[Televisión] Cosas de series; del frío ártico a las rocosas y la vida de Susan Sontag

Televisión

Semana con menos novedades, así que haré un repaso rápido de novedades.

Retornos destacados, sólo uno, The Americans. Y sigue tan intenso como de costumbre. Y cada vez es más peligrosa la vida de nuestros dos agentes encubiertos de la KGB. La tercera temporada de esta interesantísima serie promete. Qué bien.

Novedades absolutas, sólo una, Fortitude. Serie británica con la acción localizada en algún lugar de Noruega en el Círculo Polar Ártico. Un lugar donde no hay crímenes, porque nadie necesita cometerlos para vivir bien. Suponiendo que se pueda vivir bien en un témpano de hielo, rodeado de glaciares. Hasta que se comete uno. Un asesinato, ni más ni menos. Para qué vamos a andarnos con tontadas. Parece interesante. Y encima tenemos a la ubercharming Jessica Raine, que ha pasado de comadrona a esposa engañada. Su rival, mira tú por donde, la española Verónica Echegui… ¿Quién prefiere a quién?

Como con Fortitude, viajaremos a Noruega, aunque no tan norte o con tanto frío. Nos quedaremos en sitios templados como en la meseta de Hardangervidda en verano.

Como con Fortitude, viajaremos a Noruega, aunque no tan norte o con tanto frío. Nos quedaremos en sitios templados como en la meseta de Hardangervidda en verano.

Documentales, sólo uno, Regarding Susan Sontag (Recordando a Susan Sontag). Un mujer muy interesante, muy poliédrica, que no tiene despedicio. Yo he leído tres de sus obras. La enfermedad y sus metáforas, incorrecta traducción de Illness as Metaphor, y El sida y sus metáforas, esta vez sí correcta traducción de Aids and Its Metaphors. Se conoce que al editor español le apetecía que los dos se titulasen de la forma más parecida posible. Y en otro tono, he leído Sobre la fotografía (On Photography). Pero algún día me tengo que poner a leer alguna cosa más.

No hay que asustarse, que no demasiado lejos de esas nieves encontramos el verano noruego en todo su verde esplendor.

No hay que asustarse, que no demasiado lejos de esas nieves encontramos el verano noruego en todo su verde esplendor.

Y viajo en el tiempo. Si ya comenté hace unos días que he recuperado para su visualización la serie ya finiquitada, The Legend of Korra, he tomado la decisión de volver a recuperar un clásico de la televisión, también finiquitada. Hace más de 20 años. Leí recientemente que se aproxima una secuela de Twin Peaks, serie de culto por excelencia. Yo he visto la primera temporada, pero nunca terminé la segunda ni vi el largometraje posterior. Por si acaso David Lynch nos trae en 2016 un producto digno de aquella primera temporada, he decidido darme unos meses para verla completa.

Madre cómo se pone esto, que David Lynch vuelve a la tele y Woody Allen anuncia que en el 2016 no estrena película de cine sino serie de televisión…

Y entre ambos puntos, podemos tomar el Flåmsbana y bajar al Nærøyfjord, parando antes a "tomar una ducha" en el salto de agua de Kjosfossen.

Y entre ambos puntos, podemos tomar el Flåmsbana y bajar al Nærøyfjord, parando antes a “tomar una ducha” en el salto de agua de Kjosfossen.

Lecturas: De la fotografía y El lector

Literatura

Como ya he indicado en alguna ocasión, no suelo comentar mucho mis lecturas. Siempre tengo algún libro abierto, que voy leyendo en los ratos libres. Pero hoy me apetece comentar dos libros que he leído en las últimas semanas, durante el mes de febrero.

El primero es un conjunto de enasayos que escribió Susan Sontag en el año 1975, Sobre la fotografía. Creo que es un libro que debiera interesar a todo amante de la fotografía. Y no me refiero a quienes son aficionados a la parte tecnológica de la fotografía, sino a quien gusta de contemplar fotografías tanto desde el punto de vista estético como desde el punto de vista de los significantes de las imágenes. El libro no es condescendiente y complaciente con la fotografía. Al contrario, es profundamente crítica con la profunda deformación de la realidad que tenemos como consecuencia de la difusión de imágenes que influyen profundamente en nuestra forma de ver el mundo. Es muy difícil resumir aquí los muchos matices y las muchas ideas que se vierten en el texto, pero no puedo dejar de recomendarlo a quien interese el tema de la imagen.

Como comentario cotilla, no deja de ser curioso que 20 años más tarde, la autora mantuviese una relación con una importante fotógrafa actual.

El segundo es El lector de Bernhard Schlink. Me decidí a leer esta novela después de ver la buena película adaptada del texto que se estrenó recientemente, y que ha recibido algunos importantes premios, especialmenta a su interpretación. He de decir que la película es bastante fiel al texto, y por lo tanto, en sus esencias, quien ha visto una conoce la historia que se presenta en la novela. Es cierto que hay algunas diferencias que pueden tener su importancia. Así, los libros que son importantes en una no aparecen necesariamente en el libro. El papel que en la película realiza el profesor del protagonista masculina está representado, y con otro sentido, por el padre en el libro. Los libros que lee Hanna en la carcel, no son las novelas que ya conoce, sino una investigación sobre el holocausto judío y los campos de concentración, lo que también le otorga un nuevo significado a su evolución personal. El personaje de la hija del protagonista no tiene personalidad propia en el libro. Por lo demás, es una buena adaptación. El libro se lee bien, tiene un estilo directo y claro, con una exposición directa de las situaciones y de los sentimientos del personaje masculino protagonista, a través de cuyos ojos y en primera persona se escribe el libro. Puede ser una buena lectura para unas vacaciones.

Algunos pasajes del libro suceden en la campiña alemana, como en la foto de hoy.

Vista del Zugspitze desde el tren de cremallera

Vista del Zugspitze desde Grainau, Baviera (Alemania) - Canon Ixus 860 IS