[Viaje/arte/fotografía] Un día de exposiciones en Madrid (y otras cosas que ahora no vienen a cuento)

Arte, Fotografía

Esta semana he estado de fiesta. Me quedaban días de libre disposición, de esos que te vas reservando por si pasa algo, pero de los que no puedes reservar más de cuatro a partir del quince de diciembre. Así que me he dejado tres días para los de Navidad, y me he gastado cuatro cogiéndome unas pequeñas vacaciones esta semana, unidas al fin de semana largo de la Inmaculada Constitución. No han sido para hacer nada en especial. Algunas cuestiones domésticas, más cine y poco más. Pero el martes aproveché para hacer una escapada a Madrid. Tenía algunos compromisos personales que atender. Y tiempo de sobra para, además, visitar algunas interesantes exposiciones.

Impresionistas y fotografía en el Thyssen-Bornemisza

Vi anunciada esta exposición hace ya un tiempo. Incluso había hojeado su catálogo, a la venta en una librería de Zaragoza. Pero no tenía muy claro si justificaba el desplazamiento a verla. Al fin y al cabo, el impresionismo me cansa ya un poquito, salvo excepciones. Y lo que había hojeado en el catálogo no me decía gran cosa sobre la fotografía… Pero como surgió el viaje por otros motivos, no había ninguna excusa para no aprovechar.

Decir que la entrada a la exposición es la misma que la entrada al museo, por lo que con ella puedes ver la exposición temporal mencionada, la exposición permanente y otra exposición temporal en la que se muestran las obras de la colección relacionadas con la Bauhaus, con motivo del 100º aniversario de la escuela.

Esta última está bien, pero es una única sala con unas cuantas pinturas, interesantes, pero que no te dan una idea real ni amplia de lo que fue la Bauhaus. La exposición permanente ya la conocíamos bien, pero aprovechando la posibilidad de revisitarla, lo hicimos dirigiéndonos directamente a aquellas obras que más nos interesaban. Curiosamente, algunas de las más antiguas, y las más modernas.

En cuanto a la exposición de interés… No está mal. Una selección curiosa e interesante de cuadros impresionistas, y también de pintores impresionistas cuando abandonaron este estilo, y otra selección en paralelo de fotografías de época, mostrando la influencia mutua entre ambas. Aunque lo cierto es que más habría que hablar de la influencia de la fotografía en la pintura impresionista. Muchas de las fotografías son albúminas y copias a la sal de los años 50 y 60 del siglo XIX, previas a la aparición del movimiento impresionista a principios de los 70 de ese mismo siglo. Se ha dicho que la aparición de la fotografía liberó a la pintura. Disponiendo de un medio que documenta con cierta fidelidad el mundo, la pintura se pudo dedicar a buscar otras formas de expresión.

También encontramos algunas fotografías más tardías, cuando algunos fotógrafos abandonaron el interés documental por el artístico, adoptando inicialmente el llamado pictorialismo, en el que buscaban emular las cualidades visuales de las pinturas, y estos sí fueron influídos notablemente por el movimiento impresionista.

No está mal. No dejan hacer fotos. Ni siquiera para tomar nota de las cartelas de las obras. Pero tampoco es una exposición de primera línea.

Eamonn Doyle en Fundación Mapfre (Bárbara de Braganza)

Había oído hablar y visto alguna obra de Doyle con antelación, pero nunca me había detenido mucho en dicha obra. No obstante, parecía evidente que dado que desde el Thyssen hasta Bárbara de Braganza es un cómodo paseo, y que no quedaba lejos del lugar donde había quedado a comer, tocaba visitarla. Gratuita si eres cliente de Mapfre. Bien, pues.

Lo cierto es que me sorprendió muy gratamente. Basada en cuatro series, por un lado, i, End y ON, que reflexionan sobre las ciudades y la vida en el entorno urbano, y por otro lado K, más intimista, conceptual, asociada a la muerte de la madre, la exposición presenta copias de gran formato que llenan de forma amplia las paredes de los dos pisos que ocupa la exposición. Es difícil con esta presentación individualizar las imágenes individuales, por lo que la visita se hace contemplando el conjunto de fotografías como un todo, y no está mal. desde ese punto de vista.

Me gustó. Más de lo que esperaba. La impresión que deja la obra de un artista cambia mucho según cómo se presente, y en este caso gana mucho. Un sobresaliente a la amabilidad del personal de la sala de exposiciones que contrasta con la eficiente pero fría cordialidad del Thyssen.

Francesca Woodman en Fundación Canal (Mateo Inurria)

Woodman es un fenómeno reciente. Una popularidad en diferido. La fotógrafa se suicidó joven con solo 22 años, tras haber dejado tras de sí un cuerpo de obra que aúna a la vez la frescura y la espontaneidad, las ganas de experimentar de la juventud, con una profundidad conceptual que normalmente se atribuye a artistas más granados y experimentados. La pena es que hace casi cuarenta años que nos falta, y que hasta hace poco poca gente se había preocupado por esta obra. Ahora se ha puesto de moda rescatar fotógrafos olvidados de todo género, y afortunadamente tenemos amplio acceso a la obra de Francesca Woodman.

Ya dispongo desde hace unos años de un libro sobre una parte amplia de la obra de Woodman y estoy familiarizado con ella. También había tenido ocasión de contemplar obra en algún museo de arte contemporáneo. No grandes series, muestras pequeñas de su obra. Pero en esta ocasión, la exposición que viene de la mano de una comisaria del Moderna Museet de Estocolmo, presenta de una forma muy sistemática y didáctica las distintas series que han sido seleccionadas para la exposición. Esta no es exhaustiva, pero sí que es representativa, incluyendo unos cortos vídeos grabados por la fotógrafa y que permiten comprender mejor el proceso creativo de la joven. Quitado algún “error” en la traducción al español de las cartelas y de los comentarios de la comisaria, lo cierto es que la labor de esta me parece encomiable a la hora de disfrutar de la exposición. Muy recomendable.

[Fotos] Impresionismo en los sotos del Ebro

Fotografía personal

Los habituales de estas páginas quizá recuerden que una de mis zonas favoritas para ir a fotografiar paisajes sin salir de Zaragoza es el soto de Cantalobos, bosque de ribera aguas abajo del Ebro. Una de las cosas que quería averiguar es si podía acceder con facilidad a esta zona, y a la huerta de Las Fuentes, bajando desde mi casa en el barrio de San José hacia esta zona por la carretera de Castellón. Y el domingo por la tarde, que hacía muy bueno, cogí la Pentax K-x con el trío de objetivos SMC-DA Limited que abultan poco, para explorar. Y me fue bien. Hice fotografías de muy distinto tono y estilo, en función del paisaje y de la luz.

Cuando llegó el crepúsculo, decidí ensayar una técnica que he visto por ahí en varias publicaciones, para hacer fotografías a mano alzada con velocidades lentas de obturación, pero con el movimiento inevitable de la imagen controlado en cierta medida. El efecto que se busca es dar un tono impresionista a la imagen. Las que os traigo aquí están hechas así. No tienen modificaciones importantes mediante el software. Sólo el recorte a propociones 4:3 en lugar del 3:2 original, y ajustes de luminosidad y saturación. Nada más. Tendré que investigar más situaciones y posibilidades. Que pena que haya tan pocos bosques en los alrededores de Zaragoza.

Soto junto al Ebro

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Soto junto al Ebro

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Soto junto al Ebro

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Soto junto al Ebro

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Un día en Madrid; impresionistas y más

Arte, Viajes

Como comentaba en la breve entrada de ayer, me fui a pasar el día a Madrid. El plan era sencillo. Ver a los amigos, visitar la exposición sobre los impresionistas en la Fundación Mapfre, en su sede de Recoletos, comer y dar una vuelta, visitar alguna librería y volver. Misión cumplida. No era muy difícil. Con un día de relativo frío, pero soleado y agradable, llegué a las once y cuarto a Madrid, cogí un cercanías hasta Recoletos, donde me esperaban para visitar la exposición. Tras algo más de 2 horas de fila, visitamos una interesante exposición de la que me he traído el catálogo para ir digiriendo poco a poco. Aunque esencialmente se trata de fondos del Musée d’Orsay de París.

Beso

Un poco de romanticismo en la frialdad del hormigón de Madrid-Atocha - Panasonic Lumix GF1, G 20/1,7 ASPH.

El pífano en Recoletos

El pífano de Manet se asoma al Paseo de Recoletos para anunciar la exposición - Panasonic Lumix GF1, Leica Elmar-C 90/4

Esperando

En un día como ayer, cuando te toca el sol en la cola de espera, la cosa no va mal - Panasonic Lumix GF1, Leica Elmar-C 90/4

Fundación Mapfre - Recoletos

Pero a la sombra la "rasca" era notable, y todo el mundo hubiese dado algo por un café caliente a la entrada de la exposición - Panasonic Lumix GF1, G 20/1,7 ASPH.

Cumplido el trámite cultural, y acarreando el catálogo y unos estupendos Cuadernº’s que publica la Fundación Mapfre para sus exposiciones y de los que me traje varios, nos fuimos a comer algo, sin mucha complicación porque la hora era ya avanzada. Luego nos dimos un paseo mientras charrábamos y visitábamos algunas otras tiendas, además de sumergirnos en el ambiente general.

Esculturas - Xavier Mascaró

Esculturas de Xavier Mascaró en el Paseo de Recoletos - Panasonic Lumix GF1, Leica DG Macro-Elmarit 45/2,8

Virtuosos

La calle Preciados está llena de voluntariosos "artistas" deseosos de descargar los bolsillos de los turistas y paseante del pesado metal de las monedas; estos virtuosos músicos eran de los más aplaudidos - Panasonic Lumix GF1, G 20/1,7 ASPH.

Cansados

Actividad agotadora el turismo que lleva a sus practicantes a quedarse dormidos incluso en la bulliciosa Puerta del Sol - Panasonic Lumix GF1, G 20/1,7 ASPH.

Tras despedirnos en el intercambiador de Puerta del Sol, me dirigí poco a poco hacia la estación, aunque mi intención era pasar primero por la librería de La Fábrica. Para ello fui paseando por la calle Carretas para luego coger la calle Huertas hacia la calle Verónica donde se encuentra la librería. Lo cual siempre es un paseo agradable y curioso. En la librería compré algunos volúmenes y charré un rato con David, un tipo atento y amable. Si os gusta la fotografía y vais por Madrid, no dejéis de visitar esta pequeña pero cuidada librería. Y si no, podéis comprar a través de internet en el enlace anterior.

Nicolas Moya LIBRERÍA MÉDICA

Librería médica desde 1862, en la calle Carretas - Panasonic Lumix GF1, G 20/1,7 ASPH.

El lugar de la caipirinha

Trocha, el lugar de la caipirinha en la calle Huertas, lugar donde efectivamente me aficioné (con moderación) hace ya 20 años a este estupendo brebaje - Panasonic Lumix GF1, G 20/1,7 ASPH.

Nada de valor

Una asociación de comerciantes promociona el entorno del paseo que hice desde la Puerta del Sol hasta la librería de La Fábrica como el Barrio de las Letras, pero parece que hay otras actividades menos ilustradas por el lugar; no fue el único coche que vi con carteles de este tenor - Panasonic Lumix GF1, G 20/1,7 ASPH.

Después de la agradable visita a la librería, pasé por el CaixaForum donde también entré un momento en la librería, para luego ya llegar a la estación. Como me quedaba margen para coger el tren, pasé por el memorial para el recuerdo de las víctimas de los atentados del 11 de marzo de 2004. Me resultó un poco frío. No sé. Esperaba otra cosa. En fin. Y sin más, vuelta a casa. A descansar.

Silueta

Acceso a la estación de Madrid-Atocha por el Paseo de la Infanta Isabel - Panasonic Lumix GF1, G 20/1,7 ASPH.

Memorial 11-M

Memorial de las víctimas de los atentados del 11 de marzo de 2004 en Madrid-Atocha - Panasonic Lumix GF1, G 20/1,7 ASPH.

AVE Zaragoza-Huesca

A punto de salir, el AVE con destino a Zaragoza y Huesca, estacionado en la vía 3 de Puerta de Atocha - Panasonic Lumix GF1, G 20/1,7 ASPH.