Fringe acaba temporada, y me gusta más la Olivia alternativa que la de aquí… aunque sea más mala…

Televisión

Cuando comenzó Fringe su primera temporada con problemas en un avión, pensé que era una vulgar explotación del mito de Lost. Cuando seguí unos cuantos capítulos, pensé que era una variante de Expediente X… que en su momento no me interesó; pero como nunca la vi, en realidad, no me predisponía a nada en especial. Estuve a punto de dejarla, cuando se acercó el final de aquella temporada y empezó a interesarme. En este tipo de series, hay quien se siente interesado por el misterio del episodio, mientras que otros lo están por la historia de fondo. Yo soy de estos últimos. Por lo menos en esta serie.

Toda esta temporada se ha encaminado lenta pero inexorablemente hacia la confrontación de los dos últimos capítulos en los que nuestros héroes pasan al universo alternativo, en el que Olivia (Anna Torv) se enfrenta a su yo alternativo. También una policía, de los que llaman la división Fringe del Departamento de Seguridad. No voy a entrar en detalles sobre las cosas que han pasado o podrían pasar. El tema es complicado, pero el caso es que cada vez me he ido interesando más. Esta Tierra, su alternativa en otro universo, los problemas que sufre el tejido del espacio-tiempo cada vez que algo o alguien pasa de una lado a otro… Una comedura de tarro curiosa, pero que tiene alguna de las propiedades de la buena ciencia ficción, aunque no sea de la rigurosamente creíble, que no lo es; te atrapa y tienes ganas de saber qué pasa, por qué, y te empiezas a preocupar por lo que les pasa a los personajes.

Así que, puesto que mañana Canal+ comienza a emitir esta segunda temporada en alta definición, la veré de nuevo con más atención. Creo que merecerá la pena. Espero.

Pero de momento, hay algo que es constatable. La Olivia de este lado es maja, pero va siempre con cara de estreñida. Y vestida tipo FBI, se convierte casi en un ser asexuado; cae bien, pero… Y resulta que la del otro lado es mucho más estilosa, animada, sonriente, con unos pantalones de uniforme que dejan bien a las claras que es una mujer. Atractiva. Y por lo que llegamos a saber, un poco perra. ¡Qué ganas de que vuelva al año que viene! Espero que mantenga un tiempo la tensión actual con las dos “olivias” y no den carpetazo a la alternativa en el primer capítulo…

En fin, os dejo con una foto musical. Ayer estuve tonteando un poco con los viejos objetivos manuales.

Flauta

En los domingos de primavera, bandas de música ofrecen conciertos en el Parque Grande de Zaragoza - Panasonic Lumix GF1, Leica Elmar-C 90/4