[Viajes – Travemünde y Hamburgo] Mañanita de sol y playa, y tarde de paseo por Hafencity

Viajes

Estaba decidido desde ayer; hoy tocaba relax. Y qué mejor que irse a la playa. Así que a las 10 me he ido a la estación de Lübeck, donde en medio de un follón de trenes regionales que han llegado todos a la vez, con gran revuelo de gente, he montado en el RB que lleva a Travemünde Strand, y a la playa. Y bien concurrido que iba el tren de gente con la misma idea.

Alguien me dijo una vez que el Mediterráneo en España es ideal porque está bien colocado para tomar el sol por la mañana. Te tumbas mirando al mar y el sol lo tienes también de cara. Pero aquí no. Y las curiosas casetas que alquilan para no tener que usar sombrilla, en vez de mirar al mar, miran al único edificio alto y horrendo que hay en el lugar.

En cualquier caso, no me he puesto a tomar el sol. He paseado por la costa. A continuación de la playa, hay unos bosques muy frondosos junto a la costa por donde es muy agradable pasear. Y no faltaba gente caminando o en bicicleta.

El mar, tranquilo. Al fin y al cabo, el Báltico también es un "mediterráneo" y es más calmado que el oceano abierto.

Después, la gran atracción del lugar. El "Passat". Y no es un coche de una conocida marca germana. Es un velero de cuatro palos de lo más aparente.

Aquí, la aguja de marear del "Passat". O como quien dice, el GPS de antaño. Claro que había que tener algo más de dos dedos de frente para usar la brújula del barco.

Lo que es la población de Travemünde, que pertenece al municipio de Lübeck, no tiene gran cosa más. Aseada y animada. Ya está.

Por la tarde, de nuevo en Hamburgo, he quedado con mi colega cuando ha terminado de trabajar. Paseo por Hafencity. Que nos gustó hace una semana, pero la luz no era propicia. Hoy, después de una ligera lluvia, la cosa prometía.

Y así hemos empezado un paseo con una luz suave que resaltaba el color rojizo de los ladrillos del barrio.

En ese momento, había todavía mucha animación, y la gente iba y venía constantemente por las pasarelas del lugar.

Pero se ha vuelto a nublar, y de repente es como si se hubiera convertido en una ciudad fantasma.

A penas un puñado de turistas con sus cámaras. Y ni siquiera el paso de los barcos animaba. Es el único que hemos visto pasar en mucho rato.

Conforme iba echándose la tarde encima, uno de los muchos paneles informativos de Hafencity nos ha permitido seleccionar el restaurante más adecuado. Y lo ha sido. Vaya.

En cualquier caso, antes de la cena aún nos ha dado tiempo a sorprendernos. Como por ejemplo ante la vista de dos submarinos en el vano de un edificio. Casualmente, el museo marítimo.

También nos ha sorprendido la señal de tráfico. Tan descolorida que debe ser muy antigua. Y en inglés. Igual es un "recuerdo" de la ocupación británica de la ciudad. Pero de eso hace ya tiempo. Ha llovido un rato. Y más en estas latitudes.

También nos ha llamado la atención que el nivel del agua estaba mucho más bajo que hace una semana. Incluso algún canal se veía con lodo. No sé si afecta las mareas en la desembocadura del Elba, o es que el río baja con menos agua. Lo que sea. El caso es que hemos cenado, y nos hemos ido a dormir. Mañana último día de turismo. Anuncian lluvias...