[TV] Cosas de series; conflictos raciales-sociales y extrañas monarquías asiáticas

Televisión

Retomo mis comentarios televisivos con dos series que acabé de ver ya hace unos días. Con tonos muy muy muy distintos, una de origen estadounidense y la otra el enésimo drama romántico surcoreano de trama fantástica, a ratos delirante.

The King: Eternal monarch, o en su título original Deo King: Yeongwonui Gunju [더 킹: 영원의 군주], es el típico drama romántico surcoreano con trama fantástica, más o menos delirante en ocasiones, como ya he dicho, que se desarrolla en 16 episodios de 70 minutos. Los protagonistas de la serie viven en dos universos paralelos. Ella, inspectora de policía (Kim Go-Eun), en una República de Corea que tiene todo el aspecto de la Corea del Sur que conocemos todos. Él, rey de una monarquía constitucional (Lee Min-ho) en un Reino de Corea que abarca toda la península, sin divisiones norte-sur, y con similar grado de desarrollo económico y social. Lo de “monarquía constitucional” es un decir, puesto que determinadas “leyes” o actitudes son más propias de un tirano absoluto que de otra cosa. Pero eso sí, muy buena persona, y con un villano malísimo, malísimo, malísimo, que quiere hacerse con el poder absoluto en ese y, probablemente, en todo universo conocido. No voy a entrar mucho en la trama… que el melodrama romántico al uso, con momentos de comedia y otros de tragedia, y que en muchos momentos no tiene ni pies ni revés. Los personajes principales, eso sí, caen simpáticos, y el propio absurdo del conjunto la convierte en un “placer culpable” de los que he hablado de vez en cuando.

Una de las diferencia entre las coreas del k-drama de turno es que la capital de la Corea monárquica está en Busan. Y la madre de la primera ministra, una mala pécora traicionera de mucho cuidado, es una modesta vendedora de pescado, supongo que en Jagalchi… como esta señora de la foto.

Little fires everywhere es un drama engarzado plenamente en el debate sobre el racismo en los Estados Unidos, añadiendo además otras consideraciones sobre las condiciones o injusticias debidas a las clases sociales o a la inmigración. Una trama basada en la novela del mismo título de la escritora norteamericana de padres chinos hongkoneses Celeste Ng. La novela se sitúa en una población de Ohio, real, donde vivió la escritora en su adolescencia, en los años 90 del siglo XX, en un entorno de clase media alta, que presumen de un alto nivel de tolerancia e integración racial. Hasta que llega a la ciudad una artista afroamericana (Kerry Washington), madre soltera con una hija adolescente, y modo de vida semibohemio, con abundantes cambios de domicilio. Allí entrará en relación con una madre de familia (Reese Witherspoon), blanca, periodista a tiempo parcial, madre de cuatro adolescentes, con la que comenzará una extraña relación que mezcla el alquiler de un domicilio, el trabajo en el hogar de esta última y el comienzo de una supuesta amistad que pronto se complicará. Especialmente cuando ambas partes se impliquen en un caso de custodio de una niña de origen chino, y empiecen a salir a la luz los secretos de las familias, mientras los retoños adolescentes de ambas empiezan a manifestar problemas propios, vinculados a las actitudes de sus madres. El principal atractivo de la serie es el trabajo actoral, tanto de protagonistas como el resto del reparto, mientras que la trama está bien en general, quizá con algunos excesos de melodrama, y alguna irregularidad en el desarrollo de la historia. Tiene momentos muy buenos y otros de bajón, con una gestión de las historias presentes y pasadas que nos es mala, pero sí mejorable. Se puede ver y recomendar en general, pero creo que se podría haber hecho un mejor trabajo. No sé si el problema está en los guionistas o en el material de base. No creo que haya más entregas. Desde mi punto de vista, no es necesario.

[Cine] Mud (2012)

Cine

Mud (2012), 30 de agosto de 2013.

Finales de agosto y la cartelera de cine sigue con aspecto veraniego. Aunque leemos algunas críticas interesantes sobre esta película de Jeff Nichols, que parece que está llevando una carrera discreta en salas de cine a lo largo del mundo, pero que gusta a la crítica y parece que al público votante de IMDb también. Aunque esto último no es necesariamente significativo de nada. Hay bodrios con un público fanático que aparecen con puntuaciones altísimas. Pero no parece ser este el caso. Así que ante la llegada a Zaragoza de una copia en versión original nos vamos a ver esta aventura a orillas del Misisipí.

Dos chicos de catorce años, Ellis (Tye Sheridan) y Neckbone (Jacob Lofland), en sus correrías por los brazos y las islas del Misisipí a su paso por el estado de Arkansas, descubren un pequeño barco colgado de los árboles en una de las islas próximas a donde viven. Y allí se encuentran con Mud (Matthew McConaughey), un fugitivo que viene huyendo de los cazarrecompensas que lo buscan por haber matado al hombre, hijo de un tipo poderoso, que había maltratado a la chica, Juniper (Reese Witherspoon), que es el amor de su vida. O por lo menos eso les cuenta, y por lo que les pide ayuda para poner el barco a flote. Mientras, Ellis tiene que afrontar una serie de cambios en su vida. Sus padres están a punto de divorciarse, y eso puede suponer el final de su modo de vida a orillas del río. Se ha fijado en una chica dos o tres años mayor que él de la que se ha enamorado, y de la que piensa que puede ser su novia. Y en medio de todo esto, llega a la ciudad Juniper, y la banda de cazarrecompensas que busca a Mud.

Soto de Cantalobos

El entorno del río, las mejanas y los galachos del Misisipi, aunque les llamen con nombres más sofisticados, son parte protagonista del filme, de hoy, y especialmente los bosques de ribera, los sotos como les llamamos por aquí, que crecen en ese entorno.

A lo que llevaba un ratito de visualización del filme, no pude evitar pensar en una de las primeras novelas que leí de forma integral en mi vida. Se trataba de Las aventuras de Tom Sawyer de Mark Twain. Una historia sobre un muchacho de las riberas del mismo río, el Misisipí, que junto con su amigo Huckleberry Finn recorre los alrededores de su pueblo, se enamora de su primera chica, se mezcla con malhechores, y ayuda a los perseguidos. Evidentemente, la tónica de ambas obras es muy distintas. Aquel del siglo XIX era un pilluelo en la optimista sociedad norteamericana del sur de los Estados Unidos de antes de su guerra civil, mientras que aquí estamos con un muchacho, reflexivo, razonablemente cabal, con sentido de la justicia, que pugna con encajar unos valores bastantes positivos con las realidades más pedestres y más grises desde el punto de vista ético de la vida y la sociedad del siglo XXI en el medio oeste norteamericano. Es la típica película de transición de la niñez hacia otra etapa, hacia una adolescencia de un muchacho en el que podemos percibir la capacidad de convertirse en un adulto cabal. Aunque eso le lleve a meterse en berenjenales de cuidado, y a acabar con frecuencia con un ojo hinchado. Estupendamente ambientada entre los meandros y las mejanas del río, con una fotografía muy cuidada, y una cuidadosa banda sonora basada en sonidos countries que acopaña pero no se entromete.

Todo ello perfectamente fundamentado sobre unas interpretaciones de muy alto nivel. El peso de la película lo llevan los dos chavales, y especialmente Ellis, con un Tye Sheridan que a pesar de su juventud está en estado de gracia, muy bien acompañado por el otro muchacho, un habitante local que se acerca por primera vez a una cámara de filmación. Creo que fue Spencer Tracy el que decía aquello de que no había que rodar con niños o perros por te roban la película. Pues bien, efectivamente, estos dos muchachos se adueñan por completo de la pelicula. Lo cual está bien, por que es Ellis y no Mud el auténtico protagonista del filme. Mud es un desencadenante. Un catalizador para desencadenar todos esos cambios que lo acechan. Y aquí nos encontramos la segunda sorpresa agradable. Los adultos lo hacen bien. Incluso intérpretes como McConaughey o Witherspoon que han alternado alguna cosa interesante con no pocos bodrios, se muestran sobrios y convincentes. Los mismo podemos decir de los padres de Ellis, Sarah Paulson y Ray McKinnon, o de ese vecino osco y cascarrabias que tiene un papel fundamental en el desenlace del filme, interpretado por Sam Shepard.

Ha sido una muy agradable sorpresa en este final de agosto, encontrar un filme sobrio pero interesante de ver, con una buena puesta en escena, una trama no original pero sí mejor llevada que otras similares, y unas interpretaciones de muy buen nivel. Lo único que se le podría achacar es una duración un poco más estirada de lo que la historia da de sí. Pero como uno empatiza y se mete en la piel de los personajes, tampoco se nota mucho. Recomendable, sin duda.

Valoración

  • Dirección: ***. Bien llevada, correcta técnicamente y al servicio de una historia y unos personajes interesantes.
  • Interpretación: ****. Muy bien. Todos. Empatizas y comprendes muy bien quienes son y que buscan en la vida todos los personajes.
  • Valoración subjetiva: ****. Película con regusto positivo. Sales bien del cine, pero el recuerdo posterior y la reflexión sobre lo visto, aumenta su valor.

Desembocadura del río Gállego en el Ebro

Lo que pasa es que los del Ebro, o el Gállego que vemos desembocar en la fotografía, son más discretos, y sufridos también porque están en peligroso retroceso. Pero no deja de ser lo mismo, pero en pequeño. Y sin gente con pistola.