TV / Libro; Ikoku nikki 違国日記 – anime y manga

Literatura, Televisión

Fotos realizadas en Shingū, ciudad que forma parte del camino de peregrinación Kumano Kudo, en la península de Kii. También en versión Substack.

Ayer mismo pude ver el decimotercero y último de los episodios de la serie de animación japonesa Ikoku nikki 違国日記, el que probablemente ha sido la sorpresa más agradable de la temporada de invierno de la animación del País del Sol Naciente. Tal fue el impacto de los primeros episodios que pude ver que busqué a ver si era posible leer el material de origen, el manga del mismo título bajo autoría de Tomoko Yamashita. Este no está disponible en español, y sus once tankobon se encuentran disponibles en inglés, con el título Journal with witch, y en francés, con el título Entre les lignes. No están en versión electrónica, pero por una serie de causas y azares me prestaron la versión francesa que leí entre febrero y marzo, al mismo tiempo que iba viendo la serie.

La serie, sea de manga o de anime, empieza cuando una adolescente de quince años, Asa Takumi, queda huérfana de padre y madre como consecuencia de un accidente de tráfico. Durante el funeral, aparece su tía Makio Kōdai, hermana de su madre, escritora de novelas de fantasía de profesión, de la que no se acuerda. Se vieron por última vez cuando era muy chiquita. Su madre y su tía se llevaban mal. No se hablaban. Pero Makio, en un acto ético, de decencia humana, ante las reticencias de otros parientes, da un paso adelante y decide invitar a Asa a vivir con ella y ser su tutora legal. No le promete ser una madre, no le promete amor eterno. Le promete un hogar, una seguridad y el compromiso de que le dejará libertad para que en el futuro sea lo que ella quiera ser. A partir de aquí, se desarrolla un largo proceso de ajuste entre dos mujeres que han vivido hasta ese momento en mundos muy muy muy distintos

Respecto al título, el original japonés viene a significar Diario en otro mundo y tiene que ver con la propuesta que le hace Makio a Asa al principio de la historia. Para lidiar con el duelo, con sus inseguridades y sus sentimientos, le propone escribir un diario. Que asa interpreta como el diario en un país extraño al que ha ido a parar tras la muerte de sus padres. Habitado por una bruja, lo que explica el título en inglés. El título en francés… pues eso, de la expresión “leer entre líneas”.

Los hechos iniciales suceden cuando Asa está terminando su educación secundaria obligatoria y va a empezar el bachillerato (estoy usando los términos españoles para hablar de los niveles educativos japoneses, aunque hay diferencias; el equivalente japonés de la ESO dura tres años en lugar de cuatro, y el equivalente del bachillerato dura tres años en lugar de dos). Por lo que en la historia entrarán en juego una serie de secundarios imprescindibles, como la mejor amiga de Asa y su madre, otras compañeras de clase, el club de música moderna al que se apunta, o el abogado que lleva la supervisión de la tutela de Asa.

Por el lado de Makio, estarán sus amigas, su exnovio con quien mantiene una relación de amistad importante, su editora y otros escritores. El mundo de Asa es el mundo de las relaciones sociales convencionales, el mundo organizado y “normal” como le gustaba a su madre. El mundo de Makio es un mundo menos convencional, donde la gente se divorcia, donde hay actividades creativas, donde se hacen cosas distintas y reina un cierto desorden.

Aunque en sus primeros pasos, por lo menos hasta la mitad de la serie de animación, la fidelidad al manga es muy alta, en el tramo final hay diferencias. El manga se prolonga durante tres años en la cronología de la serie, hasta el momento en que Asa termina su paso por el instituto y va a entrar en la universidad. El anime, sin embargo, trata del primer año de convivencia entre tía y sobrina. En ambos casos, de como van ajustándose la una a la otra, de como Asa ha de comprender que el mundo es más diverso y menos convencional que lo que su madre le decía, y que hay cosas distintas de comprender. De como Makio va a aprendiendo a responsabilizarse de otra persona, cuando sólo se ha responsabilizado de sí misma viviendo con absoluta libertad y sin ataduras. Y por supuesto, aunque Makio no le prometa nada en lo afectivo, cómo estos afectos surgirán y la relación entre ambas se afianzará.

Las conclusiones de ambas por lo tanto son algo distintas aunque con elementos comunes. Y con un mensaje también común. El final del manga me gusta más, porque es más profundo. El texto escrito e ilustrado llega más lejos en el desarrollo de ambos personajes. Ambas se influyen profundamente la una a la otra. Quizá uno de los aspectos más interesantes es como Asa, que al principio se ve a sí misma, y es vista por los demás, como una zoquete en lengua japonesa, liándose con las palabras y los kanji, al final se orienta por estudiar letras, por escribir canciones, por estudiar la lengua y escribir… lo que sea que pueda llegar a escribir de mayor. En el anime, culmina con su capacidad para atreverse a destacar, en lugar de permanecer integrada discretamente en el grupo, se atreve a cantar sus propias letras ante los alumnos de su instituto (hermosa canción de presentación de la serie de la cantante Tomoo).

Pero ambas series, la historia ilustrada y la animación, tienen un nivel muy alto. Es una historia destinada a los adolescentes, que conviene que vean los adultos… y en ocasiones es lo contrario, una historia destinada a los adultos, especialmente los que tienen adolescentes a su cargo, y que es apta para que la lean estos adolescentes. Es curioso, al comentar en mi entorno la premisa inicial, la orfandad de Asa, he observado rechazo en madres de adolescentes que no quieren ni imaginar esa situación para sus hijos o hijas. Y sin embargo, ¿acaso no es algo en lo que debería pensar especialmente, porque nada ni nadie puede garantizar cuando nos vamos a ir de esta vida o en qué circunstancias? Creo que es muy muy muy recomendable. Y el consenso es altísimo. Por ejemplo, un 8.8 sobre 10 entre los votantes de IMDb para el anime.