[Cine/cine en TV] Inclasificables tras la resaca de los Oscar

Cine

Hubo unos años en los que dedicaba un tiempo considerable al tema de los Oscar aquí en el Cuaderno de ruta. Hacíamos notables esfuerzos por ver todas las películas posibles de las candidatas antes de la ceremonia, hacíamos nuestras apuestas y comentaba, tras la ceremonia de los premios, mis siempre notables divergencias con el criterio de los académicos de Hollywood. Pero se me fue pasando. Cuantos más años pasaban, mis divergencias eran mayores. Mis criterios y prioridades se modificaban. Cada vez me apetecía menos ver algunas de las películas candidatas, este años hay varias que ni he visto ni pienso ver. Y sobre todo, cada vez soy más consciente que hay grandes películas que no merecen la consideración de la academia angelina, mientras que para mí pueden marcar un año de cine. No sé porque no aparece en ningún lado joyas como un viaje sentimental a las orígenes personales, o maravillas visuales que llegan también de Asia como la ganadora del premio gordo, y no menos profundas. Mucho del mejor cine que veo últimamente vine de Asia, así que no debería sorprendernos el triunfo de esos “parásitos” a los que tanto cariño cogimos en su momento. Miedo da que los yanquis quieran hacer ahora una nueva versión hablada en inglés… un sinsentido, vaya.

Una serie de fotografías tomadas en distintos puntos de la geografía sueca y a lo largo de los años, me sirven para ilustrar el largometraje sueco que comento más abajo.

Quizá por todo ello, la entrada del día después a los Oscar la dedique a los inclasificables. O más bien a un par de inclasificables que he visto recientemente.

What did Jack do? – cortometraje en Netflix

En una estación de tren, bloqueada por la policía, se ha cometido un crimen. Y un policía (David Lynch) interroga a uno de los principales sospechosos, Jack, un mono. Parece un crimen pasional, y ese es uno de los principales motivos que inducen a pensar en Jack como el causante del crimen.

Este cortometraje dirigido por Lynch, de 17 minutos de duración, aparece en IMDb fechado en 2017. Pero ha sido recientemente cuando Netflix lo puesto a disposición del mundo entero en su plataforma de vídeo bajo demanda. Inclasificable es, como buena parte del cine y televisión que ha filmado hasta la fecha el excéntrico director norteamericano. Con una ambientación propia del cine negro americano, presenciamos un interrogatorio que tiene un carácter que muchos caracterizarían de surrealistas, pero que yo me atrevo, y es una osadía por mi parte, que nos soy tan listo sobre el tema, a incluirlo entre las obras puramente dadás. Con unos planteamientos inconoclastas sobre los tópicos del cine negro, el diálogo parece por momentos estar basado en una serie de frases hechas que le dan un sentido más aparente que real.

Como he dicho, inclasificable. Encantará a los partidarios y aficionados de Lynch, y dejará perplejos a muchos de los que no lo son. Bueno,… son 17 minutos. Tampoco cuesta tanto probar a ver que tal. No está incluido en mi base de datos cinéfila, que sólo incluye largometrajes.

Om det oändliga (2019; 10/20200205)

Un carácter muy diferente tiene el corto largometraje del sueco Roy Andersson, una película cuyo título en castellano es Sobre lo infinito. Parece que ese oändliga es una palabra cognada con la inglesa, endless, sin final, que no es exactamente infinito, pero se puede acercar al concepto. Se discutió un buen rato sobre los infinitos que no tienen ni principio ni final, y los que tienen un principio pero no un final. Si matemáticamente ambos son infinitos, filosóficamente había dudas… Yo, que soy más de ciencias, permanecí relativamente al margen de la discusión, sorprendido sobretodo por que se estuviese produciendo.

Pero nada de esto tiene que ver con la película, que no tiene una unidad argumental. En una muy limitada duración, para hablar de lo infinito, de sólo 78 minutos, Andersson nos plantea una serie de escenas que son más bien una serie de tableaux vivants, con la cámara muy estática, totalmente estática, con movimientos muy limitados y bien definidos en los actores, casi coreografiados, y breves diálogos con carices que van desde lo filosóficamente profundo o aparentemente profundo, hasta las más sutiles ironías o parodias de situaciones cotidianas o aparentemente cotidianas. Con personajes que van desde el tipo rencoroso por el compañero de clase al que despreciaba en su infancia ha tenido éxito, mientras que el vive una vida mediocre, hasta Hitler en sus últimos días en su búnker berlinés. Desde un matrimonio discutiendo en la cola de la verdulería, a la fila de soldados alemanes presos del ejército soviético camino de Siberia por la estepa helada.

Y es que en lo infinito, hay sitio para lo extremadamente banal y para lo extremadamente trascendental. Desde lo cotidiano a lo extraordinario. Desde lo material y terreno a lo fantástico y a la fábula. Leí en algún sitio antes de ver la película que esta estaba inspirada por los cuentos de las Mil y una noches. Especialmente en lo que se refiere a que hace un recorrido por las distintas etapas de la vida del ser humano y a los temas que le preocupan, no importa el lugar o las circunstancias de su nacimiento. Pues vale… me lo creo. Pero que nadie espere ver una versión nórdica de los cuentos de las Mil y una noches.

Quizá lo más extraordinario, en lo que la película brilla más es en su puesta en escena visual. Con una muy cuidada selección de localizaciones, con un trabajo de fotografía y coherencia visual notable. Aunque es difícil hablar del trabajo actoral por el gran número y variedad de intérpretes en los distintos cuadros que constituyen la película, también estamos ante un trabajo notable.

Y sin embargo, no me acaba de enganchar lo suficiente como para que tenga una apreciación incondicional de la película. Reconociendo sus virtudes, al final, las conclusiones que sacas… pues no las compras. No soy especialmente optimista hacia la naturaleza del ser humano, pero el escepticismo que yo profeso, en esta película va más allá, pudiendo hablar de cierto grado de cinismo, e incluso de nihilismo. La opción última sería más bien,… para esto, más valdría que la especie humano no existiese o se extinguiese. O he cogido mal el mensaje. No obstante, no descarto que mi apreciación por esta película no mejore con el tiempo. ¿La recomiendo? Como he dicho al principio, una inclasificable; allá cada cual.

Valoración

  • Dirección: *****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***

[Cine] Lucky (2017)

Cine

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Primer largometraje del actor John Carroll Lynch como director, actor que solemos ver como secundario tanto en cine como en televisión, y largometraje póstumo del protagonista de la película, Harry Dean Stanton, también un ilustre secundario del séptimo arte, que gozó de su gran momento de protagonista con una de mis películas favoritas, la superior Paris, Texas de Wim Wenders. Aunque sólo sea por esto, ya casi sentíamos la obligación de acudir a ver esta película como homenaje al reciéntemente fallecido actor.

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El duro paisaje desértico del sur de los Estados Unidos, aunque no igual o equivalente, no deja de recordarme al paisaje estepario de los Monegros, en Aragón.

En algún lugar del sur de los Estados Unidos, en las resecas tierras fronterizas con Méjico, en una pequeña comunidad rural mezclada de anglosajones y mejicanos, vive con sus noventa años Lucky (Stanton). Con una rutina marcada por el orden, el ejercicio y las relaciones pacíficas y amables con sus vecinos, a pesar de su edad, vive bien. Hasta que un día sufre una caída espontánea y su médico le anuncia que acaba de pasar a ser un anciano frágil. Una persona escéptica, sin creencias supersticiosas en lo sobrenatural, comienza a plantearse la certeza de su muerte, de su desaparición, y del sentido de su vida. Las respuestas las hallará, si existen, de acuerdo a lo que es su vida. Relacionándose con los vecinos y otros que por allí pasan.

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Película sencilla en lo formal, pero profunda en el contenido. Con un esencial buen rollo, ya que nos presenta una comunidad pequeña y sencilla, pero pacífica y solidaria. Además del entrañable papel que conforma Stanton, tenemos un plantel de personajes secundarios, imprescindibles para permitir la evolución del personaje en su pensamiento, en los pocos días en los que transcurre la acción. Divertidísimo el director David Lynch reconvertido en actor, al que se le ha perdido una tortuga, su mejor amigo. Notable el diálogo con Tom Skerritt. O la fiesta con la familia mejicana. Y otros detalles.

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Una reflexión profunda, pero no abstrusa ni compleja, sobre el sentido de la vida de una persona que vive sola (alone), pero no en soledad (lonely). La experiencia vital marcada por la guerra. Y las cosas que se nos insinúan pero que quedan a nuestra imaginación en sus relaciones pasadas, especialmente con su familia o las mujeres. Una de esas pequeñas joyas que nos llegan en los momentos más bajos de la cartelera, que pasan desapercibidas para la mayor parte de la gente, y que merecen bastante la pena.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ****

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[TV] Cosas de series; samuráis y agentes del FBI

Televisión

He empezado a seguir las nuevas aventuras de Start Trek en Netflix… y sólo llevo dos episodios, pero tengo la impresión de que conservan esas cualidades que entusiasman a muchos y que a mí me rallan los nervios, salvo que sea una serie de los años 60 del siglo XX. En fin, la van a emitir semana a semana, por lo que habrá que darle un poco de tiempo. Aunque también es verdad que me ha hecho gracia ver a Michelle Yeoh por ahí. Un señora que, independientemente de que haya aparecido en algún que otro bodrio, siempre me ha gustado. Por cierto, que tengo curiosidad por ver algún episodio de la parodia que se ha comenzado a emitir recientemente.

Pero vamos con las dos series que he visto estos días.

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Poco queda del Edo antiguo en el Tokio actual, planchado y socarrado por los bombardeos americanos; así que usaremos las calles de Kioto para trasladarnos a los tiempos de Heizo Hazewaga.

Primero con el entretenimiento.

Onihei (鬼平) es la adaptación en formato de animación de las aventuras policiacas de época Onihei Hankachō (鬼平犯科帳). Son las aventuras de Heizo Hazewaga, un samuráis que está al frente del Brigada de Robos e Incendios de la ciudad de Edo, actualmente Tokio, durante el periodo Edo de la historia del País del Sol Naciente. El tono de estas aventuras es más maduro y adulto de lo que nos tienen acostumbrados las series de animación nipona, y combina la acción, el drama y el humor en dosis adecuadas. Hombres valientes, mujeres bellas y no menos valientes, con frecuencia más inteligentes, y el contrapunto entre los villanos, ladrones que no respetan el código, y los malhechores simpáticos, que si lo respetan. “No violarás, no matarás, no robarás a los pobres y a los honrados”. Pocos se escaparán de todos modos a la inteligencia de Heizo el Diablo, que es lo que significa Onihei. Me lo he pasado muy bien, y son 13 episodios de poco más de 20 minutos cada uno.

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Un tono totalmente distinto ha  tenido la nueva temporada, ¿tercera?, de las aventuras del agente especial Dale Cooper (Kyle MacLachlan) del FBI en Twin Peaks: The Return. Para quienes no estén al tanto, el conjunto de las dos primeras temporadas de la mítica serie, junto con el largometraje que las siguió para darles un cierre digno,… terminó con un monumental cliffhanger. 25 años después hemos podido tener la continuación de aquella historia. Frente a lo que es habitual con otros regresos sonados de series, no se ha dedicado a homenajear a la antigua con guiños a los fans de todo tipo. Ha sido una continuación seria de la lucha entre el bien y el mal a escala preternatural que se planteaba en la serie original. Hemos encontrado nuevas líneas argumentales, que discurrían en paralelo. Ocasionalmente, modificando sus trayectorias para converger, en otras, no. Con tonos de humor, de drama, en ocasiones de tragedia,… debiendo mucho al género de terror,… y con un planteamiento mucho más propio de las producciones cinematográficas del director David Lynch, abrazando sin remilgos el simbolismo surrealista que le es propio, habrá entusiasmado a muchos en la misma moda que habrá provocado el rechazo de otros.

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Por la serie, además de algunos de los personajes que conocimos en la etapa de hace 25 años, han circulado muchos personajes interpretados por actores y actrices que han sido importantes en la carrera del director, y para quienes el director ha sido importante a la hora de impulsar sus carreras. La serie ha producido desconcierto, como no podría suceder de otro modo. Su final está sujeto a todo tipo de especulaciones. Hay muchos que no saben muy bien por donde tirar. Yo me guardaré mis ideas para mí, pues no quiero provocar prejuicios entre quienes la quieran ver. He de decir que ha habido momentos de cine absolutamente magistral, en especial el fenomenal episodio octavo, de una imaginación y riqueza visual absoluta. Otras líneas argumentales me han desorientado/decepcionado más. No insistiré en lo mucho que se ha hablado del papel que Audrey Horne (Sherilyn Fenn), uno de los personajes más queridos del universo Twin Peaks, ha tenido en la nueva historia.

Para terminar, decir que no es una serie que se pueda recomendar o no recomendar. Todo depende de cómo afrontes tu forma de ver la ficción audiovisual, tu capacidad de eliminar prejuicios, y tus experiencias con el cine de Lynch. A mí, me puede desconcertar en muchas ocasiones tanto como el que más. Pero siempre me aporta elementos interesantes. Y no ando tan despistado como muchos,… parece ser.

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[Arte y cultura] El absurdo, el dada y el surrealismo

Arte, Cultura

Esta semana, tras afrontar el trauma de ver el último episodio de las aventuras de los westerosi hasta dentro de muuuucho tiempo, me he armado de valor y he empezado a ver la “tercera” temporada de Twin Peaks. Que todavía se está emitiendo, así que haber si me pongo al día para cuando lo haga. Serie a la que con frecuencia se etiqueta como surrealista. Desde mi punto de vista lo es. Pero lo cierto es que hay mucha gente que a cualquier producto televisivo, cinematográfico o de cualquier tipo que sea “raro” lo califica de surrelista, y no siempre es así. Aunque no me considero un especialista, con algunos ejemplos televisivos voy a intentar explicar lo que entiendo yo por este concepto y otro parecidos.

El absurdo

Con frecuencia se tachan de surrealistas productos que simplemente están basados en el ridículo o en el absurdo. Situaciones o diálogos que se oponen a la razón o incurren en contradicciones flagrantes en el texto o en el concepto. Para mí, un genio del absurdo fue el humorista Gila. Bajo la forma de un monologuista típico de los que tanto se estilan en el mundo anglosajón, utilizaba el absurdo para la crítica social y política, incluso en tiempos en que esta estaba mal vista o incluso prohibida.

El dadá

El dadaísmo fue un movimiento rompedor, que pretendía cambiar la sociedad ignorando las normas del arte. Realizando lo que podríamos llamar antiarte. Surgió durante la Primera Guerra Mundial y se oponía al positivismo, a lo burgués y a todas sus manifestaciones culturales. Puede utilizar el absurdo, y siempre lleva implícito una crítica al sistema social y político. Pero lo que caracteriza a lo dadá es que rompe con los cánones y fórmulas establecidos. No sigue reglas y es irreverente con lo establecido. Para mí, unos artistas televisivos claramente dadás son los Monty Python, que rompieron fuertemente con las fórmulas tradicionales de hacer televisión, y luego cine, con el fin de hacer crítica social a través del humor. No todos sus espectáculos son dadás, pero muchos están influidos por este movimiento.

El surrealismo

El surrealismo surgió como movimiento cultural y artístico en los años 20 del siglo mundial, unos años después del dadaísmo, y está influido por el mismo. Pero tiene unos componentes ideológicos más profundos. Tiene una mayor influencia política, ya que muchos de sus adeptos iniciales se veían fuertemente atraídos por las ideas marxistas. Pero sobre todo se vio influido por las teorías psicoanalíticas de Sigmun Freud. La idea del subconsciente, la idea del simbolismo asociado a nuestros sueños o pensamientos oníricos, el manejo de lo que es un concepto, lo  que es un símbolo y lo que es la palabra que lo identifica, todo nos lleva a diversos tipos de creación artística, donde las artes con frecuencia se alían las unas con las otras para crear obras complejas. Frente al nihilismo asociado al dadaísmo, el surrealismo busca una creación de realidades nuevas, por encima de la realidad. “Sur realisme”. Desde luego, una de las obras audiovisuales más conocidas y de referencia en el movimiento surrealista es “Un Chien Andalou” de Luis Buñuel.

Considero en este ámbito, que la compleja simbología y la existencia de distintos niveles de realidad que existen en Twin Peaks, y en general en buena parte de la obra del director y creador David Lynch.

Como digo, no me considero un experto. Pero sí que soy consciente que con frecuencia se aplican calificativos a las obras de arte o culturales con demasiada alegría y sin ser conscientes de lo que realmente significan. Más que sentar cátedra, para lo que no estoy cualificado, sobre el tema, lo que he pretendido en este audiovisual entrada es introducir la curiosidad sobre el tema. Y si hay alguien que con sus comentarios considerar oportuno enmendar algún error que haya podido cometer, o mejorar los conceptos. Con lo que no me atrevo es con dar mi opinión sobre lo que es Kafkiano… ¿Lo frustrantemente absurdo? Ese concepto sí que es escurridizo. Adelante.

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Al haber insertado varios audiovisuales, menos fotos para hoy. Dos reproducciones de obras de Marcel Duchamp, uno de los principales impulsores del dadaismo, que pudimos contemplar hace poco más de un año en el Moderna Museet de Estocolmo; “La fuente” y “Placas de cristal rotatorias”.

[Televisión] Cosas de series; del frío ártico a las rocosas y la vida de Susan Sontag

Televisión

Semana con menos novedades, así que haré un repaso rápido de novedades.

Retornos destacados, sólo uno, The Americans. Y sigue tan intenso como de costumbre. Y cada vez es más peligrosa la vida de nuestros dos agentes encubiertos de la KGB. La tercera temporada de esta interesantísima serie promete. Qué bien.

Novedades absolutas, sólo una, Fortitude. Serie británica con la acción localizada en algún lugar de Noruega en el Círculo Polar Ártico. Un lugar donde no hay crímenes, porque nadie necesita cometerlos para vivir bien. Suponiendo que se pueda vivir bien en un témpano de hielo, rodeado de glaciares. Hasta que se comete uno. Un asesinato, ni más ni menos. Para qué vamos a andarnos con tontadas. Parece interesante. Y encima tenemos a la ubercharming Jessica Raine, que ha pasado de comadrona a esposa engañada. Su rival, mira tú por donde, la española Verónica Echegui… ¿Quién prefiere a quién?

Como con Fortitude, viajaremos a Noruega, aunque no tan norte o con tanto frío. Nos quedaremos en sitios templados como en la meseta de Hardangervidda en verano.

Como con Fortitude, viajaremos a Noruega, aunque no tan norte o con tanto frío. Nos quedaremos en sitios templados como en la meseta de Hardangervidda en verano.

Documentales, sólo uno, Regarding Susan Sontag (Recordando a Susan Sontag). Un mujer muy interesante, muy poliédrica, que no tiene despedicio. Yo he leído tres de sus obras. La enfermedad y sus metáforas, incorrecta traducción de Illness as Metaphor, y El sida y sus metáforas, esta vez sí correcta traducción de Aids and Its Metaphors. Se conoce que al editor español le apetecía que los dos se titulasen de la forma más parecida posible. Y en otro tono, he leído Sobre la fotografía (On Photography). Pero algún día me tengo que poner a leer alguna cosa más.

No hay que asustarse, que no demasiado lejos de esas nieves encontramos el verano noruego en todo su verde esplendor.

No hay que asustarse, que no demasiado lejos de esas nieves encontramos el verano noruego en todo su verde esplendor.

Y viajo en el tiempo. Si ya comenté hace unos días que he recuperado para su visualización la serie ya finiquitada, The Legend of Korra, he tomado la decisión de volver a recuperar un clásico de la televisión, también finiquitada. Hace más de 20 años. Leí recientemente que se aproxima una secuela de Twin Peaks, serie de culto por excelencia. Yo he visto la primera temporada, pero nunca terminé la segunda ni vi el largometraje posterior. Por si acaso David Lynch nos trae en 2016 un producto digno de aquella primera temporada, he decidido darme unos meses para verla completa.

Madre cómo se pone esto, que David Lynch vuelve a la tele y Woody Allen anuncia que en el 2016 no estrena película de cine sino serie de televisión…

Y entre ambos puntos, podemos tomar el Flåmsbana y bajar al Nærøyfjord, parando antes a "tomar una ducha" en el salto de agua de Kjosfossen.

Y entre ambos puntos, podemos tomar el Flåmsbana y bajar al Nærøyfjord, parando antes a “tomar una ducha” en el salto de agua de Kjosfossen.

Las cosas de David Lynch y la presuntamente rebelde Zaragoza

Arte, Cine, Historia

Ayer domingo, que hizo un día gris y poco apacible, salí un rato por la mañana a ver que había por el Centro de Historia de Zaragoza, uno de los centros de exposiciones que más me gustan en la ciudad, tanto por la calidad de las mismas como por el edificio en sí mismo, que me parece muy agradable. Encontré dos que me parecieron interesante a priori.

Por un lado, había una exposición sobre el universo creativo de David Lynch llamada Action Reaction. Además de poder ver vídeos y fotos fijas de sus películas más destacadas y, cómo no, de su teleserie Twin Peaks, se pueden contemplar también algunas pinturas y algunos dibujos. No deja de tener su interés. Aunque sí que me quedé con la solfa de que tengo que recuperar y volver a ver El hombre elefante. La vi en el momento de su estreno, me pilló un poco joven, y aunque recuerdo que me gustó, también soy consciente de que me dejó un poco desorientado. Tampoco me importaría ver de nuevo Carretera perdida.

David Lynch

Pinturas y dibujos de David Lynch en el Centro de Historia de Zaragoza - Pentax *ist DS, SMC-A 35/2,8

La segunda exposición se llama Zaragoza Rebelde. Esta muestra hacer un recorrido por la historia de los movimientos sociales más reivindicativos en la capital aragonesa durante el periodo comprendido entre 1975 y 2000. Fotografías, carteles, vídeos, documentos de todo tipo, objetos variados, mobiliario urbano, todo aquello que sirva para recordar una época en la que la ciudad sufre muchas transformaciones. La exposición me parece muy variopinta pero poco engranada, como si fuese más una acumulación de cosas que un recorrido que te permita entender el fenómeno. Entretenida, sin más.

Marionetas

Marionetas (Zaragoza Rebelde) - Pentax *ist DS, SMC-A 35/2,8

free Arthur Lee

free Arthur Lee (Zaragoza Rebelde) - Pentax *ist DS, SMC-A 35/2,8

500 años de resistencia

500 años de resistencia (Zaragoza Rebelde) - Pentax *ist DS, SMC-A 35/2,8