[Fotocomentario] «Pasamos muy buenos ratos, echando pan a los patos…

naturaleza

… y cuanto más pan echamos, mejores ratos pasamos.»

Anónimo

Esta era la cancioncilla que cantábamos de adolescentes y hacíamos, más que el pato, el ganso. Parece como un pasatiempo nacional que si hay un curso de agua, o estanque, la gente, especialmente los mayores o quienes pasean con niños, se dedique a alimentar con sobras o con pan a las aves como patos y gansos. También están los que alimentaban con granos a las palomas en las más céntricas plazas de la ciudad. Las cuales, con el alimento fácil y asegurado, acaban por convertirse en una plaga para la propia ciudad.

Y la tendencia no parece cambiar. Cuando decido hacer ejercicio, caminando un buen rato y a buen ritmo, varias de mis rutas habituales discurren a orillas del Canal Imperial de Aragón. Y no es infrecuente encontrar rincones llenos de basura y excrementos de las aves por ser los lugares donde las gentes se dedican a alimentarlas. Cuando uno viaja por el resto de Europa, lo habitual es que encuentre avisos a la población informando que eso es algo que bajo ningún concepto se debe hacer. Por varias razones. Dos ya las he mencionado; por motivos higiénicos, para evitar acúmulos de desechos, y para evitar que estos animales se conviertan en plagas. En el caso de las palomas, con sus corrosivos excrementos, generan cuantiosos daños. Trabajé en hospital en Huesca que, cuando se producían tormentas torrenciales, el agua que caía sobre el tejado arrastraba estos desechos, que atascaban las bajantes de desagüe y producía eventualmente peligrosos desbordamientos que afectaban a las áreas de hospitalización donde estaban los enfermos.

Pero estos usos también afectan negativamente a las aves, ya que los alimentos que se les proporcionan en esta actividad lúdica están desequilibrados para sus necesidades. Y además de que pueden convertirse en plaga por su mayor capacidad para reproducirse, también pueden enfermar o transmitir enfermedades. Recuerdo los avisos que había a orillas del Ródano cuando desaguaba el lago Lemán en Ginebra: «No alimenten a las aves; son lo suficiente listas como para buscarse la alimentación que necesitan por su cuenta». Y los ginebrinos, respetaban estas señales. Aquí, el ayuntamiento de la ciudad, ni siquiera se cosca de que conviene incluir estas advertencias. Algún día aprenderemos. Quizá. Tal vez.

Las fotos de hoy proceden del rollo que describo en Viejas conocidas con garantía de resultado – Leica CL con Summicron-C 40 mm y Kodak ColorPlus 200.

[Fotos] Paisaje urbano con el Takumar «radiactivo»

Fotografía

Cuando terminé con el rollo de película en color que le puse a la Leica Minilux en diciembre pasado, puse otro rollo para negativos en color en la Canon EOS 650 y la calcé con un venerable Takumar 35 mm de Pentax… que sirve para dar miedo a los incautos diciendo que es radiactivo. Y es cierto. Aunque carezca de peligro para la salud.

Los detalles técnicos en El radioactivo Takumar 35 mm sobre la Canon EOS 650. Por lo demás, os dejo algunos paisajes urbanos realizados esos días mientras deambulaba por la ciudad.

[Fotos] Apuntes fotográficos con película en color de junio y julio de 2020

Fotografía

El tipo de película es el mismo. Las cámaras que he usado con ella en junio y julio, muy distintas. Una minúscula cámara de medio formato de los años 60 del siglo XX, frente a la primera autofoco Canon EOS para película tradicional, con un objetivo de los años 2010. Pero los resultados no se llevan tanto. La EOS lleva ventaja, claro está, pero la pequeña Olympus Pen EE3 se defiende bien. En cualquier caso, ambas cámaras han recogido la abundancia de vegetación verde de este verano en Zaragoza. Una primavera húmeda más un verano cálido, pero no desmesuradamente caliente…

Los detalles técnicos en El verano más verde; junio y julio con Kodak ColorPlus 200.

Canon EOS 650 + EF 40/2,8 STM + Kodak ColorPlus 200

Olympus Pen EE3 + Kodak ColorPlus 200

[Viajes] Excursión al curso alto del río Martín con película tradicional

Viajes

Ya os he hablado de la excursión en el día que recientemente realicé al curso alto del río Martín. Me llevé un cámara con película tradicional. Los detalles técnicos los podéis encontrar en Excursión al curso alto del río Martín – Canon EOS 650 + EF 24-105L IS USM + Kodak ColorPlus 200.

Aquí os dejo unas cuantas fotos de la mañana, en los hocinos del Pajazo y en Martín del Río. Por la tarde en Peñas Royas, la luz era muy fea y no le puse otro carrete de película a la cámara.