[Fotografía / arte] Algunas exposiciones y un tranvía

Arte, Fotografía

En estos últimos días, el principal motivo de curiosidad de los zaragozanos que pasean por el centro son las pruebas del tranvía sin catenaria. Un par de unidades de los tranvías de Zaragoza están haciendo pruebas entre la plaza de Paraíso y la de España, mientras van avanzando las obras de la línea que terminará de atravesar la ciudad de norte a sur. La novedad de esta ampliación de la línea del tranvía es que en determinados tramos no necesitará catenaria para adquirir la energía eléctrica necesaria para alimentar sus motores. De esta forma, no es necesario realizar esta instalación, con el abaratamiento de costes y la mejora estética para el centro de la ciudad. A cambio, al llegar a las paradas, las unidades del tranvía se cargarán de energía mediante unos patines que se conectarán a unas placas metálicas entre los raíles de las vías. Esta energía será suficiente para llegar hasta la siguiente parada donde repetirán el proceso. Dicen que es uno de los sistemas más innovadores en este tipo de transporte público.

Pero si algún curioso pasa por la plaza de Paraíso de camino a curiosear las pruebas, sugiero una parada en el Paraninfo de la Universidad de Zaragoza, donde se expone la obra de un fotógrafo alemán afincado en la ciudad, y que estuvo en activo en el primer tercio del siglo XX. Se trata de la exposición Art-Studio Gustavo Freudenthal, Zaragoza 1906-1930. Este fotógrafo, Gustav Freudenthal, casado con una española y establecido en nuestra ciudad, tuvo un estudio fotográfico dedicado fundamentalmente al retrato, al mismo tiempo que durante buena parte de este período y hasta la llegada de los nazis al poder fue cónsul honorario del Reich Alemán en la ciudad. Los retrato que hacía Freudenthal no me parecen especialmente innovadores para la época en que desarrolló su actividad. Atascado en el pictorialismo en una época en la que esta tendencia estaba superada en fotografía, no se puede negar de todas formas su cuidada técnica y atención al detalle, y el innegable valor de sus obras como testimonio de la época. Como curiosidad, como cónsul honorario alemán atendió la llegada a Zaragoza para impartir unas conferencias del premio nóbel Albert Einstein, de quien se conserva un retrato realizado por Freudenthal.

Por la fragilidad del archivo original, las obras expuestas son reproducciones realizadas con cámaras digitales de los originales. Pero se agradece la fidelidad en la presentación que han mantenido los organizadores de la exposición.

Tranvía en pruebas sin catenaria en plaza de Aragón

El tranvía en pruebas en la plaza de Aragón; al fondo, el edificio del Paraninfo donde se celebra la exposición de Gustavo Freudenthal.

Por otro lado, recientemente se ha abierto una nueva exposición de importancia en la Lonja de Zaragoza, en combinación con el Museo Ibercaja Camón Aznar. Se trata de la exposición Durero – Rembrandt – Goya, dedicada a los grabados y estampas de tres maestros de la pintura mundial; Alberto Durero, Rembrandt y Francisco de Goya. El grabado y la estampación no son técnicas que tengan la misma popularidad ni vistosidad que otras técnicas pictóricas como puedan ser el óleo, el fresco, etcétera. Pero indudablemente la exposición que tenemos entre nosotros hasta principios de septiembre es de primer nivel y por lo tanto de obligada visita para todo aquel que decida desasnarse un poco en cuestión de arte. Así que nada, ya sabéis. A ello.

Monumento a Goya ante la Lonja

Francisco de Goya en su monumento ante la Lonja, una de las sedes de la exposición comentada.

Exposiciones en Albertina

Arte, Viajes

En mi última escapada por Viena no hemos ido mucho de museos. De hecho las únicas visitas detalladas que hemos hecho a edificios singulares fueron la Stephansdom (catedral de San Esteban), la Karlskirche (iglesia de San Carlos Borromeo), Albertina y el Schlöss Schönbrunn. El resto fue fundamentalmente paseos, calles, jardines, parques, mercadillos, etc…

Pero el museo al que fuimos, Albertina (sitio web), nos pareció muy interesante. Sus fondos propios básicos son fundamentalmente dibujos, grabados y arte gráfico. Y son enorme. Vimos alguna cosa, un poco por encima, pero para quien guste de estas formas de arte, debería ser visita obligada. El edificio se encuentra próximo al Hofburg y a la Wiener Staatsoper.

Albertina

Accesos a Albertina - Panasonic Lumix LX3

Harriet Hartmann Court - Albertina

Harriet Hartmann Court, Albertina - Panasonic Lumix LX3

El interior del museo es pulcro y luminoso, muy cuidado en sus detalles; da gusto caminar por él e ir accediendo a las distintas dependencias.

Albertina

Acceso a las salas, Albertina - Panasonic Lumix LX3

Además de la exposición permanente, en el momento de la visita había varias exposiciones temporales de las cuales visitamos tres.

En primer lugar, accedimos a la exposición de La Era de Rembrandt, con obras de numerosos pintores de las Provincias Unidas de los Países Bajos del siglo XVII, contemporáneos del genial pintor holandés.

Hacia Rembrandt - Albertina

Acceso a la exposición sobre Rembrandt y su época, Albertina - Panasonic Lumix LX3

Después vimos una exposición llamada La fotografía y lo invisible, donde apreciamos numerosas imágenes fotográficas del siglo XIX cuyo objetivo era colaborar en el avance de la ciencia. En ese momento, se apreció que la novedosa técnica fotográfica iba a ayudar una avance más rápido de distintas disciplinas científicas, permitiendo experimentar o comprobar distintas teorías. Además de la fotografía convencional, incluía la utilización de la roentgengrafía, después comúnmente llamada radiografía, para usos mixtos entre los científico y lo artístico.

Fotografía y lo invisible - Albertina

La fotografía y lo invisible en Albertina - Panasonic Lumix LX3

Finalmente, asistimos a la retrospectiva de Gerhard Richter, un pintor alemán hasta ese momento desconocido para mí, que ha abordado una gran variedad de técnicas pictóricas tanto figurativas como abstractas, entre las que me llamaron mucho la atención aquellas basadas en una expresividad propia de la fotografía, tanto de grupos humanos en blanco y negro, quizá más correctamente en una escala de grises, como de paisajes o velas, estos últimos en color. Francamente, estas obras me gustaron mucho, y sólo el miedo a acarrear con peso extra mientras hacíamos turismo me disuadió de comprar el catálogo de la exposición o algún otro libro del pintor.

Gerhard Richter - Albertina

Exposición retrospectiva de Gerhard Richter, Albertina - Panasonic Lumix LX3

En resumen, una visita muy interesante, y que nos sirvió para ampliar un poquito más nuestro conocimientos artísticos, sin hacerse aburrido en ningún momento. Porque hay que reconocerlo, la visita generaliza a museos en los viajes, cuando no tienes un interés específico en un determinado tema, puede ser algo muy cansado si no se planifica y se dosifica bien.