrientes de aire (2009)

Cine

Millenium 3: La reina en el palacio de las corrientes de aire (Luftslottet som sprängdes, 2009), 22 de marzo de 2010.

Ya en su momento hice un comentario sobre el título, ya que es el mismo que el del libro, así que os remito a aquella entrada y correremos un tupido velo al respecto. Lo realmente sustancioso es que durante dos semanas nos hemos estado debatiendo sobre si completar la trilogía de las aventuras de Lisbeth Salander. Porque el filme dedicado a la primera parte me pareció entretenido. El segundo, me pareció flojo. Y dada la tendencia, para este nos esperábamos lo peor.

Atención, pueden aparecer informaciones que desvelen parte de la trama de las película previas de la trilogía.

Así como el primer largometraje de la trilogía quedaba relativamente cerrado, y el seguir la historia o no era algo optativo, el segundo quedaba abierto en un aparatoso y relativamente inverosimil cliffhanger, en el que nuestra heroína era capaz de sobrevivir a varios balazos, uno de ellos en el cráneo, y era capaz de salir de debajo de la tierra por sus propios medios. En esta tercera parte, dirigida por Daniel Alfredson, conocemos cómo fue un grupúsculo de los servicios secretos suecos los que montaron el infierno en el que le ha tocado vivir a Lisbeth, la cual se pega la película entre el hospital y la cárcel, con unas cuantas de escenas hacia el final en un juicio. Por lo tanto, la acción recae sobre el periodista y sobre unos amigos suyos que se echa en los servicios secretos, esta vez de los buenos.

La trama, a quien haya leído el libro, le parecerá un esquema razonable del mismo, a quien no, se le escaparán algunos detalles, ya que tienen que condensar un libro muy gordo en unos ya excesivos 144 minutos. Lo cierto es que la historia está muy deslavazada, y corres el riesgo de desengancharte de ella constantemente, especialmente si ya la conoces por la lectura previa de la novela. Además, hay parte que están floja, flojas, flojas. Las escenas del juicio resultan especialmente poco convincentes, sabes perfectamente qué va a pasar aun si haberlo leído previamente, y queda estirado innecesariamente. Un tostón. Algunos enfrentamientos finales con alguno de los personajes, te preguntas que para que están ahí. Y las escenas finales, aún te dejan con la sensación más vacía todavía.

Porque uno de los lastres de este filme, aparte de su factura general, es que da la impresión de que los actores están desganados y que no se lo creen mucho. La chica protagonista, Noomi Rapace, no ofrece nada en especial más allá de la caracterización de su personaje en distintos momentos. El resto de los actores no consiguen que te preocupes de lo que hacen o de lo que les va a pasar a sus personajes en absoluto. Los malos parecen tontos, y los buenos, más. Pincha mucho en este aspecto. Es especialmente lamentable la interpretación de los personajes que intervienen en el juicio a Lisbeth.

Resumiendo, nuestros peores presagios se han cumplido y estamos ante la película más floja de la trilogía, y ante una película mala en general, que no se puede recomendar ni a los fanáticos del personaje, que de todas formas irán a verla, y si son muy fanáticos hasta la defienden. Pero vamos. Que se la podían haber ahorrado. La puntuación:

Dirección: **
Interpretación: *
Valoración subjetiva:
*

Vamp

Olvidémonos de Lisbeth Salander y su look punky, y soñemos con las maravillosas femmes fatales que en el mundo del cine han sido, las cuales nos son evocadas por esta vamp de la Calle Huertas de Madrid - Panasonic Lumix GF1, G 20/1,7 ASPH.

Una propuesta musical, el “jazz manouche” de Django Reinhardt en el centenario de su nacimiento

Música

Desde hace unas semanas me estaba llamando la atención la cantidad de programas de radio, especialmente los que sigo a través de sus podcasts, que estaban dedicados al guitarrista belga Django Reinhardt. Desde incluirlo en un programa de música clásica como Música sobre la marcha de Fernando Palacios en Radio Clásica hasta los típicamente dedicados al jazz  que dirige Juan Claudio Cifuentes “Cifu” en Radio Clásica o Radio 3, pasando por Cuando los elefantes sueñan con la música de Carlos Galilea también de Radio 3. Y en esto, que volviendo a escuchar uno de ellos, me di cuenta que el pasado 23 de enero se cumplieron los cien años del nacimiento del maravilloso gitano del jazz manouche.

Jean Baptiste “Django” Reinhardt nació en Bélgica y pasó su infancia en un campamento gitano cerca de París, donde aprendió a tocar la guitarra. A los 18 años sufrió graves quemaduras en un incendio, de modo que dos dedos de la mano izquierda quedaron inutilizados, por lo que tuvo que volver a aprender la guitarra con técnicas totalmente distintas y propias. A pesar de las lesiones, consiguió realizar una carrera de éxitos con su música, en la que combinaba la tradición musical gitana con el swing que llegaba del otro lado del océano. Particularmente afortunada fue su asociación con el violinista Stéphane Grapelli, con quien formó el Quintette du Hot Club de France, y con quienes conseguiría sus mayores éxitos. Desgraciadamente, murió prematuramente a los 43 años por un accidente cerebrovascular.

Realmente, el animado swing del manouche siempre me ha gustado mucho y lo recomiendo a cualquiera que no le importe escuchar viejos discos de jazz con todas las imperfecciones de las grabaciones de los años 30 del siglo pasado. También cabe recordar aquí que Woody Allen dirigió una película, Acordes y desacuerdos (Sweet and Lowdown), relativamente inspirada por el músico belga, con Sean Penn en el papel de guitarrista, y en la que sonaban muchas de sus composiciones.

Así que ya sabéis mi propuesta musical para estos días.

Café Central

El Café Central de Madrid, un lugar que contribuyó a mi afición al jazz, allá por el año 1990; la foto es actual - Panasonic Lumix GF1, G 20/1,7 ASPH.

Final del Seis Naciones; Francia campeona como estaba previsto

Deporte

Pues sí. Hasta cierto punto se han cumplido los pronósticos en la última jornada del Seis Naciones que se celebró ayer sábado por la tarde. Aunque hubo una sorpresa, y posibilidades para otra. Veamos.

El primer partido de la tarde, celebrado en Cardiff, enfrentó a una Gales desmotivada y a una Italia… que son muy malos. Por lo que los “jones” y “williams” que constituyen la selección del dragón no tuvieron problemas para ganar a los italianos a pesar de la desgana. Visto lo visto, podríamos decir que Gales ha realizado un torneo decepcionante, quedando en cuarto lugar, mientras que Italia de alguna forma consiguió sobreponerse a su absoluta flojera evitando la Cuchara de madera en el partido contra Escocia. Y ya les vale.

Irlanda, que jugó en su casa contra la débil Escocia, tenía todo a su favor para llevarse la Triple Corona y… falló estrepitosamente con los voluntariosos escoceses, que consiguieron en Dublín lo que les falló en Cardiff donde se les fue el partido por los pelos. Lo cierto es que salvo el mal partido contra los italianos y la imposibilidad de parar a los franceses, los escoceses no merecían el último puesto, y el partido de ayer fue una justa recompensa a sus esfuerzos. Excelentes los delanteros escoceses. Para los irlandeses fue un fracaso sin paliativo.

Y con el torneo ya en sus manos tras el fracaso irlandés, a Francia sólo les quedaba redondear la jornada venciendo a su eterno rival, Inglaterra, adjudicándose de paso el Gran Slam. Y así fue, pero sin gran brillo. El principio del partido fue emocionante tan un bonito ensayo de la caballería inglesa. Si los británicos iban a jugar con esa fluidez, el partido podía ser suyo. Pero los franceses fueron controlando el juego, y a base de golpes de castigo entre palos se pusieron con 5 puntos de ventaja al llegar al descanso. Lo cierto es que la aparición de la lluvia deslució las posibilidades de un juego a la mano, alegre y vistoso. La segunda parte fue de dominio inglés, que sólo vio recompensados sus esfuerzos tras la salida al campo de Jonny Wilkinson, ayer suplente, que metió un difícil golpe de castigo entre los palos, con tiempo de sobra para remontar. Pero a partir de ahí, los franceses volvieron a centrarse en el partido, comenzaron a recuperar balones y a matar el partido jugando con su delantera. Y al final consiguieron ser el equipo ampliamente destacado del torneo, un claro y justo vencedor del torneo.

Y hasta el año que viene, claro.

Sacre Coeur

Si en 1990 hubiese estado construido el Stade de France, sede de los partidos internacionales de Francia, tal vez se vería al fondo detrás del Sacre Coeur, en esta toma a través de los telescopios de la Torre Eiffel de París - Pentax P30N, probablemente con un Sigma 28-70/3,5-4,5 a traves de un telescopio de monedas

Libro de fotografía: The Jazz Loft Project

Fotografía

Cuando hace unos meses visité la exposición de W. Eugene Smith en la Lonja de Zaragoza, conocí que en un momento dado de su vida, cuando todo le iba bien y era un fotógrafo de prestigio que trabajaba para la revista Life, insatisfecho con el tratamiento que se daba a sus reportajes, lo dejó todo, y emprendió un faraónico reportaje sobre su ciudad natal, Pittsburgh. Sin embargo, le fue mal. Durante este tiempo, se alojó en el 821 Sixth Avenue de Nueva York, un loft en el que trabajó y se frustró. Pero durante ese tiempo el lugar se convirtió en un centro de peregrinación para músicos de jazz y otros muchos personajes de la cultura, donde pasaban sus veladas y hacían sus sesiones. Y Smith lo fotografió y lo grabó. Y de ahí, ha nacido este libro, que encontré recomendado en Photo-Eye.

The Jazz Loft Project: Photographs and Tapes of W. Eugene Smith from 821 Sixth Avenue, 1957-1965
Sam Stephenson (investigación y textos); W. Eugene Smith (fotografías)
Knopf Publishing Group, 2009
ISBN: 978-0307267092

Durante los ocho años en los que trabajó allí, el fotógrafo tomó en torno a 40.000 imágenes en las que documentó por un lado la vida interna del edificio donde vivía y trabajaba, en especial los numerosos músicos de jazz que llegaban con sus instrumentos y organizaban sus jam sessions, en un enriquecedor intercambio de ideas e impresiones. Por otro lado, desde la ventana del cuarto piso, se dedicó a fotografiar las escenas callejeras que le llamaban la atención. Todo ello, como una especie de salida al atasco de su gran proyecto sobre Pittsburgh.

Pero no sólo fue eso, también grabó en torno a 4.000 horas en cintas magnetofónicas, con conversaciones e interpretación con todos los que allí pasaban. Por todo ello, esta descomunal obra, nunca publicada, es una fenomenal fuente de información sobre un momento y un lugar, y sobre los fenómenos culturales que por allí pasaban.

Sam Stephenson se ha dedicado a estudiar todo este material durante siete años, para al final seleccionar bastantes de las fotografías más representativas, pero también para obtener extractos de las conversaciones grabadas con distintos personajes de la música y la cultura.

Como aficionado a la fotografía y al jazz, el libro es de un interés absoluto. Digno de pasarse muchos ratos contemplando las personales imágenes del fotógrafo, pero también de revivir los momentos pasados en el loft, releyendo las conversaciones con muchos ilustres del jazz.

No sé si es posible encontrar en libro en España. Yo lo compré a través de Amazon UK, al razonable precio de 20 libras esterlinas, sin gastos de transporte incluidos.

Seco

Hojas secas en la ajardinada fachada junto al CaixaForum de Madrid - Panasonic Lumix GF1, G 20/1,7

Libro: Cuentos de humor y de horror

Literatura

Algo que siempre viene bien es tener a mano un libro de relatos cortos, en edición de bolsillo, y que permite leer pequeñas y entretenidas historias en momentos en los que estamos esperando, viajamos en el autobús, o en general no tenemos nada que hacer o no podemos hacer nada. Así, tiramos del librito, y aprovechamos el rato. Hace unos meses, Papel en blanco recomendó un libro de cuentos de Saki que me pareció interesante. Lo compré, lo he ido leyendo, y aquí está.

Cuentos de humor y de horror
Saki (Hector Hugh Munro)
Compactos Anagrama – Barcelona, 2007
ISBN: 9788433973078

He de decir en primer lugar que fundamentalmente son cuentos de humor más que de horror. Pues los pocos a los que se les puede aplicar este apelativo tienen también sus más que abundantes gotas de humor. Su interés es diverso, pero en general te mantienen de buen humor, con una sonrisa. Y no son banales. El autor se dedica a tirar con bala, si no con obuses, contra la sociedad de su época, principios del siglo XX antes de la Gran Guerra donde murió. Una sociedad, especialmente en sus clases medias y altas, que percibimos como básicamente hipócrita. Aunque mirándolas con el adecuado punto de vista, estoy seguro que la hipocresía es un atributo generalizado en la mayor parte de las sociedades humanas.

Entre todos los relatos, unos gustan más y otros menos. Las aventuras de un potencial hombre-lobo adolescente, un gato que habla, aunque lo sorprendente no esto sino su capacidad para poner en evidencia las miserias de los humanos que los rodean, la capacidad de un niño para cambiar el resultado electoral en una circunscripción rural “jugando” con otros niños en una pocilga con unos lechones y la cerda madre, una romántica burguesa que escapa al desierto con su enamorado para aburrirse como una ostra y acabar presa de los kurdos junto con su amante, un súbdito de los Habsburgos, las ocurrencias de Clovis, ese personaje hedonista e irónico que parece estar en todas las reuniones sociales, una hiena que devora niños bajo la circunspecta mirada de dos damas de la alta sociedad,… son algunos ejemplos de situaciones improbables, que nos hacen sonreir cuando muchas veces nos deberían horrorizar. Y todos ellos, una cuidada disección de las debilidades humanas.

Resumiendo, una lectura entretenida y recomendable para quienes quieran ir acompañados de un libro que les permita aprovechar el tiempo en los ratos muertos.

Canterbury

Claustro de la catedral de Canterbury; cualquier lugar de la campiña en torno a este ciudad inglesa podría ser escenario de un relato de Saki - Pentax P30N, 28/2,8 que me prestaron de marca que no recuerdo

Los hombres que miraban fijamente a las cabras (2009)

Cine

Los hombres que miraban fijamente a las cabras (The Men Who Stare at Goats, 2009), 15 de marzo de 2010.

“Guárdate de las Idus de Marzo”, le dijo el ciego a Julio Cesar, y éste no le hizo caso y así le fue. Recordando el mal presagio, me dejo convencer en las idus de marzo de este año para ir a ver esta película de la que no me fiaba un pelo. Pero es lo que tiene ir al cine con mujeres; que de vez en cuando quieren ver películas de George Clooney. Da igual de que vayan. No se lo voy a reprochar… en exceso. Si no me recordarán algún fiasco que vimos en años pasados por culpa de Charlize o Scarlett

El filme, dirigido por Grant Heslov, trata de un periodista provinciano norteamericano, Ewan McGregor, que tras una vida rutinaria y el fracaso de su matrimonio, se dirige a Iraq con el fin de realizarse como periodista, donde se encuentra con un curioso personaje, Clooney, que le va contando la historia del Ejército de la Nueva Tierra. Este fue un experimento de los años setenta dirigido por un militar hippie, Jeff Bridges, que pretende luchar contra el enemigo usando tácticas pacíficas mediante técnicas paranormales. Mientras, se van internando en el país invadido, en el que tras una serie de catástrofes autoinducidas llegarán al cuartel general de los descendientes de aquel experimento, actualmente dirigidos por uno de los más desleales participantes de aquella época, Kevin Spacey.

El filme es una sucesión de ironías, sátiras y críticas a diferentes elementos de la política, el ejército, la sociedad y la cultura norteamericanas, pivotando alrededor de elementos extraídos de Star Wars, especialmente del concepto de los Caballeros Jedi, como guerreros pacíficos y espirituales. El guion apela a continuos flashbacks entre el presente de la era Bush y el pasado del Vietnam, de los hippies, o de la Guerra de las Galaxias de Reagan. También hace un uso continuado de la voz en off. A ratos un poco cargante, la verdad. No extrajo de mí carcajadas; ni siquiera alguna tímida risa. Moderadas sonrisas.

En lo que se refiere a la interpretación, creo que hay dos personajes muy desaprovechados, especialmente por que sus actores son los que más juego pueden dar. Y son los interpretados por Bridges y Spacey. Bridges es el que tiene los momentos más inspirados, por el propio absurdo de su personaje como coronel hippie. En algún momento, incluso, parece que rezuma alguna reminiscencia de aque personaje que fue el Gran Lebowsky. Realmente tengo la impresión de que nos hubiese gustado saber más de la historia del pasado. Clooney está razonablemente bien, y McGregor da la impresión de que lo han puesto ahí como parte de la broma sobre los jedis ya que el interpretó a uno de ellos en la fallida segunda trilogía de Star Wars.

Resumiendo, una película que tenía elementos para ser muy divertida, muy crítica y muy interesante, pero que se queda a medio camino a penas de las tres características. Además te la venden en el avance como comedia trepidante y desternillante, para luego encontrarte con un producto que se mueve con parsimonia, y a ratos lentamente y con más melancolía que disparate. Un producto fallido que pudo ser, y que ya nunca será. Bueno. Vete tú a saber… Que con esto de los remakes… Pero casi todos son mucho peores al original. Mi puntuación:

Dirección: **
Interpretación: ***
Valoración subjetiva:
**

La cabra

Yo fui un hombre que miró fijamente a una cabra, bajando del Gornergratt hacia Zermatt, Suiza - Pentax K10D, SMC-M 200/4