[Libros] Te cuento… Caperucita Roja y La Sirenita

Fotografía, Literatura

Durante los días de fiesta que tuve en el período navideño, me escapé a librería Cálamo, mi preferida en Zaragoza, para echar un vistazo a lo que tenían con el fin de buscar alguna cosa distinta que leer o que mirar. Y me llevé varias cosas, que estoy en vías de ir leyendo y procesando. Entre ellas estaban estos dos libritos, una nueva colección recientemente iniciada por Alkibla, que mezclan un texto literario con fotografías. Es una variante del libro de ficción ilustrado, en la que se sustituyen las ilustraciones dibujadas por imágenes fotográficas.

De los tres libros que han iniciado la colección “Te cuento…”, cogí los dos primeros. Me falta uno… que no sé muy bien porqué no lo compré también. El caso es que fueron dos.

He recibido una serie de fotografías que realicé con la Hasselblad hace un par de semanas en el entorno de los sotos del Ebro próximos al Parque del Agua de Zaragoza.

He recibido una serie de fotografías que realicé con la Hasselblad hace un par de semanas en el entorno de los sotos del Ebro próximos al Parque del Agua de Zaragoza.

El primero es “Te cuento… Caperucita Roja”, con un relato de Patxi Irurzun, “Kaperu”, y fotografías de Clemente Bernad, de su serie “marTa“. La moderna “caperucita” que nos propone Irurzun es una joven de los extrarradios de la gran ciudad, que se expresa mediante la realización de grafitis, que vive con su abuela y que salió en su momento de una relación con un novio abusador, su lobo particular. Las fotografías que acompañan el relato son un reportaje sobre la búsqueda de la adolescente Marta del Castillo, ejemplo de “caperucita” moderna con final triste, como lo era originalmente el cuento como lo recopiló Charles Perrault.

El segundo es “Te cuento… La sirenita”, con un relato de José Ovejero, “El hombre de la casa”, y fotografías también de Clemente Bernad, de su serie “el sueño de Malika“. En este caso, la “sirenita” es una inmigrante subsahariana, muy joven, que llega embarazada hasta las costas españolas tras un angustioso viaje en una precaria embarcación de la que es lanzada al agua en las cercanías de una playa. De este es rescatada por un amable hombre que la recoge y la mantiene durante unos días, hasta que se va acercando el momento del parto. Las fotografías que acompañan el relato corresponde a una serie del fotógrafo sobre la muerte de inmigrantes que cruzan en patera el estrecho.

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Allí observé que, además de algunos adolescentes, no muy distintos de la poligonera Kaperu de uno de los cuentos de hoy, son muchos los inmigrantes que utilizan los parques públicos como lugar de ocio; en proporción, más que los nacionales, me parece a mí.

 

Indudablemente, estamos ante un proyecto muy interesante sobre el que habrá que estar muy al tanto. No voy a decir que los dos relatos de estos dos primeros libros me hayan gustado por igual.

El primero de ellos, el que protagoniza Kaperu, tiene un comienzo muy prometedor, muy potente, que abre muchas posibilidades, incluso para un relato más largo, para una novela o al menos una novela corta, pero que termina con un final un poquito desinchado y precipitado. No sé. Me dejó un poco vacío. Sin embargo, el acompañamiento de las fotografías sobre la búsqueda de Marta del Castillo le proporciona una potencia de simbolismo y significados muy importantes, que hace que el conjunto sea muy recomendable.

El segundo, aquel en el que tenemos nuestra particular “sirena” rescatada del mar por un particular “príncipe”, que al igual que en el cuento original, olvidémonos de la pavorosa “disneyficación” de los cuentos tradicionales, también abandonará a su “sirena”. Este relato me ha satisfecho mucho más, especialmente por el énfasis que pone en la incomunicación, elemento presente en el cuento original, y que de alguna forma determina el cómo se vive la relación entre “príncipe” y “sirena”. Por supuesto, las fotografías de Bernad, amplifican el mensaje, especialmente llevándonos a la reflexión sobre la odisea de los inmigrantes que quieren ganarse “su alma” en ese “paraíso prometido” que creen que es occidente.

Como podéis deducir de mis comentarios, me parecen unos libros muy recomendables, que nos permiten disfrutar de la literatura y la fotografía como artes complementarias, y que nos hacen reflexionar sobre elementos de la realidad actual, al mismo tiempo que encontramos nuevos sentidos y significados para los cuentos tradicionales.

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Y el caso es que hay lugares en estos momentos en Zaragoza que son bien agradables para pasear y disfrutar de la luz e incluso del paisaje, y que no son todo lo apreciados que podrían ser.

 

An Education (2009)

Cine

An Education (2009), 1 de marzo de 2010.

Cuando vi el tráiler de esta película en algún momento de este otoño/invierno, no me llamó en especial la atención. No sé. Una de esas sensaciones… Sin embargo, luego se dieron dos factores que hicieron que me interesase por este filme. En primer lugar, las buenísimas críticas que recibió la interpretación de su protagonista femenina, Carey Mulligan, que incluso opta a un Oscar, junto eso sí con un destacado de siempre solventes actores y actrices británicos. En segundo lugar, la película va firmada por la danesa Lone Scherfig, que dirigió hace unos años una monada de filme que pasó bastante desapercibido para la mayor parte del público, y que fue Italiano para principiantes. Así que, impulsados por estas sólidas motivaciones, y con grandes expectativas, ayer nos fuimos a ver este largometraje británico.

La historia…, la historia es la de Caperucita Roja, pero sin metáforas. También parece ser una adaptación de la autobiografía de la periodista inglesa Lynn Barber en lo que se refiere al final de su adolescencia. Podéis leer la historia real aquí, aunque advierto que destripa el final de la película. Estamos en el Gran Londres, en Twickenham. Una adolescente de 16 años, hija y estudiante modelo, con una vida social e intereses normales para su edad y su época, el principio de los años 60, a caballo entre la popularidad del existencialismo francés y el Swinging London, de clase media pero de padres que se lo han currado y tampoco disponen de lujos, que invierten buena parte de sus ahorros en la educación de su hija en un colegio privado para chicas con el fin de que consiga una buena educación universitaria, en Oxford, conozo a un tipo que está en la treintena, guapo, estiloso y con un deportivo, con el que acaba ligando. El tipo, un judío dedicado a sus negocios, que pronto comprobaremos que son más bien oscuros, acaba merendándose a nuestra particular “caperucita”, habiendo devorado previamente con su simpatía y modales a los ingenuos padres de la moza. Aunque sexo haberlo haylo, no es lo importante, ya que lo que realmente seduce a nuestra chica es el ambiente cosmopolita, los teatros, los amigos divertidos, la música, los restaurantes. Como podemos deducir, la chica es una romántica perdida, aunque el sexo no parece que sea para tirar cohetes. De hecho, el tipo en cuestión parece más bien torpón en la cama. Al final… Bueno, el cuento de Caperucita tiene dos finales. El clásico corresponde a la tradición oral, luego reescrito por Perrault, en el que la chica acaba devorada por el lobo y ahí queda todo para edificación de incautas adolescentes. Más actual y edulcorada, la versión de los hermanos Grimm, en el que un aguerrido leñador apiola al lobo y salva a Caperucita y a su abuelita. No destriparé cuál de los dos finales tiene la película, pero es uno de los dos. ¿O quizá una mezcla de ambos? No sé. Me lo estoy pensando.

La realización del filme es correcta. Con un guion razonable aunque tampoco para tirar cohetes. Se cuenta la historia y ya está. Quizá conforme van entrando en juego los diversos personajes, empiezas a sospechar por donde va a ir los tiros al final. El padre es tonto, pero buen tipo. Sospechas que la profesora realmente quiere a la chica. Sabes que el tipo es oscuro desde el principio. Quizá los principales defectos este en los personajes principales. Por muy encantador que parezca y por mucho deportivo que luzca, resulta difícil entender cómo la chica llega a comprometerse con él pensando en una boda. Una cosa es pasarlo bien y echar un quiqui de vez en cuando, pero si tan lista es no entiendes como llega a renunciar a un tipo que realmente no sabes muy bien qué tiene que ofrecer. Pero bueno, parece que así fue la cosa en la vida real.

La gran virtud de la película es su reparto, realmente. La Mulligan es perfecta para el papel. Es guapa, pero sin estridencias, y muy estilosa. Muy expresiva y se ajusta muy bien al personaje, aunque creo que es unos cuantos años mayor. El “lobo” también está bastante bien. Peter Sarsgaard tiene ese aire de treintañero que ha sido mono y todavía lo es, aunque un cuidadoso examen te demuestra que no es “tan joven” como quiere aparentar. Pero supongo que capaz de engañar a una adolescente incauta. Muy bien los padres de la joven, Cara Seymour y, especialmente, Alfred Molina. En el bando del colegio, en breves papeles encontramos muy acertadas a Olivia Williams, como profesora preocupada y dispuesta a ayudar, y a Emma Thompson como directora borde, carca y algo tonta. Y en el lado frívolo de la historia, también destacan los “amigos” mundanos de la pareja interpretados por Dominic Cooper y Rosamund Pike. Esta última, además, sale muy guapa, aunque le toca lidiar con el papel de rubia tonta.

En resumen, una historia entretenida que se salva de ser una historia más gracias a la interpretación de sus actores y actrices, lo que hace que sea un filme recomendable. Las notas:

Dirección: ***
Interpretación: ****
Valoración subjetiva:
***

Bridge of Sights

Un "puente de los suspiros" en los "colleges" de Oxford, meta académica de la protagonista de la historia - Pentax P30N, SMC-A 50/2