[TV] Cosas de series; mujeres “asesinas” y trenes postapocalíticos

Televisión

En la colaboración que llevamos adelante con nuestros amigos con hija preadolescente para localizar las mejores series de animación, especialmente japonesa, me topo con un extraño producto, Happy Sugar Life, que me deja anonadado. Con estética muy sweet y kawaii (かわいい), me enfrento, porque soy incapaz de dejar de ver los 12 episodios en Amazon Prime Video, con un extraña serie que en el fondo es una historia de terror motivada por relaciones enfermizas. Maltrato infantil, violencia de género, abuso de menores, asesinatos, abusos en el medio laboral, sociópatas de la violencia, tanto infligida como sufrida,… disfrazados de historia de amor inocente entre una adolescente de 17 años y una niña de 7. O así. Todavía no he salido de mi asombro. Algo extraño pasa con la mentalidad de los nipones para que surjan historias como estas. Pero vamos a lo “más normal”.

Trenes de todo tipo para ilustrar esta entrada, claro. Ninguno tan gélido y cruel como el “Rompenieves”.

En HBO nos han ofrecido una extremadamente entretenida comedia bajo la forma de Why women kill. ¿Por qué las mujeres matan? ¿Qué os habéis imaginado? ¿Que después de cómo he comenzado nos íbamos a ir por caminos tranquilos y pacíficos? Tres historias separadas por décadas entre sí, de tres mujeres que con sus maridos/parejas vivieron en la misma casa, casi mansión, de Los Ángeles. Beth Ann (Ginnifer Goodwin) es un ama de casa de principios de los años sesenta del siglo XX, perfecta para lo que se esperaba en la época, que de la noche a la mañana descubre que su marido le es infiel con una camarera. Ambos arrastran el trauma de una hija pequeña muerta. Simone (Lucy Liu) vive en los años 80, con glamour y alto nivel social, cuando descubre que su marido británico es homosexual, en vísperas de la boda de su hija, producto de otro matrimonio anterior. Taylor (Kirby Howell-Baptiste) es una abogada progresista y de éxito de la actualidad, casada con un guionista que está atravesando un bache creativo, con el que tiene un matrimonio abierto, en el que ambos tienen relaciones con otras personas, hasta que una de ellas, una atractiva mujer, Jade (Alexandra Daddario), se les cuela en la casa y en la cama común. A partir de aquí, los acontecimientos se descontrolarán en las vidas de estas mujeres hasta llegar a un momento clave en el que alguien morirá. Por supuesto, pasarán muchas cosas y poco habrá de previsible en los desenlaces de cada historia. Pero las historias están contadas con gran dinamismo, imbricando las unas en las otras con gran habilidad, y con unas interpretaciones estupendas. Es muy divertida, visualmente muy atractiva, y con buenos guiones. Es muy recomendable. Parece que habrá segunda temporada, inevitablemente con nuevas protagonistas. Espero que tengan el mismo acierto en la selección del reparto y en los guiones. Las tres historias son divertidas, pero mi corazoncito se va con la que protagoniza Lucy Liu, a pesar de la horrenda estética ochentera, eso está claro, y de la aparente escabechina en forma de cirugía plástica que “luce” Lucy en su rostro. No tan claro. Ella afirma que nunca se ha operado ¡¡¡???. Pero a lo que importa, lo hace fenomenal, te olvidas de esos tontos detalles, y es la que más te emociona finalmente.

Snowpiercer es el título de una película del director surcoreano Bong Joonho, el mismo que dirigió el gran éxito del pasado año que arrebató el Oscar a los sospechosos habituales. He visto esta película en dos ocasiones, y es de las que mejoran en mi apreciación en la segunda pasada. Tiene miga. Está bien hecha. El director es un tipo competente, y sabe extraer petróleo de su reparto, que no estaba nada mal. Nada mal. Hace unos meses nos enteramos que Netflix tiene preparada una serie que transcurre el mismo universo, también llamada Snowpiercer. Recordemos que ambas proceden del universo de una historietas francesas, Le Transpierceneige. No queda claro si es una precuela de la película, o si estamos en una historia alternativa inspirada por el mismo universo. Sólo sabemos que a la lucha de clases que mueve la película, con la rebelión de la “cola” del tren contra el poder establecido en la locomotora, la serie se lanza con un caso policíaco que pone en contacto a los dos protagonistas de la serie, el detective de policía que se coló en el tren y vive en la “cola” (Daveed Diggs) y la jefa del servicio de asuntos generales (Jennifer Connelly), portavoz del todopoderoso Wilford. Dado que transcurre en un mundo congelado, con la Tierra en un episodio “bola de nieve”, quizá suene irónico decir que la serie me ha dejado un poco frío. No está ni de lejos a la altura de la película de Bong Joonho. Las interpretaciones son funcionales y no brillantes. Esperaba más de Connelly. Y los guiones no acaban de acoplar con brío e interés la historia del conjunto. Tiene momentos buenos, pero también tiene bajones e inconsistencias. Probablemente caeré en la tentación de ver la segunda temporada que supongo que llegará,… pero por los pelos.

[CineTren] Snowpiercer añadido a la colección CineTren

Cine, ferrocarril

Pues sí. Como era lógico. Como mis seguidores más fieles sabrán, mantengo una colección de reseñas de películas en las que el ferrocarril tiene un papel importante o principal. Así que la película que ayer reseñaba, Snowpiercer, que transcurre toda ella en un tren, aunque sea imaginario, ha entrado en la colección. Podéis acceder tanto a través de la página principal de CineTren, o bien directamente a su reseña individual.

Composición del Bergensbanen

Si la entrada de ayer iba acompañada de fotografías de una auténtico “transperceneige” en los Alpes, hoy nos iremos a Noruega, a la Bergensbanen.

Atravesando Hardangervidda

La línea de ferrocarril que une Oslo con Bergen atraviesa una parte de Hardangervidda, en torno a los 1000 metros de altitud.

Atravesando Hardangervidda

Y en esas latitudes, y a pesar de que el viaje se hizo a principios del mes de julio, la nieve reina en lo más alto.

Atravesando Hardangervidda

Uno de los más bellos viajes en tren que he realizado, eso sí en un tren cómodo y donde tratan bien a los pasajeros. A todos.