PhotoEspaña 2021 lleva varias semanas en marcha. Mi intención inicial era pasarme algún día a ver exposiciones, y de paso ver a las gentes que me importan en la villa y corte, y que no nos vemos desde los prepandémicos tiempos. Pero las cosas se complican un día sí y otro sábado también. Así que no sé. De momento, contaremos que la más que establecida como uno de los referentes de la fotografía española, Isabel Muñoz, es la ganadora del Premio PHotoESPAÑA 2021. Que nos lo han contado en PAC Plataforma de Arte Contemporáneo, y que es una excusa tan buena como otra cualquiera para inducirnos a conocer el trabajo de la barcelonesa.
Sigo pendiente de comentar este rollo de cierta película de Lomography que nunca había usado… ¿Mañana? ¿El martes? Ya veremos.
Otro fotógrafo que es un referente de la fotografía española desde hace muchos años es Miguel Trillo. Siempre explorando el mundo de la juventud, empezando por el de la época de la movida, o siguiendo por el de las grandes metrópolis asiáticas. En Clavoardiendo nos cuentan como en este siglo XXI recurren a los mundos de fantasía y ficción para expresar sus inquietudes y sus cuestiones identitarias.
Booooooom es una plataforma en línea que nos muestra el trabajo de artistas diversos, entre ellos fotógrafos, de forma cotidiana. Esta semana me han llamado la atención los trabajos de…
El cálido acercamiento de Kristen Joy Emack a las relaciones entre tres primas, todavía adolescentes o preadolescentes, explorando los temas de infancia y familia.
También explora los temas de familia, aunque de una forma muy diferente, la canadiense Isobel Rae. Me gustan sus retratos.
Los monumentos brutalistas de los países de influencia soviética durante la guerra fría han sido objeto de muchas visiones por parte de diferentes fotógrafos desde hace tiempo. En Creative Boom nos cuenta como la fotógrafa de arquitectura Yang Xiao 杨潇 (Instagram) ha utilizado la noche y el flash o las luces andantes para dar un nueva visión, futurista, casi de ciencia ficción. Originaria de Pekín, actualmente la fotógrafa vive en España. Cosas. Es también diseñadora/dibujante.
Hoy se me ha hecho muy tarde y sin redactar mis recomendaciones semanales. Pues voy a poner algunas aunque sea de forma rápida. Acompaño de algunas fotos tomadas hoy mismo en el Museo de Zaragoza.
El artista multidisciplinar Katagiri Atsonobu utiliza el ikebana y la fotografía para hablarnos de la regeneración del mundo y de la naturaleza en el lugar que solía ser su residencia habitual, Minamisoma, en la prefectura de Fukushima, y que fue afectada por el gran terremoto de Tōhoku de 2011. Lo hemos visto en Pen Magazine ペン.
También en Pen Magazine ペン, hemos podido contemplar la visión del fotógrafo australiano Tom Blachford de los abundantes ejemplos de arquitectura brutalista en Tokio, con fotografías nocturnas inspiradas por el estilo Cyberpunk. El brutalismo nos es santo de mi devoción, pero las fotos de Blachford me llamaron la atención. El brutalismo es feo pero fotogénico.
El fotógrafo Wang Tianxi es chino, pero sus influencias vienen del vecino Japón y también de los Estados Unidos. Y me gusta la sencillez de sus composiciones realizadas sobre película de gran formato. Lo hemos visto en Photography of China.
Mucho me han gustado los retratos de James Barnor, de las comunidades africanas, sean en Londres o en su país nativo, Ghana. Aunque las indumentarias y los peinados denuncian el origen sesentero de las fotos, me han parecido universalmente interesantes. Lo hemos visto en Aesthetica Magazine, y en algún sitio más de los que no me acuerdo.
Me acostaba bastante más tarde de lo que últimamente es normal en mí, y a pesar de todos muchos consideraría «pronto» para un sábado por la noche. Y dándole muchas vueltas a la cabeza a un tema. Después de una muy agradable velada con unos amigos, de los de siempre, en el taxi que me traía a casa un tema, que no tenía excesivamente con las conversaciones mantenidas, se fijó en mi cabeza, hizo que me costara conciliar el sueño, y ha resurgido de forma recurrente en mi cabeza interrumpiéndolo varias veces. Así que estoy todavía cansado y somnoliento. Y no me apetece nada pensar lo que voy a escribir. No obstante, haré un esfuerzo par exponer algunas recomendaciones fotográficas este domingo.
Leyre se va de vacaciones y no volverá a escribir en su blog, Cartier Bresson no es un reloj, hasta septiembre. Pero nos deja un listado de 20 libros y alguna cosa más por si queremos rellenar el verano de fotografía, arte o cultura en general. Y me parece muy bien.
Activa en algunos de los grupos de fotografía en los que yo participo, contactos desde hace un tiempo en Facebook, aunque no nos conocemos personalmente, el excelente trabajo de Leonor Benito de la Lastra ha aparecido esta mañana en el tumblr de Gacougnol. También la podemos encontrar en Instagram, o en sitios como LensCulture. Así que no hay motivos para no conocer el trabajo de esta fotógrafa dedicada a procesos fotoquímicos y tradicionales desde Salamanca.
Siempre me han intrigado los bonsáis. Estos arbolitos, que pueden ser de gran belleza, «torturados» para mantenerse en tamaños diminutos para lo que podrían ser. En Pen Magazine ペン hemos conocido cómo el fotógrafo Masao Yamamoto los integra en el paisaje otorgándoles visualmente el lugar que no puede ocupar por las restricciones en su cultivo.
Y también desde Pen Magazine ペン, una serie que atraerá a los más fetichistas, ya que el barcelonés César Ordóñez se va hasta Tokio para fotografiar pies. De lo más diverso. A la moda. O no. Simplemente que muestran algún tipo de interés. Curioso. La serie se llama ashimoto 足元, algo así como «por los pies», o «paso», o «entre los pies»…
En la fotografía moderna, los adolescentes, especialmente las adolescentes, son un motivo favorito de muchos fotógrafos. En esta ocasión, como nos cuentan desde AnOther Magazine, en Derry, Irlanda del Norte, y de la mano de la cámara de Megan Doherty. Llevo ya un tiempo siguiendo a esta fotógrafa en Instagram. Me ha recordado una de las series más divertidas de Netflix.
Esta semana pasada he recibido uno de los últimos libros encargados a Another Place Press. Ya os he hablado de esta editorial en otras ocasiones, así que simplemente decir que está especializada en libros de fotógrafos que nos hablan de nuestra relación con el paisaje. Y a un precio económico.
El año que Jessica Auer se trasladó a vivir a Islandia coincidió con el año en que yo visité el país. Y también me interesé en mis fotografías por las gentes que se movían en el entorno del fenómeno turístico.
En esta ocasión se trata un libro de la fotógrafa canadiense Jessica Auer, titulado Looking North. Hace pocos años, la fotógrafa se trasladó a vivir a Islandia. De alguna forma, coincidiendo con el boom del turismo a la isla nórdica. Y fijó su mirada en ese fenómeno, y en el impacto en la vida de los islandeses. Nada de paisajes espectaculares con colores saturados y dimensiones magníficas, aunque esos paisajes están ahí, aunque presentados con más discreción. Son las personas. Los visitantes, los isleños que les prestan servicio, su relación con el paisaje, y también los elementos, casi siempre kitch o rondando ese concepto que suelen acompañar el fenómeno del turismo. En pocos días se ha convertido en uno de mis libros favoritos. Mi copia viene con una copia firmada y numerada de una de las fotos en tamaño DIN A4.
Stephen Shore es uno de los fotógrafos de referencia en el último tramo del siglo XX y aun en estos días. Y su trabajo también pone en relación el paisaje, natural o preferentemente urbano, con el ser humano que lo interviene o lo habita. En American Suburb X nos hablan de su trabajo Steel Town, nos habla del paisaje del cinturón de la industria siderúrgica en los Estados Unidos, relativamente venido a menos en las últimas décadas y su relación con esa población masculina, muy desorientada en sus valores, desgraciadamente granero de votos hacia Trump u otros populismos.
En Photography of China nos hablan de un trabajo de Kensuke Koike, fotógrafo japonés que interviene sobre fotografías antiguas, retratos, y cuya cuenta de Instagram vengo siguiendo desde hace años. En un momento dado se alío con el coleccionista francés de fotografías antiguas chinas, muchas veces anónimas, Thomas Sauvin, para realizar intervenciones sobre copias modernas realizadas a partir de negativos del álbum de un estudiante universitario de Shanghai en los años 80 del siglo XX. Y hay intervenciones realmente interesantes, sobre unas fotografías, unos retratos, no menos interesantes.
A partir de una serie de publicaciones en la cuenta de Tumblr Gacougnol, me interesé recientemente por el trabajo del japonés Hajime Sawatari. El fotógrafo japonés se centra principalmente en el retrato, a veces en el desnudo, centrando sus series en una única persona, principalmente una mujer. Pero sus sujetos son diversos. Pueden tener nombre o ser anónimos. Pueden ser posados o ser retratos al vuelo. Puede ser su hija. Todavía estoy explorando su trabajo. Y estoy contemplando la posibilidad de contemplar alguno de sus libros. Pero un poco más adelante. Que este mes ya he realizado algún gasto extra… y existe una innegable posibilidad de vacaciones con viaje en el horizonte.
Cuando se anunció el final de la vigencia del estado de alarma para el 9 de mayo de este 2021, segundo año de pandemia, se dio una circunstancia peculiar. Determinados municipios o comarcas de una comunidad autónoma podía estar confinadas por motivos epidémicos, pero no podía haber límites al tráfico entre comunidades autónomas. Algunas lo intentaron… porque cuando sucedió este final del estado de excepción, la última onda epidémica, ya no llevo la cuenta… porque todo depende de cómo se cuente, todavía hacía estragos. Pero los tribunales, que muchas veces han demostrado en el último año y medio que el derecho a la salud y la vida lo consideran por debajo en jerarquía a la economía y las finanzas, han ido anunlando estos intentos en buena parte de las comunidades autónomas. El caso es que… de perdidos al río. Con una dosis de vacuna ya puesta, y con unas razonables precauciones a la hora de tratar con los indígenas de la comunidad de Madrid, me planteé hacer un viaje en el día a la capital del reino.
Había varias cuestiones que me inclinaban a ello, de las cuales sólo comentaré una, puesto que las otras me parece faltas de interés en general o entran en el ámbito de los estrictamente privado, de lo que no suelo hablar aquí. Pero una de las que se puede comentar es que desde hacía tiempo sabía de una exposición en una de las salas de la Fundación Mapfre de la fotógrafa japonesa radicada en Francia, Tomoko Yoneda.
No son fotografías coloreadas como las de Kazusama Ogawa, de quien hablo más abajo, pero me ha parecido adecuado al tema traer estas fotografías de la rosaleda del Parque Grande de Zaragoza.
Yoneda me ha llamado la atención desde hace tiempo. Es una fotógrafa versátil, que utiliza cualquier medio fotográfico que le venga bien para sus intenciones. Lo mismo puede utiliza cámaras de gran formato o medio formato, que coger la pequeña Olympus Pen de su padre, con sus negativos subminiatura, la mitad de lo que se considera el negativo estándar que se consigue con película de 35 mm. Pero sobretodo me interesa por sus temas. Entre la antropología y la reflexión sobre el pasado, es una fotógrafa que basa muchas de sus series en la memoria histórica. En el regreso a los lugares que forman parte de hechos transcendentales, bien en la historia de la humanidad o de los países en general, o de la historia personal, un punto de vista más particular. Y estes es un enfoque que me atrae mucho.
Finalmente, no viajé a Madrid. Aparte de lo antipática que se está poniendo últimamente esa comunidad por diversos motivos, me encontré conque la exposición terminó sus días al mismo tiempo que el estado de alarma. Y algunas de las personas, amistosas y queridas, con las que pretendía encontrarme, no iban a estar disponibles con un margen de tiempo suficiente como para que nos pusiéramos al día en tranquila charla. Lo que sí hice, a cambio, fue comprar a través de internet el catálogo de la exposición. Fundación Mapfre siempre hace unos catálogos sencillos pero muy bien presentados. Y os lo recomiendo.
Y ya que estamos con una fotógrafa japonesa, añadiré algunas recomendaciones más sobre fotógrafos de esa nacionalidad:
En el Tumblr de Gacougnol, muy interesante para ver fotografías y conocer fotógrafos, pude ver la obra de Ayako Takaishi, realizada sobre medios fotoquímicos tradicionales. Lo que más me gustó e impresionó fue las naturalezas muertas. Pero no hay que desdeñar otros temas en la obra de la fotógrafa que se mueve a caballo entre Tokio y París. Su página web, que he enlazado antes, está todavía en desarrollo. Pero tiene dos cuentas en Instagram recomendables. Una para su trabajo más artístico, especialmente las naturalezas muertas, y otra para sus viajes y desplazamientos. Aunque el estilo visual de ambas es similar.
En Pen ペン Magazine me llamó la atención el artículo con las fotografías coloreadas a mano por Kazumasa Ogawa. Fundamentalmente, fotografías de flores. Ogawa fue un fotógrafo de la era Meiji. En aquella época las fotografías coloreadas a mano eran muy populares en Japón, aunque la mayor parte funcionaban como recuerdos de viaje, y escenificaban atuendos, personas o lugares más típicos del periodo Edo que de la época en que se hicieron. Pero las de Ogawa tenían un sentido en sí mismas, como reproducción de la realidad, complementando la fotografía con la pintura para una reproducción adecuada de las flores que interesaron al fotógrafo. Fue un fotógrafo prolífico, por lo que su obra abarca más ámbitos y géneros. Pero este es el que me ha interesado.
Así es. Últimamente no he tenido mucho tiempo para fijarme en los artículos de los sitios de fotografía que sigo en internet y componer un conjunto coherente de recomendaciones fotográficas para un domingo. Y eso que llevo varios rellenándolos con libros, revistas y otras cosas. Por lo que lo que tenía acumulado… acumula un tiempo. En fin. No obstante os dejaré algunas cosas que me han llamado la atención. Las fotografías son de este mismo fin de semana… que no ha sido muy boyante, pero alguna foto he hecho.
En el blog sobre (mayormente) fotografía con película tradicional 35mmc, publicaron hace unos días un artículo sobre una cámara de formato medio relativamente tardía. Recuerdo ver artículos sobre ella o una de sus derivadas en Chasseur d’images en los años 90. Era el sistema Rolleiflex 6000, en el que destacaba algún objetivo muy luminoso para el formato, teleobjetivos muy cortos o focales estándar largas. Como un Planar 110 mm f/2. Lo normal es que los objetivos más luminosos del formato medio abriesen como mucho a f/2,8. Pero se hicieron algunos objetivos en el intervalo de aperturas f/1,9 – f/2 que son muy apreciados por su capacidad de separar el sujeto retratado del fondo. Y a propósito de ello, mencionan en el artículos a Erich Salomon, un ingeniero y zoólogo alemán que devino fotógrafo, y que obtenía unos retratos espontáneos ambientales estupendos usando una Ermanox con un objetivo tremendamente luminosos para la época, un Ernostar 85 mm f/1.8, sobre placas de vidrio de 6 x 4,5 cm. He visto algún ejemplar de estas cámaras Ermanox en algún museo de la fotografía y siempre me han fascinado. Las fotos de Salomon están muy bien. Pero tuvo mal fin. Después de ser haber peleado para su país, Alemania, en la Primera guerra mundial, fue «premiado» siendo llevado a Auschwitz en la Segunda por su origen judío. Es lo que hubo… y en cierta medida, lo que hay.
En color, distintos modelos de Ermanox en el Museo del Aparato fotográfico de Vevey, Suiza. En blanco y negro, el ejemplar del Centro Portugués de Fotografía en Oporto.
Me gusta mucho el ya fallecido fotógrafo Peter Hujar. Una exposición sobre él pude ver hace pocos años en PhotoEspaña. En Lensculture nos hablan de una iniciativa de la escritora y fotógrafa Moyra Davey que ha reunido en un libro algunos textos propios, algunas de sus fotografías y fotografías de Hujar. Me entra cierta curiosidad por el libro. Ya veremos… Pero en general la cosa me ha interesada. Porque las fotos de Davey me han parecido que entonaban con las de Hujar.
El japonés Issei Suda ya ha aparecido en estas páginas. Fallecido recientemente, en 2019, Suda combinaba su mirada sobre las costumbres ancestrales del país isleño asiático, con una mirada crítica e incisiva sobre el Japón de su tiempo. En AnOther Magazine le han dedicado una entrada a propósito de un par de exposiciones en Amberes, una de ellas la primera gran retrospectiva fuera de su país. Pues debiera haber más porque es un fotógrafo realmente muy interesante.
En Pen Magazine han hablado de otro fotógrafo japonés cuya mirada me ha llamado mucho la atención. Se trata de Ryōji Akiyama. Por lo que se ve, en su momento realizó un trabajo sobre la niñez en su país, Japón, encontrando lo que llamó una infancia triste, con niños cansados, muy sometidos a presión en su entorno escolar y familiar. Estoy tratando de encontrar algo sobre ella. Sin embargo, la que se hizo más célebre fue una serie, muy amplia, de los años 80, en el ámbito de la apertura de relaciones entre China y Japón, muy deterioradas por la guerra de los años 30-40, en la que recogía la vida de la infancia en China… encontrándose una infancia feliz, de niños mucho menos presionados, que jugaban, que leían por placer… mostrándolo en unas fotografías que rebosan esponataneidad y alegría. Recientemente se ha publicado un nuevo tomo sobre inéditas de aquel trabajo que no se publicaron en su tiempo.
En Booooooom me ha llamado mucho la atención una serie de la fotógrafa norteamericana, joven, veinteañera, Meghan Marin (instagram). En ella refleja un viaje realizado en mayo de 2019 con su madre y su hermana menor, una adolescente. Su madre padece un trastorno mental grave, y tras el viaje sufrió una recaída y no han vuelto a verse. Por lo que estas imágenes, fotografías de un viaje familiar, pero magníficas en forma y fondo, adoptan una relevancia especial. A mí me han tocado el alma.
Por último, en Photography of China, me han gustado los retratos de Ye Fan (instagram), una shangainesa establecida en Nueva York, que ha trabajado con otras artistas de todo tipo, mujeres jóvenes nacidas en China y establecidas en los Estados Unidos. Este es uno de esos trabajos que me llama la atención más por la forma que por el fondo. Pero algunos de los retratos me han gustado mucho.
No he recogido muchas recomendaciones esta semana. Han sido siete días raros. ¿Malos? A ratos. Comenzó con la sensación de duelo, franca tristeza, por el fallecimiento de alguien que, sin ser muy cercano, representaba muchos recuerdos, muchas cosas buenas para mí. Y sólo tenía 43 años. Tristeza. Luego vino la vacuna con la covid-19… que en sí mismo es un buen acontecimiento. Pero me afectó algo, efectos secundarios normales y previsibles. Prueba de que mi sistema inmunitario funciona correctamente. Pero que me tuvo un par de tardes modorro perdido en casa. Eso sí… por la mañana me levantaba como una rosa, y no encontraba motivos para no ir a trabajar. Solo me fastidió las tardes. Y luego ya… un cúmulo de circunstancias, algunas laborales, otras no, acabó dejándome la cabeza como las maracas de Machín. Revuelta, ruidosa y sin un proceso de pensamiento claro y dirigido. Poco a poco, vuelvo a la normalidad. Creo. Pero aun así, tengo tres cositas que comentar.
Koyasan y los lugares sagrados de Kumano Kodo en la península de Kii, Japón, son una ilustración adecuada para la entrada de recomendaciones fotográficas de hoy.
En Cartier Bresson no es un reloj nos hablan de Trent Parke. Un fotógrafo que estuvo trabajando en blanco y negro toda su carrera, que ofreció un trabajo importantísimo (véase el video a continuación), pero que acabó agotado y dejó la fotografía.
Pero luego… volvió. En color. La reconciliación con el medio fotográfico cambiando la forma de ver y de expresarse. Mucho se ha escrito y se escribe sobre el blanco y negro como el medio fotográfico expresivo y artístico por excelencia. Yo sigo pensando que en realidad, el blanco y negro es más sencillo. Hay menos variables a gestionar en la imagen. Los grandes coloristas de la fotografía… son enormes. Y parece que Trent Parke puede ir en camino de convertirse en uno de ellos.
Uno de los mayores baldones de la especie humana es la esclavitud. En todas sus variantes, reconocidas o no «oficialmente». Hoy en día siguen existiendo esclavos. Personas que trabajan sin derechos y obligadas por las circunstancias; tráfico de personas, trabajo forzado, servidumbre vinculada a deudas, matrimonios forzados, trabajo infantil… En Feature Shoot nos hablan del trabajo de Marla Klein (instagram), fotógrafa norteamericana con fuerte compromiso social. Klein se fija en la industria de la moda, en la que tantas personas trabajan en condiciones indecentes en países sin consideración por los derechos laborales, o más en general, por los derechos humanos. Tres modelos vestidas «a la moda» por las manos de los trabajadores esclavos que trabajan para el mundo de la moda. Me ha impresionado. Por el simbolismo tan potente y por la calidad de las fotografías.
En Pen Online han presentado un libro, Koya Bound, que recoge el recorrido a pie de Craig Mod (instagram), caminante, escritor y fotógrafo, por las rutas de peregrinaje de Kumano Kodo por la península de Kii hasta el monte Koya. En nuestro último viaje por Japón visitamos varios de los lugares más característicos de estas rutas de peregrinaje, aunque nosotros no las unimos caminando, sino viajando en transporte público. Unos lugares bellos y culturalmente muy interesantes y que no estaban saturados de turistas frente a otros destinos. Me gustan las fotografías de Mod; también me gusta que me evoquen los recuerdos del viaje.
Hoy he tenido algo más de tiempo para revisar mis marcadores fotográficos. Por la tarde. No por la mañana, que ha sido ajetreada. Pero la tarde me la he tomado con mucha calma. Hasta me ha dado para revelar un rollo de fotografías en blanco y negro, que en estos mismos momentos se están lavando. O según lo que tarde en redactar esta entrada, puestos a secar. Normalmente revelo los lunes o martes. Pero mañana, hacia las cinco de la tarde, tengo la cita para mi primera dosis de vacuna para prevenir el covid-19 y es en la otra punta de la ciudad. Y si le diera por darme algún efecto secundario… pues también arruinado el martes. Así que, a revelar, hoy. Vayamos con los fotógrafos y fotógrafas que me han llamado la atención últimamente.
Las fotos acompañantes son del mismo rollo que las de ayer, tomadas con la pequeña Minox 35 GT-E sobre película Ilford FP4 Plus 125.
En el instagram de Revela-T encontré hace unos días una interesante entrada con algunas fotografías de Gertrude Käsebier. No es muy conocida entre los aficionados a la fotografía, aunque fue una fotógrafa de éxito a caballo entre el siglo XIX y el siglo XX, siendo probablemente su foto más conocida el retrato que le hizo a Evelyn Nesbit. Esta fue un actriz y corista que estuvo implicada en el asesinato de su amante por su marido, hecho que inspiró una interesante novela de E. L. Doctorow, que también se convirtió en película de cine y musical. Bueno… el caso es que la fotografía de Käsebier es muy notable y ejemplo de la fotografía de su época.
Ya he dicho en alguna ocasión anterior, que el instagram de Leire Etxazarra resulta tan recomendable como su blog sobre fotografía. Y en los últimos días/semanas he recogido dos entradas. La primera dedicada a Alan Schaller (insta) que tiene un estilo muy personal, humano y estéticamente atractivo para hacer fotografía documental en la calle. Más interesante que la mayoría de lo que se ve en este género fotográfico, tan estandarizado últimamente por las modas. La segunda dedicada Jonas Bjerre Poulsen (insta), arquitecto de formación, y que hace unas bellas fotografías en las que estudia las luces y las sombras, las formas y geometrías, pero sin perder la dimensión humana de sus contenido.
Otra fuente de recomendaciones que he encontrado últimamente es una revista en línea, la edición internacional de Pen ペン, dedicada al arte y la cultura japonesa o relacionada con Japón, disponible en inglés o en francés. Tres artículos me han interesado en estas útlimas semanas. El primero, dedicado al fotógrafo francés Maki, que recorrió durante quince años las calles de Tokio y otras ciudades japonesas, claramente influido por fotógrafos japoneses de la segunda mitad del siglo XX.
Los otros dos tienen un contenido muy social, que reflejan que Japón está lejos de la visión idílica que muchos viajeros y turistas ofrecen con sus vistosas imágenes. El primero, con obra del fotógrafo Miki Hasegawa, trata del maltrato infantil, específicamente de adultos que sufrieron abusos y maltratos en la infancia. Este es un problema sobre el que ya he leído varias veces como muy prevalente en el País del Sol Naciente. El segundo me llamó especialmente la atención, porque la fotoperiodista Shiho Fujada (insta) estudió fotográficamente el fenómeno de las mujeres de edad avanzada que delinquen con el fin de escapar de la soledad en la cárcel.
No hay bosques en los alrededores de Zaragoza, mi ciudad. Ni en muchos kilómetros a la redonda. Algún pinar, más bien reseco. Alguna arboleda. Y algún soto o bosque de galería, en las orillas de los ríos, a veces muy inextricables, especialmente después de alguna crecida de las aguas. Así que no tenemos bosques de estos, muy paseables y razonablemente extenso a tiro de caminata o pequeño desplazamiento en coche o en transporte público. Por eso me quedé con el trabajo Sylvania de Anne Beeke (insta), que publicaron hace unos días en Booooooom. Incluso si sus bosques pueden no serlo, o lo son sólo de modo conceptual.
De lo que peor llevo con la pandemia es la falta de libertad para viajar. Y si el 2020 conseguí salvar los muebles en el espacio entre el verano y octubre, en 2021 no se ve la luz todavía. Por ello, me ha llamado la atención en Lensculture el trabajo de Alison Luntz (insta) llamado Nostalgia in the backyard, en los que recrea fotografías vacacionales con fotos de diverso origen en tamaño póster en el jardín de su casa. La nostalgia del mundo, cuando uno está encerrado en su ciudad. O incluso en su casa.
Y ya que hemos hablado de la pandemia, vayamos por un momento a su origen, a Wuhan, una enorme ciudad que casi nadie conocía hasta enero de 2020, y donde el fotógrafo italiano Raul Ariano (insta) ha recogido escenas de la vida en la actualidad. Con un enorme sentido de calma e introspección. Y bellas. O a mí me lo parecen el retrato de la chica sumergida en el agua hasta el cuello me tiene hipnotizado… Lo he visto en 1854, un sitio de British Journal of Photography.
Comenzó la semana con el Día Internacional de la Mujer, así que hubo muchos artículos en la red de redes sobre el tema y la fotografía. Pero no mucho realmente novedoso que no se hubiera comentado en años anteriores. Así que, comprobando que muchas de las recomendaciones ya estaban comentadas en este Cuaderno de ruta o en carloscarreter.es, mi blog sobre técnica fotográfica… me quedé con la recomendación de Cartier-Bresson no es un reloj que nos hablaba de una mujer, fotógrafa, que vivió a caballo entre los siglox XIX y XX. Se trata de Christina Broom. Frente a la costumbre de la época en la que la mayor parte de los fotógrafos, y especialmente las pocas mujeres, trabajaban en estudio con su grandes cámaras de placas, Broom la cargó a cuestas y la sacó a las calles. Dejando fotografías documentalmente muy interesantes. Dedicó no poco tiempo y placas fotográficas al movimiento sufragista, pionero de los movimientos feministas.
En la cuenta de Instagram de Landscape Stories Magazine he podido hojear algunas páginas de What she said, libro de la fotógrafa Deanna Templeton, que explora fundamentalmente el mundo de las chicas adolescentes. Empezó en la fotografía muy joven, documentando el mundo de la escena punk en California en aquellos momentos. Ganas me entraron de adquirirlo, pero de momento no tal.
Fue de la cuestión del Día Internacional de la Mujer, he tenido la oportunidad de visitar en la sala de exposiciones del Torreón Fortea, del Servicio de Cultura del Ayuntamiento de Zaragoza, la exposición Fronteras del Mundo. Una reflexión colectiva de varios fotógrafos sobre la arbitrariedad de las fronteras entre países, la negación de la libertad de movimientos de las personas, el egoísmo de unos sobre el sufrimiento de otro, la construcción de muros para separar gentes con criterios puramente arbitrarios o para beneficio de unos pocos, si de alguien en realidad. Como dice la nota de prensa del ayuntamiento, «Oier Gil, Oscar Rodríguez Vila, Maysun, Juan Valbuena y Rubén Martín de Lucas son los artistas que participan en la muestra, que estará abierta hasta el 4 de abril». Estilos muy distintos de fotografía para abordar temas similares o complementarios. Desde los que responden al oficio de reportero gráfico puro y duro hasta los más conceptuales, a caballo entre la fotografía y la intervención o la performance. Pero todos interesantes.
También encuentro en otra cuenta de instagram, la de Leire Etxazarra, la mujer fotógrafa y periodista que está detrás de Cartier-Bresson no es un reloj, una recomendación sobre la obra del francés Julien Coquentin (instagram) en un bello ejercicio de nostalgia, recuerdo y homenaje a su abuela. He estado revisando su página web… y la verdad es que me gustan el conjunto de sus fotógrafías, tanto en contenido como en estética.
Termino con la entrada en Booooooom dedicada a Tamara Raynolds (instagram), fotógrafa nacida en Nashville, EE.UU. y que ha ido recogiendo en sus fotografías la experiencia de residir en el sur de los Estados Unidos, intentando escapar de los calificativos peyorativos de esta amplia región (incultura, fanatismo religioso, racismo, ultraconservadurismo) y enfocándose en las virtudes de la tierra y de las gentes. No sé si lo consigue del todo, sin caer en tópicos, pero las fotos me han gustado.
Como el domingo pasado. No ando sobrado de tiempo este domingo por la mañana, varias cosas pendientes y ya pasan de las diez… así que mis recomendaciones serán en forma de breves aseveraciones. Todas ellas cuestionables, pero es lo que hay.
No es cuestionable, creo, que Cartierbresson no es un reloj es uno de los blog sobre fotografía más interesantes escritos en lengua castellana. Leire Etxazarra hace una labor impagable y merece ser premiada con visitas periódicas a sus páginas. Esta semana nos presenta dos ¿Quién es…?
Si mi equipamiento de preferencia en la ciudad y alrededores suele ser las cámaras para película tradicional con algún objetivo de focal estándar o moderadamente angular, allí varié, y le calcé un supergrangular a una digital para hacer el recorrido entre ríos, de mi casa al Ebro y de allí remontando el cauce del Gállego desde su desembocadura hasta Santa Isabel.
¿Quién es… Arnaud Montagard? En esta ocasión Leire nos descubre a un estupendo fotógrafo colorista cuyas imágenes compara con grandes de la imagen como Wim Wenders, Stephen Shore, Saul Leiter, Fred Herzog, William Egglesto, Alex Soth, Todd Hido, Walker Evans (aunque este es más bien blanco y negro)… y a los cuadros de Edward Hopper. ¿Qué fotógrafo norteamericano no ha sido influido por Hopper? Afortunadamente. Aunque Montagard es francés… pero es otra historia.
¿Quién es… Evgenia Arbugaeva? (instagram) Hace años que me interesa esta rusa siberiana de rostro profundamente asiático, que se ha interesado especialmente por las difíciles tierras y ciudades de su ártico natal. Siempre me fascinan sus imágenes. Documentales, bellas y misteriosas al mismo tiempo.
Si hace unos días decía que seguía todos los días las publicaciones de Booooooom, pero pocas veces las marcaba para el domingo siguiente, me voy a tener que desdecir. Por que hoy traigo, del lunes, las fotografías de Hart Lëshkina (instagram, fotografías más comerciales, menos personales), realizando en sus fotografías escenificadas, con jóvenes actores adolescentes, un estudio sobre las dinámicas de grupo en esas edades.
Y el miércoles, nos mostraba el trabajo del nortemericano establecido en Canadá Will Cox (instagram), que busca a través de sus bellos paisajes, realizar una crítica sobre las incongruencias del sector inmobiliario a lo largo de norteamerica en relación con la riqueza o pobreza de las comunidades.
Y como mañana es el día internacional de la mujer, os propongo para terminar un artículo de Casual Photophile que nos recomienda el trabajo de cinco mujeres fotógrafas. Con la peculiaridad de que todas ellas utilizan la película tradicional para su trabajo. Nos sugiere el trabajo de Courtney Cheatham (instagram), Brandy Barham (instagram), Jessica Barrera (instagram), Sierra Jackson (instagram) y Ariela Badenas (instagram). En mucho casos, son más entusiastas que fotógrafas con una carrera establecida y reconocida. Pero quizá ese sea el mérito para destacarlas en una conmemoración como esta. El entusiasmo y las ganas, más que el acomodo a un estatus ya conseguido.
Me gustaría tener la imaginación y la creatividad suficiente para hacer collages fotográficos que me convencieses. Pero nunca se me ha dado bien. Qué frustración. Desde Cross Connect los imaginativos Collages de Shusaku Takaoka.
Me gusta el holandés Ed van der Elsken desde que me regalaron un libro suyo sobre el amor en la rive gauche. La del Sena en París, claro. Nos lo recuerdan en The Luminous Landscape, donde menos me lo esperaba.
Como hay varias referencia a China en la entrada de hoy, o Asia oriental en general, me ha apetecido con fotos de una de las tardes, uno de los atardeceres más agradables y más felices de mis últimos años en los viajes. Qué vuelvan pronto momentos como este. En la desembocadura del Tamsui en Taiwán, no lejos de la capital, Taipei.
En algún lugar de Tumblr volví a ver esta fotografía de Hiroshi Watanabe. Y también empecé a recordar porqué me encanta este fotógrafo nipón.
La página de Photography of China suele estar muy activa y no es raro que nos muestre el trabajo de fotógrafos muy interesantes; en los últimos días el de Hua Weichen, aquí, y el de Zoe Lu Jiatong, aquí y aquí.
Inciso: Ayer volví a ver La casa de las dagas voladoras y recordé porqué, de todas las wuxia que se pusieron de moda a principio de los 2000 esta es la que menos me gusta a pesar del primor técnico y estético con el que está hecho. Un año más tarde, Zhan Ziyi demostraría que era mucho mucho mucho mucho mejor actriz de lo que parecía en estos wuxia.
Booooooom nos trae todos los días obra de fotógrafos poco conocidos que están bien. Pero pocas veces la obra que nos muestran transciende mis deseos de recomendárosla. Pero la fotos de Nick Meyer (insta) sobre su lugar de origen me han gustado lo suficiente.
En American Suburb X nos hablan de una nueve serie de fotografías de Rebecca Norris Web, una auténtica poeta con la cámara fotográfica. Así que me la apunto.
Cierro con un recuerdo a una clásica de la fotografía del siglo XX que nos traen desde las páginas de Hünter Art Magazine. Nada menos que Diane Arbus. Si alguien de mis lectores no la conoce… es que no se ha enterado de qué va la fotografía. La de verdad, la auténtica, no la de las redes sociales tontacas.
Cuando salimos del cine el martes después de ver la sexta de las siete películas del ciclo de cine de Wong Kar-Wai que termina dentro de dos días, caminábamos en dirección a nuestras casas. Tranquilamente, pero con el tiempo justo para llegar antes del toque de queda impuesto por la importante transmisión todavía del maldito coronavirus. Y decíamos algo… no lo comentábamos ni lo discutíamos. Sólo lo expresábamos en voz alta. Desde 2014 hemos ido visitando regularmente los países de Asia oriental. Sólo faltamos en 2015. Y echamos de menos estos viajes. De alguna forma, limpian nuestras mentes de la carbonilla y la borra de vivir todo el año y durante toda nuestra vidas en un mismo entorno. Quizá por ello esta semana he acumulado recomendaciones que vienen de Asia. De una forma u otra. Tenía también un par de libros para comentar… pero lo dejaré para más adelante. No he terminado de digerirlos.
En PhotoBook Journal nos hablaron de Yumiko Izu (instagram). Fotógrafa que nació en Osaka, Japón, pero reside en algún lugar del estado de Nueva York. Y que se reconoce muy influida por la estética de Saul Leiter. Que a mi me gusta un montón. Luego, cuando visito su sitio web, veo que es alguna de sus últimas series la que se ve inspirada por la obra de Leiter. Pero le dedico un buen rato a revisar toda su obra. O al menos la que nos presenta ella en sus páginas.
Me dicen en Clavoardiendo que la Fundación Mapfre de Madrid expone una retrospectiva de la obra de Tomoko Yoneda. Pero no nos dejan ir a visitarla, salvo que vivamos en la capital. Así que, recomendación vana para muchos de los lectores de esta revista en línea. Es una de las tristezas frecuentes de estos días extraños de libertades recortadas. Incluso si son por un bien común, no dejan de ser libertades recortadas. Nos lo ha recordado en The Economist Intelligency Unit en su informe anual sobre el estado de la democracia en el mundo… que va a peor… España todavía está entre las plenas democracias… pero sin mucho margen. Dos de los países que he visitado en Asia oriental estos años han subido de categoría. Japón y la República de Corea, la del sur, han remontado gracias a unas centésimas de ganancia. Están siempre ahí ahí. En el límite entre las democracias plenas y la democracias defectuosas. Y España ha quedado justo entre las dos. Los tres países cierran el grupo de las democracias plenas. Si fuese como en los deportes, estarían en los puestos en riesgo de descenso. Taiwan, un país que no existe formalmente, sin embargo, ha subido 20 puestos, está en el 11º puesto de la clasificación, y es el país más democrático de Asia. También es uno de los que está en riesgo en un futuro de ser absorbido por la República Popular China, régimen autoritario que está entre los 20 países que más maltratan la democracia. Miren lo que pasa con Hong Kong que año tras año pierde puestos en la clasificación, y este año ha pasado de ser una democracia defectuosa a un régimen híbrido a caballo entre el autoritarismo y una democracia limitada. Y no pasa nada, porque nadie quiere molestar al gigante chino. Incluso hay muchos, prensa «democrática» incluida que no oculta su admiración por este estado autoritario. Pero a lo que íbamos… me gustaría visitar la exposición de Yoneda. Me gustan sus fotos. Me gusta la melancolía que desprenden. Me gusta su sencillez.
Ya que me he metido el berenjenal de hablar de la China autoritaria, podemos repasar en Photography of China la obra de Chen Qiushi (instagram), que nos habla de los trabajadores de las fábricas de la industria militar que fueron instaladas en el interior del país, lejos de los objetivos militares extranjeros, y que ahora son abandonadas. Y también son abandonados los trabajadores. Y su familias. Y llega la pobreza. Y la depresión. Y los desequilibrios sociales, económicos y educativos. Y una nueva emigración. Si hace décadas fueron obligados a trasladarse allí, ahora se ven obligados a trasladarse de allí. Los marxistas nos decía que tras la revolución y la dictadura del proletariado se llegaría al paraíso comunista. Pero si uno visita China sabe que a lo que se llega es a un extraño paraíso del capitalismo. La enorme ironía de las revoluciones proletarias… Las fotos de Chen son estupendas.
Hablamos de otra cosa totalmente distinta, sin salirnos de Asia. A finales de los años 50, el paleoantropólogo Louis Leakey puso en marcha un plan de estudio de los primates más cercanos al ser humano, chimpancés, gorilas y orangutanes. Y para ello contó con tres mujeres; Jean Goodal para los chimpancés, Dian Fossey, ya fallecida, muy conocida por cierta película, para los gorilas, y Birutè Galdikas, para los orangutanes. Su trabajo fue y es muy importante para el conocimiento y supervivencia de nuestro amenazados primos hermanos en el árbol filogenético. Se ha hablado mucho de los porqués de Leakey para confiar en mujeres para estos trabajos, y no voy a entrar. Pero me llamó la atención hace unos días en una entrada en Feature Shoot que, en la actualidad, fuera de aquellas iniciativas, sea otra mujer, Mariani «Bam» Ramli, la que lidere a través de la Gibbon Conservation Society, en Malasia, el estudio y la protección de uno de nuestros parientes olvidado u omitido por Leaky, el Gibbon. Y el fotógrafo de naturaleza y fauna salvaje Justin Mott (instagram) le dedicó uno de sus trabajos. Lo cual me parece fenomenal, y por eso lo traigo a estas páginas. Mott tiene una orientación claramente conservacionista en sus trabajos, lo cual siempre es un añadido en los fotógrafos de naturaleza, en unos tiempos en los que tantos «fotógrafos de naturaleza» van simplemente a por la foto espectacular de la que alardear en las redes sociales.