[TV] Cosas de series; viajes espaciales, viajes en el tiempo y problemas reales

Televisión

La entrada de hoy me pone de especial buen humor. Porque me lo he pasado muy bien con estas dos series. Una de ellas en su tercera temporada, vista en Disney+, y la otra en su primera temporada, vista en Amazon Prime Video. Las dos nos llevan a universos de ciencia ficción, las dos son muy entretenidas, pero las dos nos hablan de problemas reales.

Sigo utilizando la sección dedicada al diseño en el Museum der Moderne de Múnich para ilustrar estas aventuras futuristas. Aunque los objetos de hoy no sean tan futuristas como los de hace un par de días.

The Orville comenzó como una parodia, y al mismo tiempo homenaje, a Star Trek. Creada y protagonizada por Seth MacFarlane, cuenta con un reparto que sin ser de enorme calidad interpretativa, tiene buen oficio, y compone personajes con los que puedes empatizar. Fundamentalmente porque en cada capítulo se ponen encima cuestiones éticas, sociales y políticas que invitan a la reflexión, siempre desde el punto de vista de fomento de la libertad personal, la solidaridad entre las personas y un entorno de máxima tolerancia ante la diversidad. Tocan temas como el racismo, el sexismo, la violencia, los populismos políticos, pero integrados en una aventura espacial divertida y con corazón. En su tercera temporada, se ha vuelto algo más seria y reflexiva, manteniendo el tono, menos frívola, menos paródica, pero lo he visto como una evolución de la serie, con el fin de refrescar sus contenidos. Ha habido un cambio de cadena televisiva original, y creo que ahora es algo más libre todavía. Según leo en TV Calendar, su estado actual es que se espera su retorno en el futuro, aunque su último episodio no dejaba tramas pendientes, y tenía un cierto sabor a cierre. Supongo que cuando lo rodaron no estaba clara su continuidad. A mí no me ha cansado todavía. Cosa que no me sucede con las series de la franquicia a la que parodia/homenajea,… que sí me suelen cansar pronto.

Y de la aventura gráfica en la que se basa la otra serie de esta semana, Paper Girls, ya os hablé hace un par de días. Y quedó claro que era una historieta que me gustaba y mucho. La serie también parece dirigida al público juvenil, pero los temas de fondo y la trama son perfectamente asumibles para un adulto. El punto de partida es el mismo, la cuatro jóvenes repartidoras de periódicos de 12 años de edad que el 1 de noviembre de 1988 tras una disputa con unos adolescentes mayores, se ven envueltas en un conflicto intertemporal entre dos facciones en guerra de viajeros en el tiempo. Pero pronto la serie empieza a divergir del argumento de la aventura gráfica. Puede que por motivos de presupuesto, puede que por necesidad de adaptar la acción al medio televisivo, probablemente por una mezcla de ambos. Es algo más oscura que la aventura gráfica. Con más muertes, y conflictos más profundos para las cuatro chicas, cuando viajando por el tiempo se van encontrando con sus versiones adultas o con sus familias adultas. Temas de identidad personal y sexual, temas de racismo, temas de expectativas de futuro, temas de conflictos familiares. Pero sin que falte la aventura y la acción. Sobre una misma base, va a ser claramente una historia diferente. Aunque de momento con el mismo espíritu. No es una serie redonda. Las cuatro chicas protagonistas tienen momentos muy buenos, pero todavía muestran algo de inmadurez como intérpretes, lo cual es normal dadas sus edades. Y no tiene la vistosidad visual, el diseño de la historieta. Pero tiene momentos muy logrados. Y cada una de las chicas tiene también su momento para el lucimiento. Particularmente la joven de origen asiático que encarna a Erin Tieng, Riley Lai Nelet, y que de alguna forma tanto en la historieta como en la serie tiene un punto más de protagonismo que las otras tres. Que también tienen sus momentos. Esperemos que en el futuro se vaya viniendo arriba, porque lo merece.

[TV] Cosas de series; viajes a las estrellas

Televisión

En un par de semanas, y por diversas circunstancias, se me han acumulado un montón de series que he terminado, o he terminado su temporada en curso. Cada vez es más frecuente que sean serie de temporada única. Pero la cuestión es muy variable. Así que tengo mucho trabajo pendiente. Que voy a intentar dosificar de una forma racional. También ha habido noticias tristes. Después de la tercera temporada de Santa Clarita Diet, que para mí, y para muchos, había estado a gran altura, siendo muy divertida y la mejor de las tres… Netflix ha anunciado su cancelación… ¡¡¡¡???? Nuevamente, en el mundo de la televisión priman intereses que no tienen que ver con la calidad de las series.

En cualquier caso, las dos series de hoy no han sido aquellas en las que ha pasado más tiempo desde que terminé de verlas hasta hoy. Pero sí aquellas en las que ha pasado más tiempo desde que empecé hasta hoy. Y las dos tienen muchas cosas en común. Y notables diferencias. Y encima pertenecen a uno de mis géneros preferidos, aunque muchas veces maltratado; la aventura espacial. La space opera.

Qué mejor para ilustrar esta galáctica entrada que un paseo por las salas de espera del espaciopuerto de Disneyland Paris antes de hacer un recorrido por una galaxia muy muy lejan, en la atracción que más me hizo reir en todo el día. Dos veces.

Star Trek: Discovery – 2ª temporada

Cuando llegó su primera temporada, se vio claramente que esta nueva serie de la franquicia Star Trek era un intento de modernizar, actualizar, aumentar el nivel de calidad en la producción de las series de este universo de la ciencia ficción. Y en gran medida se consiguió. Situaciones mucho menos maniqueas, conflictos éticos, una mejor presentación y mayor nivel de efectos visuales, siempre algo cutres en la franquicia, personajes interesantes, conflictuados, menos estereotipados… Lo cual parece que conllevo dos efectos. Algunos que sólo teníamos buen recuerdo de la serie original, pero había abominado de buena parte de lo que se hizo después en la franquicia, nos reconciliamos con ella. Por contrapartida, fanáticos fieles a la franquicia se quejaron de que se había perdido el espíritu de la misma.

En su tercera temporada, en la que ha vuelto a haber un arco argumental que ha envuelto los (¿excesivos?) catorce episodios. Conservando algunos de los elementos de la temporada anterior, se introducían elementos que llevaban a una cierta reconciliación con los tradicionalistas de la franquicia. El capitán Pike (Anson Mount), un joven Spok (Ethan Peck), la eventual aparición de una de las variantes de la Enterprise,… todo ello reunía a la nueva serie con la tradición trekkie. Algunos de los nuevos protagonistas como la principal, Michael Burnham (Sonequa Martin-Green), o esa robaescenas que es la emperatriz/capitana Georgiou (Michelle Yeoh), y algún otro personaje o situación, más la calidad de la producción, la vinculan a los nuevos tiempos.

El resultado final me resulta ambiguo. No me ha parecido que tuviera el mismo nivel que la primera temporada, pero en cualquier caso ha sido bastante disfrutable y entretenida. Uno de los principales problemas que le veo es que es larga para lo que van a contar. Es una historia que se puede contar en nueve o diez episodios, en la que ha habido redundancias, momentos que no han aportado casi nada al avance de la trama. Ha sido morosa por momentos. Pero bueno… bien está.

Parece que habrá tercera temporada. Pero no sé muy bien como, tal y como ha acabado esta temporada. Quizá con una renovación absoluta de protagonistas que haría que dejase de tener tanto sentido el Discovery del título. O tal vez haya habido una preparación a un spin off con la Enterprise del capitán Pike como protagonistas. Con Rebecca Romijn en su papel de Number One… mientras que la tripulación de la Discovery serguirá sus aventuras en… bueno. Es que no quiero destripar el final de la temporada. Ya veremos como sigue la cosa. Según la Wikipedia, la tercera temporada es segura, indica que con la tripulación actual y en la Discovery, y lo que piden los fanáticos de la serie es que se haga el spin off de la Enterprise de Pike y Number One.

The Orville – 3ª temporada

Esta parodia del universo Star Trek fue una de las más agradables sorpresas del año pasado. Su creador y protagonista, Seth MacFarlane, se dedicó a replicar el ambiente de las series más clásicas de la franquicia trekkie como un vehículo para realizar un crítica social y política a la sociedad norteamericana, y de buena parte del mundo, de la actualidad. Si la franquicia original ha presumido siempre de impulsar valores positivos, como el valor de la ciencia, la necesidad de la exploración y el descubrimiento, el buen rollo entre civilizaciones y razas,… la humanidad como valor en sí mismo, también es cierto que visto en retrospectiva, la forma en que se prestan esos valores es, por decirlo de alguna forma, bastante ingenua. Naïf.

La crítica de MacFarlane es más incisiva, repasa los problemas de tolerancia y convivencia que se observan hoy en día en el que los populismos, especialmente de derechas, encuentran su camino a través de los sistemas electorales para impactar en los ciudadanos y obtener cuotas de poder o representación en unos sistemas políticos en los que no creen. E introducen intolerancia, sexismo, racismo,… lo que queráis. La tripulación de The Orville, ella misma repleta de ironías, se enfrentará en sus aventuras a estas cuestiones y nos permite reflexionar un poco. O un mucho en alguna ocasión. Yo me lo pasé bien en su primera temporada.

Y me lo he pasado bien en la segunda. Nuevamente, sin tomarse demasiado en serio a sí misma, manteniendo un estilo de parodia simpática y amable hacia su original trekkie, ha ido repasando nuevos temas o revisando los ya tocados. Pero ha ido más allá, nos ha ofrecido algunos arcos argumentales que han resultado muy entretenidos. Y de paso ha procedido a parodiar/homenajear otras sagas célebres de la ciencia ficción.

Una de las «razas» del universo de The Orville en esta temporada han sido los kaylons, una civilización de seres robóticos, que claramente están inspirados en los cylons de Battlestar Galactica (léase saylons). Y el último episodio de la temporada ha estado claramente inspirado por las luchas de rebeldes contra un imperio, con una banda sonora que mimetiza el estilo de las de John Williams para la saga Star Wars.

Yo me lo sigo pasando muy bien con esta serie. Que dure mucho tiempo con este nivel. Por cierto, la Kelly Grayson alternativa, siendo la misma actriz (Adrianne Palicki), es todavía más atractiva que la original.