[Cine] Un cuento chino (2011)

Cine

Un cuento chino (2011), 27 de junio de 2011.

Dice una amiga mía que si quieres ir al cine, y al mirar la cartelera nada te inspira compruebes los repartos. Si en alguna sale Ricardo Darín vete a ver esa. También lo dice con Clint Eastwood. Pero hoy, quien nos ocupa, es el actor argentino. Por que en cartelera, a falta de propuestas mínimamente atractivas, descubrimos una película en la que salía Darín. Y esa es la que fuimos a ver.

Sinopsis

Comienza la película con un colorido prólogo, con coloricos a lo Amélie, que nos sitúa en un paradisíaco lago en algún lugar de china, donde una joven pareja se hace arrumacos en una barca, y donde el joven chino (Ignacio Huang) se prepara para declararse a su enamorada. Cosa que hubiera conseguido si no hubiese caído una vaca del cielo sobre la barca, y concretamente sobre la chinita, impidiendo ulteriores relaciones por defunción de una de las partes.

Inmediatamente, nos traladamos a un Buenos Aires mucho menos colorido, donde encontramos un ferretero de poca monta (Darín), muy obsesivo, muy solitario, que se entretiene recortando noticias absurdas en las páginas de sucesos de los diarios, viendo despegar los aviones en un aeropuerto, comprándole figuritas de cristal a su madre muerta, y no atreviéndose a enrollarse con Mari (Muriel Santa Ana), la cuñada de lo más parecido que tiene a un amigo, a pesar de lo que le gusta. La Mari, digo, no el amigo.

En un momento dado, se encuentra a un joven chino, casualmente el mismo que previamente a perdido a su novia de forma tan absurda, que es apalizado y despojado de sus pertenencias por unos taxistas. Ninguno habla el idioma del otro. Pero con diversas ayudas, sabrá el ferretero que el chico busca a su “tapo”, una especie de tío. Y entre los dos comenzará una búsqueda, apoyados por Mari, que indudablemente les cambiará.

Realización y producción

Sobre una historia mínima, basado en una noticia real por la que unos militares rusos que habían robado unas vacas las soltaron sobre el mar hundiendo un pesquero japonés, el director Sebastián Borensztein nos ofrece una agradable historia de superación de la soledad, y de esperanza, básicamente un drama aderezado con algunos momentos de humor, bien dosificados, por el absurdo de muchas de las situaciones. Rodado en unos escenarios mínimos, muy austero todo, tiene como desventaja que al ser la historia tan pequeña, llega un momento en que hay que alargarla un poco forzadamente para llegar a construir un largometraje. Todo hubiera podido acabar antes, quedando muy bien. También resulta metida con calzador la referencia a la guerra de las Malvinas, origen de la misantropía del ferretero y que evidentemente se considera como una más de las muchas noticias absurdas que se producen en las noticias de los diarios. Finalmente, la historia termina por derroteros previsibles aunque agradables, cumpliendo con su papel de entretener, sensibilizar, y hacer pensar un poquito, nada que te produzca dolor de cabeza.

Interpretación

Este es el principal activo de la película, ya que inmediatamente  sientes simpatía por los tres personajes principales: el ferretero, la Mari y el chino. Si Darín es un actor habitualmente muy competente, no nos decepciona en esta ocasión. Pero los otros dos intérpretes están perfectos. La expresividad de Huang es perfecta para un actor que apenas puede comunicarse mediante el texto hablado, y Santa Ana aporta las necesarias dosis de dulzura y paciencia para contrarrestar las aristas del ferretero, sin que se hagan empalagosa o pesada en ningún momento. Un reparto corto, pero muy equilibrado.

Conclusión

Pues una película que se puede ir a ver sin ningún problema. Que no llegará al nivel de las mejores películas argentinas que nos han llegado en los últimos años, pero que contribuye con algo más que dignidad a cubrir el hueco en la cinematografía en castellano que las producciones españolas no saben, no pueden o no quieren cubrir. Yo me lo pasé muy bien, salí con muy buen sabor de boca y agradecí una vez más a la tierra y al genio Argentinos por darnos un cine que nos gusta, distinto de las tradicionales propuestas yanquis. Y que sea por muchos años.

Calificación

Dirección: ***
Interpretación: ****
Valoración subjetiva: 
***

Recomendación musical

Ya que estamos en territorio porteño, lo suyo son los tangos, las milongas, y otros sonidos similares. En los años 90, en poco tiempo disfrutamos de un par de películas con el tango como leitmotiv. Me quedo con con The Tango Lesson, dirigida e interpretada por Sally Potter, que tenía una banda sonora excelente.

Solar

Entorno urbano, casi suburbial, como el que se nos ofrece en estas películas del otro lado del charco - Pentax K-x, SMC-DA 40/2,8 Limited