[Recomendaciones fotográficas] Tragedias, realidades y ficciones

Fotografía

Por razones de “agenda” he decidido que mis recomendaciones de esta semana van en sábado y no en domingo como de costumbre. Si tengo tiempo, mañana, cine. Tampoco tengo mucho esta semana, así que… la cosa irá rápida. Creo…

Esperando a probar mi reciente adquisición de hace 50 años, unas cuantas fotografías de 2013 con la Canon Demi EE17

En Cartier-Bresson no es un reloj nos cuentan la historia de una famosa fotografía de Robert Wiles. Es mucho más famosa que el propio fotógrafo. Wiles fotografió en la primavera de 1947 el cadáver de una mujer, aparentemente suicida, que saltó del Empire State Building con solo 23 años y cuando se acababa de comprometer en matrimonio para casarse unos pocos meses después. Nunca se supieron las razones de este acto. Cuando Wiles tomó la fotografía, el cadáver de la chica estaba todavía en el lugar en el que calló, en la calle, sobre un coche destrozado por el impacto. Y la fotografía es extrañamente bella. No diré más. Leed el análisis de Leire… que lo explica mucho mejor de lo que yo podría hacer.

Curiosamente, alguien rescató un entrada publicada en Y- Not Magazine hace algo más de un año en la que se hablaba de la tragedia como objeto estético. Y lo hacía a propósitio de las fotografías de Enrique Metinides. Este mejicano de ascendencia griega comenzó en la fotografía tomando imágenes de accidentes automovilísticos. Y luego, de sucesos violentos en general. La cuestión es que no pocas de sus fotografías son bellas, como la de la suicida del Empire State Building. No es nueva esta asociación entre muerte y belleza; se puede explorar en distintas disciplinas artísticas a lo largo de la historia del arte.

Nan Goldin saltó a la fama fotográfica por su estremecedora Ballad of sexual dependence. Pero previamente había publicado un ensayo, The Other Side, había participado en el ambiente de los homosexuales y trans de Nueva Inglaterra, fotografiando sus glamourosas y divertidas vidas. Con un triste colofón,… la mayor parte de aquellas personas fallecieron jóvenes por culpa del sida, las drogas u otros eventos. Goldin es una gran cronista de un momento determinado de la historia social del siglo XX. Nos lo han contado en Feature Shoot.

En Lenscratch, a partir del trabajo de siete artistas, Stephanie Dinkins, Trevor Paglen, Leo Selvaggio, Maija Tammi, José Orlando Villatoro, Xu Bing y Liam Young, nos hablan de los límites que está alcanzando la tecnología en los que es casi imposible diferenciar el retrato de una persona real del generado por un programa informático, reciba o no el rimbombante apelativo de inteligencia artificial. A mí, el trabajo que más me impresiona es el de Maija Tammi, One of them is a Human. Estos artistas no son estrictamente hablando fotógrafos… pero…