[Televisión] Cosas de series; en el trajín de las novedades, se acabó el desfile (Parade’s End)

Televisión

Sí. Ya estamos en la primera semana de novedades. Aunque, en realidad sean más retornos que novedades propiamente dichas. Y todavía habrá más en lo que queda de semana. Pero el comentario de los retornos y las novedades lo haré la semana que viene. Para tener una visión de conjunto. Y además, es muy probable que tenga más tiempo para escribir mis impresiones. Estaré de vacaciones.

Esta semana también va a pasar algo importante, de todas formas. Asistiremos a la despedida de los Pond en Doctor Who. Básicamente, estos últimos capítulos han sido una preparación de ese momento. Por cierto, que en el último episodio emitido, hubo un personaje nuevo que tal vez pudiera dar de sí. Jemma Redgrave, de los Redgrave actores y actrices de toda la vida, creo que es prima de la más famosa, Vanessa, que da vida a una científica de UNIT, Kate Stewart. Hija de algún personaje de las series de antaño. Y mira tú… si con los Pond perdemos de vista a Brian (Mark Williams), el padre de Rory, será una pena, porque en los dos capítulos que ha salido ha sido un elemento cómico divertido. Pero ya digo, que se acerca la despedida, y parece que tendremos ángeles llorones y la presencia de River Song (Alex Kingston), lo cual siempre promete. El título del episodio, The Angels Take Manhattan. Ahí es nada. Para quienes sigan la serie, lo dice casi todo.

British Museum

El viernes de la semana que viene por la tarde llegaremos a Londres. No nos alojaremos muy lejos del British Museum. Tal vez entremos a tirar alguna foto a alguna momia. No sé si seguirá siendo gratis.

Por otro lado, van avanzando con buen tono las vidas de los Crawley en Downton Abbey. Pero aunque me quedaré en esta época, hoy no haré más comentario sobre estos. Y es que durante cinco semanas hemos tenido una serie también británica, drama de época contemporáneo del anterior. Se trata de Parade’s End, adaptación de una serie de cuatro novelas relacionadas entre sí, escritas por Ford Madox Ford. En ellas nos hablan de la vida de Christopher Tietjens (Benedict Cumberbatch), caballero inglés, conservador, funcionario del servicio de estadísticas del gobierno, que en un momento lado se lía con una alegre chica de la alta sociedad Sylvia (Rebecca Hall), con el lastre de ser católica, que se queda embarazada, pudiéndo ser el retoño de Tietjens o no. Como es un caballero, y aun con las dudas, se casa con ella. Lo que los lleva de cabeza a una profunda infelicidad conyugal y vital. Más cuando Tietjens conozca a una joven, prácticamente una adolescente, Valentine Wannop (Adelaide Clemens), guapa, moderna, inteligente, emotiva,… prácticamente perfecta. De quien se enamorará y será correspondido, aunque nunca consumarán el adulterio. Hasta que llega la Primera Guerra Mundial, que todavía pondrá más patas arriba un mundo, el de la Inglaterra victoriana, que se derrumba a su alrededor. Es el final del desfile al que hace referencia el título de la serie y la tetralogía literaria.

Ambiente en Leicester Square

Casi seguro que nos entretenemos en el ambiente en torno a Leicester Square en algún momento. No es que me mate el lugar, pero…

Vamos a ver. Me ha encantado. Por dos motivos. Cuenta mucha de las cosas que cuenta Downton Abbey pero con personas de verdad, de carne y hueso. Y con pasión más auténtica, menos de folletín, y mira que el culebrón de los Crawley me gusta. Pero esto creo que es más profundo. El segundo motivo, por las excelentes interpretaciones de las que podemos disfrutar. No sólo por los protagonistas, sino también por los secundarios que van apareciendo entre los que encontramos diversos ilustres de la interpretación británica. Entre los protagonistas, me parece especialmente destacable Rebecca Hall que demuestra que es un actriz como un piano de grande, con capacidad de dotar atractivo a sus personajes por arroba, a pesar de ser “la mala” de la película. Pero mucho más interesante que cualquier otro personaje, salvo el torturado protagonista. Muy bien esta chica.

En fin, un drama de época altamente recomendable, y que no me importaría volver a ver en algún momento con renovada tranquilidad. Y apropiado para estas fechas en las que estoy en víspera de aterrizar por unos días en Londres. En una semana y poco más. Bieeen.

Unas pintas y una canción en Covent Garden

Mucho más agradable tomarse unas pintas en Covent Garden, ¿verdad?