[Libro] El cerebro de Andrew

Literatura

Salgámonos un poco del tema fotográfico que me ha ocupado de una u otra forma las tres últimas entradas de este Cuaderno de ruta, aunque con relativo éxito, y voy a dedicar como todas las semanas un día a la lectura y a la literatura. A una literatura excelente desde mi punto de vista, puesto que hace tiempo que incluí a E. L. Doctorow entre mis favoritos. El primer libro que leí de este autor norteamericano fue La Gran Marcha, un libro histórico situado en el avance de Sherman por el estado de Georgia, y que casi podríamos decir que me entusiasmó. Luego he leído otros títulos del mismo autor que también he disfrutado mucho, y periódicamente recupero alguna otra de sus novelas. Como ha sido el caso de la que toca comentar hoy.

El cerebro de Andrew
E. L. Doctorow; traducción de Carlos Milla e Isabel Ferrer
Roca Editores, 2014
Edición electrónica

Acompañando a Andrew, a Briony, a Martha,... recorremos varias ciudades de la geografía nortemericana, pero es Nueva York uno de los lugares principales.

Acompañando a Andrew, a Briony, a Martha,… recorremos varias ciudades de la geografía nortemericana, pero es Nueva York uno de los lugares principales.

Andrew es un neurocientífico. Y vive consigo mismo bajo la creencia que lleva la destrucción y la calamidad a todo lo que toca. Cuando comienza el libro, asistimos a como nos cuenta, en un diálogo con un psiquiatra que ocupará todo el relato, el modo en que tras la muerte de su segunda esposa, deja al hijo de ambos en manos de su primera esposa. Aquel primer matrimonio fracasó cuando murió la hija que tenían en común. Y poco a poco, mediante los flashbacks procedentes de su diálogo con el terapeuta, conoceremos la historia de Andrew, la de aquellas muertes, aquellos fracasos. Y nos llevaremos alguna sorpresa al final.

Yo estoy encantado con la capacidad narrativa de Doctorow. Como te va llevando poco a poco por una narración que intuyes o sabes tiene un final trágico. Pero la novela es muy poliédrica. También lo son los personajes, especialmente Andrew, más complejo de como se presenta a si mismo en su diálogos con el psiquiatra. Partiendo de ese punto absolutamente dramático, Doctorow va construyendo una relato que nos descubre la hermosa historia de amor con Briony, la joven universitaria que enamora y se enamora del profesor universitario que está entrando en la madurez. ¡Quién no se enamoraría de Briony, tal y como nos la presenta Doctorow! Una historia de amor que siempre aparece teñida de un fatalismo, en el que se mezcla el drama con momentos de humor absolutamente excelentes.

Nueva York, sus calles, sus parques, sus rascacielos, es un escenario perfecto para muchas historias, felices o tristes.

Nueva York, sus calles, sus parques, sus rascacielos, es un escenario perfecto para muchas historias, felices o tristes.

Y de repente, todo cambia. De repente conocemos la realidad del final de Briony. De repente, la percepción que tenemos de Andrew se modifica por completo. Con habilidad, sin que nos demos cuenta, Doctorow ha insertado la historia personal y particular de las personas en la historia global de los pueblos y del mundo. Y termina la historia de amor y surge la crítica social y política a un momento determinado de la historia de los Estados Unidos. Impresionante.

He de decir, que uno de los capítulos de este libro es uno de los que más me ha conmovido en todo el tiempo que he sido lector. Es decir, desde mi más tierna infancia. La enormidad de la catástrofe personal que se desvela al lector de forma progresiva e implacable y que de repente da sentido a una historia profunda, llena de matices psicológicos. Durante dos días suspendí la lectura del libro para digerir lo que llevaba leído hasta el momento, y reconducir el ánimo con el que afrontaba el tramo final del relato, que no careció de sorpresas.

Pero Andrew es un neurocientífico. Y lo que está bajo análisis es su cerebro y los productos del mismo. ¿Qué acontecimientos condicionan las respuestas del mismo? ¿Es todo cierto? ¿Es todo real? ¿No encontramos puntos de absurdo o surrealismo en la historia? ¿Los padres de Briony? ¿El compañero de habitación de Andrew en la universidad? ¿Su último empleo? ¿Quién es realmente el “doc” con quien se entrevista? No hay respuestas definitivas.

Como veis, intento no desvelar nada de la historia. Nada que no nos cuente el autor en las primeras páginas del libro. El potencial lector ha de seguir el recorrido que hice yo por su cuenta. Yo he quedado encantado. Y recomiendo esta novela vivamente. De verdad. No os arrepentiréis.

Y desde luego es el lugar idóneo para imaginar a la joven madre Briony trotando por esas calles y esos parques, probablemente atrayendo de cualquiera que la vea pasar.

Y desde luego es el lugar idóneo para imaginar a la joven madre Briony trotando por esas calles y esos parques, probablemente atrayendo de cualquiera que la vea pasar.