… hace casi 65 años, un 14 de agosto de 1945. Poco antes había oído por la radio la noticia del final de la guerra. En ese momento, los letreros luminosos anunciaron la noticia que los norteamericanos estaban esperando con ansiedad. Realmente, la guerra contra el Japón había terminado. Y todo el mundo en la plaza empezó a celebrarlo. Y un marinero se dedicó a besar a todas las chicas con las que se encontraba. Y se encontró con la enfermera. Y un fotógrafo, Alfred Eisenstaedt, que estaba siguiendo la desaforada actividad «besatoria» del marinero los fotografió. Y se convirtieron en un icono del siglo XX.
Aunque los derechos de reproducción de la imagen pertenecen a alguien, la revista Life o sus sucesores, o los descendientes del fotógrafo. La reproduciré aquí a baja resolución utilizando los mismos argumentos que podéis encontrar en la Wikipedia., básicamente apelando al buen rollo y a que no ilustro la noticia que ilustraba la foto, sino que comento la foto misma, sin ningún animo de lucro ni nada de eso.

VJ Day Kiss, Alfred Eisenstaedt para Life Magazine.
Pues bien, la enfermera de la fotografía, Edith Shain, murió hace pocos días a la edad de 92 años. Aunque hubo otras mujeres que reclamaron el honor de la identidad de la fotografía, parece que hay consenso en que fue esta mujer. Y así se le reconoció durante el resto de su vida.
Varios hombres reclamaron la identidad del fogoso marinero, pero no ha quedado claro del todo cuál de ellos pudo ser.
En cualquier caso, conforme van desapareciendo los iconos del siglo XX, más nos vamos dando cuenta de que estamos en otra época.
Curiosamente, el momento fue inmortalizado también por otro fotógrafo, Victor Jorgensen, que en aquellos momentos trabajaba para la marina estadounidense. Y precisamente, por ese motivo, porque la fotografía pertenece al gobierno norteamericano, está en el dominio público. Y la reproduzco aquí a mayor tamaño.
Si se observa la actitud del marinero de atrás que sonríe al ver la escena, se puede comprobar que ambas imágenes se tomaron prácticamente al mismo tiempo. Lo que pasa es que la famosa es la de Eisenstaedt. Lo cierto es que la composición es mejor, más dinámica. Me parece a mí. Pero el valor documental… ¿Qué es lo que hace que una foto sea especial frente a otra? Buen motivo de reflexión.
El pasado domingo también reinaba la alegría en la Calle Alfonso I de Zaragoza. Pero sin que tuviese que terminar una guerra para ello.



Hola! Yo también le leído esta noticia en El País. Más abajo pude encontrar otros enlaces relacionados con esta foto, y me he topado con una noticia de 1996 en la que dice que la foto, además de preparada, no se tomó en la fecha que se dice, sino unos meses antes.
Aquí te dejo el enlace:
http://www.elpais.com/articulo/cultura/ESTADOS_UNIDOS/LIFE_/REVISTA/falso/beso/sueno/americano/elpepugen/19960823elpepicul_9/Tes
En cualquier caso es una de las «fotografías» del siglo XX, tiene un dinamismo y una fuerza impresionante. A mí personalmente me encanta.
El artículo del 96 cuyo enlace pone Mariíta es malo de necesidad. Por ejemplo dice que Eisenstaedt nació en Dachau, actualmente Polonia. En realidad, nació en Dirschau, actualmente Tczew, una ciudad prusiana entre Danzig (actualmente Gdansk) y Malbork. Dachau es un ciudad al norte de Munich, Baviera, famosa por que albergó uno de los peores campos de concentración nazis. Vamos, que el tipo que redactó aquella noticia se lució.
El tema es que como dice mi entrada, hay otra toma del momento tomada por otro fotógrafo en ese momento. La de Victor Jorgensen. Y está depositada en los National Archives de los Estados Unidos donde está fechada el 14 de agosto de 1945.
Podéis ir al enlace siguiente: http://bit.ly/b9asnb, donde está la referencia.
Jo pues anda que el tío ese contrasta la información! La verdad es que la noticia es bastante vieja, 14 años nada menos. Pero me pareció curioso y quise compartirla en alusiones a tu entrada.
Gracias por la información Carlos.