Una palabra tuya (2008)

Cine

Una palabra tuya (2008), 28 de agosto de 2008.

Nos encontramos esta semana ante una adaptación de una novela de Elvira Lindo, ejecutada por la guionista y directora Ángeles González Sinde. Producto nacional, por lo tanto, lo cual nos lleva a sentir dos sensaciones contrapuestas:

  • Por un lado, la esperanza de que el cine español recupere el tono de otras épocas, especialmente de los años noventa, con imaginación, algo de riesgo y buenas historias. Muchos deseamos volver a esa situación.
  • Por otro lado, el miedo a que sea más de lo mismo de lo que se hace hoy en día, y que está alejando notablemente a los espectadores del cine patrio. Aunque los cineastas españoles no se lo crean,… Qué se le va a hacer. Es así.

Mucho me temo que nos encontramos más cerca de lo segundo que de lo primero. Parece ya una monomanía la idea de que hay que hacer cine comprometido, y que esto consiste en sacar a personas que más parecen restos de un naufragio social, que viven en la periferia de Madrid. Parece que no puede haber compromiso con otras situaciones difíciles, parece que nada hay más allá de la periferia madrileña. Llega un momento, en que empiezas a ver estas situaciones como marcianas. Como si sólo existieran en el universo cinematográfico español, aunque sí que existan y puedan ser reales. Llega un momento en que se banalizan.

Por otro lado, tengo la sensación de que la historia, que tiene su interés en el planteamiento, no está bien contada. No he leído la novela en la que se basa, pero.. una de dos, o la novela no es muy interesante, o no se ha sabido adaptar al medio cinematográfico. Quizá lo segundo. Hay algunas cuestiones que lo indican. Los personajes no están bien presentados, y no por defecto, sino por exceso. Sabemos que tienen un pasado que los condiciona, que está ahí detrás. Pero la narración, en lugar de hacernos sentir interés, más nos lleva a pensar “venga ya, pesados, decidnos de dónde viene el problema, y avanzar un poco en lo que va a pasar”. Y en un momento dado, te das cuenta de que ya no te interesa, y aquellos momentos que deberían resultar los más dramáticos del filme… te dejan frío… También está el problema del manejo del tiempo cronológico. Hay elipsis, muchas. O si no no tiene sentido. La acción, para que sea coherente, debería pasar en el lapso no de semanas, ni siquiera meses, sino de años. Pero esto no está bien contado. Incluso cuesta un poco darse cuenta al principio de que la historia es un flash back… claro, que eso también pudo ser culpa mía. Uno no siempre está en la debida forma… Pero bueno… No acaba de encajar el asunto.

La interpretación es buena. Creo que Malena Alterio lo hace muy bien, y está correctamente acompañada del resto del reparto. Siempre he pensado que Malena Alterio era buena actriz. Pero da la impresión un físico poco destacado la ha relegado a papeles secundarios. Con frecuencia cómicos o humorísticos. Lo cual se ha visto empeorado por las tontadas que ha hecho en televisión. Porque da igual el éxito de audiencia que haya tenido; son tontadas. En cualquier caso, el trabajo actoral no basta para salvar la película. Quizá no es “salvar” lo adecuado; no basta para que nos interese el filme.

Resumiendo, otra oportunidad perdida para el cine español, últimamente poco motivador. No le pondré más que un cinco, con la misma nota en la dirección y un siete en la interpretación. Qué se le va a hacer.

Otras opiniones sobre el filme en:

Madrid, siempre Madrid. Para los cineastas españoles sólo existe la capital,… Aburren… como las colas ante Doña Manolita.

Doña Manolita

(Fujifilm Finepix F10)