[Televisión] Cosas de series; regresos, novedades, unas mejores, otras peores…

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Las dos últimas semanas, por mis vacaciones, no he tenido entrada televisiva los jueves. Lo cual ha hecho que, a pesar de que el verano es un tiempo más soso en lo que se refiere a las series de televisión, se me hayan acumulado una serie de novedades, que pasaré a comentar, unas más resumidas que otras.

Han vuelto Rizzoli & Isles, con su cuarta temporada.  Las dos simpáticas amigas, policía e investigadora médica de la policía de Boston, vuelven con su habitual mezcla de acción, drama y humor. No hay grandes novedades en la serie, pero es un producto simpático, que se ve con agrado, aunque no sirva más que como mero entretenimiento.

Ha vuelto Dexter en su octava y última temporada. Más oscura que nunca, especialmente por la evolución de Debra (Jennifer Carpenter) tras los acontecimientos del final de la temporada pasada. Se incorpora a la serie la prestigiosa actriz británica Charlotte Rampling, como una psiquiatra especializada en asesinos en serie que conoce el secreto de Dexter (Michael C. Hall) desde que era niño. Y un nuevo contrincante, asesino en serie también, que sabemos cómo actúa, pero no sabemos mucho más. Todavía. Espero que den a la serie el final que se merece.

Al pie del Cabezo Cortado

Después de unos cuantos días con fotos de Escocia, volvemos a Zaragoza. Fotografía tradicional con película negativa en color.

Y tenemos segunda temporada de The Newsroom, serie que me gustó mucho el verano pasado, a pesar de que la crítica norteamericana estuviera muy dividida en su consideración. Pero creo que ahí está la política metida por el medio. No niego que en algúnos aspectos era un poco tramposa; pero los episodios tenían ritmo, mezcla de humor y drama, y yo me lo pasé muy bien. La nueva temporada parece que nos la van a contar como un largo flashback, y parece que con tono más dramático. Pues bien, ya veremos. Por lo menos, Sloan Sabbith (Olivia Munn), la peculiar analista económica sigue tan guapísima como siempre. ¡Qué morena!

Entre los estrenos absolutos de nuevas series, Siberia nos traslada a la realización de un reality-show de tipo aventureros. Dieciseis participantes que son abandonados en la taiga siberiana con un equipo de rodaje, y en el que pronto se verá que algún peligroso misterio les acecha. He visto el piloto y la mitad del segundo episodio… y a la papelera de las series. No me ha llamado nada la atención. Mala. De verdad.

También ha llegado la adaptación americana de Bron/BroenThe Bridge, situando la acción en el puente entre El Paso (EE.UU.)Ciudad Juárez (Méjico). De momento, tras el primer epiodio, no aporta nada nuevo sustancial. Y el reparto me parece peor. Especialmente, la detective rubia y rarita. Diane Kruger me pareció varios escalones por debajo de Sofia Helin. Si en el segundo capítulo no aporta algo nuevo, se caerá de mi cartelera. Con bastante probabilidad.

Al pie del Cabezo Cortado

La veinteañera Canon EOS 100 con un EF 50/1,8 de primera generación, que son una combinación para hacer fotografías, con un carrete de Kodak Portra 400.

Y estoy viendo la temporada primera de Orange is the New Black, serie que se ha emitido originalmente a través de un servicio en línea. La vida en prisión de Piper Chapman (Taylor Schilling), una mujer blanca que ingresa en una prisión federal por 15 meses, por un crimen que cometió diez años antes, y cuando su vida estaba totalmente normalizada. El piloto me gustó bastante, pero los que han seguido solo me han parecido pasables. Creo que terminaré la primera temporada, pero ya veré si voy más allá en caso de que haya más temporadas.

Y hemos tenido dos finales de primera temporada. Por un lado, la británica Dates. Corta serie de 9 episodios de 20 minutos cada uno, donde se nos narran primeras citas entre gente que utiliza servicios de citas por internet. También hay alguna sucesiva. Ha habido episodios mejores y peores, y varios personajes han repetido. Quizá el más destacado ha sido Oona Chaplin, que ha montado a su alrededor un típico triángulo (rectángulo, con sus dos catetos). Si vuelve con una segunda temporada, ahí estaré. Además,… los chicos que salen son diversos entre monos y feos. Pero las chicas, cada una en su estilo, son todas monísimas.

Y se ha acabado la primera temporada de Defiance, la apuesta fuerte de SyFy por la ciencia ficción. Antiguo militar en una Tierra invadida por especies extraterrestres y modificada, en la cual ahora tienen que convivir en un mundo con toques posapocalípticos, y que ha adoptado como hija a una chica alienígena. La ciudad de Defiance, antigua Saint Louis, es el escenario de sus aventuras, donde tras una vida nómada se instala como sheriff o similar. Me ha parecido irregular y relativamente previsible. No sé si volveré a seguirla en una futura temporada que parece asegurada.

Al pie del Cabezo Cortado

Fotografías tomadas bajando del Cabezo Cortado en Zaragoza, hacia San José.

[Televisión] Cosas de series; espías británicos, chicas de boston, Whitechapel tras el destripador,…

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La baja densidad de series en activo al otro lado del charco permite investigar cosas nuevas y dar repasos a cosas ya emitidas. Por ejemplo, yo empecé a seguir Mad Men en la cuarta temporada. Pues me han dejado las tres primeras para ir viendo. O como va a volver en breve la continuación de la primera temporada de Bunheads, y es una serie lo suficientemente ligera para las digestiones navideñas, he repasado los diez episodios emitidos en verano. También he recuperado los tres episodios de Black Mirror, ahora que están a punto de emitirse otros tres. Creo.

En el Parque Grande

Mis primeras fotos del año, el día de Año Nuevo, en el Parque Grande, entrenando con un objetivo macro. Estos filamentos de musgo son realmente, realmente, relamente pequeños.

Pero algunas novedades se han producido y os las cuento:

Ha terminado la tercera temporada de Rizzoli & Isles, las dos amigas del alma, detective una, forense la otra, que se parecen tanto como un pingüino a un elefante, pero que constituyen un dúo divertido dentro de la fórmula tan habitual últimamente de policía dinámico y activo más científico friqui. No hay mucho que comentar aquí. Es puro entretenimientos que ves porque los personajes te caen simpáticos. No pasará a la historia del arte ni como una de las grandes realizaciones de la televisión mundial, pero divierten. Punto. Dentro de unos meses más.

Novedad que llega desde la BBC Americana. Una producción realizada con mayoría de actores británicos, que se desarrolla en el Londres de finales del XIX, pero producida por la filiar americana de la cadena británica. Parece que es un procedimental policiaco situado en la época inmediatamente siguiente a los asesinatos de prostitutas en Whitechapel atribuidos al mítico Jack the RipperJack el Destripador, vamos. Para más tirón, dos datos. Se titula Ripper Street. La calle del destripador. El primer episodio se desarrolla entre prostitutas y en los albores del cine porno (creo que puede haber alguna inconsistencia en este punto, pero no he investigado lo suficiente; da igual). Lo cual permite ofrecer uno de los enganches favoritos en las series de ciertas cadenas para el público, principalmente masculino. Tetas y culos. Sexo. Aunque supongo que luego bajará de nivel en este aspecto. El caso es que el episodio fue entretenido, y la serie va a tener su oportunidad en mi cartelera seriéfila.

En el Parque Grande

Esta baya, sin embargo, tiene una ampliación mucho más moderada.

Hemos podido ver una miniserie británica, Restless. Reparto ilustre para interpretar a los tres personajes principales de la serie de dos episodios. Conocemos en los años 70 a Sally Gilmartin / Eva Delektoskaya (Hayley Atwell, años 40Charlotte Rampling, años 70), que pasó en su momento de refugiada rusa a agente de los servicios secretos británicos y, después, a esconderse tras una nueva identidad por motivos que conoceremos a lo largo de la serie. Le cuenta su historia a su hija Ruth (Michelle Dockery), en la que tiene un papel un agente secreto británico Lucas Romer (Rufus Sewell, años 40 / Michael Gambon, años 70). Historia con doble intriga en los años 70, con los personajes actuales, y en los tiempos de la guerra mundial con los históricos. No voy a hacer mucho comentarios sobre la trama para no destripar. Pero a mí me ha parecido muy entretenida. Y sólo son dos episodios, que suman un total de tres horas de ficción.

En el Parque Grande

Estas yemas en el tronco de una rama en las verjas del botánico tienen un tamaño intermedio. Es difícil la macrofotografía. Necesita mucho entrenamiento, que no le dedico.

[Televisión] Cosas de series: especiales de navidad, qué ha sido de Anna Friel y alguna otra cosilla

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En este repaso semanal del mundo de las series de televisión iré en orden inverso a como lo he presentado en el título.

Alguna cosilla: fin de la 2ª temporada de Rizzoli & Isles

La mayor parte de la series con temporada larga en activo están de parón. Entre las que yo sigo, no ha habido nuevos episodios esta semana. Salvo el final de temporada de Rizzoli & Isles. Quiero dejar algo claro. Esta serie se aproxima bastante al concepto de guilty pleasure del que ya os he hablado algunas veces. Las situaciones son simplonas y tópicas. Las interpretaciones son relativamente flojillas. Nada hay que no se haya visto antes. Pero les cogí simpatía en su momento a la dura policía de homicidios y a su amiga la forense friqui y pija, y sigo con ellas. Suponía que tal y como sucedió en la primera temporada, la segunda terminaría con algún momento dramático. Y así ha sido. Un poco forzado. Les ha salido poco natural. Pero ya he dicho que la serie en realidad es flojilla. Aunque ya tengo ganas de saber cómo las dos mujeres recuperan la amistad que el fin de temporada les ha robado.

Mucho ambiente británico en las series de hoy; en la fotografía, la columnata en la entrada del British Museum (Pentax P30N, Sigma 28-70/3,5-4,5).

Anna Friel: La inolvidable Charlotte “Chuck” Charles de Pusing Daisies

Pushing Daisies (Criando malvas) fue una serie que me gustó mucho, con una primera temporada excepcional, y una segunda más floja pero interesante. Su cancelación me supo a cuernos quemados. Una mezcla de estética chiclé, de cuento de Tim Burton, con sus aventuras detectivescas, su mundo absurdo y su romance imposible desde el punto de vista físico, tenía todos los ingredientes para gustar. Y uno de los méritos fundamentales era el reparto, y dentro del reparto, la encantadora actriz protagonista, la menuda, avispada, romántica y británica Anna Friel.

El caso es que tras el fin de la serie sólo volví a coincidir con la actriz en una película de Woody Allen, donde hacía un pequeño papel, poco memorable. Y me entró el gusanillo de saber que había sido de ella. Y me encontré que en el mes de diciembre de 2011, iba a estrenar dos miniseries, que decidí ver.

Neverland es una producción de Syfy de un tipo que no me suelen gustar. Adaptaciones de cuentos o historias infantiles o juveniles en forma de precuelas, secuelas o adaptaciones al mundo moderno.  Ya había visto alguna entera previamente, como Tin Man, una secuela de El mago de Oz con la encantadora Zooey Deschanel como Dorothy, que aún era pasable. Pero luego no he sido capaz de tragarme ninguna otra de este tipo. Hasta esta precuela de la historia de Peter Pan, en dos capítulos, en la que conocemos el origen del personaje, de los chicos descarriados, de los piratas, los indios, etcétera.  Y ahí nos ha aparecido la Friel como una capitana pirata, antecesora de Garfio, malísima, pero con toques sexies,… casi como de lo poco aprovechable de una miniserie que es un verdadero despropósito. Nada recomendable en absoluto. Particularmente el niño que hace de Peter que merece se paseado por la tabla y lanzado a los cocodrilos para sumirlo en un profundo olvido colectivo. Mal rollo.

En vísperas de navidad, la cadena británica ITV emitió los tres capítulos de una miniserie, Without You, en la que Anna Friel es Ellie, la esposa de un contable con el que lleva 12 años conviviendo, y que buscan afanosamente un hijo. Pero de repente el marido, Greg (Marc Warren) muere en lo que aparentemente es un accidente de coche mientras se desplazaba con un atractiva mujer mayor, aparentemente un infidelidad hacia su esposa. Sin embargo, esta no queda convencida de la casualidad del accidente, deprimida y algo trastornada, empieza una investigación personal para aclarar la muerte de su esposo y la acompañante. Que no serán las únicas. Esta serie es un drama en el que la actriz encarga como protagonista absoluta a una mujer de su edad, treintaytantos, destrozada por las circunstancias. Sin embargo, he de confesar que aunque la serie no está mal hecha, y la actuación de Friel es meritoria, tampoco es de las mejores series británicas que he visto.

En fin, que de momento me quedaré con el recuerdo que conservo de “Chuck” Charles, aquel personaje que devuelto de la muerte, tenía más vida que el resto de la humanidad entera, encanto para derrochar, y que nos ofreció una romántica y bonita historia de aventuras.

Tanto la aventura del Doctor como las peripecias de los Crawley se producen en las proximidades de los terribles conflictos bélicos del siglo XX; en los que participaron las unidades de la Home Guard que hoy en día ejecutan sus elaborados cambios de guardia para los turistas (Pentax P30N, Rikenon 135/2,8).

Especial de navidad; Doctor Who – The Doctor, The Widow and The Wardrobe

Hay que advertir que los especiales de navidad de Doctor Who pueden situarse al margen de la historia central serializada del personaje, aunque mantengan ciertas relaciones. Son historias básicamente familiares, que han de ser aptas para todos, niños en especial y grandes. Particularmente me han gustado en los últimos años The Voyage of the Damned, en la que pasamos la navidad en un Titanic espacial y en compañía de una estupenda Kylie Minogue, la dickensiana A Christmas Carol de hace un año con Michael Gambon, y la reciente The Doctor, The Widow and The Wardrobe. En un prólogo que es claramente un homenaje al comienzo de La Guerra de las Galaxias, y un homenaje espléndido y divertido, diría yo, el Doctor (Matt Smith) acaba aterrizando dentro de un traje espacial en la Tierra en 1938, donde conoce a Madge Arwell (Claire Skinner), una simpática ama de casa que le ayuda a encontrar su “cabina de policía”. Tres años más tarde, con el mundo en guerra, Madge recibe en vísperas de navidad un telegrama que le anuncia la desaparición de su marido, piloto de bombarderos, en el Canal de la Mancha. Oculta el hecho a sus hijos y les promete las mejores navidades de su vida. Lo que no sabe es que el Doctor va a volver esa navidad, lo cual es garantía de que serán las navidades más diferentes de sus vidas.

Ciertamente, consiguen los guionistas de la serie un episodio muy divertido, muy conmovedor, que se hace corto, con un ritmo espléndido, con una ambientación muy buena, y con excelentes interpretaciones. Un episodio obligado para los fans del Doctor, pero que seguro que agrada al público en general. Con reenganche final a los Pond, que salen para felicitarnos la navidad aunque sea un poquito.

Ya que no podemos asomarnos a los magníficos jardines que rodean la mansión donde se ruedan Downton Abbey, nos conformaremos con los parques de Cambridge (Pentax P30N, SMC-A 50/2).

Especial de navidad: Downton Abbey

Comentaba en su momento que la segunda temporada del culebrón de época británico había caído bastante por debajo de su temporada inicial, sin ser un mal producto en absoluto. Achacaba este bajón a unos guiones que no habían conseguido encajar ni mucho menos con tanta precisión las muchas historias personales que confluían por el caserón británico. Y pedía por favor que se centraran en la pobre Lady Mary Crawley (Michelle Dockery), que estaba pidiendo a gritos una salida digna de semejante personaje. Quizá como hilo fundamental de la futura temporada. En aquel momento, asumía que el especial de navidad que nos habían anunciado tendría un carácter excepcional, que no formaría parte de la línea principal argumental de la serie. Estaba muy, pero que muy equivocado.

El que hay que considerar como noveno y resolutivo capítulo de la segunda temporada se basta por sí mismo, en su duración extraordinaria de hora y media, para devolver el sentido a todo lo sucedido en la misma. Esta vez sí que los guionistas se han centrado en las historias principales de la serie. Abajo, en el drama entre Bates (Brendan Coyle), acusado de homicidio con predemitación, juzgado en los días de navidad de 1920, y su aparente amor imposible con la doncella Anna (Joanne Froggatt). Arriba, la imposible situación del compromiso de Lady Mary con el falto de escrúpulos y de estilo Sir Richard Carlisle (Iain Glen) que la mantiene sujeta mediante chantaje, y la libertad para amar que tiene su primo Matthew (Dan Stevens), aunque este todavía se sienta atado a los votos que le hizo a su difunta prometida. Y todo tiene su resolución, aunque dejando los convenientes cabos sueltos para una futura, y parece ser que definitiva tercera temporada. Es cierto que deja que todos los demás personajes tienen su momentito de gloria. Pero queda claro quién es protagonista y quién es secundario, y qué historias son las guían y mueven el conjunto argumental. Muy bien. Y muy, muy bonito. Y que habrá derretido de gusto a los shippers más empedernidos.

Curiosidades – Downton Abbey

Estos días he vuelto a ver Conspiracy (La solución final), drama de la HBO sobre la Conferencia de Wannsee que encuentro altamente recomendable. Allí sale Bates/Brendan Coyle haciendo de malísimo general de las SS.

Ayer vi la película que comentaré mañana, Tinker Tailor Soldier Spy (El topo) en el que hace un brevísimo papel Laura Carmichael, la antaño corrosiva Edith, segunda hija de Lord Grantham. Aunque últimamente sale hecha un corderito.

Hemos echado de menos en el episodio navideño de Downton Abbey a la pequeña de los Crawley y a su flamante e izquierdista esposo; se les supone en Irlanda. Probablemente en Dublín, donde encontramos este monumento a unos de los activistas de izquierdas de los años previos a la independencia (Canon Powershot G6).

[Televisión] Cosas de series: fin de temporada para Dexter y poco más

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Teniendo en cuenta que ayer dediqué un monográfico a Homeland, y que ya en semanas anteriores la mayor parte de las temporadas habían llegado a su parón navideño, pocas cosas hay que comentar en esta sección que ya he convertido en casi fija todas las semanas. Desde luego hay que comentar el final de la sexta temporada de Dexter sobre el que me extenderé algo más adelante. Pero poco más.

Tengo en activo por ahí a la pareja de chica policía y forense pija que forman Rizzoli & Isles, que llegarán a final de temporada la próxima temporada. Pero es una serie de puro entretenimiento sin especial enjundia. Y ya comenté que me había reenganchado a la emisión en España de American Horror Story, que me entretuvo en algunos capítulos pero que vuelve a estar en cuestión. Está bien hecha, pero a mí, lo de las casas encantadas me llaman la atención sólo hasta cierto punto.

Sigo recuperando capítulos de la segunda temporada de Treme, que tenía pendiente. Es curioso. Sigue estando igual de bien hecha, los personajes son casi los mismos, la música sigue siendo buenísima, pero no me tiene tan enganchado ni mucho menos. De todos modos, aprovechando la escasez de tele interesante de las navidades, en unos días terminaré la temporada. A base de pases a la hora de comer.

Dicho lo cual, sólo queda esperar los especiales navideños de distintas series, más algunas miniseries que nos lleguen del Reino Unido para animar los días festivos, y poco más. Volveremos a ver al Doctor, y nos volveremos a pasear por Downton Abbey. La BBC ha prometido una miniserie de la dickensiana Great Expectations. Ya sabemos que estos dramas de época son muy propios de estas épocas. En fin. Como dijo un ciego a otro ciego,… ya veremos.

Y centrémonos un poco en la sexta temporada de Dexter. He de decir que durante unos cuantos capítulos me mantuve expectante. El tema de la religión como leitmotiv de la  temporada podía ser sustancioso, y además estaba el previsible duelo entre el protagonista (Michael C. Hall) y el “malo” interpretado por Edward James Olmos. Pero eso no sucedió. En un momento dado nos sorprendieron, esta vez negativamente, y el duelo no llegó. Y todo fue muy distinto. Y además malditas las ganas que teníamos de escuchar las neuras de la “teniente” Morgan (Jennifer Carpenter). Y todos los secundarios que han flojeado. Básicamente, porque el guion de la serie ha descendido unos cuantos escalones. Desde luego, esta serie que estaba entre mis favoritas absolutas ya no es más que una serie relativamente entretenida. Quizá sea hora de dar un final digno al personaje, que es lo único que la sostiene en pie. Una pena. Pero las cosas, como son.

La semana que viene más.

Ivonne de Carlo y los demás

En esto de las series de "miedo", siempre he preferido a la familia Monster por encima de cualquier otra, incluida esta modernez de American Horror Story. A punto estuve de comprar la tacita con Lily Monster/Ivonne de Carlo en el Salón del Cómic de Zaragoza el domingo pasado (Leica D-Lux 5).

[Televisión] Cosas de series: mujeres policías

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Antes de nada, repaso de altas y bajas.

Decididamente he abandonado dos series cuyos protagonistas eran abogados. Una, la inglesa Hidden, de estilo un poco conspiranoico, pero que no ha terminado de engancharme. La otra, a pesar de mi comentario de la semana pasada, The Good Wife. Está muy bien hecha, los actores lo hacen muy bien, pero las series de abogados no suelen engancharme. Acaban aburriéndome.

Ha comenzado la primera temporada de Once upon a time, una particular reimaginación de lo que ocurrió después de que el Príncipe Azul despertara a Blancanieves. Es curioso. En todas las versiones que conozco del cuento, la reina mala acaba finiquitada. Un oportuno acantilado en una tormenta, unos zapatos de hierro al rojo en las versiones más sádicas… Pero aquí no. Aquí de alguna forma maquina algo para tomar venganza. Y así consiguen los guionistas mezclar el país de Irás y no Volverás con la realidad, y encajar a Jennifer Morrison como protagonista de esta historia, que me parece que no me va a cuajar. La historia. Que la Morrison suele salir muy guapa. Si en el próximo capítulo no le encuentro algo más de sustancia, irá a la basura.

Autorretrato

Sigo comprobando las bondades de mi nuevo objetivo Olympus, ahora en fotografía nocturna. Como en este particular autorretrato (Panasonic Lumix GF1, M. Zuiko 45/1,8).

Y ahora vamos con un tema.

Mujeres policías

Antaño, lo de ser policía en la tele era cosa de hombres. Hasta que llegó Angie Dickinson y se convirtió en La mujer policía por excelencia. Pero desde entonces ya ha pasado un tiempo. Bastante. Y han sido muchas las mujeres que han protagonizado el papel de “maderas” en la pequeña pantalla. Este lunes pasado finalizó la primera temporada de 13 capítulos de una serie con una protagonista femenina en el papel de un simpática policía. Aunque con un enfoque peculiar. Del que me he ido dando cuenta con el tiempo. Así que voy a hacer un breve repaso de tres series que veo eventualmente con protagonistas femeninas en este tipo de papeles.

Unforgettable: Una guapa policía, Carrie Wells (Poppy Montgomery) que en el pasado sufrió el drama de perder a una hermana en un crimen misterioso y no resuelto. Después de un tiempo retirada, es reclamada por un antiguo ex, que también es policía, para la policía de Nueva York. Así cada episodio nos ofrecerá la resolución de un crimen, pero de fondo tendremos el misterio del asesinato de la hermana. Nivel de tensión sexual entre los protagonistas, medio-bajo. Característica principal de la chica, por la que la llaman a trabajar de nuevo, es que padece hipertimesia. Vamos. Que se acuerda de todo lo que ha vivido. Dentro de que estos procedimentales me parecen habitualmente un simple entretenimiento, me está gustando.

Rizzoli & Isles: La voy siguiendo en el canal de televisión Calle 13. Recientemente terminé de ver la primera temporada que ya se estrenó el año pasado y ahora voy a mitad de la segunda, que en los EE.UU. ya terminó hace unas semanas. Una policía, Rizzoli (Angie Harmon) un poco marimacho pero guapetona, de origen italiano, y una forense, Isles (Sasha Alexander), bastante pija y mona, pero un poquito asocial al estilo de los científicos listos pero torpes socialmente. Juegan con el contraste. No hay trama de fondo, salvo los asuntos familiares de Rizzoli. Aunque ligan de vez en cuando, no hay tensión sexual habitual entre protagonistas. Con tonos de comedia, y algún drama que otro. Entretenida. Para no pensar en nada.

Buena noche de otoño

La noche de otoño tiene una temperatura agradable, y aunque es entre semana, algunos se anima a tapear algo en la calle (Panasonic Lumix GF1, M. Zuiko 45/1,8).

Against the Wall: Es estreno de esta temporada. Una temporada corta de 13 episodios sobre las aventuras de Abby Kowalski (Rachael Carpani), una mujer policía, única hija de un matrimonio en el que el padre es también policía así como los tres hermanos. Pero es la lista de la familia y asciende a detective. No habiendo plazas en otros departamentos, acepta un puesto en asuntos internos, con el consiguiente cabreo de todo el mundo. Pero la chica es un encanto, y además muy honesta y dispuesta a ser justa, por lo que poco a poco vuelve a reconciliarse con la familia y los amigos. Cada episodio lleva un caso con su compañera, una latina embarazadísima. La trama de fondo, y aquí empezaron mis sospechas, es que no acaba de decidirse entre dos pretendientes. Un guapo policía con el que echa un polvo de vez en cuando, compañero de uno de sus hermanos, y un dinámico abogado que le tira los tejos constantemente. La temporada acaba con un cliffhanger, lo cual no es sorprendente. Lo sorprendente es que no se debe a una complicación de sus casos policiacos. Es que decide con cual de los dos pretendientes quiere estar,… y nos lo dejan en suspenso. Los últimos capítulos me parecieron muy marujiles. Luego me enteré que pertenece a una cadena cuyo público objetivo es el femenino. Y claro. Pues las mujeres son muy decididas, muy proactivas, llevan con naturalidad los embarazos, se enfrentan a los hombres sin complejos, aunque de vez en cuando alguno actúa en plan príncipe azul que salva a la dama en apuros. Si quitamos los aspectos marujiles, también es entretenida, que conste. Y la chica realmente es un encanto. Pero lo del cliffhanger de final de temporada me dejó un poco,… bgggg,… Si se van a poner muy empalagosos, no seguiré. Pero queda mucho tiempo para decidirlo.

Bueno, por esta semana, es suficiente. Supongo que la semana que viene habrá muchos episodios a vueltas con la Noche de las Ánimas. Halloween, para los que piensan que tradiciones en relación con esta fecha sólo existen en USAmérica.

Estadísticas municipales: metros de vías instalados

El ayuntamiento nos bombardea últimamente con los metros de vía del tranvía colocados. ¿Contarán estas en el Coso como ya colocadas? (Panasonic Lumix GF1, M. Zuiko 45/1,8).