Si te preparas para el fin del mundo, no te olvides de desgrabar en tus impuestos

Humor

Ayer fue una tarde tranquila. Lo cual está muy bien. Uno se ajetrea en el trabajo por la mañana, y por la tarde uno se calma. No necesariamente se inactiva, pero se calma. Y ayer fue una tarde calmada.

Cuando llegué a casa y comí algo, decidí ver una película grabada de la televisión por satélite, De aquí a la eternidad. No es que fuera una novedad, pero siempre es un placer volver a ver este extraordinario filme. Bien. Sobre todo por la maravillosa presencia de Deborah Kerr. Mejor.

Cuando terminó, bajé a hacer compras diversas. La fruta y esas cosas. Y ahí me encuentro con un antiguo amigo de la infancia, de visita en Zaragoza para ver a sus padres. Quedamos en que se subía un momento a casa y charrábamos un rato. Mi intención para mi tranquila y calmada tarde era ver la segunda manga del gigante femenino de los juegos de Vancouver 2010 a las 18:30, y a continuación salir a jugar al tenis un rato.

Así que se viene a casa, y mientras comienzan y vemos el esquí, empezamos a hablar de la película que ambos hemos visto recientemente, The Road – La carretera. Su curiosidad es saber qué diablos provoca la situación postapocalíptica que se presenta en el filme. Yo le digo que no importa, que la película va de otra cosa. Pero el no se da por satisfecho. Para tenerlo entretenido, y mientras se acerca la actuación de las 10 esquiadoras con opción a medalla, para que no me dé mucho la vara, le dejo el portátil y le digo que haga una búsqueda sobre el tema. Objetivo conseguido. Mientras se afana en la búsqueda, yo contemplo la debacle austriaca que con tres esquiadoras en los cuatro mejores tiempos de la primera manga se tienen que contentar con un bronce, y el triunfo de una joven alemana más contenta que ni sé y la plata de una eslovena que está como un queso.

Y justo cuando estoy a punto de apagar el televisor, me sorprende una carcajada de este amigo. Se ha metido en una página dedicada a los “survivalists. Gente que cree que el mundo se va a acabar en el 2012, mayoritariamente norteamericanos, y discute las mejores estrategias para sobrevivir al cataclismo. En uno de los artículos, habla de cómo deshacerse de todos los chismes inútiles que tenemos en nuestras casas, de que la mejor opción es donarlas a las ONGs (¿para qué lo quieren estas organizaciones si se va a acabar el mundo?)  y que además eso tiene una consecuencia muy interesante

¡¡¡Si les dan un recibo por la donación, podrán desgrabarlo de sus impuestos!!!

Estos “survivalists“, ¿realmente tienen una noción clara de lo que significa que se acabe el mundo? Al fin y al cabo ellos son los que creen que tal cosa va a suceder un día de estos… ¿Por qué diablos querrán ahorrar dinero? ¿De qué les servirá?

Sigo preguntándome por qué alguien definió al Homo sapiens como animal racional. En qué se basaba. Porque yo cada vez lo entiendo menos.

Acueducto y Cándido

Si se acaba el fin del mundo, adiós a Cándido, y sobre todo, adiós al cochinillo segoviano - Pentax P30N, Sigma 28-70/3,5-4,5

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .