[Cine] Hugo (2011)

Cine

Hugo (2011), 24 de febrero de 2012.

Esta película ha sido vista en versión original y por ello se respeta el título original de la misma. También es posible encontrarla en la cartelera española en versión doblada al castellano como La invención de Hugo, título más próximo a la novela de Brian Selznick en la que se basa, The Invention of Hugo Cabret.

Siempre he tenido sentimientos contrapuestos respecto al cine de Martin Scorsese. Veréis. En su momento leí algún libro suyo sobre cine, y me gustaron mucho. Me gustó lo que me contaba, me gustó lo que aprendí, me gustó cómo me lo contaba, y sobretodo, me gustó lo que intuí de la calidad humana del prestigiado director. Sin embargo, no me siento atraído por muchas de las películas que ha hecho. No voy a poner en cuestión aquí su categoría como uno de los directores de referencia de los últimos cincuenta años. Pero a mí, algunas de su obras, incluso de las que son consideradas como obras maestras, no consiguen engancharme. Cosas que pasan. No obstante, con los antecedentes que hemos escuchado de la película que hoy considero, acudimos con entusiasmo a verla.

La actual estación de Montparnasse es un monstruo de hormigón que ha perdido todo el encanto de las viejas estaciones parisinas. Eso sí, los trenes son los rápidos y modernos TGVs.

Nos encontramos en algún momento del período de entreguerras en París, probablemente a principio de los años 30, y el escenario principal de la acción es la imponente estación de Montparnasse, donde continuamente entran y salen los trenes con sus locomotoras de vapor, la gente va y viene y la vida bulle en sus andenes, en sus cafés, en sus tiendas. Y allí, entre pasadizos ocultos a la vista del público vive Hugo (Asa Butterfield), un huérfano que cuida de los delicados mecanismos de los relojes de la estación. Su padre (Jude Law), relojero y conservador de un museo, murió cuando este se incendió, no sin antes haber recogido de sus almacenes un autómata mecánico con intención de repararlo. El niño fue recogido por su tío Claude (Ray Winstone), un borracho que le enseñó a cuidar los relojes de la estación y luego lo abandonó. Hugo obtiene su alimento de los hurtos que realiza en las tiendas de la estación, y las piezas que necesita de la pequeña tienda de reparación de relojes de Papa George (Ben Kingsley) un viejo gruñón, que lo atrapa y le roba la libreta de su padre que le sirve de guía para reparar al autómata. Con la ayuda de Isabelle (Chloë Grace Moretz), la ahijada de Papa George, también huérfana, una ávida lectora de su edad deseosa de correr aventuras, intentarán recuperar la libreta y reparar el autómata. También tendrán que sortear la persecución del amargado inspector Gustave (Sacha Baron Cohen), policía de la estación, dañado físicamente durante la guerra mundial, y enamorado secretamente de la simpática florista de la estación, Lisette (Emily Mortimer). La historia tomará nuevos rumbos cuando descubran que Papa George es George Méliès, uno de los principales precursores del cinematografo como fabrica de narraciones y de sueños, ahora caído en el olvido, y que junto su esposa Mama Jeanne (Helen McCrory) acogió a Isabelle como a su propia hija cuando sus padre murieron.

El borrachín tío Claude aparece ahogado en los muelles del Sena, justo para amargarle la vida una vez más al bueno de Hugo.

Toda la película tiene dos objetivos claros. Por un lado, realizar un monumental homenaje a Méliès como precursor inevitable e ineludible del cine como fábrica de sueños y de aventuras, con su capacidad de alterar la realidad a modo de un prestidigitador, y sumergirnos en mundos y vidas alternativas y apasionantes. Por otro lado, reivindicar este tipo de cine, tanto como parte fundamental de la historia del medio, como dirección a seguir en un futuro para atraer a las miradas más limpias a las salas de cine. No se han escatimado medios. Con una monumental recreación infográfica de la ciudad de París y en especial de la antigua estación de Montparnasse, un rodaje en 3D, que como suele ser habitual nos llama la atención los primeros minutos pero luego pasa a un discreto segundo plano por el interés de la obra y es totalmente prescindible, con una magnífica banda sonora de Howard Shore, con una fotografía impresionante, que creo que se apreciaría mejor sin el malhadado 3D, y con el rescate de una estupenda colección de secuencias de las películas de Méliès, así como de otras figuras de las primeras épocas del cine como Harold Lloyd, Buster KeatonDouglas Fairbanks, u otros muchos que no voy a citar por no ser prolijo.

En las interpretaciones, los niños están bien. Mejor Chloë Grace Moretz, que Asa Butterfield, aunque tiene un papel más insustancial. Formidables Ben KingsleyHelen McCrory. Histriónico, aunque no mal Sacha Baron Cohen. Desaprovechada Emily Mortimer. Como lo está Christopher Lee, en su papel de librero, que alimenta el destino de la niña. O la escasa pero interesante presencia de Jude Law, como padre del chaval. En general, el reparto en su conjunto cumple con buena nota, aunque abrumado por la presencia de los escenarios y los homenajes cinéfilos.

Uno de los modernos TGVs acaba de abandonar la estación de Montparnasse, y recorre los "arrondissements" parisinos antes de salir al campo libre.

¿Qué podemos decir del conjunto del filme como resumen? Podríamos ponernos puntillosos sobre algunas consistencias en el argumento. Sobre algún fallo en el ritmo global del conjunto. Sobre la intrascendencia de algunas historias paralelas. Desde luego sobre la pertinencia de apuntarse a la moda del 3D, que hace mucho tiempo que deseo que sea una moda pasajera, por lo menos tal cual se practica hoy en día. He visto escrito sobre todo esto por ahí. Pero lo cierto es que a mí la película me enganchó y mucho. Soy de los que realmente se deja llevar por la magia del cine, por la posibilidad de vivir las vidas de otros que no somos nosotros, y hacerlo con intensidad. Es una aventura, la de los niños, dentro de otra aventura, la de los pioneros del arte cinematográfico, dentro de la aventura de homenajear esa forma de hacer cine y de proponer su perdurabilidad en el futuro. Y yo me apunto. Y además, el filme consigue emocionarme profundamente, hasta el punto de que se me humedezcan los ojos en varios momentos del largometraje. Pero con una emoción sincera y aceptada, y no forzada como hacen otros cineastas de renombre. Así que sin duda, esta película va a quedar como una de mis favoritas. Durante mucho tiempo. Ya me apetece volver a verla para rescatar muchos de los detalles que seguro que se me han perdido. U otros que no. Que alegría ver un a modo de Django Reinhardt tocando en la cafetería de la estación. Por poner un ejemplo. Qué bien. De verdad. Y los trenes, muchos trenes. Y los homenajes a algunas viejas fotografías del pasado. Y la belleza de la mecánica. Ya me callo.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: *****

Hay cosas que no cambian, aunque la película la dirija Scorsese; en una película de producción norteamericana, París es una película en la que, te pongas como te pongas, desde cualquier punto de vista, siempre se ve la Torre Eiffel.

Kick-Ass (2010)

Cine

Kick-Ass (2010), 8 de junio de 2010.

Es curioso. Vi el avance de esta película hace un tiempo y nunca pensé que acabaría viéndola. De superhéroes adolescentes, basada en una historieta y con Nicolas Cage en el reparto. Realmente, la probabilidad a priori de encontrar una motivación suficiente para caminar hasta la sala de cine y pagar una entrada por un producto así me parecía suficientemente próxima a cero como para pensar en ella. Y de hecho, se me olvidó tal cual. Pero en las últimas semanas me sorprendieron las numerosas críticas positivas. La única negativa la leí ayer por la noche, después de ver el filme. Y ayer teníamos la tarde un poco histérico-gamberra. Y nos metimos a verla.

Dirigida por Matthew Vaughn, la cosa empieza como una película americana de institutos, con el típico pardillo (Aaron Johnshon) al que no hace nadie caso, que le gustan las historietas, y que sufre abusos diversos por todo tipo de gente. En una de estas, se le ocurre que alguien debería plantearse ser un superhéroe para hacer un poco de justicia para la gente común. Se busca un traje,… el más horrible que uno se pueda imaginar, sale a la calle, y le dan una paliza y una cuchillada que casi lo matan. Pero el tema no queda ahí. Reincide y llama la atención de dos auténtico justicieros con disfraz, un tipo (Nicolas Cage) con su hija de 11 años (Chloë Moretz) que se están entrenando para acabar con un mafioso (Mark Strong) que les amargó la vida en un momento dado. Este tiene un hijo (Christopher Mintz-Plasse), el típico hijo tonto de mafioso, que también entra en el negocio de los héroes en pijama. Por supuesto, están los amigos del pringado, tan pringados como él, y una niña mona del instituto (Lyndsy Fonseca) con la que tras una serie de vicisitudes acabará triunfando, en todos los sentidos de la palabra.

La gracia de la película es que es una total y absoluta parodia del género del superhéroe, que se combina con dosis de comedia juvenil normal, y al mismo tiempo es una película de acción con dosis de violencia explícita y gore muy superiores a las películas que busca parodiar. Con un guion razonablemente ágil, vemos pasar las distintas peripecias entre la incredulidad y la sonrisa (a mí en ningún momento me sacó la carcajada), con algún tono de amargura de vez en cuando. Técnicamente, bien realizada como casi todos los productos norteamericanos.

En el campo de la interpretación, es de las pocas películas en las que he visto a Cage contenido y eficaz. Lo cual es una novedad agradable. También son notables las interpretaciones de los malos de la películas, especialmente de Strong. Los pardillos y la chica mona cumplen sin más, puesto que resultan ser todo, incluso el presunto protagonista, personajes secundarios al que realmente se lleva el foco de la película y del espectador. Y este personaje que se come a los demás es el de la niña convertida en máquina de matar, interpretada como hemos dicho por Chloë Moretz, y que es una mezcla de candidez infantil y personaje tarantiniano o matrixiano cuando se pone borde y se lía a balazos con todo dios. La disociación entre la imagen de la niña y sus acciones es lo que mantiene entre epatado y emocionado al espectador, sentado y atento en su butaca.

Resumiendo, un producto entretenido, superior en general a la mayor parte de las películas del género al que parodia, pero que tampoco es tan allá como en alguna crítica que he leído. Buena parte del mérito, como ya he dicho, la niña. Sospecho que habrá una segunda parte, que habrá perdido el factor sorpresa, y que será absolutamente prescindible. Pero mientras, quien quiera pasar un rato razonablemente divertido, en este principio de verano con una cartelera tan pobre, esta es una opción más que razonable.

Dirección: ***
Interpretación: ***
Valoración subjetiva:
***

El monstruo y la anciana

Un malo en las calles de Zaragoza amenaza a una ancianita; que venga Hit Girl y lo elimine - Panasonic Lumix GF1, Leica DG Macro-Elmarit 45/2,8