[Cine] The Way Back (2010)

Cine
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The Way Back (2010), 17 de abril de 2011

Un poco tarde, y en circunstancias un poco raras que no voy a detallar, veo esta película en versión original, que en español se ha estrenado bajo el título Camino a la libertad. Mucho más rimbombante que “el camino de vuelta” que propone el título original en inglés. Dirigida por el interesante aunque irregular Peter Weir, vamos a ver que da de sí está película de aventuras en tiempos de la segunda guerra mundial.

Sinopsis

A un campo de concentración soviético, en algún lugar de Siberia, al norte del lago Baikal, va a parar un oficial polaco (Jim Sturgess) al que los soviéticos han condenado por espía, tras torturar a su joven y guapa esposa. Allí, tras analizar la situación e ir tomando nota del panorama, va conociendo a otra serie de gente, y a plantearse la escapada. Entre estos hay un duro ruso (Colin Farrell) o un misterioso norteamericano (Ed Harris) entre otros. Que se considera casi imposible, por lo inhóspito del lugar y por las enormes distancias hasta regiones del mundo que se puedan considerar seguras. No obstante, un grupo de 6 prisioneros, durante una ventisca consiguen escapar, a lo que se unirá más adelante una adolescente polaca (Saoirse Ronan), huida a su vez de una granja colectiva. Su destino, el sur. Hacia Mongolia, primero, y el Tibet y los Himalayas después.

Dirección y realización

Con gran profusión de paisajes que van desde la tundra siberiana, a los desiertos de mongolia y a los altos picos de los Himalayas, técnicamente podemos considerar la película irreprochable, y una sucesión de postales pintorescas del Asia Central muy notable. El director tiene oficio suficiente para dar y vender, y con un buen equipo técnico, saca adelante el filme sin mayor problema. Eso sí. Se ha rodado en diversos países del mundo en los que hay paisajes similares a los que interesaban, pero salvo en la India, en ninguno de los originales.

El guion está basado en la historia contada por Sławomir Rawicz, un oficial polaco preso durante la segunda guerra mundial por los soviéticos, que afirmó en un libro haber protagonizado con otros una odisea similar a la contada. Sin embargo, la historia de esta persona está puesta en duda. Lo cierto es que hay momentos en la historia narrada en el filme, en la que la supervivencia del grupito de fugados raya la inverosimilitud. Y parece que el libro de este señor incluía un par de avistamientos del yeti…¡?, que venturosamente no se han reflejado en la película.

Sobra por completo el miniepílogo que recorre la historia del comunismo y que nos dice que el oficial polaco no se reúne con su mujer hasta décadas más tarde. Una memez. Tanto por su planteamiento, como por su realización

Interpretación

Los actores cumplen. Los más veteranos, con oficio. Los más jóvenes, un poco justos. Quizá la más floja es la chica, cuyo personaje me resulta en todo momento un poco como metido con calzador y sin mucho sentido. Claro que el libro en que se basa la película lo incluye. En fin. Faena de aliño, pero tampoco creo que ninguno de estos intérpretes pase a la historia por su papel en esta película.

Conclusión

Película digna como entretenimiento, para pasar una tarde tonta de domingo, pero que te deja un poco frío en su conjunto. No acabas de emocionarte ni solidarizarte con los personajes, que resultan fríos y poco empáticos. El director está muy lejos de otras películas suyas que realmente nos emocionaron.

Calificación

Dirección: ***
Interpretación: ***
Valoración subjetiva: 
***

Cencellada en el Parque Grande

Vivimos lejos de los grandes fríos siberianos; aunque hace unos años, en diciembre de 2005, una cencellada debida a una combinación de nieblas densas y bajas temperaturas, nos dejó Zaragoza como si hubiese nevado - Canon EOS D60, EF 28-135/3,5-5,6 IS USM

Estamos en Munich; está muy animada,… y llueve

Viajes

He salido solico en un AVE hasta Barcelona, donde me he unido en la estación de Sants con el resto de la (pequeña) expedición. Destino, Munich, la capital bávara. Salchichas, cerveza y mocetonas (y mocetones, para quien esté interesada) recias y rubias. Suponíamos.

Munich nos ha recibido con un bonito sol… que en poco rato se ha escondido detrás de unas feas nubes, y ¡ale! a llover cada tanto. Así que nada, chubasquero y paraguas y a pasear. Claro que las nubes y la lluvia no han impedido que en una ciudad que fue olímpica allá por el 72, ¡qué barbaridad, cuánto tiempo!… ¡y me acuerdo de cosas!, como decía, esta ciudad se manifieste contra los desmanes chinos en el Tibet. Pues vale.

La ciudad es grande, y se ve que tiene vida propia, que no depende del turismo. Se nota mucho porque los bares y los restaurantes suelen tener las cartas y los carteles sólo en alemán. El que venga de fuera que se espabile. Si dependieran del turismo, seguro que serían más políglotas. Sin ánimo de ofender.

En cuanto a lo de las mocetonas rubias… pues lo que más se ven son islámicas más o menos (más bien más) veladas. Burka no hemos visto, pero cosas parecidas sí. No sé si es la colonia inmigrante, o es que los acomodados de los países islámicos se vienen de vacaciones por aquí. Puede que una mezcla de ambas.

Así que nada, después de echar algún vistazo a algún monumento, y a alguna calle típica nos hemos ido a cenar. Nos hemos moderado. Nos ha tentado alguna taberna de estilo bávaro… pero era empezar a entocinarse en exceso. Así que hemos buscado algo más moderado.

Luego hemos vuelto paseando al hotel, encontrándonos aquí y allí con animosos grupos de música callejera, todos ellos con muy buen nivel, acomodándose donde pudieran guarecerse de los esporádicos chubascos. Ale, mañana más.