[Cine] First Man (2018)

Cine

First Man (2018; 49/20181101)

Sesión matinal de cine el día de Todos los Santos, que nos llevó a recuperar esta película de Damien Chazelle y protagonizada, casi en absoluto, por Ryan Gosling. Le podemos conceder algún protagonismo, puntual, a la señora de Armstrong, antigua reina británica, (Claire Foy). Todo lo demás son secundarios, que por bien que lo hagan, hacen papelitos con intervenciones puntuales esporádicas, en un largometraje que se centra básicamente en un único personaje, de carácter histórico, y en un único intérprete.

Chazelle y Gosling fueron dos de los “culpables” principales del estupendo musical de hace un par de años, que a muchos nos encantó, sencillamente, pero que demostró que la mayor parte del personal ha perdido el gusto por ese tipo de películas. Y eso era suficiente para arrastrarnos a las salas de cine. Pero el tema, el astronauta Neil Armstrong, nos daba un poco de lado. De este, siempre se ha conocido su condición pública de héroe americano, pero su carácter relativamente reservado hacía una incógnita sobre su auténtica personalidad. La posibilidad que de estas carencias surgiera una película patriotera… nos daba mucho miedo. Para colmo, como se estrenó durante nuestras vacaciones, perdimos al final una parte de la ventana de tiempo para verla en versión original subtitulada, y tuvimos que verla doblada. Lo cual siempre desmerece cualquier filme.

20181103-1054336.jpg

No me voy a ir a la Luna para obtener fotos para esta entrada. Pero estamos en un planeta, la Tierra, con rincones muy bellos. Os dejo con algunas fotos de Taxeras, en los Pirineos Aragoneses. Mañana os hablo un poco más de esta excursión.

Con todo, he de decir que la impresión con la que salimos es muy buena. Y no ha empeorado con el tiempo. Realmente, Chazelle se concentra en explorar los aspectos psicológicos del personaje, sus posibles motivaciones, y el impacto de perder a su hija Karen de dos años por un tumor cerebral, poco antes de unirse a la NASA. Gosling es muy adecuado para este trabajo, ya que es un actor que peca de un exceso de inexpresividad, que no sabes muy bien ya que es que es algo que hace muy bien, o que es que simplemente es un actor más limitado de lo que nos ha venido pareciendo, y hacer de cara de palo es lo que se le da bien. En este caso es adecuado.

La película no abusa de situaciones de efectos especiales, pero la representación de diversas acciones relacionadas con vuelos de prueba y viajes al espacio, lleva a que los que hay son sobrio, con aspecto verosimil, no se apoderan de la película, pero aportan un plus de calidad, quizá poco apreciado a los efectos especiales espectaculares aunque fantasiosos. No, en está ocasión están muy bien ajustados. Y alguna escena escabrosa, como la muerte de la tripulación del Apolo 1 por un incendio, está tratada con mucha eficacia y elegancia.

20181103-1054343.jpg

Globalmente, hemos llegado a la conclusión de que es una buena película. En algunos aspectos excelentes. No sé si tendrá mucho recorrido en la temporada de premios, pero alguno se tendría que llevar por ahí. Y aunque no creo que rasque mucho en los Oscar, candidaturas en varias candidaturas debería tener. A mí me parece bastante recomendable.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ****

20181103-1054312.jpg

[Cine] La La Land (2016), y el cine considerado como una de las bellas artes…

Cine

La La Land (2016; 042017-1701)

Llevo unos días pensando en cómo iba a enfocar el comentario de esta película. Película que desde que inaguró la mostra de Venecia en 2016 ha estado en boca de muchos como la gran película del año. Toda una revelación para la crítica que iba a lanzar al estrellato a todos los que en ella intervienen de un modo u otro… Elevadas fueron las expectativas, lo cual hizo que durante muchos meses declinara la posibilidad las noticias que se generaban en torno a este musical, con el fin de llegar a su estreno en nuestro país con las neuronas lo menos “sucias” que fuese posible.

Como sucede cuando periódicamente llega un musical, generalmente con tono de gran producción, que va a recuperar el género, que “no está muerto” para algúnos,… o sí, para otros, te encuentras con la eterna expresión. Es mucha la gente que te dice… “a mí es que el musical no me va mucho”. Lo cual es casi como decir que el cine no te va mucho. Porque junto con el western son los eternos muertos, enterrados y periódicamente resucitados, pero fueron los géneros que hicieron en gran medida del cine lo que es.

Aunque es la ciudad de Los Ángeles la tercera protagonista de este drama musical, son numerosas las referencias a la ciudad de París. De la primera no tengo fotos, de la segunda, en abundancia.

Aunque es la ciudad de Los Ángeles la tercera protagonista de este drama musical, son numerosas las referencias a la ciudad de París. De la primera no tengo fotos, de la segunda, en abundancia.

No en vano la “primera” película sonora fue The Jazz Singer (El cantor de jazz)… un musical. Con el jazz como tema y con un aspirante a músico de jazz, anoten coincidencias,… y cuya línea inicial,

“Wait a minute, wait a minute. You ain’t heard nothing yet”

(Espera, espera un momento. No has oído nada todavía),

iba a revolucionar totalmente al que se iba a considerar el séptimo arte.

Pero en esas estamos, en que una mezcla de incultura musical y cinematográfica, prejuicios sobre lo que uno debe ver o no ver, sobre lo que es o no es un musical, el miedo “aterrador” del españolito medio a los idiomas ajenos y a los subtítulos en las película, el sexismo social que define lo que es apropiado para chicas y lo que es apropiado para machotes,… hace que mucha gente que no se cosca gran cosa de qué va la feria asegura muy seria… “a mí es que el musical no me va mucho”.

20091203-_1000662

Luego llega y Cabaret se lleva 8 de 10 candidaturas a los oscars, Chicago se lleva 6 de 13, Les Miserables se lleva 3 de 8, Moulin Rouge se lleva 2 de 8, All That Jazz se lleva 4 de 9, Fiddler on the Roof se lleva 3 de 8, Yentl se lleva 1 de 5,… y no me meto con los éxitos de las películas de animación de Disney que son en muchas ocasiones también películas de carácter musical, o al menos peliculas con canciones. Sólo he mencionado películas posteriores a 1970, cuando el musical era un género “muerto”. Y a la gente no le gusta el musical…

Luego está la otra. “Es que a mí no me gusta el jazz”, cuando el 90-95 % de la música pop/rock actual es hija más o menos bastarda del mismo, y los mismo memos que aseguran que el jazz es un rollo se entusiasman en los conciertos de “rock” cuando el guitarrista se marca un solo que no será probablemente más que una mera sombra, un pálido reflejo, de las improvisaciones esenciales en el jazz que dieron origen a lo que vino después. Y esta película no sólo es un musical, sino que además manifiesta una marcada nostalgia por el género musical probablemente más influyente del siglo XX.

20091203-_1000693

Otra cuestión. Antes hemos mencionado al cine como el “séptimo arte”. Mmmmmm… el cine puede ser arte, pero no todo lo que se hace en cine es arte.  Pero cuando lo es, necesariamente entra en diálogo con la historia del arte. En la historia del arte, muy de vez en cuando, nace un genio que lo revoluciona todo. Pero el estado esencial del arte es la inspiración, la copia descarada en ocasiones y la referencia a lo que se ha realizado previamente. Pocos artistas, casi ninguno, es genuinamente original. Y de algunos, por ejemplo Picasso, se dice que el mismo reconocía que no sólo copiaba,… robaba de las obras de los que le precedieron. Lo importante en el arte, y en otras disciplinas también, por ejemplo la ciencia, es la conversación global en la que se involucran los trabajos de los autores. Y son buenos aquellos autores, aquellos artistas que aportan algo nuevo a la conversación, aunque sea poco, aunque sean matices, aunque sean variaciones.

Para poder disfrutar plenamente de esa conversación, volvemos a hablar de cine, no podemos considerar la disciplina como un mero acto de entretenimiento aislado. Ha de ser un gusto cultivado e interiorizado. “Cultivado” y “cultura” tienen la misma raíz etimológica, una raíz que tiene su sentido original en labrar y hacer crecer en la tierra aquello que nos alimenta. Si nos alimentamos de comida basura, con abundancia de azúcares, grasas y salsas groseras, difícilmente apreciaremos los mejores platos de sabores sutiles, combinaciones a veces extrañas que nos resultan ajenas. Seremos siempre como esos niños de 6 años que se niegan a comer ciertos alimentos nuevos porque no los han probado y desconfían de todo aquello que han establecido como “lo que les gusta”. Con el cine, con la música, con la cultura en general nos pasa algo parecido. Nos acostumbramos en la infancia a unos “sabores”, productos de consumo rápido y fácil, y luego no salimos de ahí, salvo que crezcamos en un entorno cultural privilegiado, o realicemos un fuerte ejercicio de disciplina personal en abrirse a lo diferente y en comprender lo que no entendemos.

20091203-_1000704

La La Land no es una película perfecta. Pero es una obra de arte. Es el fruto de la concepción y la creatividad de su director Damien Chazelle, que copia y roba a mansalva de un sinnúmero de referentes para contribuir a la conversación a través de un musical sumamente honesto y pensado. A través de la relación romántica entre Mia (Emma Stone) y Sebastian (Ryan Gosling), y en el marco del tercer protagonista de la historia, la Ciudad de Los Ángeles, es ciudad de estrellas que “todo venera y nada valora”, citando a uno de los protagonistas, hace un ejercicio de reflexión sobre el acto de convertirse en creador o artista, y los costes personales que tal cosa conlleva. Especialmente si creemos firmemente en lo que queremos ser y hacer, y le echamos a la tarea la pasión y la dedicación necesarias para tener una oportunidad de éxito. Lo cual lleva, inevitablemente, a una historia fundamentalmente agridulce.

Con la excelente música compuesta por Justin Hurwitz, la excelente iluminación y fotografía de Linus Sandgren, la colosal dirección de arte de Austin Gorg, y con dos protagonistas en estado de gracia absoluta, que para colmo de bienes se compenetran y complementan como si fueran un engranaje de precisión, la película es una producción notable, que merece un puesto destacado en la historia del séptimo arte.

20091203-_1000708

El entrar en el detalle de todas las referencias de las que bebe el filme,… sería extraordinariamente prolijo para una entrada que ya me está quedando muy extensa. Daría para un comentario muy largo en sí mismo. Desde las desdichas de una paragüera en Cherburgo, a un niño que recorre las calles de París tras un globo rojo, el musical clásico norteamericano, la Bergman,… infinitas.

Se habla de ella como la gran triunfadora del 2016, la que va arrasando en la temporada de premios. ¿Los merece? Merece muchos. ¿Todos? No. El mundo del cine está lleno de conversaciones de nivel, y han sido varias las que nos han tocado la fibra en este 2016, o las que están por venir por culpa de lo que tardan en estrenarse en nuestro país. La película no es perfecta. Sufre alguna ruptura de ritmo entre su primera mitad y su segunda mitad… Hay una transición, conformada alrededor de una serie de escenas clave, que no acaba de tener la suavidad debida. Pero son problemas menores que no empañan el buen tono general del filme, que nos regala un epílogo final, con mucha, mucha, mucha chicha tanto artística como conceptual y que nos pone en paz con el mundo. El real y el de “La la land”… Ese país de los sueños o de los soñadores, que siguiendo el juego de palabras implícito en el título de la película, alguien ha situado en L.A., en las colinas de Hollywood.

Nota: aunque era algo que se venía fraguando desde hace un tiempo, me considerado ya total e incondicionalmente enamorado de Emma Stone.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: *****
  • Valoración subjetiva: ****

20091203-_1000736

[Cine] Whiplash (2014)

Cine

Whiplash (2014); vista el lunes 19 de enero de 2015.

Por supuesto, la película la vimos en versión original subtitulada en castellano. Pero en este caso tanto la versión original como la doblada tienen el mismo título. Bien sea heredado del tema compuesto por Hank Levy, bien sea por los “latigazos” que se dan en el filme. Y mucho revuelo y entusiasmo ha levantado esta segunda película del joven director Damien Chazelle, cuyo primer filme no he tenido ocasión de ver, también alrededor de la música de jazz. Veremos qué ha dado de sí. La historia no es nueva ni original. Un joven aprendiz, en este caso un joven batería que cursa su primer año en un prestigioso conservatorio de música neoyorquino, y que tiene como modelo a algunos de los más intensos baterías de la historia del jazz. El joven Andrew (Miles Teller) vive para su instrumento y sus estudios. No tiene muchos amigos y aspira a lo más alto. En el se fija el duro profesor Fletcher (J.K. Simmons), que dirige la “big band” más prestigiosa del conservatorio, que lleva una larga trayectoria de premios. Pero no es fácil entrar y menos permanecer en ella. Fletcher es duro, inmisericorde. Promueve la competencia despiadada entre los alumnos. Busca sus puntos débiles para comerles la moral. Ambos personajes, alumno y profesor no tardarán entrar en confluencia y en conflicto al mismo tiempo.

Por lo que se ve, las mejores escuelas o conservatorios de música están en Nueva York. Y de casi cualquier arte, si hacemos caso al mundo del cine.

Por lo que se ve, las mejores escuelas o conservatorios de música están en Nueva York. Y de casi cualquier arte, si hacemos caso al mundo del cine.

La película ha causado impacto y muy altas valoraciones tanto en la crítica como en el público. Con un ritmo magnífico, una historia contada de diversas formas, ya digo que no es excesivamente original, se convierte sin embargo en una experiencia novedosa. Austera en determinados momentos en palabras, aunque siempre rica en imágenes, llega a sus más altas cuotas en los enfrentamientos entre ambos personajes, favorecida además por una realización técnicamente impecable en la que destaca especialmente el magistral montaje, especialmente complejo cuando ha de seguir las ejecuciones de batería. Por supuesto, el amante del jazz disfrutará escuchando las interpretaciones musicales, y más que la del Whiplash que da título a la película, del Caravan de Juan Tizol y Duke Ellington que supone el momento culminante del filme. Por supuesto, ambas son elegidas por su dificultad para el intérprete de batería, Whiplash por su complejo compás de 7/4, y Caravan por el endiablado ritmo que lleva el arreglo elegido para la película. Pero donde más expectación a levantado el filme es en las interpretaciones, especialmente la de Simmons, que compone un personaje intenso, arrollador, con una expresividad tremenda, con una fortaleza que se come todo lo que se le pone por delante. Un trabajo actoral superlativo bien acompañado por el joven Teller y los secundarios del filme.

Por consiguiente, no tenía otra opción que ilustrar esta entrada con algunos paisajes neoyorquinos.

Por consiguiente, no tenía otra opción que ilustrar esta entrada con algunos paisajes neoyorquinos.

La película no ha carecido de críticas negativas, sin embargo. Especialmente desde el mundo del jazz. La revista especializada Downbeat se queja amargamente de la falta de realismo que ofrece la película sobre en qué consiste la formación en esta disciplina musical en los modernos conservatorios de música. Es algo que intuyo en las escenas en que vemos al joven Andrew ensayar. Mucho sudor, mucha sangre, mucha intensidad,… pero carencia absoluta de metrónomos que le indiquen si realmente va rápido o se retrasa con respecto al tempo marcado. Resulta espectacularmente dramático, pero con un punto de absurdo. Hay cosas que fallan en el paralelismo planteado entre la supuesta anécdota entre Jo Jones y Charlie Parker, que se supone hizo que este se convirtiera en el genio que fue, y la historia que se nos cuenta en la película. Si no consideramos estas inexactitudes, poco creíbles dentro del mundo del jazz actual real, la película resulta intensa, dramática, y, como ya he dicho, excelentemente interpretada. No es de extrañar que haya recibido tantas alabanzas. Pero desde mi punto de vista, estas inexactitudes que desconozco al igual que Downbeat si se deben a la ignorancia del director o a su deseo de ampliar la atracción y el interés del público a costa de la verosimilitud, le quitan algún puntito en la nota global. De la que por otra parte es una película bastante recomendable.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: *****
  • Valoración subjetiva: ****
Y qué mejor que un anochecer en Manhattan como se ve desde la isla de Roosevelt. Bonito, ¿verdad?

Y qué mejor que un anochecer en Manhattan como se ve desde la isla de Roosevelt. Bonito, ¿verdad?