Algo de lluvia, para despedirnos de la Baja Renania

Viajes

A las siete de la mañana ya estábamos en Köln-Hansaring preparados para coger un S-bahn que nos llevase a la "hauptbanhof". Y a pesar de lo agradable que ha resultado el hotel, insisto en el ominoso aspecto de su edificio bajo según que luces.

Cuando echábamos una de las últimas miradas a la silueta de la catedral, un silencioso InterCity ha pasado camino de su parada de rigor en la principal estación de la ciudad.

Como hemos salido con tiempo de sobra, aunque sin paranoias, nos ha dado tiempo a dar un mini-paseo por la plaza frente a la estación, húmeda por la lluvia de la noche.

A horas tan tempranas, la mayor parte de los viajeros son las gentes que acuden a sus lugares de trabajo, con sus caras de sueño, y pocas conversaciones. En la estación de Krefeld hemos esperado nuestro transbordo.

Ya en la estación de Weeze, hemos dejado atrás al modesto automotor diesel de línea secundaria que sirve esta comarca. Por cierto, que su destino final es Cléveris, lugar de nacimiento de una de las esposas de Enrique VIII. La quinta, Ana de Cléveris, o Ana de Cleves como también se la conoce por influencia del francés. A esta le fue bien. No "perdió" la cabeza. Y hasta aquí hemos llegado con el reportaje de esta pequeña escapada alemana.