[Viajes] La Mancha con película para negativos en color

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Esta serie de fotografías que ilustran esta entrada de este Cuaderno de ruta puede verse, comentada desde un punto de vista de la técnica fotográfica, en Carlos en plata. Recorriendo el Campo de Criptana y Alcázar de San Juan .

Tercera y última entrada con fotos de mi escapada manchega a principios de marzo, Campo de Criptana y Alcázar de San Juan. Ya os lo conté nada más volver con las fotografías digitales, y hace unos días con las de película en blanco y negro. Pasémonos de nuevo al color. Las cuatro primeras son del Campo de Criptana.

Y es que después de lo bien que me fue en Gerona, he vuelto a llevarme de viaje la veterana cámara de los años 60 y de formato de medio fotograma, que tan divertida me parece de usar. Una forma de. pasear ligero de equipaje cuando se viaja y se opta por la película fotográfica en lugar de la tecnología electrónica con captura digital. Cosas que me gustan. Las cuatro siguientes son de Alcázar de San Juan.

[Viajes] La Mancha con película en blanco y negro

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Esta serie de fotografías que ilustran esta entrada de este Cuaderno de ruta puede verse, comentada desde un punto de vista de la técnica fotográfica, en Carlos en plata. Recorriendo el Campo de Criptana y Alcázar de San Juan .

Ya os hablé hace unos días de mi escapada manchega. Campo de Criptana y Alcázar de San Juan. Sobre todo los molinos de viento y el Albaicín de Campo de Criptana, que así llaman al Barrio Alto, por donde se llega al cerro o sierra de los Molinos.

Me llevé un par de cámaras con película fotográfica tradicional. Una para negativos en blanco y negro, la otra para negativos en color. Aquí os dejo algunas muestras de las fotografías realizadas con película para negativos en blanco y negro. Las cuatro primeras son del Campo de Criptana, las cuatro a continuación de Alcázar de San Juan.

[Viaje] Daroca con película fotográfica en color

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Esta serie de fotografías que ilustran esta entrada de este Cuaderno de ruta puede verse, comentada desde un punto de vista de la técnica fotográfica, en Carlos en plata. Daroca y su riqueza geológica.

Realizada esta excursión a Daroca con ASAFONA Asociación Aragonesa de Fotógrafos de Naturaleza el 15 de febrero pasado, ya hablé de ella en su momento, nada más disfrutarla e ilustrándola con las fotografías digitales que hice durante la misma. Pero, como de costumbre, también me llevé alguna cámara para película fotográfica. El rollo, ya revelado, me llegó recientemente y ya puedo mostrarlas.

Lo cierto es que estoy satisfecho. Tanto las fotografías del casco urbano de la población, como las de la riqueza de su geología y en los alrededores de la misma, me quedaron bastante bien, en detalle y color. Es cierto que, con una pequeña cámara compacta, con una distancia focal fija, hubo alguna cosa que no pude fotografiar a gusto, salvo con la cámara digital. Pero supongo que no se puede tener todo. Y si a veces me llevo una digital compacta con una cámara para película más versátil, en esta ocasión, con alguna toma de aproximación y la expectativa de las aves de por la tarde, fue al contario. Porque no me apetece llevar más peso de la cuenta.

[Viajes] Pasando la tarde en Tudela, España

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Esta serie de fotografías que ilustran esta entrada de este Cuaderno de ruta puede verse, comentada desde un punto de vista de la técnica fotográfica, en Carlos en plata. El casco histórico de Tudela, Navarra, en formato medio digital.

El jueves, una amiga me propuso unirme a un viaje a Tudela el sábado por la mañana. Ella tenía que hacer unos trámites familiares en la ciudad navarra, un par de amigos más se habían apuntado para pasar la mañana allí, y me preguntaron si me apetecía. El plan era salir en el tren que sale de Miraflores a las seis de la mañana y volver a las diez y media, si terminaba pronto, o después de comer si se demoraba la cosa. Dije que estaba cansado, y que no iba a madrugar un sábado para ir a Tudela.

El viernes por la noche volvió a contactar. Que se le había rebelado todo el mundo, por la hora, y que tras contactar con el abogado navarro con el que tenía que tratar, había accedido a citarse por la tarde. Que la idea era salir a las dos y media de la tarde de Miraflores, en mi caso, el resto de la gente subirían algo más tarde en El Portillo, y volver en un tren a las siete y diez de la tarde. Eso me pareció bien. Y así lo hicimos. Salvo que como me propusieron otros amigos quedar a tomar unos chismes y cenar algo por el cumpleaños de uno de ellos, acabamos cogiendo un tren media hora antes (sin contar los retrasos).

Por lo tanto, se trataba de ver y fotografiar Tudela entre las 3:30 y las 6:30. Tres horas. Sin que tuviéramos mucha idea de lo que nos íbamos a encontrar. Yo había estado en Tudela en una ocasión. Mejor dicho, en la estación de Tudela. Fotografiando un tren histórico. Lo fotografié por la mañana en Casetas, al mediodía cogí un tren a Tudela, lo fotografié evolucionando en la estación, y cuando partió, cogí otro tren de vuelta. Os dejo un par de fotos de entonces, un 5 de abril de 2008, hace casi casi 17 años. La primera en la estación de Casetas, la segunda en Tudela. Qué deprisa pasa el tiempo.

Pero no salí de la estación en aquel momento. Iba a lo que iba. Así que en esta ocasión, al menos, había que recorrer el centro histórico de la ciudad. Así lo hicimos, dedicando un buen rato a visitar la catedral y su claustro. Al final, no nos sobró tanto tiempo como pensamos al principio. Y fue entretenido. Salvo porque había un viento relativamente intenso, que hacía que la sensación fuera de frío, aunque las temperaturas no eran demasiado bajas. En fin, es lo que hubo.

[Viajes] Resumen del viaje a Campo de Criptana y Alcázar de San Juan

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Esta serie de fotografías que ilustran esta entrada de este Cuaderno de ruta puede verse, comentada desde un punto de vista de la técnica fotográfica, en Carlos en plata.

He hecho una escapada de tres días a La Mancha. En concreto, a Campo de Criptana. Con una excursión a la vecina ciudad de Alcázar de San Juan. Quien siga mi Cuaderno de ruta sabrá que en los últimos tiempos, en las fiestas locales de Zaragoza aprovechamos para pasar el día en algún lugar accesible con el transporte público. Generalmente el tren. Pero en esta ocasión estaba abocado a irme solo.

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También se daba la circunstancia que estaba cansado… por una serie de cuestiones que no vienen al caso. Cansado… psicológicamente, no físicamente. Y necesitaba airearme. Así que después de considerar pros y contras, y viendo la posibilidad de acceder a estas ciudades manchegas que he mencionado con el tren de forma razonablemente sencilla y rápida, me decidí a irme solo tres días, dos noches. Desde el miércoles 5 de marzo, fiesta local en Zaragoza, hasta el viernes 7 de marzo. Hoy sábado, 8 de marzo, estaba prevista una salida de ASAFONA Asociación aragonesa de fotógrafos de naturaleza, al valle de Aisa en los Pirineos, pero se ha suspendido por las malas previsiones del tiempo. Por lo tanto, el objeto del viaje no era precisamente estresarme intentando cubrir el máximo espacio en el tiempo disponible. Al contrario. Era pasear por los lugares a visitar con tranquilidad, sin estrés, disfrutando de un paisaje que no conocía con antelación. Un paisaje marcado por la fama del Don Quijote de Miguel de Cervantes. Muchos han querido situar los molinos con lo que “guerreó” el hidalgo manchego en el cerro de los Molinos del Campo de Criptana.

Aunque otros los sitúan en Consuegra. Consideré la posibilidad de visitar ambos lugares… pero no me resultaba factible establecer una ruta razonable entre ambos puntos mediante el transporte público a pesar de estar separado sólo por 50 kilómetros. El transporte público en España en el interior de la península entre poblaciones pequeñas y medianas es entre penoso e inexistente. La desvertebración absoluta del territorio. El reino del coche privado, altamente contaminante y productor de CO2. A cambio, pasé unas horas el jueves a primeras horas de la tarde en Alcázar de San Juan, a 8 kilómetros de Campo de Criptana.

[Viajes] Rumanía y Añisclo/Monte Perdido, verano de 1987

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Esta serie de fotografías que ilustran esta entrada de este Cuaderno de ruta puede verse, comentada desde un punto de vista de la técnica fotográfica, en Carlos en plata.

Viajemos (fotográficamente) al pasado. Hace un par de fines de semana empecé a digitalizar antiguas copias fotográficas de antaño. Todo lo que tenía digitalizado hasta ese momento de la época en la que, comercialmente, sólo existía la fotografía sobre película tradicional basada en los haluros de plata, era desde 1989 hasta la fecha. Pero decidí recuperar algunos viajes que tenía por ahí, con mayor o, más bien, menor calidad. Sobre la cámara usada, seguid el enlace anterior. Algunas fotografías, en color, corresponden al viaje de final de carrera, a Rumanía, en la primera quincena del mes de julio de 1987.

La siguiente tanda, en blanco y negro, son del mes de agosto de ese mismo año. Yo ya me había recluido a estudiar el MIR, pero aun hice una escapada en el puente de agosto con unos amigos de la época, a los Pirineos. La intención era subir a Monte Perdido. Accedimos a la base de la ascensión desde el cañón de Añisclo, lo cual está muy bien, paisajísticamente hablando. Aunque acarrear todo lo necesario para acampar por las sendas que salvaban las paredes del cañón fue realmente cansado. Al final no subimos la montaña. Salió mal día. Y sólo disponíamos de ese día. Mala suerte. A la vuelta, paramos a visitar Aínsa y regresamos por la carretera de la Guarguera, poco transitada, y bonita de paisaje.

[Viaje] En el día en Madrid, con película fotográfica

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Esta serie de fotografías que ilustran esta entrada de este Cuaderno de ruta puede verse, comentada desde un punto de vista de la técnica fotográfica, en Carlos en plata.

Comenté hace casi cuatro semanas mi escapada en el día a Madrid. Una de esas escapadas frecuentes sin un propósito específico de ver algo, visitar algo, ni nada de esto. Hacer algunas compras, ver a la gente que quiero y que, por algún motivo que nunca entenderé, vive en semejante lugar… airearme en general. Viví un año en la capital, estudiando mi especialidad y haciendo estudios de posgrado, y luego la he visitado en numerosas ocasiones.

Por supuesto, siempre hago fotos. Incluso cuando paso por enésima vez por paisaje muy conocidos y muy trillados. Siempre hay alguna cosa que me llama la atención. O nuevas condiciones de luz. O algo que ha cambiado. Ningún paisaje, y menos los urbanos, son inmutables. Y como de costumbre en los últimos tiempos, dedico especialmente mi afición fotográfica a la película sensible tradicional.

Lo más destacado de ese día es que estuvimos caminando un rato, mientras mirábamos algunas tiendas y nos desplazábamos a otra zona de la ciudad, por Malasaña. Un entorno habitualmente animado, aunque no entre las tres y las cuatro de la tarde. Pero siempre surgen oportunidades. Y luego, conforme volvíamos por la tarde en dirección a tomar alguna cerveza y volver a la estación, por esa colección de reyes medievales de los reinos hispánicos, anacrónicos en sus atuendos y modales, que ornamentan la plaza de Oriente, frente al lateral del Palacio Real. Siempre nos generan alguna risa por su absurdo y falta de rigor histórico.

[Viajes] En el día en Gerona, con película fotográfica (II)

Fotografía, Viajes

Esta serie de fotografías que ilustran esta entrada de este Cuaderno de ruta pueden verse, comentadas desde un punto de vista de la técnica fotográfica, en Carlos en plata.

Esta es la segunda parte de mi experiencia fotográfica con película tradicional en Gerona el pasado 29 de enero. Ya comenté hace unos días el viaje ilustrándolo con las fotografías digitales realizadas para un uso más o menos inmediato, con una compacta digital. Más recientemente, la primera parte de las que realicé con una cámara para película fotográfica de medio fotograma, en las que se obtiene el doble de fotografías por rollo que en las que tienen unas dimensiones del fotograma más estandarizadas, de 24 x 36 mm.

Hoy cierro el ciclo de fotografías de ese viaje con las que realicé al caer la tarde, agotado el rollo que he mencionado de medio fotograma, con una cámara de fotograma completo. Y película con una sensibilidad superior, ya que fue utilizada cuando la tarde empezaba a estar algo más avanzada, algunas nubes amenazaban en el cielo de Gerona, y la luz era algo más escasa. Especialmente entre las estrechas calles del centro histórico de la ciudad, de carácter tan típicamente mediterráneo. Espero que os gusten.

[Viaje] En Daroca y Gallocanta con ASAFONA (Fotógrafos de naturaleza de Aragón)

Fotografía, Viajes

Esta serie de fotografías que ilustran esta entrada de este Cuaderno de ruta pueden verse, comentadas desde un punto de vista de la técnica fotográfica, en Carlos en plata. Aquí se reproduce parcialmente el texto de esa publicación.

Ayer hubo excursión en el día de ASAFONA Asociación aragonesa de fotógrafos de naturaleza, con destino a Daroca y la laguna de Gallocanta. Guiados por una socia de la asociación darocense, durante la mañana realizamos un recorrido por algunas de la zonas menos conocidas de esta localidad aragonesa, al sur de la provincia de Zaragoza, prácticamente lindando con la de Teruel.

Daroca es una población que tuvo su importancia en la edad media. Muchas de las leyendas que se cuentan de la ciudad tienen que ver con su posición dentro de la Hispania musulmana. Y aunque se habla mucho su condición de población fronteriza entre el reino cristiano de Aragón y los reinos musulmanes, lo cierto es que cayó en poder de Alfonso I sólo dos años después de la caída de Saraqusta.

Lo que recorrimos fueron algunos de los restos arqueológicos de las fortalezas que protegían la ciudad durante el siglo XI, con las murallas correspondientes, así como la Mina, un diversión de las aguas torrenciales que eventualmente asolaban la ciudad, a través de un túnel de más de medio kilómetro de longitud excavado bajo el cerro de San Jorge, realizado a mediados del siglo XVI, una impresionante obra de ingeniería para la época. Canaliza las aguas torrenciales hacia el río Jiloca, evitando el centro de la ciudad.

Tras comer en el albergue Allucant en Gallocanta, recorrimos diversos observatorio alrededor de la laguna con la esperanza de observar, y en el mejor de los casos fotografiar, las grullas y otras aves de esta cuenca endorreica que constituye una lugar de máximo interés ecológico. En estos momentos, con la mejoría del tiempo, las grullas están en plena migración hacia el norte, haciendo escala en su viaje en la laguna de Gallocanta. Estos días se pueden oir cuando sobrevuelan Zaragoza en grandes bandadas en dirección norte.