[Cine] Bamui haebyun-eoseo honja [밤의 해변에서 혼자] (2017)

Cine

Bamui haebyun-eoseo honja [밤의 해변에서 혼자] (2017; 502017-1112)

El historiado título coreano de esta película significa, y es el título de la versión doblada al castellano, que no se proyecta en Zaragoza, en la playa sola de noche. Y sola, no sé si de noche o al caer la tarde es donde reflexionará a sola la protagonista de esta película dirigida por el surcoreano Sang-soo Hong, de quien no había visto hasta el momento ninguna película. Sí de la actriz protagonista, que protagonizó recientemente una interesante y sensual película de época.

Young-hee (Min-hee Kim) es una actriz coreana, joven, quizá no tanto como aparenta, pero joven. La conocemos en paseando por una ciudad alemana, que por alguna imagen y las matrículas de los coches, HH, es Hamburgo. Ha escapado de una agobiante situación en su país, ya que ha mantenido una relación adúltera con un director de cine. Le está pasando factura, y no sabe cómo afrontar el futuro. En una segunda parte, volveremos a encontrar a Young-hee con sus reflexiones en Gangneung, una localidad turística costera de la República de Corea.

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Fotográficamente, nos vamos a la playa, claro. Al Báltico, a Travemünde, no lejos de Hamburgo, donde se encuentra el puerto y playa de la también hanseática Lubeca, o Lübeck. Y al mar del Japón, u Oriental para los coreanos, la de Haeundae en Busan.

El director de la película ejecuta con este film un complejo acto de reflexión, junto con su actriz protagonista, puesto que la película, siendo ficción, está basada en un una situación personal. Ambos, en la realidad, mantuvieron, quizá todavía mantengan, una relación que costó el divorció al director, más de veinte años mayor que la actriz. Siendo Corea del Sur un país muy conservador, tanto en política como en costumbres, el affair constituyó un escándalo de considerables dimensiones. Y como sucede en las sociendades más conservadoras, las peores arremetidas van dirigidas contra la joven, cuando quien rompe sus compromisos previos, con motivos o sin ellos, es el hombre. Es la mujer sin embargo, la que en este caso, tal y como se plantea la película, duda ante su futuro al haber pasado de ídolo de masas a villana. Sin ser una película explícitamente feminista, el enfocar sobre la mujer, el hacerla protagonista, nos permitirá reivindicarla. Puesto que sus sentimientos pueden o son, en la película, auténticos.

El peso del film lo lleva la actriz protagonista que se llevó el León de Oro en la última edición de la Berlinale, lo cual habla de cuánto gustó su interpretación. Es una actriz que ha pasado de ser hace unos años, según he leído, una actriz glamourosa por su belleza singular aunque considerada de escaso talento, a un actriz prestigiada que se ha reinventado a sí mismo. Os puedo asegurar que me sigue pareciendo tremendamente guapa y atractiva. Pero aquí no va de eso. Sin apenas maquillaje, con sencillos peinados e indumentarias, encara frente a la cámara una interpretación que le sale muy de dentro.

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Yo he leído como curiosidad algunos fotos o comentarios de gentes diversas por internet y se dicen verdaderas burradas de esta chica por este affaire.

No ha recibido una especial buena acogida del público común, los votantes en IMDb no le permiten llegar ni al siete. Sin embargo, la crítica se ha rendido por completo a una película compleja en su aparente sencillez con un discurso que presenta numerosas capas. A mí me gustó y me tocó, sin entrar, ni de lejos en valorar moralmente la situación. Porque no soy quien, ni nadie. Es la vida personal de los involucrados, que han de responder ante quienes hayan adquirido sus compromisos y ante nadie más. Tomémoslo como una pequeña apología a la tolerancia y el respeto a la intimidad, aunque sean personas públicas.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***

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Menos viajes y alguna escapada a Madrid

Fotografía personal, Viajes

Decir que este año he hecho menos viajes de los que me gustaría es una obviedad. Eso es algo que me pasa siempre. Pero es cierto que en este 2011, las circunstancias han hecho que haya hecho menos viajes que en años pasados. Hasta dos veces se me malogró un viaje, en semana santa y en la semana del pilar. Pero bueno intentaremos disfrutar de los que sí hice.

Escapadas a Madrid

Tres escapadas hice a la capital este año. Ninguna a Barcelona, donde me tiene puesta falta. Las dos primeras con la excusa de exposiciones fotográficas, MadridFoto 2011 y PhotoEspaña 2011. La última, para compensar, mi viaje fallido en la semana del pilar. Por decir que me iba a algún sitio.

Y tú que miras

Un paseo entre las obras expuestas en MadridFoto 2011.

En el Ave bajo el arco iris

De vuelta en el AVE, el arco iris saluda el final de las tormentas de ese día.

Peso y levedad (Instituto Cervantes)

Intensos tonos carmesíes en la exposición del Instituto Cervantes, en PhotoEspaña 2011.

En el metro

Mucho desplazamiento en metro ese día en Madrid, para evitar el intenso calor del verano.

Visita en grupo

En octubre, aproveché para revisitar el Museo del Ferrocarril. Hacía 10 años de la última vez. Y es un sitio que me gusta.

Bellas vistas desde el Parque del Oeste

Por la tarde, dimos un paseo por el Parque del Oeste, que tiene excelentes vistas.

Vacaciones en el norte de Alemania y Copenhague

Este año, mis “vacaciones largas”, a principios de julio fueron para visitar Hamburgo y otras ciudades hanseáticas, con una escapada a Copenhague y alrededores. Lo cierto es que estuvo muy bien. Tiempo agradable. Cosas interesantes por ver. Que más puedes pedir.

Ballindamm

Una tarde estupenda a orillas del Binenalster de Hamburgo.

Hafencity

Y tranquilos paseos por Hafencity, aprovechando también la suave luz del atardecer.

Nyhavn

En Copenhague, a veces sorprende poder obtener tranquilas imágenes de un sitio tan bullicioso como Nyhavn.

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En cualquier caso, cualquier sitio es bueno para descansar, incluso la turbulenta fuente de la diosa Gefion.

Markt y Rathaus

Una niña, contempla la Lübeck que fue, mientras come un helado y da la espalda a la Lübeck que es.

Holstentor

Anochece sobre la Holstentor de Lübeck, patrimonio de la humanidad según la UNESCO.

Vacaciones cortas en Estocolmo y otras ciudades suecas

Sí que pude realizar mi escapada corta de cinco o seis días a mitad de agosto. Y en esta ocasión me dirigí a la capital sueca, aunque también visité Gotemburgo y Uppsala. Fuero unos días tranquilos, con bellas ocasiones fotográficas, gracias a unas condiciones de luz cambiantes, pero en general más agradables que en nuestras latitudes.

Ciclistas bajo la lluvia y Stadshus (ayuntamiento)

La capital sueca me recibió, con su ayuntamiento como elemento significativo, con un día de nubes y lluvia.

Vasa, maqueta y original

Espectacular es la visita al museo dedicado a esa catástrofe naval que fue la botadura del Vasa.

Järnpojken

Habitualmente rodeado de muchos turistas, el momento ideal para visitar al diminuto Järnpojken es la noche.

Velero convertido en hotel flotante

Gotemburgo resultó no ser tan atractiva turísticamente, con el puerto, muy ventoso ese día, como uno de los sitios a visitar.

Gustaf Adolf Torg

Fue un día de alternar los paseos con la búsqueda de refugio ante los eventuales y fríos chaparrones que se sucedieron a lo largo del día.

[Breve – cine] Bella Martha (2001)

Cine

Bella Martha (2001) – IMDb.

Mientras revelaba estos días atrás las fotografías del viaje a Hamburgo, entre otros sitios, recordé una película que transcurría en la populosa ciudad del norte de Alemania. Y decidí volver a verla. Tenía un recuerdo muy bueno de Bella Martha (Deliciosa Martha, en su doblaje en castellano), un filme alemán dirigido por Sandra Nettelbeck e interpretado maravillosamente por Martina Gedeck y por el italiano Sergio Castellitto, además de la niña Maxime Foerste, que como dijo aquel que no recuerdo, “nunca ruedes con niños o perros, porque te robarán la película”. No llega a tales extremos, pero esta película merece la pena verse por muchos motivos. Por la historia, por las interpretaciones, por la música, por los sentimientos, por la iluminación… La verdad es que Hamburgo la vemos de refilón. Pero aun me dio para reconocer un par de localizaciones.

Sólo un pero. En el original en alemán, claramente Castellitto está doblado. La sincronización de voz y movimiento de los labios resulta deficiente en ocasiones. Una pena. Pero por lo demás… hay que verla.

[Viajes] Cuaderno de viaje – Ciudades hanseáticas y Copenhague, 2011

Viajes

Como es habitual en este Cuaderno de ruta, las entradas correspondientes a uno de mis viajes son agrupadas en forma de cuaderno de viaje que puede ser consultado directamente a través de los enlaces que podéis encontrar en la columna derecha de la página. Durante estas semanas, cuando me preguntaban dónde iba de vacaciones contestaba que a Hamburgo, pero que iba a moverme por el norte de Alemania con alguna escapada a Dinamarca. Vamos. Que a las vacaciones les faltaba un nombre oficial.

Binnenalster

El Binnenalster, lago Alster interior, en el centro de la Ciudad Libre y Hanseática de Hamburgo - Panasonic Lumix GF1, Leica DG Macro-Elmarit 45/2,8

Tras analizar mínimamente lo recorrido, se ve que hay dos entornos claramente diferenciados. Las ciudades visitadas en el norte de Alemania son todas ellas, salvo Celle, ciudades hanseáticas. Y conservan este título en la denominación. Incluso Lübeck fue la cabeza de la Hansa, organización comercial y política que dominó el comercio del mar del Norte y del Báltico durante siglos.

Markt

El Markt y el Rathaus, ayuntamiento, de la Ciudad Hanseática de Lübeck - Leica D-Lux 5

En cualquier caso, tanto Hamburgo y Lübeck, como las otras dos ciudades hanseáticas visitadas, Bremen y Lüneburg, constituyen un conjunto homogéneo cultural y socialmente, que da sentido al viaje en su conjunto.

St. Petri Dom

La fachada de la St. Petri Dom, catedral de la ciudad de Bremen, que junto con el puerto de Bremerhaven forman la Ciudad Libre Hanseática de Bremen o Estado de Bremen - Panasonic Lumix GF1, Leica DG Macro-Elmarit 45/2,8

Vista desde la Wasserturm

Vista del casco histórico de la Ciudad Hanseática de Lüneburg desde la Wasserturm - Leica D-Lux 5

Como contrapunto, Copenhague es la capital de Dinamarca, en su momento aspirante a potencia dominadora en Escandinavia y el Báltico, y por lo tanto principal rival comercial y político de la Hansa. No obstante, no hay grandes diferencias en las modos sociales, culturales y económicos entre la capital danesa y las ciudades del norte de Alemania. Así que en su conjunto forma un viaje bastante coherente y homogéneo, que ha resultado incluso más interesante de lo que había previsto.

Nyhavn

Las coloridas casas de Nyhavn se reflejan en el agua del pequeño y pintoresco puerto en el centro de Copenhague, capital del reino de Dinamarca - Panasonic Lumix GF1, G 20/1,7 ASPH.

[Viajes – Hamburgo] Y… fin… todo lo bueno se acaba; de vuelta a casa

Viajes

Viaje de vuelta. Madrugar un poquito. Llueve. Hace fresco. Brrrrrr...

Los jardines del vecindario, estos días animados por el buen tiempo, están solitarios. Y húmedos. Aunque ha dejado de llover. Algo es algo.

Tras coger el metro, un S-bhan, el equivalente a un tren de cercanías o un metro rápido, según como se vea, me traslada al aeropuerto.

Las típicas rutinas de facturación y embarque se resuelven con rapidez. Como uno sale con tiempo, por los imprevistos, luego sobra rato para aburrirse.

El viaje transcurre sin problemas. Con asquerosa puntualidad. Así que a las tres y media de la tarde ya estoy cogiendo el AVE para Zaragoza. Con el mejor de los tiempos previstos. Esto de viajar cada vez tiene menos emoción. Pero habrá que volver a comprobarlo. Espero que no pase mucho tiempo..

[Viajes – Celle y Lüneburg] Dos ciudades monas de la Baja Sajonia en un día gris y lluvioso

Viajes

Último día de turismo. Mañana vuelta. Y la "hauptbahnhof" a coger el tren. No sé si podré llegar con esa multitud en el andén.

Un rayo de esperanza en la mañana. Mejor dicho, de sol. Parece que igual se arregla un día que promete lluvias. Acabo de llegar a Celle.

Lo que hay que ver... Un sinfín de casitas monas con travesaños de madera en las fachadas, y muchos leoncitos.

La plaza del ayuntamiento, con el ayuntamiento, claro, y una iglesia, muy blanca y sencillita por fuera.

Pero la iglesia resulta ser relativamente barroca por dentro; no está mal por eso. Parece que no dejan hacer foto, pero como no me ven y la D-Lux 5 es tan discreta...

La plaza del ayuntamiento tiene su correspondiente mercadillo, que molesta un montón. Se irán al mediodía, cuando la luz sea más penosa.

La Rats-Apotheke, la farmacia del ayuntamiento, vende bálsamos milagrosos. Tengo yo que buscar qué tipo de engaño es este. El establecimiento es muy historiado, además.

Esta escultura del hombre atravesando una puerta, que yo he visto en algún otro lugar y no recuerdo dónde, llama mucho la atención. ¿Habéis contado las manos del señor que atraviesa la puerta?

Un rato después, volviendo de comer, veo que le han puesto un libro de "book crossing". Tentado estoy de cogerlo. Pero en ese momento caigo que no tengo ni idea de alemán... Otra vez será.

Más tarde de lo previsto llego a la estación. He quedado en Lüneburg con mi compañero de fatigas. Él ha trabajado por la mañana en Hamburgo. Para poder llegar a tiempo, me cojo un ICE. Sale 50 minutos más tarde que el regional que pensaba coger, pero llega a Lüneburg sólo 2 minutos después. Diferencia, ¿no? Y qué cómodo. Mientras tanto, ha empezado a llover de continuo.

Visitamos Lüneburg bajo la lluvia. El primer contacto tras dejar la estación es muy positivo. Mono, ¿verdad?

Después de una visita rápida una iglesia que estaban cerrando, nos subimos a la Wasserturm. Un depósito de agua en una torre de altura más que notable.

He aquí la escalerilla que baja por el interior del depósito. No sube. Que subir se sube en ascensor. Mucho más descansado. Dónde va usted a parar.

Aquí también hay farmacia pija. Pero no es una "rats-apotheke" como la de Celle, sino una "rath-apotheke", si no recuerdo mal. En cualquier caso, aquí engañan con el Olivenöl. ¿Os imagináis ducharos con aceite de oliva? Pues eso. O algo así.

Y he aquí la sorpresa. Según la guía, esperábamos una ciudad mona, similar a Celle. Por lo menos en la guía las relacionan. Pero no. Esta tiene un aspecto totalmente hanseático. Comprobamos en un mapa que mientras Lüneburg está en el área de influencia de Hamburgo, Celle está dentro de la de Hannover. Y son dos estilos totalmente distintos, por lo que se ve.

Hoy hemos vuelto pronto a Hamburgo. El día se ha puesto realmente mal, y con lluvia intensa. Así que hemos pasado de ir a cenar por ahí y tal. Nos hemos despedido en la estación comiéndonos unos bocatas y bebiéndonos unos zumos naturales. Yo me vuelvo mañana. Mi colega trabaja hasta el lunes que viene. En el ascensor del hotel me fijo en algo. En estos días se está jugando el mundial de fútbol femenino en algún sitio. Y aquí en Alemania le dan mucha importancia. Pensábamos que eran más civilizados y menos prejuiciosos sobre determinados deportes y su práctica por el sexo femenino. Pero al ver este símbolo... No. Son tan machistas como en todos los lados.

[Viajes – Travemünde y Hamburgo] Mañanita de sol y playa, y tarde de paseo por Hafencity

Viajes

Estaba decidido desde ayer; hoy tocaba relax. Y qué mejor que irse a la playa. Así que a las 10 me he ido a la estación de Lübeck, donde en medio de un follón de trenes regionales que han llegado todos a la vez, con gran revuelo de gente, he montado en el RB que lleva a Travemünde Strand, y a la playa. Y bien concurrido que iba el tren de gente con la misma idea.

Alguien me dijo una vez que el Mediterráneo en España es ideal porque está bien colocado para tomar el sol por la mañana. Te tumbas mirando al mar y el sol lo tienes también de cara. Pero aquí no. Y las curiosas casetas que alquilan para no tener que usar sombrilla, en vez de mirar al mar, miran al único edificio alto y horrendo que hay en el lugar.

En cualquier caso, no me he puesto a tomar el sol. He paseado por la costa. A continuación de la playa, hay unos bosques muy frondosos junto a la costa por donde es muy agradable pasear. Y no faltaba gente caminando o en bicicleta.

El mar, tranquilo. Al fin y al cabo, el Báltico también es un "mediterráneo" y es más calmado que el oceano abierto.

Después, la gran atracción del lugar. El "Passat". Y no es un coche de una conocida marca germana. Es un velero de cuatro palos de lo más aparente.

Aquí, la aguja de marear del "Passat". O como quien dice, el GPS de antaño. Claro que había que tener algo más de dos dedos de frente para usar la brújula del barco.

Lo que es la población de Travemünde, que pertenece al municipio de Lübeck, no tiene gran cosa más. Aseada y animada. Ya está.

Por la tarde, de nuevo en Hamburgo, he quedado con mi colega cuando ha terminado de trabajar. Paseo por Hafencity. Que nos gustó hace una semana, pero la luz no era propicia. Hoy, después de una ligera lluvia, la cosa prometía.

Y así hemos empezado un paseo con una luz suave que resaltaba el color rojizo de los ladrillos del barrio.

En ese momento, había todavía mucha animación, y la gente iba y venía constantemente por las pasarelas del lugar.

Pero se ha vuelto a nublar, y de repente es como si se hubiera convertido en una ciudad fantasma.

A penas un puñado de turistas con sus cámaras. Y ni siquiera el paso de los barcos animaba. Es el único que hemos visto pasar en mucho rato.

Conforme iba echándose la tarde encima, uno de los muchos paneles informativos de Hafencity nos ha permitido seleccionar el restaurante más adecuado. Y lo ha sido. Vaya.

En cualquier caso, antes de la cena aún nos ha dado tiempo a sorprendernos. Como por ejemplo ante la vista de dos submarinos en el vano de un edificio. Casualmente, el museo marítimo.

También nos ha sorprendido la señal de tráfico. Tan descolorida que debe ser muy antigua. Y en inglés. Igual es un "recuerdo" de la ocupación británica de la ciudad. Pero de eso hace ya tiempo. Ha llovido un rato. Y más en estas latitudes.

También nos ha llamado la atención que el nivel del agua estaba mucho más bajo que hace una semana. Incluso algún canal se veía con lodo. No sé si afecta las mareas en la desembocadura del Elba, o es que el río baja con menos agua. Lo que sea. El caso es que hemos cenado, y nos hemos ido a dormir. Mañana último día de turismo. Anuncian lluvias...

[Viajes – Bremen y Hamburgo] Hoy, a pasar el día a Bremen,… o Brema, como se decía cuando nos contaban de niños el cuento de los músicos…

Viajes

Pues eso. Que hoy ha sido pasar el día en Bremen. Sólo, porque mi colega tenía que currar. Y aquí, llegando en el tren a la estación de la ciudad hanseática.

Como nada más llegar se ha puesto de llover, a visitar un par de templos. Ambos protestantes. Uno, antiguamente dedicado a Nuestra Señora, que no tenía gran cosa de especial.

El otro, el "Dom", o sea, la catedral, más vistoso.

Después de comer, ya con sol, a pasear la ciudad. Que en realidad se ve en un par de horas. Pero luego puedes pasear. Aquí el prusiano. En casi todas las ciudades alemanas, hay al menos uno de estos prusianos. Un "guillermo", u "otto", o lo que sea. Muy militarotes.

El Roland grandote este, junto con el ayuntamiento son patrimonio de la humanidad.

El ayuntamiento. Muy recargadito. Pero mono.

Ante la catedral, se nos han clavado estos coloridos coches. Supongo que irían de "propagandeo". Pues vale.

Una de las calles más típicas, la Böttcherstrasse, que junto con el barrio de Schnoor, son muy típicos, y llenos de tiendecitas para que los turistas compren.

Otra vista de la Böttcherstrasse.

Y por supuesto, no podía falta la escultura que representa a los protagonistas del famoso cuento de los hermanos Grimm, "Los músicos de Brema".

Ha dado tiempo a pasear por los abundantes jardines y parques de la ciudad, donde un vistoso molino casi nos hace pensar que nos hallamos en los Países Bajos. Lo cierto es que tampoco está muy lejos ni es muy diferente de estos lugares.

Aquí he estado a punto de comprar unos chocolates, que tenían una pinta bárbara. Pero justo al ir a entrar, el tipo ha estornudado justo encima de las chocolatinas que tenía delante... y se me ha pasado el hambre. Que hay mucho "coli" por estas latitudes...

Ya en el tren de vuelta, el "Metronom", especie de tren regional, cruza las tierras de la Baja Sajonia.

Y he llegado a Hamburgo con un bonito atardecer.

Algo de picar en la estación, que ya era tarde para buscar exquisiteces para cenar...

... y mira tú, qué arco iris al ir a coger el metro. ¡Pero si no había llovido!

No, efectivamente. Aquí llueve después del arco iris. Así ha sido la sorpresa al llegar con el metro a Billstedt, donde está mi hotel.

[Viajes – Hamburgo] Buen día; lo mejor el puerto, lo demás tampoco ha estado mal

Viajes

Hoy, la mañana ha estado al puerto de Hamburgo. En dos fases, una primera con un recorrido en barco de hora y media. Aquí vemos la salida del embarcadero.

La navegación ha consistido en una primera parte en la que el barco se ha metido entre el laberinto de antiguos almacenes de carga y descarga de la ciudad.

La segunda parte ha recorrido los distintos brazos del Elba que conforman el puerto; por ejemplo, los diques secos de reparaciones.

También algunos sistemas de esclusas, previstos para cuando hay alteraciones en el nivel del río. Parece que son fuertes en algunas temporadas.

El mercante de contenedores que estaban cargando ha sido una visión impresionante. Especialmente cuando nos hemos puesto a su lado y hemos visto su tamaño de cerca.

Después de desembarcar, la segunda parte de mi recorrido ha sido a pie entre los canales y los puentes de Haven City. Vemos cómo siguen funcionando las gruas para subir las mercancías.

El color rojizo del ladrillo da uniformidad y vistosidad a toda la zona.

Al final del recorrido a pie portuario, me he encontrado con la Casa de la Fotografía, con dos buenas noticias; se visita y tiene un restaurante. Así que he comido y he visitado una exposición relativamente interesante.

Tenía previsto que si el calor apretaba o amenazaba lluvia, un posible destino sería el Kunsthalle (museo de bellas artes); como se ha puesto de llover por la tarde, allí me he acercado. Poca gente, sobre todo niños en actividad escolar. ¿Cuándo tendrán las vacaciones los niños alemanes?

Adultos poco, casi todo turistas. La verdad es que no hay mucho turista en la ciudad. Mejor.

A la salida del museo, vuelve a lucir el sol, y puedo contemplar la fachada del edificio viejo del museo. Hay otro más moderno en un estilo totalmente distinto, que alberga exposiciones temporales.

Con mi amigo, he quedado que cuando salía de trabajar nos veíamos a orillas del Alster. La verdad es que con la tarde tan buena, se estaba muy bien. Sol y brisa.

En el lago exterior, mucha gente haciendo actividades deportivas acuáticas.

Después hemos paseado, aun con amenaza de lluvia que no se ha materializado por el "Planten un Blomen", que en el dialecto del norte de Alemania significa "plantas y flores". Un jardín botánico enorme en medio de la ciudad, vamos.

Y con su circo y todo. No muy grande. No parecía haber sesión. No sé porqué, pero me ha recordado a la película "Cielo sobre berlín". ¿Habrá una guapa trapecista que enamore a los ángeles?

Y después al vicio. A Reeperbahn en Sankt Pauli. Sexo, p.tas, perdición... Y sobre todo, unos cuantos sitios para elegir donde echar una cervecita aprovechando que de nuevo la tarde está apacible.

Viendo según que cosas, no me imagino lo incómodo que debe ser el sexo en algunas circunstancias.

Pero vamos, a la hora que hemos ido, había más gente con ganas de entrar al teatro a ver "Sister Act" que de irse a despendolarse.

Finalizado el paseo por Sankt Pauli, hemos ido a los alrededores del Rathaus con intención de cenar. Lo hemos conseguido, pero estaban a punto de cerrar la cocina cuando hemos llegado... ¡¡¡poco antes de las nueve!!! Decididamente, en esta ciudad no viven del turismo, ni les importa. Pero los "Wienerschnitzel" y la cerveza estaban buenos. Mañana más.

[Viajes – Hamburgo] Fundamentalmente, viajar; muy espeso, hasta que he llegado a Hamburgo y todo ha ido mejor

Viajes

Este ha sido uno de los desplazamientos de principios de vacaciones más espesos que he hecho en mucho tiempo. Si bien el viaje en AVE hasta Madrid ha sido llevadero, y en compañía básicamente de Bill Evans, el avión a Hamburgo ha sido un rollo. Y eso que he ido casi todo el rato dormido, salvo cuando el personal de cabina nos ha molestado para invitarnos a una cerveza y unos raviolis. Para colmo, me han dolido los oídos al aterrizar como hacía mucho tiempo. En fin. No hay mal que cien años dure, y contra todo pronóstico (meteorológico) he llegado a Hamburgo, donde hacía sol y buen tiempo. Pero una temperatura muyyyyyy moderada. No más de 24º. Así da gusto.

Una vez instalado en el hotel, donde me he asegurado la movilidad durante los próximos 3 días; por cierto, que en esta estación había cordones de inspectores en las salidas de los andenes para pillar a los desalmados que viajaban sin billete.

Si, mi línea de metro en Hamburgo va a ser la más roquera; U2. La que me lleva del hotel al centro de la ciudad.

He quedado con el amigo que está trabajando aquí en la estación central. Como de costumbre en las ciudades alemanas, muy animada. Y fotogénica.

Sin muchas prisas, charrando y con tranquilidad hemos empezado a recorrer el centro de la ciudad. No habíamos hecho planes para esta tarde. Donde nos llevaran los pies.

Con una tarde de lujo, nos hemos acercado al Binnenalster (lago Alster interior), en cuyas orillas los hamburgueses se relajaban haciendo botellón. Pero del pacífico, del que es propio de estas latitudes cuando hace bueno.

No se ve mucho turista. Pero algunos había, haciéndose las fotos de recuerdo de rigor.

Todavía a orillas del Binnenalster, hemos pensado en acercarnos hacia el Rathaus (ayuntamiento) y pensar en comer algo, que acechaban las 9 de la noche. Aquí oscurece tarde en verano.

Y efectivamente en la plaza del ayuntamiento hemos pillado unas salchichas y unas cervezas de trigo y hemos cenado al estilo alemán.

Hemos pasado de sentarnos en la plaza y nos hemos ido a ver las esclusas de los canales que unen el Binnenalster con el Elba. A estas horas, no había nada de actividad naviera.

Algún pato y algún cisne que nadaba por las tranquilas aguas.

Después de pasear un poco más por la ciudad, hemos decidido dejarlo por hoy; la luz empezaba a escasear, y ambos estábamos cansados. Yo de viajar, mi amigo de trabajar. Que es a lo que está en la ciudad.

Me gusta la estación del metro de Legienstrasse; virtualmente hay un bosquecillo entre los dos andenes.

Los alrededores del hotel estaban más animados que el centro de la ciudad; y los neones alegraban el lugar. De todos modos. Me he venido al hotel a redactar esta entrada y a descansar para mañana. Os seguiré contando.