[Ciencia] 300 (durante 1000 segundos)

Ciencia

No. Aunque hablemos de 300 no vamos a hablar de una película de animación filofascista y homófoba, basada en una historieta, que sorprendentemente se ha hecho popular entre los friquis de todo el mundo. No. Hablaremos de ciencia. De antimateria.

Si tuviera que decir lo que es la antimateria sin un fundamento científico, simplemente sobre la base de lo que la cultura popular ha transmitido, iba dado. En las películas de serie Z o en series de televisión o en novelas de ciencia ficción, nos hemos encontrado desde universos alternativos de antimateria, hasta alienígenas de antimateria que vienen a conquistarnos/exterminarnos, hasta amenazas difusas de astros errantes de antimateria que vienen a aniquilarse chocando contra el globo terrestre. Cosas de lo más diversas. En general, también de lo más esotéricas con propiedades tremendas. Aunque no bien definidas. Quedan siempre al albur de la imaginación de los guionistas o escritores de la mencionada “ciencia ficción” (obsérvese la irónica aparición de unas comillas en la expresión).

Pero las difiniciones al uso más habituales nos definen la antimateria como la materia constituida por antipartículas. Y las antipartículas se definirían como aquellas partículas con características similares a las de las partículas que conforman la materia común pero con una carga eléctrica opuesta. Algunos ejemplos:

  • La antipartícula correspondiente al popular y omnipresente electrón, de carga eléctrica negativa, sería el positrón, de carga eléctrica positiva.
  • A los protones, de carga eléctrica positiva, que forman parte de los nucleos atómicos, les correspondería en el mundo de las antipartículas los antiprotones, de carga eléctrica negativa y de nombre muy descriptivo, pero carente por completo de imaginación.

Por supuesto, en la complejidad de la física de partículas nada es tan sencillo como alguien como yo, que no soy físico, puede llegar a explicar. Por ejemplo, si tenemos el neutrón, de carga eléctrica neutra, resulta que tenemos el antineutrón, también de carga eléctrica neutra. ¡Diablos! ¿Dónde está la diferencia? Pues al parecer en las tres partículas elementales que conforman ambos bariones.

Bien. Tras esta pequeña introducción, hay que decir que las antipartículas no son infrecuentes en la naturaleza, ya que se producen habitualmente en diversas reacciones nucleares. Incluso les encontramos aplicaciones útiles como puede ser en el diagnóstico médico. La tomografía por emisión de positrones es una técnica de diagnóstico que se aprovecha de la detección de los energéticos fotones que se producen cuando al desintegrarse determinados núcleos atómicos radiactivos, como el fluor-18, emiten un positrón que choca contra su opuesto, un electrón. Y es que aquí está el meollo de la cuestión de porque el misterio sobre la antimateria. Las antipartículas no duran mucho como tales. En cuanto se encuentran con uno de sus opuestos, se desintegran ambas partículas con una fuerte emisión de radiación electromagnética. De luz, aunque muy energética; de longitud de onda muy corta. Una de las teorías más sostenidas, aunque no del todo confirmadas, dice que tras el Big Bang, se habría producido un muy ligero exceso en el número de partículas sobre las antipartículas. Del orden de 10.000.000.001 partículas por cada 10.000.000.000 antipartículas. En ese momento se habrían desintegrado mutuamente la práctica totalidad de estas partículas y antipartículas, y con el pequeño exceso de partículas se habría formado el universo que vemos. ¡Uf! Marean las cifras.

Resumiendo, que las antipartículas que constántemente se producen en la naturaleza no llegan a encontrarse con otras produciendo agregados de antimateria, porque nuestro universo de materia les es muy hostil y se desintegran.

Pero volvamos al título de esta entrada. Se difundió recientemente (en mi caso lo recibí vía NeoFronteras), que los científicos del CERN han conseguido mantener con “vida” durante 1000 segundos un número de alrededor de 300 átomos de antihidrógeno. Es decir, átomos formados por un antiprotón y un positrón en lugar de los formados por un protón y un electrón que son propios del hidrógeno. “Tantos” átomos durante más de dieciséis minutos es una proeza. Y un esfuerzo energético considerable, tanto para la producción de los mismos como para mantenerlos mediante campos magnéticos aislados de la materia común evitando su destrucción casi instantánea. Y no me puedo ni imaginar la cantidad de horas de trabajo de investigador que se consumirán analizando el comportamiento de estos 300, unos pocos más, átomos de antihidrógeno que resistieron tenazmente su aniquilación por parte de los persas la materia común que les rodeaba. Ni por donde irán las aplicaciones futuras que puedan extraerse para beneficio de la humanidad.

O para su desastre. Que siempre pueden colarse los intereses militares por el medio para contaminar los esfuerzos de la ciencia. Pero eso es tema para otros artículos. O para muchos de ellos.

Mientras tanto… en algún lugar del sur de Europa, a 1362 kilómetros por carretera del CERN, alguien decide que como respuesta a la crisis económica es necesario fomentar la innovación y para ello hay que racanear todavía más en los presupuestos para investigación científica, en ese país, en algún lugar del sur de Europa. Entre ambos puntos son entre 13 y 14 horas de viaje. Para los fotones, apenas cinco milésimas de segundo. Pero conceptualmente parece que estemos afectados por la rápida expansión del universo, y que nunca podamos llegar a alcanzar ese lugar del pensamiento.

Recomendación musical

Estoy escuchando un cuarteto actual de jazz manouche absolutamente estupendo en un podcast de Jazz internacional (Radio clásica). Son Latcho Drom, con dos guitarra, violón y bajo. Con una guitarra acompañante más serían como el propio Quintette du Hot Club de France.

Superluna

Hablando de ciencia, ayer hubo un eclipse de luna, que no vi porque estaba demasiado cansado para andar zascandileando entre las 10 y las 12 de la noche; así que os dejo la "superluna" del pasado 19 de marzo - Canon EOS 5D Mk.II, EF 200/2,8 USM

[Breve – foto] Tristan Jeanne-Valès, de Pina Baush a Trish Braun, y Émile Savitry | La Lettre de la Photographie

Fotografía

Tristan Jeanne-Valès, Pina Baush to Trish Braun | La Lettre de la Photographie.

En mi rato de la manzana de hoy, me encuentro con unas bellas fotografías de danza realizadas por Tristan Jeanne-Valès. Me han parecido bellísimas. Me dan ganas de comprar el libro que se publica al respecto, si lo pudiese encontrar razonablemente accesible. No parece muy caro.

Y danzando, con menos seriedad, aparece también Charles Chaplin en una de las fotografías de esta serie de imágenes del fotógrafo francés Emile Savitry. De la época dorada de Montparnasse. También hay uno de esos desnudos clásicos que te maravillan por su aparente sencillez y naturalidad. Estas imágenes se pueden ver en una exposición actualmente abierta en Valencia, hasta el 6 de noviembre.