[Libro] Li

Literatura

Quiero dejar bien claro que el hecho de que hoy me toque hablar del libro de un poeta griego nada tiene que ver con las turbulencias políticas del país helénico que tanto están dando que hablar estos días. Tampoco tiene que ver con ese “derrumbe de uno de los pilares de la cultura helénica” que al parecer supone la muerte de Demis Roussos. No. El hecho es que en los días de fiesta que tuve para fin de año, como ya he contado, compré unos cuantos libros de tipo relato corto y relato ilustrado en Cálamo, y uno de ellos era del poeta griego nacido en Manchuria, Nikos Kavadias, Nicos Cavadías o Nikos Kavvadias, que de las tres formas lo he visto transcrito.

Li
Nicos Cavadías, traducción de Mercè Guitart Ribas
Los Intempestivos, Editorial Funambulista; agosto de 2014

Li es un relato corto, probablemente de corte autobiográfico. Cavadías fue un poeta que pasó buena parte de su vida trabajando como marinero de la marina mercante. Y uno de sus viajes, probablemente más de uno, le llevó hasta el puerto de Hong Kong, donde tenían que entregar un mercante a sus nuevos propietarios. Y hasta que esto se produjo estuvo viviendo unos días en su camarote del barco, en el puerto de la ciudad china, entonces colonia inglesa. Y allí, entre los sampanes del puerto vivía una niña de 10 años, Li, que subió a bordo cuando lo hicieron las prostitutas que vinieron a ofrecer sus servicios a los marineros cuando llegaron a puerto, y le ofreció sus servicios como sirvienta. Una niña de 10 años, viva, despierta, que acarreaba consigo un niño de corta edad, su hermano. Aseguraba Li que nunca había pisado la ciudad, que su vida transcurría permanentemente entre los sampanes. Y sin embargo la conocía en la cabeza como si la recorriera todos los días. Y Cavadías nos cuenta esos días con esa niña.

No he tenido la oportunidad de visitar Hong Kong... todavía... porque tentarme me tienta. Así que tiraré de otra ciudad portuaria para ilustrar el relato de un marino, Hamburgo.

No he tenido la oportunidad de visitar Hong Kong… todavía… porque tentarme me tienta. Así que tiraré de otra ciudad portuaria para ilustrar el relato de un marino, Hamburgo.

El libro está escrito en prosa, pero el escritor es poeta. No trata de contarnos una historia. Trata de contarnos unas sensaciones, unos sentimientos. Nos transmite como un pintor con palabras un paisaje humano de los niños del puerto de Hong Kong y del entorno que les rodea, representados por esta niña, no bonita físicamente, pero inteligente y bella de espíritu, indudablemente inspiradora para e poeta entre la sordidez de la vida portuaria.

No hay moralidad barata. No hay cuestionamientos sobre la justicia o injusticia del entorno, de la pobreza, de la degradación de las prostitutas, de la venta de niñas, aunque están hay descritos, aparecen en el relato para que el lector aprehenda toda la información pertinente al entorno de la relación entre la niña y el marinero. Que cada cual saque sus conclusiones. El relato, en cualquier caso, no es oscuro, y tiene momentos de luz, paréntesis de felicidad entre los esfuerzos por la supervivencia cotidiana. Y de solidaridad, incluso de amor, fraternal sobre todo.

El libro se puede leer enseguida. Es cortito. Pero yo recomiendo una lectura sosegada. Que te dure varias noches, poco antes de dormir. Apreciando las sutilezas del lenguaje de la prosa poética de Cavadías, y aprendiendo a ver y a mirar a Li a través de sus hijos. Una de las cosas que me pregunté yo a mi mismo cuanto terminé el libro… ¿por qué diablos alguien querría escribir un libro en prosa poética sobre un burro cuando hay tantos seres humanos que pueden inspirar al poeta?

Me he enterado que hay una película de Marion Hánsel de los años 90 que adapta el relato con Stephen Rea en el papel del marinero. A ver cómo hago yo para verla.

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Aunque en tal puerto no falta referencias al gigante chino, no.