Exposición de Robert Doisneau en Caja Madrid de Zaragoza

Fotografía

Lo comentaba ayer. En la sala de exposiciones de Plaza de Aragón de Caja Madrid en Zaragoza (entrada por el Paseo de la Constitución) podemos encontrar en estos momentos una muestra titulada “El pescador de imágenes” del trabajo del fotógrafo francés Robert Doisneau. No sé si Doisneau es mundialmente famoso, pero si lo es la fotografía del Beso del Hôtel de Ville, en la que dos enamorados son fotografiados en la Rue Rivoli de París con el Hôtel de Ville de fondo. Esta fotografía de 1950 se ha reproducido hasta la saciedad en carteles, postales, agendas y todo tipo de libros y material publicado, contribuyendo de forma notable a la imagen de la capital francesa como la ciudad romántica por excelencia

Sin embargo, esta fotografía no ha estado carente de polémica. Aparentemente se trata de una instantánea espontánea. El fotógrafo, situado en la terraza de un café de la Rue Rivoli, ve pasar los enamorados fundidos en un beso, y toma la afortunada imagen. Lo cierto es que se trataba de una pareja de novios, estudiantes de teatro a los que el fotógrafo contrató para una sesión de fotografías en distintos lugares de París en las que aparecía besándose.

La exposición que hoy nos ocupa muestra esa imagen. Esta exposición, constituida por excelentes copias argénticas modernas a partir de los negativos que gestiona el Atelier Robert Doisneau, constituye una antología de imágenes del fotógrafo ordenadas cronológicamente desde los años 40 hasta 1980, siendo su producción más importante, tanto cuantitativa como conceptualmente la de los años 50. Si no todas, prácticamente todas están tomadas en París. En el enlace anterior podréis revisar muchas de las imágenes de la exposición y algunas que no están.

Hay en la mirada del fotógrafo una doble visión. Por una lado, tiene un lado amable, casi humorístico, de la sociedad y de las personas que aparecen retratadas en sus imágenes. Pero por otro, no deja de verse un transfondo social de la sociedad parisina de la época. Desde la vida en los clubes, hasta las dificultades de las espigadoras de carbón, pasando por los niños adolescentes que jugaban por las calles de capital francesa. Una vez que te abstraes del efecto mediático de su fotografía más famosa, encuentras entre las copias expuestas algunas joyas que dan reconocimiento a este fotógrafo por excelencia de la Ciudad de la Luz.

Así que podemos considerar la exposición como totalmente recomendable. Y así lo debe entender el público, puesto que nunca había visto tanta gente junta en esta sala de exposiciones un sábado por la tarde. El original en el que está basado el montaje de la foto a continuación, aquí.

Autorretrato en fotografía de Doisneau

El escaparate de la sala de exposiciones permite al visitante formar por un momento parte de la obra de Doisneau; aunque yo prefiero el contenido original del cuadro de la fotografía que se peude ver en el interior - Canon Digital Ixus 860IS