[Cine] Reading Lolita in Tehran (2024)

Cine

Las series de fotografías que ilustran esta entradas de este Cuaderno de ruta pueden verse, desprovistas de texto, en fotos en serie. No he visitado Teherán y no es algo probable para los próximos lustros. Pero la protagonista de la historia, en la vida real, está afincada en EE. UU. así que nos daremos un paseo en el ferry de Staten Island.

Staten Island (2024; 34/20250730)

He de confesar que me resulta difícil comentar esta película «no iraní» del director israelí Eran Riklis. He de decir que cuando decidimos ir a ver la película fue bajo la información, suministrada por alguien del grupo, sin contrastar, de que se trataba de un director iraní. Pero no es así, la película es una coproducción italo-israelí… y si lo hubiéramos sabido antes, es muy probable que no hubiésemos ido. En estos momentos, no siento ningún afecto por el Estado de Israel por motivos que muchos imaginaran. Todos aquellos que tengan un mínimo de sensibilidad humana. En cualquier caso, adapta las memorias de la autora norteamericana de origen iraní Azar Nafisi, correspondiente a los años que vivió en su país de origen desde el final de la revolución islámica y hasta muy avanzada la década de los noventa.

Nafisi (Golshifteh Farahani) se mudó con su marido a Teherán en 1979. Da la impresión en la película que confiando en que el nuevo régimen surgido tras la revolución islámica derrocando a la monarquía iraní, traería algún tipo de bonanza para el pueblo iraní. Lo cual, incluso desde mi adolescencia que fue el momento en qué viví aquellas noticias, siendo una teocracia, me resulta difícil de digerir. El caso es que es contratada por una universidad de Teherán como profesora de literatura inglesa. Su método de trabajo es comentando lecturas propuestas a sus alumnos para que reflexionen sobre su contenido. Pero poco a poco irá sufriendo la situación a la que el régimen teocrático someterá a las mujeres. Por lo que al final, se limitará a reunir a un grupo de mujeres en su casa para seguir leyendo y comentando. Siempre libros en habla inglesa. Entre ellos Lolita, de Nabokov, y de ahí el título.

La película se deja ver con facilidad, las interpretaciones son razonablemente competentes, un reparto de intérpretes iraníes que viven en el extranjero, y la realización es funcional. Y por eso, de entrada, le di un aprobado, que mantengo. Pero he de reconocer que pronto empezaron a surgir las dudas sobre lo que había visto. El mensaje es muy fácil. Los teócratas, los fanáticos, son machistas y perversos. Como cualquier dictadura, no importa a qué dios adore. Eso ya lo intuía yo en mi adolescencia, cuando se produjo la revolución islámica en Irán, y no he cambiado de opinión. Mira tú lo que está pasando en lo que está pasando en Israel, un país que se pretende homogéneo étnica y religiosamente, para mayor ironía del asunto teniendo en cuenta lo que les pasó a los judíos en Europa entre 1933 y 1945, frente a un país que también se pretendía homogéneo étnica e ideológicamente. Da igual el dios… el resultado es similar. Así que… ¿por qué estaba allí esta mujer? ¿qué esperaba? Nada de eso se explica.

Las diversas injusticias que desfilan ante la pantalla, como las detenciones y ejecuciones arbitrarias, las torturas, el maltrato doméstico, todas ellas tratadas sin demasiada profundidad, como tópicos que toca mencionar en una película de este tipo, se presentan de forma superficial. Sin que conozcamos qué es lo que realmente lo que piensan las mujeres que las sufren. Que son personajes secundarios al servicio del principal, Nafisi, que al fin y al cabo escribió la autobiografía en la que se basa el libro. ¿Y por qué plantear la reflexión a través de libros anglosajones y no a partir de una historia más enraizada en la cultura iraní, que es rica y antigua? En algún sitio he leído que se ha acusado a Nafisi de actitudes neocolonialistas, y entiendo, después de ver la película, por qué esto puede ser una opinión que esté ahí.

A esta película le falta profundidad. Y tiene defectos profundos de planteamiento. Especialmente al convertir en protagonista absoluta a una mujer que no es la que mayor sufrimiento padece de las que desfilan ante la pantalla, y que son las que realmente tienen historias más interesantes que deberían ser contadas. Por ello, me ha costado mantener ese aprobado. Conforma ha ido pasando el tiempo, esta película ha ido decayendo en mi apreciación. Quizá demasiado deprisa. Su mensaje es facilón. Pero superficial. Y la historia, en episodios separados por elipses temporales de varios años, carece de continuidad y ligazón. Incluso llama la atención que la protagonista, que se supone tiene 31 años en 1979, cuando empieza la acción, tiene el mismo aspecto que cuando se cierra en 1997 con casi 50 años. Ufff… si paso unos días más sin comentarla, igual la suspendo.

Valoración

Dirección: ***
Interpretación: ***
Valoración subjetiva: ***

[Cine] Sheytan vojud nadarad (La vida de los demás) (2020)

Cine

Sheytan vojud nadarad (2020; 42/20210628)

Desafortunado título en español, que recuerda demasiado al de una excelente película alemana de hace quince años, lo cual puede inducir a confusiones. Es lo único desafortunado, desde el punto de vista cinematográfico, y dejando aparte el triste tema principal de la película del director iraní Mohammad Rasoulof, de una película compuesta de cuatro relatos cortos e independientes entre sí, y que nos ha impresionado notablemente, siendo de lo mejor que hemos visto en lo que llevamos de año. La traducción del título original de la película sería «Satán no existe«, y en inglés se ha titulado «There is no Evil«, es decir, «No existe la maldad«.

No sabía muy bien cómo ilustrar la entrada. Como trata de cosas muy cotidianas, usaré algunos paisajes urbanos, o periurbanos, «muy cotidianos», que he fotografiado recientemente con un rollo de película del que os hablaré pronto.

Los cuatro relatos nos presentan a personas corrientes de la sociedad iraní, sociedad sometida a la dictadura teocrática de los clérigos musulmanes chiitas desde la revolución islámica de 1979. Aunque nunca he tenido muy claro que se llame «revolución» a lo que es claramente una «involución» violenta a lugares muy oscuros. El primer relato nos habla de la jornada familiar de un esposo y padre de familia desde que sale de su trabajo hasta que vuelve a el a primeras horas de la madrugada. El segundo relato nos habla de un soldado de reemplazo, al que le ha tocado hacer la mili en una prisión, y tiene que encargarse de retirar el taburete a los pies de un prisionero al que van a ahorcar. El tercero nos habla de un soldado de permiso que se reúne con su novia para celebrar el cumpleaños de esta, pero se encuentra con que la familia está de luto por la ejecución de un profesor que les era muy querido. En el cuarto, una joven iraní que vive en Alemania con su familia y estudia medicina, llega al país para pasar unos días con un antiguo amigo de su padre, que estudiaron juntos medicina, y su esposa más joven.

El primero de los cuatro relatos sorprende enormemente en su desenlace. Especialmente si no has leído mucho sobre la película previamente. Los siguientes, progresivamente, se van haciendo más previsibles en su devenir. Lo cual tiene una importancia relativa. Al fin y al cabo, el objetivo de la película no es precisamente generar un entretenimiento palomitero a partir del suspense. La película es un potente alegato contra la pena de muerte en el ámbito de una dictadura extremadamente conservadora y con un estado de derecho supeditado a los designios de los clérigos. Sin embargo, la película no se centra en estos, sino en el impacto en las vidas cotidianas de la gente común, en como los valores de estas vidas cotidianas se ven corrompidos por la institución de la pena capital a niveles muy íntimos de la convivencia entre familias, amigos o vecinos. Todo ello apoyado en una realización sobria, pero potente, y en excelentes interpretaciones. Realmente muy buenas.

La película es totalmente recomendable. Está a un nivel muy alto. Y cabe recordar que en estos momentos su director se encuentra a la espera del veredicto de apelación de una sentencia por «propaganda contra el sistema». Es decir, una represión de la libertad de expresión y de conciencia así de grande.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: *****
  • Valoración subjetiva: ****

[Libro] The Handmaid’s Tale

Literatura

Comentaba hace unas semanas, un mes apenas, una de las series de televisión de nuevo cuño que más repercusión han tenido y más comentarios han provocado en esta última primavera. Se trata de The Handmaid’s Tale, el Cuento de la criada en castellano. Como ya comentaba en su momento, esta historia nos presenta una sociedad distópica, no sé si denominarla futura o alternativa, en la que una teocracia cristiana de ultraderecha se ha instalado en el poder en los antiguos Estados Unidos de América, reconvertidos en la República de Gilead. Una república teocrática y ultrapatriarcal, en la que las mujeres tienen un papel totalmente subordinado al hombre, hasta el punto que aquellas de ellas que son fértiles son utilizadas de modo forzoso como «criadas» que han de servir para la gestación surrogada de la clase dirigente del régimen. Una verdadera pesadilla. Una verdadera pesadilla, que en estos momentos en los que podemos ver cómo se pasean en manifestación los ultraderechistas norteamericanos envalentonados por la subida al poder de un presidente como el que tiene este país actualmente, se convierte en una posibilidad mucho menos teórica de lo que muchos creerían.

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Fotográficamente no nos iremos a la «república de Gilead»; homenajearemos a la escritora en su país, paseando por Toronto, la ciudad en la que actualmente reside.

La serie está basada en un libro de la canadiense Margaret Atwood que, nada más ver la primera temporada de la serie, me entraron ganas de leer. Es curioso la relación que tienen los canadienses con su poderoso vecino del sur. Desde hace tiempo aparentemente buenos vecinos y aliados, nunca han dejado de especular con el momento en el que se volverá contra ellos, culminando el proceso que quedó pendiente en la guerra angloamericana de 1812, contienda que terminó en tablas, pero que escondía el deseo de los estadounidenses de aglutinar en un único país a toda Norteamérica. Por ello, existen varias pruebas de escritores de todo género que expresan esas miedos. Ahora estoy leyendo, por entregas, una historieta que también trata de ese miedo. Ya llegará.

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Una cuestión tenía clara en el momento que comencé a leer el libro. Dado que la serie está destinada a tener varias temporadas y el libro es una única obra, y partiendo del hecho de que la primera temporada de la serie se anunciaba como una adaptación del libro, en algún momento ambas historias podrían diverger, por el distinto planteamiento de partida. En efecto, la serie es muy fiel al libro en buena parte de su contenido, hasta que en el último tercio aproximadamente de la temporada empieza a tomar caminos distintos. El libro está planteado como una narración de la protagonista, Offred. He leído el libro en inglés, publicado en libro electrónico en el Reino Unido por la editorial Vintage, del grupo Penguin, por lo tanto para mí es Offred y no Defred, como parece que es en las traducciones al castellano. Una narración recogida en cintas magnéticas que son analizadas en un futuro. Más que una narración amplia de lo sucedido, es un corte en la vida de esta mujer esclavizada, y tiene un final abierto sobre el que sólo podemos especular, como lo hacen en el apéndice final, los eruditos que las analizan en ese futuro. Una narración de sentimientos y determinados sucesos que acontecen en su vida, al mismo tiempo que mediante recuerdos va repasando cómo llegó a esta situación. Algo que conocemos de modo imperfecto. Al fin y al cabo es un individuo con un conocimiento parcial de todo el mural que describiría el periodo histórico. Conocemos la sociedad de esa distopía de modo muy limitado, puesto que las referencias a guerras, colonias y otros modos de vida distintos del de la clase dirigente y sus sirvientes apenas es referenciado.

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Teniendo todo esto en cuenta, la serie es una buena adaptación del libro, pero tiene distinto alcance. El libro es una reflexión. Escrito en 1985, estaba muy cerca la revolución teocrática que convirtió Irán en la república islámica que hoy conocemos. Aunque era difícilmente previsible, estaba próximo el final de la Unión Soviética y la Europa del Telón de Acero, y opciones políticas fuertemente conservadoras se imponían en EE.UU. y Reino Unido dando comienzo a un ciclo, que aun hoy en día no ha terminado, de giro a la derecha de las sociedades occidentales. La autora, con fuertes preocupaciones feministas, como queda palpable en la novela, especialmente por algunos personajes secundarios más que por la protagonista, especula con la naturaleza de una teocracia en Occidente. Y la sitúa, cómo no, como he comentado antes, en el país «amigo» que despierta la desconfianza de los canadienses.

Estamos por la tanto ante un libro que exige una lectura poco apresurada. En la que la atención al detalle importa. No hay desperdicio en sus páginas. Hay economía de medios y aun así hay constantemente detalles que contar y que sirven para iluminar la naturaleza de esta aberrante sociedad distópica, y la respuesta del individuo, especialmente del más débil, ante la misma. Muy recomendable.

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