Star Wars – the Exhibition; comentando un poco más

Cine

Ayer mencionaba un poquito alguna impresión que me había producido la exposición Star Wars – the Exhibition… hoy he decidido comentar el tema un poco más.

Siempre he sido una persona que he flirteado con el “friquismo”. Vamos a ver… soy de ciencias, me gusta el cine, la ciencia ficción, soy introvertido,… Que tengo todos los números vamos… Pero al mismo tiempo siempre me he salvado de caer en esta categoría de seres humanos por varios motivos. Los principales son que soy un eterno escéptico que impide que sea capaz de dar por bueno algo que no me lo parece por mucho que “deba” parecermelo, y que afortunadamente tengo muchos más campos de interés en esta vida como para dedicar mi tiempo a cultivar mitos prefabricados. Faltaría más; anda que no hay cosas que hacer… Pero bueno, dentro de ese ser o no ser, desde mi adolescencia, la saga de La Guerra de las Galaxias ha ocupado un lugar preponderante, por lo menos hasta que llegó la lamentable y prescindible segunda trilogía de filmes.

Estrella de la Muerte

Sala dedicada a los Sith, los "malos" de la saga, con un vídeo de la ominosa Estrella de la Muerte.

Realizadas estas primeras consideraciones, comentaremos la exposición en sí misma. En primer lugar, la ambientación. La sala de exposiciones en su conjunto estaba decorada con la estética propia de las películas de la saga, especialmente las de la película original. Y eso está muy bien. Le da su ambientillo. Más cuando lo primero que te encuentras son dos de los androides más famosos de la historia del cine, y un amplio espacio central con algunos “vehículos espaciales”, que da paso a lo que denominaremos “salas planetarias”.

Aerodeslizador

Aerodeslizadores y otros vehículos en la sala principal de la exposición.

C3PO

C3PO podría estar dándonos la bienvenida a la sala de exposiciones.

En lugar de centrar la exhibición en los distintos episodios que constituyen la saga cinematográfica, cada una de las salas secundarias está dedicada a cada uno de los planetas que sirven de escenario a las aventuras de la saga. Son todos los que están, aunque eché en falta alguna cosilla. Por más que intento recordar, no recuerdo ninguna referencia a la ciudad minera de Bespin… aunque se me pudo pasar.

Admirando a Anakin "oscuro"

Dos visitantes ante el maniquí con ropajes de Anakin Skywalker cuando se vuelve hacia el "lado oscuro", y un vídeo del planeta volcánico de Mustafar.

Además de los paneles iluminados con textos explicativos y las pantallas con escenas de vídeo tomadas de las distintas películas, el fuerte de la exposición son las maquetas de lugares, objetos o vehículos, así como los maniquíes que representan a los distintos personajes de la saga. Son especialmente interesantes los de los personajes no humanos, ya que están representados en todo su esplendor, siendo plenamente reconocibles y causando las delicias del visitante.

Rankor

El temible Rancor que amenaza la vida de Luke Skywalker en la guarida de Jabba el Hutt.

Aerodeslizador en Hot

Un miembro del escuadrón Rojo preparado para la batalla en el planeta helado de Hoth.

Sin embargo, los maniquíes de los personajes humanos son decepcionantes. Son meros maniquíes que sirven para exhibir los ropajes utilizados por los personajes, sin ningún esfuerzo para caracterizar el muñeco con las facciones de los actores que les dieron vida. Eso despersonaliza mucho la visita, además de darle un tono un poquito más cutre.

Leia "negra"

Indudablemente, el cine no nos enseñó que evidentemente la Princesa Leia estaba negra de usar el ridículo biquini dorado en la guarida de Jabba el Hutt.

Padme

Palido maniquí para mostrar los ropajes de la reina Amidala.

Para finalizar, y haciendo balance, teniendo en cuenta los 10 euros que cuesta la entrada, la exposición en su conjunto se hace escasa. Te quedas con ganas de más y de mejor calidad. Creo que difícilmente puede satisfacer al aficionado a la saga. Sólo apta para niños, y para noveles que quieran introducirse en el universo Star Wars.

Las imágenes están tomadas con las cámaras Pananosonic Lumix LX3 y Canon EOS 40D. En esta última se utilizaron los objetivos Canon EF 28/1,8 USM y 50/1,8.