[Libro] Lobos que reclaman la noche

Fotografía, Literatura

En más de una ocasión he comentado libros de relatos ilustrados en los que las ilustraciones son fotografías que se relacionan o aluden a la historia que se nos está contando. Es un tipo de libro que me gusta y me atrae. Hace unos meses, me costó ponerme a leerlo, me encontré con este libro expuesto en las estanterías de un centro comercial de la ciudad. Me llamó la atención que el relato de Juan Carlos Márquez estuviera ilustrado por las fotografías de Agurtxane Concellón, fotógrafa nacida en Zaragoza pero establecida en Noruega, y que participaba en el proyecto “Planeta en positivo”, una exposición de la que hablé hace un tiempo que se celebró en el Centro de Historias de la ciudad. Así que atraído por un conjunto de cosas decidí comprar el libro.

Lobos que reclaman la noche
Juan Carlos Márquez, relato; Agurtxane Concellón, fotografías
Tropo Editores, 2014

Inevitablemente, también nos trasladaremos a Noruega en las fotografías de hoy, aunque sea navegando por el Hardangerfjiord.

Inevitablemente, también nos trasladaremos a Noruega en las fotografías de hoy, aunque sea navegando por el Hardangerfjiord.

El relato nos habla de una serie de personajes que van a coincidir en el viaje con su trineos en el frío invierno noruego hacia el tradicional mercado de Røros. Un anciano gravemente enfermo con su nieto en un trineo tirado por un caballo, una joven pareja con la mujer embarazada con su trineo de perros, y un viudo triste y desesperanzado que cree reconocer en la jauría de los anteriores a un perro que le fue robado, y que fue el preferido de su fallecida mujer. Intentará recuperarlo, pero el nuevo dueño, que lo adquirió legalmente a un marchante de perros según nos cuenta, no está dispuesto a venderlo. Y en el viaje, en el frío invierno, muchas cosas pueden pasar.

Donde podremos pasear por alguna de las típicas poblaciones noruegas con coloridas casitas de madera.

Donde podremos pasear por alguna de las típicas poblaciones noruegas con coloridas casitas de madera.

Estamos ante un relato sobrio, muy adecuado al clima y a las circunstancias del viaje que vamos a emprender, pero no frío en el sentido de sin alma. Sabemos que en la sobriedad de las relaciones entre los habitantes de las austeras tierras nórdicas, las emociones pueden ser fuertes. Y el desenlace puede ser cualquiera. El relato viene adecuadamente acompañado por el reportaje de Concellón, con el que optó y fue finalista del Sony World Photography Award 2013, uno de los más prestigiosos del mundo de la fotografía contemporánea.

A mí me ha parecido un libro muy interesante, el relato no es muy largo y se lee bien. Es de los que se podrían disfrutar idealmente en una fría tarde de invierno en que te quedas en casa, pero recomendable en cualquier momento. Y desde luego las fotografías te sitúan perfectamente en el ambiente en el que discurre la acción.

O ya que estamos hablando de viaje, cruzaremos con el tren la meseta de Hardangervidda en nuestro desplazamiento entre Oslo y Bergen.

O ya que estamos hablando de viaje, cruzaremos con el tren la meseta de Hardangervidda en nuestro desplazamiento entre Oslo y Bergen.