[Cine] Empezar la semana de duelo, seguirla algo aburridos y terminarla con un ligero cabreo

Cine

Esta entrada incluirá el comentario, aunque quizá breve, de una película que pude escaparme a ver un día de esta semana. El miércoles. Una tarde de paz en una semana complicada. Pero cinematográficamente hablando ha tenido de todo. Y es que comenzamos la semana, que para mí a estos efectos empieza el domingo, con la tristeza de saber que se iban de este mundo dos actores que tienen en común varias cosas. No han sido grandes protagonistas, aunque alguna cosa han protagonizados. Han sido concienzudos profesionales, aunque no siempre se les ha reconocido. Han alternado el cine y la televisión, con resultados diversos. Ha ambos los recordaremos siempre con mucho cariño.

Buena parte de la película que comento hoy transcurre en la bella ciudad noruega de Bergen.

Buena parte de la película que comento hoy transcurre en la bella ciudad noruega de Bergen.

El primero en despedirse de nosotros fue James Garner (1928 – 2014), que falleció ya mayor a sus 86 años. Habitual de películas de aventura durante 50 años largos, lo hemos visto en la guerra, en el oeste, en el espacio,… generalmente con prestancia y buen hacer. Si tuviera que recordarlo por una sola película, lo haría por una en la que era un personaje secundario. Una película que no se encuentra muy valorada pero que reunió un excelente reparto de buenos intérpretes otoñales, para un filme de cine negro que creo que está bastante mejor de lo que se le recuerdo. Se trata de Twilight (Al caer el sol), y si la he elegido es porque la primera imagen de él cuando me enteré de su fallecimiento venía de esta película.

El siguiente en abandonarnos, como consecuencia de un accidente, fue el español Álex Angulo (1953 – 2014). Estoy plenamente de acuerdo con quienes han dicho que si este actor hubiese sido norteamericano o inglés, sería recordado en el mundo entero. Habiendo tenido que torear con la cinematografía y la televisión nacionales,… pues en su carrera ha habido de todo. Desde momento memorables hasta otros que, púdicamente, calificaremos de “menos memorables”. Es inevitable recordarlo como el demencial cura apocalíptico en El día de la bestia, película de referencia en el cine español y en la que nos ofreció un recital de interpretación. Pero si tuviera que recordarlo por un único papel, mira tú por donde lo haría por aquel cortometraje inolvidable que fue Mirindas asesinas. ¿Que no lo habéis visto? No sé a qué esperáis.

Espero que ambos se hayan encontrado en el único cielo que considero que merece la pena que exista después de esta perra vida. El cielo de las gentes y los amantes del cine.

Y tras este mal empiece, y con una semana un poco torcida en mi vida, me escapo a ver una película noruega que ha llegado a nuestras carteleras un poco de rondón, lamentablemente doblada al castellano. Se trata de Dos vidas (To liv, 2012). Me interesó por su premisa inicial en la que nos decía que nos iban a hablar del difícil destino de los niños y niñas que nacieron durante la Segunda Guerra Mundial de madres noruegas y padres ocupantes alemanes. Después de haber leído la muy interesante y recomendable primera parte de la trilogía de Tora de Wassmo, es un tema que me había quedado rondando por la cabeza.

Uno de los protagonistas está relacionado con la industria naviera, muy abundante en dicha ciudad.

Uno de los protagonistas está relacionado con la industria naviera, muy abundante en dicha ciudad.

Sin embargo, al final resulta que es una película que habla más de los agentes de la Stasi de la antigua República Democrática Alemana en diversos países y entre ellos Noruega, con el fin de realizar actividades de espionaje, y sus problemas cuando cayó el muro. Aun así, la nueva premisa no dejaba detener su interés, lo que pasa que luego sus directores Georg Maas y Judith Kaufmann, no sé muy bien por qué tantos directores, no acaban de encontrar el tono, y la película defrauda. Para colmo la versión doblada pierde bastante. Ya suelo encontrar cada vez más absurdo el doblaje de los diálogos de las películas. Pero cuando estas son multilingües (noruego, alemán, inglés y danés en este caso), no es quiero ni contar… Al menos nos permite disfrutar de algunas escenas interpretadas por la veterana Liv Ullmann, de la que nos hemos enterado que este año o al que viene estrena una versión cinematográfica de La señorita Julia de Strindberg dirigida por ella. Yo iría a verla. Si es que se dignan en estrenarla, claro.

Por todo ello, mi valoración no pasa de Dirección: **; Interpretación: **; y Valoración subjetiva: **.

También recorremos las escarpadas costas de los alrededores de Bergen en diversas ocasiones.

También recorremos las escarpadas costas de los alrededores de Bergen en diversas ocasiones.

Esperaba con ganas el  fin de semana, ya que todos los comentarios y todas las reseñas indicaban que uno de los estrenos que se nos venían encima prometía mucho. Con Brie Larson como protagonista, que me impresionó bastante en United States of Tara, le tenía ganas. Pero no han tenido la dignidad de estrenarla en Zaragoza. Otras muchas y variadas bazofias, sí. Pero esto. Luego se queja la industria de que los aficionados busquemos medios alternativos para ver lo que queremos ver… Pero os aseguro que la próxima reseña de cine será sobre esta película.

Si encima resulta que la noticia de final de semana ha sido el avance de la adaptación de un estúpido libro del que sólo puede salir una estúpida película, y del que ni siquiera se han enterado que la palabra inglesa shades significa matices o tonos y no sombras, es que me salgo de mis casillas.

Y no faltan las escenas que transcurren entre las empinadas calles de la ciudad, flanqueadas por las típicas casas de madera.

Y no faltan las escenas que transcurren entre las empinadas calles de la ciudad, flanqueadas por las típicas casas de madera.