[Cine] Big Eyes (2014)

Cine

Big Eyes (2014); vista el 28 de diciembre de 2014.

En esta ocasión, el título en inglés no se corresponde con mi preferencia de ver las películas en versión original. Desgraciadamente, la versión original de esta película se ha estado programando en horarios muy inconvenientes para nosotros, así que fuimos el domingo pasado a una sesión matinal en versión doblada. Una pena ya que algunos aspectos del doblaje, especialmente el del protagonista masculino, son bastante lamentables. Intentaré que esto no empañe demasiado mi valoración del filme.

Un filme por el que teníamos unas ciertas expectativas. Su director, Tim Burton, aunque da la sensación de que ya ha dado al mundo del cine lo mejor de sí mismo, siempre puedes esperar que te dé alguna agradable sorpresa. Por otra parte, la pareja protagonista parecía bastante atractiva, formada por dos de los intérpretes más en voga en los últimos años, que nos han ofrecido muy buenos trabajos. Veamos lo que dio de sí esta película. Ya advierto que me he estado pensando mucho sobre qué decir, y aclarando mis ideas sobre lo que me parece. Signo de controversia en mi propia consideración.

Los Keane no son los únicos artistas contemporáneos que han flirteado con lo "kitsch". Warhol lo hizo. Y en mi última visita a París, en el Centro Pompidou había una exposición de Jeff Koons, que como veremos buscaba en lo "kitsch" el motivo para su obra. Quien si no haría obras de arte con aspiradoras domésticas.

Los Keane no son los únicos artistas contemporáneos que han flirteado con lo «kitsch». Warhol lo hizo. Y en mi última visita a París, en el Centro Pompidou había una exposición de Jeff Koons, que como veremos buscaba en lo «kitsch» el motivo para su obra. Quien si no haría obras de arte con aspiradoras domésticas.

Supuestamente, la película de Burton nos cuenta una historia real. La de Margaret Keane (Amy Adams), una mujer divorciada y con una hija, pintora aficionada, que a finales de los años 50 del siglo XX se casó con Walter Keane (Christoph Waltz), pintor también, temporalmente trabajando como agente inmobiliario. Margaret aparece como una mujer tímida y poco hábil en las relaciones públicas, mientras que Walter está dotado para hablar en público y para camelar a la gente. De este modo, Walter comenzó a vender las características obras de Margaret, pinturas de niños tristes con grandes ojos, como si fueran suyas, consiguiendo un gran éxito de ventas, y haciéndose muy populares, creando muchas mercaderías del tipo postales, pósters y otros del estilo que les suponían pingües beneficios. Hasta que este engaño acabó agotando a Margaret que dijo basta y destapó el pastel.

Me he estado pensando mucho sobre como considerar esta película. Para empezar, es de las menos burtonianas de Tim Burton, con una manufactura clásica, sin los ambientes barrocos a los que nos acostumbra, sin las historias fantásticas que le han caracterizado. Realización correcta y académica para una película atípica del director.

Casado un tiempo con Cicciolina, ¿la recordáis? ¿actriz porno y eurodiputada del partido radical italiano?,... su matrimonio también fue inspiración para su obra.

Casado un tiempo con Cicciolina, ¿la recordáis? ¿actriz porno y eurodiputada del partido radical italiano?,… su matrimonio también fue inspiración para su obra.

Parece que Burton tiene amistad con la auténtica Margaret Keane, y decidió hacer una película reivindicando su figura. Pero aquí empieza mi confusión o empiezan las contradicciones de la película. Porque la Margaret que nos presenta Burton es una persona difícilmente reivindicable. Una mujer débil que no elige bien sus parejas, que es engañada como una boba por el charlatán de Keane, o que es demasiado cobarde para oponerse a sus mentiras y tejemanejes. De hecho, en algún momento parece mucho más encantador Walter como pícaro simpático que Margaret como artista engañada. Puede caer más simpático. El retrato de una Margaret como una mujer débil se completa viendo como tras la separación permanece desconcertada y sin saber que hacer, hasta que entra dentro de los círculos de un grupo religioso, que por lo que yo sé a veces bordea los comportamientos sectarios. Desde luego, no encuentro por ningún lado la reivindicación de la persona, o su presunta actuación como precursora del feminismo. Durante todo el siglo XX, anteriores a Margaret Keane, y desde luego contemporáneas, hubo artistas femeninas de reconocido prestigioso que actuaron de forma mucho más decidida y clara por la justa consideración de las mujeres al mismo nivel que los hombres en el mundo del arte. Sinceramente, no llego a alcanzar en qué modo Burton quiere presentarnos a la protagonista como una heroína.

Los inflables de Koons son muy característicos, y aquí se apropia de un icono de la cultura popular, "La Masa", "The Hulk", para una representación del mundo de la música.

Los inflables de Koons son muy característicos, y aquí se apropia de un icono de la cultura popular, «La Masa», «The Hulk», para una representación del mundo de la música.

No voy a entrar tampoco a juzgar el papel de la protagonista dentro del mundo del arte moderno y contemporáneo. A mí, los cuadros de los niños con ojos grandes me parecen que flirtean con el kitsch, si no lo son claramente, como nos sugiere durante la película el personaje de John Canaday (Terence Stamp). Personaje este que sin embargo es tratado como un antipático desagradable, reivindicando la simpatía y el encanto de Walter Keane. Pero no me considero tan entendido como para establecer opinión firme; puedo estar totalmente equivocado. También resulta demasiado superficial la posible crítica de la película a la acción de la prensa como creadora de fenómenos de la cultura pop, de ídolos con pies de barro. Entramos ahí en ese punto en que Burton toca diversos palos en el filme, sin desarrollar con claridad ninguno de ellos.

Una evolución lógica de la película hubiese sido la de utilizar el caso para analizar y criticar el funcionamiento de la institución matrimonial y familiar, pero también en este caso queda en una situación algo extrema de marido claramente caradura y mujer claramente dependiente, que difícilmente puede llevar a reflexiones más allá del tópico o la anécdota puntual.

Todo ello sostenido por una interpretaciones que me parecen correctas, a falta de una valoración más apropiada por las incorrecciones que introduce el doblaje. No podemos culpar a los protagonistas de la ambigüedad del largometraje, ya que supongo que se limitan a hacer bien lo que les mandan. A dibujar correctamente unos caracteres tal y como vienen en la concepción y en el guion del filme.

En lo clásico y lo contemporáneo, no le falta cierto minimalismo y atractivo a esta escultura.

En lo clásico y lo contemporáneo, no le falta cierto minimalismo y atractivo a esta escultura.

Como digo, cierto desconcierto. Salvo que la intención de Burton haya sido la de coger el personaje de su presunta amiga pintora y utilizarla para dibujar lo que parece. El retrato cinematográfico de una mujer débil e influenciable que se refugia en su pintura para salvar sus dificultades para moverse por el mundo con auténtica independencia y asertividad. Si esa fuese la intención original, casi diría que la película es un éxito. Pero no es esto lo que nos venden ¿verdad? El caso es que mientras ves la película es bastante entretenida. De verdad. El problema es cuando te lo empiezas a pensar después; cuando intentas comprender lo que has visto. Pero si eres de los que prefieres no plantear nada y simplemente disfrutar del momento, es muy posible que salgas contento de la sala de cine.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva:***
Esta encantadora joven no la encontré en la exposición de Koons, sino en la de Marcel Duchamp; pero estuve observando un rato cómo se desenvolvía "armada" de una veterana cámara réflex para película tradicional, buscando con cuidado el mejor punto de vista ante de dispara y gastar un precioso negativo de la película.

Esta encantadora joven no la encontré en la exposición de Koons, sino en la de Marcel Duchamp; pero estuve observando un rato cómo se desenvolvía «armada» de una veterana cámara réflex para película tradicional, buscando con cuidado el mejor punto de vista ante de dispara y gastar un precioso negativo de la película.

Visitando a Robert Capa y Gerda Taro en el MNAC de Barcelona

Arte, Fotografía

No sé si lo he comentado en estas páginas, pero esta semana estoy de vacaciones. No tenía planes especiales, aunque los he ido construyendo poco a poco. El caso es que ayer cogí el AVE, sin madrugar, y me fui a Barcelona con dos objetivos. Por la mañana, casi al mediodía en realidad, y hasta la ahora de comer, visitar el Museo Nacional de Arte de Cataluña (MNAC), cuya sede es el ostentoso Palacio Nacional de la Exposición Universal en Montjuic. Después, visitar algunas tiendas y librerías, antes de volver a Zaragoza a una hora prudente. Y a Barcelona llegué en un día gris y ligeramente lluvioso.

Av Reina María Cristina

La lluvia cae lentamente sobre la Avenida de la Reina María Cristina - Panasonic Lumix LX3

Cúpula

Cúpula del Palacio Nacional, sede del MNAC - Panasonic Lumix LX3

No había visitado todavía el MNAC, pero lo que me llevó hasta allí fueron la doble exposición ¡Esto es la guerra! de fotografías de Robert Capa y Gerda Taro, dedicada a su compañera, tristemente fallecida durante la Guerra Civil Española. Como yo ya había visto en varias ocasiones las imágenes de Capa de quien tengo también algún libro, me interesaba especialmente la parte dedicada a Taro. Una fotógrafa quizá menos desarrollada, con un estilo estético menos definido, pero con una visión muy intensa, y condicionada ideológica sin duda, sobre determinados colectivos como la mujer, los refugiados, los niños. Los que realmente sufren las guerras. Me interesó.

Gerda Taro

Un gran cartel con la foto de unas milicianas haciendo la instrucción en Barcelona ilustra el principio de la exposición de Gerda Taro - Panasonic Lumix LX3

¡Esto es la guerra! Robert Capa

La exposición dedicada a Robert Capa atrae mucho más interés, incluso con visitas guiadas - Panasonic Lumix LX3

Después de ver las exposiciones temporales de fotografía, decidí que tenía un rato para visitar el conjunto del museo pero no para visitarlo entero. Me había informado de la importante colección de fotografías que posee, así que busqué esta sección y visité las que estaban a su alrededor en la primera planta. Es decir, parte de la exposición permanente dedicada al Barroco y la exposición permanente dedicada al Arte Moderno. Tengo buenísimas referencia de la exposición dedicada al Románico, pero eso queda para otra ocasión.

La sección de fotografía me decepcionó. Por su limitada extensión. Y porque estoy seguro que tienen más cosas interesantes. Parece que la fotografía sigue siendo considerada un arte menor. Pero bueno. Es lo que ahí. La exposición dedicada al Arte Moderno realmente me gustó bastante a pesar de que fue bastante deprisa.

Fotografía

Coqueta aunque limitada sección de fotografía en el MNAC - Panasonic Lumix LX3

Durmiente

La muerte de Cleopatra de Damià Campeny - Panasonic Lumix LX3

Torso

Torso de Eva, de Enric Clarasó - Panasonic Lumix LX3

Vidriera

Detalle del vitral Pozo Azul de Joaquim Mir - Panasonic Lumix LX3

Después comí allí mismo en el museo, en el restaurante Oleum, muy mono y muy pijo, aunque el carpaccio de pescado que pedí no me acabó de convencer. Después, me fui de tiendas y librerías como ya he comentado. Y compré libros en una librería de caracter general y en otra especializada en fotografía. Que están muy bien.

Restaurante Oleum

Grandes espejos sobre lso comensales del Restaurante Oleum - Pansonic Lumix LX3

Y si todo va bien, mañana me voy a pasar unos pocos días, hasta el domingo, a Lisboa. Plan improvisado. Pero vi el domingo un vuelo barato desde Madrid… Y como hace 11 años que no visito una de mis ciudades favoritas… Que no me llueva mucho.