Un museo sencillo pero coqueto, y con algunas cosas interesantes, el Nacional de Bellas Artes de Quebec. Arte de todas las épocas y mucha promoción de lo local sin olvidar lo universal.
Recorriendo los sitios señalados de la trascendente historia militar de la ciudad de Quebec. Los Llanos de Abraham, la ciudadela,… Y avanzando en mi diario de viaje por Canadá.
Primera tarde en Quebec. Cambio total de idioma, de ambiente, de cultura,… aun cuando sigamos en el mismo país. Algo que no pocos quebequeses cuestionan. Entre Montreal y Toronto la diferencia fue mucho menor. En fin, sigo adelante con mi diario de viaje.
Pues sí. Se nos ha despedido para siempre Nurse Jackie. Ha sido lo más destacado de esta semana. Pero eso merece una entra especial. Mañana o pasado mañana.
Por lo demás, he seguido revisando las novedades de este mes de junio, las series que pueden marcar mi cartelera veraniega. Estaba un poco sesgada hacia la ciencia ficción. O mucho. Pero de momento, tras dos episodios vistos, ya he decidido dar de baja Stitchers y Killjoys, porque son muy malas. Mr. Robot todavía está por ver, parece el mejor estreno hasta la fecha, y Dark Matter se mueve con cierta dignidad aunque sin que sea para tirar cohetes. Escéptico, pero con posibles. Humans, la serie de «replicantes» británico, también tiene su miga aunque está teniendo un desarrollo un poco plomizo para mi gusto..
No son pocas las series que nos llegan del otro lado del Atlántico que son de producción o de coproducción canadiense.
También empecé a ver el primer episodio de Ballers, fuera de la ciencia ficción sobre jugadores de fútbol americano retirados, y no me interesó nada. No lo terminé.
Ha vuelto Rizzoli & Isles, que como siempre es un entretenimiento intrascendente pero agradable, y tengo pendiente ir empezando a ver la nueva temporada de Orange is the New Black. Pero de momento me he dedicado a las novedades. Me estoy planteando recuperar alguna serie que de entrada no me interesó, pero poca cosa. En general, un escenario bastante pobretón, ya que algunas de las novedades pueden caerse en próximos episodios.
Unos paisajes y unos estilos de vida no muy diferentes a los estadounidenses, unidos a unos menores costes de producción, hacen que muchos de los paisajes urbanos o naturales que vemos estén rodados en Canadá.
He aguantado hasta el final Between, principalmente porque era una temporada de sólo seis episodios. Pero esta distopía localizada en un pueblo donde mueren en una epidemia todos los habitantes de más de 21 años, de producción canadiense, no me ha convencido. Así que aunque renovase, no volvería a verla. Así que nada… malos tiempo para la lírica televisiva. De momento lo único que se sujetan son las segundas o terceras temporadas de series ya conocidas. Y alguna de estas tampoco… En fin.
Como muestra traigo a esta página algunos paisajes urbanos de la ciudad de Kingston en Ontario. No muy lejos de la frontera con el estado de Nueva York, al otro lado del lago Ontario y el río San Lorenzo.
Niagara Falls… nadie tiene ni idea de cómo son las calles de esta población. Algunas de las cuales no está mal. Pero todos saben como son las cataratas. El ecuador de nuestro viaje. Y sin duda uno de los momentos más significativos del mismo, y así queda reflejado en el diario de viaje.
Versión original subtitulada en castellano para esta película con muchos alicientes a priori, que también se puede encontrar en la cartelera española con el título en castellano desvirtuado de «Viaje a Sils Maria». Por son más importantes las «nubes (clouds)» que el «viaje». Pero la capacidad de las distribuidoras españolas para causar desmanes en los títulos de las películas extranjeras es notable; en esta ocasión casi se podría decir que se han moderado.
Digo que la película tiene muchos alicientes. Para empezar porque está interpretada por la siempre interesante Juliette Binoche. En segundo lugar, porque aunque no he visto mucho cine de su director, Olivier Assayas, en algunos medios siempre despierta expectación. En tercer lugar, por que la réplica a la veterana y madura Binoche viene dada por dos actrices entre jóvenes y muy jóvenes de las que se espera mucho. O hay quien espera mucho. Ya veremos.
Maria Enders (Juliette Binoche) es una veterana actriz de cine y teatro que acude a la localidad alpina suiza de Sils Maria para un homenaje a un viejo amigo, escritor y director teatral, que le proporcionó en su juventud su primer éxito con la obra «Majola Snake» (la serpiente de Majola, un fenómeno atmosférico en este valle alpino, en el que las nubes procedentes de Italia parece deslizarse por el valle como una serpiente; ya he dicho que cambiar «clouds» por «viaje» en el título era una tontada como una casa). Pero el director se suicida allí mismo, en una casa de montaña, y el homenaje se convierte en póstumo. Al mismo tiempo, un joven director teatral, Klaus Diesterweg (Lars Eidinger) le propone volver a hacer la obra. Pero en lugar de la protagonista joven de más de 20 años atrás, la protagonista madura de la misma. Tras pensarlo y discutirlo con su joven ayudante, Valentine (Kristen Stewart), y encontrarse con la actriz de apenas 20 años que hará el papel que a ella le dio la fama, Jo-Ann Ellis (Chloë Grace Moretz), aceptará. Pero le producirá muchos conflictos personales.
Para ilustrar la entrada de hoy, nos iremos también a los Alpes suizos, también en la frontera con Italia.
Estamos ante la típica historia en la que una persona, una actriz llega a la madurez después de una vida de éxito, y se empieza a plantear las cuestiones que acompañan esa madurez. El nuevo tipo de papeles que le son ofrecidos, el escepticismo con el que acoge las propuestas o la vida en general, el empuje de nuevas generaciones de actrices, con nuevas formas de comportarse en sociedad y nuevas formas de interpretar y de entender las obras. Así como la desaparición de aquellos que influyeron en sus vidas. Es por lo tanto una película reflexiva que pivota en torno a al personaje interpretado por Binoche, y en el que las dos actrices jóvenes tienen dos misiones distintas. La asistente (Stewart) es el «pepito grillo» de la actriz. Con una lealtad incondicional, pero que se verá sometida a dura prueba, es la visión de la actualidad para una mujer que empieza a no comprender el mundo que le rodea. La actriz joven (Moretz) es el polo opuesto, el mundo moderno, frívolo, superficial, por lo menos aparentemente, cuyos valores han cambiado y, por consiguiente, su actitud ante el mundo y las obras a interpretar.
Por su puesto, el peso de la película, más allá de los bellos paisajes alpinos que se nos ofrecen, descansa en las sólidas interpretaciones de sus protagonistas. Desde luego de Binoche, que muestra una vez más su solidez y madurez interpretativa. Y luego la razonable competencia de sus «sparrings» más jóvenes, que hacen un trabajo suficiente, incluso meritorio, pero que de momento están a otro nivel. Por lo menos Stewart ha dejado de parecer que está permanentemente colgada, y hace creíbles los conflictos internos de su propio personaje. Moretz tiene un papel que corre el riesgo constantemente de sobreactuar y caricaturizar, y por lo menos tiene la suficiente contención para que no suceda.
Pero en lugar de visitar los Grisones, nos iremos al Valais (Wallis en alemán), y subiremos desde Zermatt a Gornergrat, frente al Monte Rosa.
Dicho todo esto, al final nos quedamos con una cierta sensación de vacío. De que hemos hecho un viaje… no necesariamente a Sils Maria, sino al interior de estas personas, pero que no hemos profundizado en exceso, y que nos hemos limitado a pasear por algunos lugares comunes, que ya se han tratado en otras ocasiones, sin aportar gran cosa nueva. La película se deja ver, es correcta, pero no va mucho más allá.
En la película se ven imágenes de un cortometraje de 1924 de Arnold Franck sobre el fenómeno de la «serpiente de Maloja», que os dejo a continuación por si os apetece verlo.
Navegando por las Mil Islas de río San Lorenzo desde Kingston. Mucha isla, mucha mansión y mucha casita de verano, para mucho pijo suelto en Canadá y los EE.UU. Aunque me hizo ilusión visitar la zona porque en ella transcurre algún capítulo de una interesante novela que leí hace pocos meses. Y sigo adelante con mi diario de viaje a Canadá