[PHotoEspaña 2011] Muchas caras,… o no,… o pocas,… o una… en Alcalá 31

Fotografía

En la sala de exposiciones de la Comunidad de Madrid, Alcalá 31, encontramos la última de las exposiciones que visité por la mañana. Tres fotógrafos, cada uno de ellos con una visión totalmente distinta del retrato. Mientras que Cindy Sherman se fotografía así misma transformándose constantemente en otras identidades en sus series Bus Riders, Murder Mistery People, ABCDE y Untitled Film Stills, Thomas Ruff fotografía distintas personas pero todas en la misma pose, con la misma actitud y con la misma iluminación, llegando casi a la despersonalización. Finalmente, Frank Montero Collado se fotografía a sí mismo representando escenas de la que fue su vida, pero con un aspecto exageradamente teatralizado. Bueno,… son distintas formas de ver el fenómeno del retrato.

Grandes fotos de Thomas Ruff en Alcalá 31

Grandes fotos de Thomas Ruff en Alcalá 31.

Pequeñas fotos de Cindy Sherman y Frank Montero Collado en Alcalá 31

Pequeñas fotos de Cindy Sherman y Frank Montero Collado en Alcalá 31.

Todas las fotos del día tomadas con una Leica D-Lux 5.

[PHotoEspaña 2011] Ron Galella en el Círculo de Bellas Artes y en la tienda de Loewe,… y algunas prostitutas más modestas

Fotografía

Simplemente con cruzar de acera, ya casi estás en el Círculo de Bellas Artes cuando sales del Instituto Cervantes. Y en este centro cultural siempre encuentras alguna de las exposiciones más significativas del festival PHotoEspaña. Dos exposiciones se pueden encontrar en este emblemático edificio de la madrileña calle de Alcalá.

Un culo en el Círculo de Bellas Artes

Un enorme culo iluminado por el sol nos recibe en el Círculo de Bellas Artes; pero esta foto, que no es muy buena, también me hace reflexionar sobre el lema del festival de este año, retrato y comunicación.

En una de las salas más pequeñas del Círculo pude visitar una pequeña exposición de Fernell Franco, Camara ardiente, en el que el fallecido fotógrafo colombiano nos muestra un reportaje sobre las prostitutas de la ciudad de Cali. Un reportaje en la que nos muestra a las prostitutas en los burdeles con una calidad entre irreal y clásica. Me pareció la exposición más interesante del lugar, aunque la más desapercibida.

Porque en un lugar más honorífico visité la dedica al paparazzo Ron Galella, algunas de cuyas fotografías se han convertido en iconos de la cultura popular de finales del siglo XX. He de decir que la fotografía de los paparazzi no me suele gustar. No es que las imágenes carezcan de calidad. Al contrario. En ocasiones son muy notables. Es que lo relaciono a dos fenómenos. Por un lado el de la invasión de la intimidad, de la vida privada, al que todos tienen derecho. Incluso los famosos. Pero por otro lado, porque lo asocio a un determinado tipo de periodismo o noticias en los que se crea información a partir del humo, de cosas que no deberían interesar a la gente si no fuera porque en el fondo somos tremendamente superficiales. Valga la contradicción. Pero bueno, todo hay que visitarlo y conocerlo. Para poder formar opinión.

La exposición de Galella comparte sede con la sala de exposiciones de la tienda de Loewe en la Gran Vía madrileña. Una sala de exposiciones con una decoración que puede producir fácilmente algún que otro desprendimiento de retina, y con un ambientador que te deja arruinado el sentido olfatorio de por vida. Eso sí, el personal es amabilísimo; de lo mejor que encontré en todo el día.

Ron Galella en el Círculo de Bellas Artes

En un documental, detalle de una de las fotografías más famosas de Galella; parece que tenía un fijación con Jackie Onassis.

Ron Galella en el Círculo de Bellas Artes

Lo más divertido, la narración de su encontronazo con Marlon Brando, que acabó con el fotógrafo en el hospital con la mandíbula rota; divertido no por el violento resultado, sino por cómo se narra. Estoy en contra, por supuesto, de cualquier tipo de violencia como forma de resolución de conflictos.

Ron Galella en la sala de exposiciones de Loewe

En la recargadísima sala de exposiciones de la tienda de Loewe, una foto realizada al año del incidente de la mandíbula, en la que con mucha sorna el fotógrafo se protege con un casco de fútbol americano.

Todas las fotos del día tomadas con una Leica D-Lux 5.

[PHotoEspaña 2011] Peso y levedad, fotografía latinoamericana en el Instituto Cervantes

Fotografía

Es también una constante que el Instituto Cervantes nos presente una colectiva de fotógrafos del otro lado del charco, generalmente con fuerte contenido social. Como toda colectiva, siempre tiene sus cosas mejores y sus cosas peores. Aunque en general este año me ha gustado más que la de años anteriores. Es posible que al centrarse este año en las personas, en los retratos, aumente el contenido general de las exposiciones.

De todos modos, la rojísima decoración de la exposición hizo que casi estuviera más pendiente del grafismo potencial de las fotografías que yo podría hacer allí que de la exposición misma. Pero bueno, conseguí centrarme e ir a lo que iba.

Peso y levedad (Instituto Cervantes)

Peso y levedad, el título de la exposición, destacando sobre las superficies coloradas que invadían el espacio.

Peso y levedad (Instituto Cervantes)

Se notaba que avanzaba la mañana; ya no estaba solo en las salas de exposiciones.

Peso y levedad (Instituto Cervantes)

La vistosa decoración no molestaba la contemplación de la obra expuesta, no obstante.

Todas las fotos del día tomadas con una Leica D-Lux 5.

[PHotoEspaña 2011] García Rodero en la fundación ONCE y Panamá y el Louvre en la Casa de América

Fotografía

Bajando por Recoletos, entre un momento en la sala de exposiciones de la Fundación ONCE, donde como el año pasado se presentan al mismo tiempo algunas obras de un artista consagrado, en esta ocasión Cristina García Rodero, junto con las de un artista patrocinado por la fundación, con alguna discapacidad, en este caso Rafael Sanz Lobato. Son unas pocas obras de cada uno de ellos, pero precisamente por eso nada cuesta entrar y admirarlas ya que pilla de paso.

Y tras este breve interludio, las exposiciones de la Casa de América siempre relacionadas con el mundo iberoamericano. Y las dos me parecieron muy entretenidas. La primera, Un mundo feliz – Panamá en ojos de Carlos Endara, nos ofrece una visión del país centroamericano en los ojos de este fotógrafo. Pero nos ofrece una visión optimista y alegre de un país que tenía, y probablemente conserva, bolsas de pobreza y desigualdades sociales. De ahí la comparación que se deduce del título de la exposición con la obra de Huxley, ya que detrás de tan optimistas imágenes hay una realidad menos idílica que sólo podemos suponer.

Otro tono totalmente distinto tiene la exposición del brasileño Alécio de Andrade, residente en París que dedicó décadas a fotografiar el Louvre y sus visitantes. Con mucho, mucho humor. Y también ternura hacia ese muestrario de seres humanos confrontados con algunas de las más significadas obras de arte del mundo.

Panamá en ojos de Carlos Endara (Casa de América)

Queda clara la moda en peinados en el Panamá de 1920, ¿no?; así lo reflejo Carlos Endara

El Louvre y sus visitantes de Alécio de Andrade (Casa de América)

Hay que pasar muchas horas a la espera o tener una gran visión fotográfica para pillar estas imágenes; o ambas a la vez, como Alécio de Andrade

Todas las fotos del día tomadas con una Leica D-Lux 5.

[PHotoEspaña 2011] Face Contact en el Teatro Fernán Gómez

Fotografía

El cercanías me dejó en Recoletos y de allí a Cólon, donde se encuentra la sala de exposiciones del Teatro Fernán Gómez es un paso. Creo que fui el primer visitante del día. Al personal se le veía fresco y relajado todavía, así que me recibieron con sonrisas. Estupendo. Porque uno de los deportes tradicionales de estas exposiciones es burlar las prohibiciones de fotografiar allá donde existen, para traer alguna imagen a este Cuaderno de ruta.

Face Contact es un exposición colectiva, en la que podemos encontrar todo tipo de enfoques y técnicas, tanto fotográficas como de otras artes de la imagen, el vídeo fundamentalmente, que se centra sobre el tema principal de este año en PHotoEspaña, el retrato y la comunicación. He de decir que disfruté mucho de la exposición, donde encontré muchas cosas interesantes. Por destacar algo, me interesó aunque me horroricé con el fenómeno de las fotografías de quinceañeras en Cuba, me gustaron la fotografías de Libia Posada sobre el maltrato a las mujeres, especialmente ese aspecto de retrato pictóricos del siglo XIX, y me divirtió el montaje de videos de beautifulagony.com, basado en gente que se masturba pero de la que sólo ves los hombros y la cara.

Ya sé picaruelos que os vais a ir todo al enlace anterior. Por el morbo. Lo siento. Esta gente exige pasar por caja para ver los vídeos,… Un poco al estilo de los sitios porno, supongo.

En fin. No creáis que lo mencionado es lo único ni lo más interesante. Es lo que más me ha llamado la atención a mí por motivos que van desde lo artístico, a la reflexión social, o la mera curiosidad.

Recomendación musical

Estoy escuchando Standing on the rooftop, el último disco de Madeleine Peyroux. Sigue cantando de maravilla esta chica. Pero se ha alejado bastante del tono jazzístico de sus orígenes. Más pop. Pero tremendamente elegante y de calidad.

Face Contact (Teatro Fernán Gómez)

Impactante recibimiento a la exposición con estas gigantescas fotografías de militares.

Face Contact (Teatro Fernán Gómez)

Una chica asiática dando gritos por los pasillo del metro; no sé yo muy bien...

Face Contact (Teatro Fernán Gómez)

Beautiful Agony; gente haciendo cochinadas, poniendo la cara, y escondiendo lo demás... seguro que es de lo que más éxito tiene... que ya conozco yo al personal...

Todas las fotos del día tomadas con una Leica D-Lux 5.

[PHotoEspaña 2011] Un día en Madrid; para ver fotos

Fotografía

Pues eso. Que ayer estuve todo el día en Madrid. Viendo fotografías. PHotoEspaña en su edición del 2011. Así que hoy, a lo largo del día, iré subiendo comentarios sobre las exposiciones que vi. Casi todas pertenecen a la sección oficial. En un día no da tiempo a más. Y es cansado. Más si la temperatura se pone en los treintaytantos. Que el asfalto de Madrid en verano es muy ingrato. Pero no estuvo mal.

Atocha - Cercanías

Antes de las 10 de la mañana ya estaba dispuesto a coger un cercanías que me acercase a la primera exposición; antes no merecía la pena, ya que hasta las 10 o las 11 no abren las salas de exposición.

Atocha - Cercanías

Un cercanías entra en Atocha, momentos antes de que llegue el que cogería yo; sólo hasta Recoletos, pero con el billete del AVE es gratis.

Escalera

Y a punto que estuve de matarme en las escaleras por culpa de una ciclista con muletas; sí, ya sé,... mejor dicho,... no sé cómo lo hacía... yo sólo la vi montar en el tren.

Todas las fotos del día tomadas con una Leica D-Lux 5.

[Libro de fotografía] The Misfits

Cine, Fotografía

No hay más que dar un breve paseo por las entradas de este Cuaderno de ruta para saber que cine y fotografía son dos de los elementos más importantes que configuran mis momentos dedicados al ocio y a la cultura. Cuando recientemente vi este libro en un estante de un comercio abierto hasta las tantas de la madrugada, tuve claro que tenía que ser mío. Engrosará mi colección de libros dedicados a la fotografía. Y específicamente, dentro de esta, la de los libros de fotografía con tema cinematográfico. Porque al fin y al cabo, The Misfits tuvo el rodaje más fotografiado de la historia del cine, y de la forma más prestigiosa.

The Misfits
Arthur Miller y Serge Toubiana (textos); Agencia Magnum (fotografías)
Phaidon; Londres, 2000
ISBN: 9780714839363

The Misfits, conocida en español como Vidas rebeldes, fue una película escrita por Arthur Miller para mayor gloria de la entonces sus mujer Marilyn Monroe. Dirigida por John Huston, contaba con un reparto de lujo en el que además del icono sexual y cinematográfico del siglo XX estaban también Clark Gable, Montgomery Clift, Thelma Ritter y Eli Wallach. Como aquí no vamos a comentar la película, me ahorraré el tema del argumento y la producción de la misma. Quizá en otra ocasión.

Pero lo que sí que fue interesante, y da lugar a este libro, es que se encargó a Magnum Photos la realización de la fotografía fija del rodaje. Y aquí empieza otra lista de ilustres que no se pueden ver en la gran pantalla. Pero que estaban ahí y nos dejaron un impresionante testimonio gráfico. Por orden alfabético, Eve Arnold, Cornell Capa, Henri Cartier-Bresson, Bruce Davidson, Elliott Erwitt, Ernst Haas, Erich Hartmann, Inge Morath y Dennis Stock. Ahí es nada, casi todos o todos ellos merecen un comentario por sí mismos. Incluso aquí hemos hablado del viaje de alguna de ellas a este rodaje a través de Norteamérica.

A partir de aquí, hay tres formas de leer y ver el libro. Una, desde el punto de visto mitómano, buscando la poses, las expresiones, conociendo algo más de esos mitos del cine que tantas veces hemos visto pero de quienes tan poco sabemos. De Marilyn en especial. Claro. Otra, desde el punto de vista cinéfilo, introduciéndonos con los fotógrafos en los entresijos de la producción de un filme, que tiene un especial significado por ser el último largometraje protagonizado y estrenado de la rubia actriz, y por Gable. Y la última, desde el punto de vista fotográfico, porque nos permite analizar y comprender las distintas formas de mirar y de fotografiar, de interpretar el mundo que les rodea a fotógrafos diversos enfrentados a las mismas situaciones. Algunos instantes los encontramos inmortalizados por distintos fotógrafos, y en no pocas ocasiones estos se convierten en contenido de las imágenes de sus compañeros.

En resumen, una delicia, imprescindible en la biblioteca tanto de los amantes al cine como de los amantes a la fotografía.

Paradójicamente, no recuerdo haber visto la película. Algo que tengo que resolver de inmediato.

Como ya he dicho, fue la última película de Marilyn, que se suicidó unos meses más tardes. También fue la última película de Clark Gable, que sufrió un ataque cardíaco dos días después del rodaje, que repitió diez días después, acabando con la vida del actor. A pesar de que Miller dedicó la película a la mayor gloria de Marilyn, su matrimonio no aguantó las intempestuosidades del rodaje, y acabaron divorciados ese mismo año. Al año siguiente, se casaría con una de las fotógrafas del rodaje, Inge Morath, matrimonio que perduraría hasta el fallecimiento de la fotógrafa en 2002.

Atardecer

Atardecer del día en que cogí las vacaciones, ayer; toca descansar, que bien me vendrá - Leica D-Lux 5

[Cine] Un cuento chino (2011)

Cine

Un cuento chino (2011), 27 de junio de 2011.

Dice una amiga mía que si quieres ir al cine, y al mirar la cartelera nada te inspira compruebes los repartos. Si en alguna sale Ricardo Darín vete a ver esa. También lo dice con Clint Eastwood. Pero hoy, quien nos ocupa, es el actor argentino. Por que en cartelera, a falta de propuestas mínimamente atractivas, descubrimos una película en la que salía Darín. Y esa es la que fuimos a ver.

Sinopsis

Comienza la película con un colorido prólogo, con coloricos a lo Amélie, que nos sitúa en un paradisíaco lago en algún lugar de china, donde una joven pareja se hace arrumacos en una barca, y donde el joven chino (Ignacio Huang) se prepara para declararse a su enamorada. Cosa que hubiera conseguido si no hubiese caído una vaca del cielo sobre la barca, y concretamente sobre la chinita, impidiendo ulteriores relaciones por defunción de una de las partes.

Inmediatamente, nos traladamos a un Buenos Aires mucho menos colorido, donde encontramos un ferretero de poca monta (Darín), muy obsesivo, muy solitario, que se entretiene recortando noticias absurdas en las páginas de sucesos de los diarios, viendo despegar los aviones en un aeropuerto, comprándole figuritas de cristal a su madre muerta, y no atreviéndose a enrollarse con Mari (Muriel Santa Ana), la cuñada de lo más parecido que tiene a un amigo, a pesar de lo que le gusta. La Mari, digo, no el amigo.

En un momento dado, se encuentra a un joven chino, casualmente el mismo que previamente a perdido a su novia de forma tan absurda, que es apalizado y despojado de sus pertenencias por unos taxistas. Ninguno habla el idioma del otro. Pero con diversas ayudas, sabrá el ferretero que el chico busca a su «tapo», una especie de tío. Y entre los dos comenzará una búsqueda, apoyados por Mari, que indudablemente les cambiará.

Realización y producción

Sobre una historia mínima, basado en una noticia real por la que unos militares rusos que habían robado unas vacas las soltaron sobre el mar hundiendo un pesquero japonés, el director Sebastián Borensztein nos ofrece una agradable historia de superación de la soledad, y de esperanza, básicamente un drama aderezado con algunos momentos de humor, bien dosificados, por el absurdo de muchas de las situaciones. Rodado en unos escenarios mínimos, muy austero todo, tiene como desventaja que al ser la historia tan pequeña, llega un momento en que hay que alargarla un poco forzadamente para llegar a construir un largometraje. Todo hubiera podido acabar antes, quedando muy bien. También resulta metida con calzador la referencia a la guerra de las Malvinas, origen de la misantropía del ferretero y que evidentemente se considera como una más de las muchas noticias absurdas que se producen en las noticias de los diarios. Finalmente, la historia termina por derroteros previsibles aunque agradables, cumpliendo con su papel de entretener, sensibilizar, y hacer pensar un poquito, nada que te produzca dolor de cabeza.

Interpretación

Este es el principal activo de la película, ya que inmediatamente  sientes simpatía por los tres personajes principales: el ferretero, la Mari y el chino. Si Darín es un actor habitualmente muy competente, no nos decepciona en esta ocasión. Pero los otros dos intérpretes están perfectos. La expresividad de Huang es perfecta para un actor que apenas puede comunicarse mediante el texto hablado, y Santa Ana aporta las necesarias dosis de dulzura y paciencia para contrarrestar las aristas del ferretero, sin que se hagan empalagosa o pesada en ningún momento. Un reparto corto, pero muy equilibrado.

Conclusión

Pues una película que se puede ir a ver sin ningún problema. Que no llegará al nivel de las mejores películas argentinas que nos han llegado en los últimos años, pero que contribuye con algo más que dignidad a cubrir el hueco en la cinematografía en castellano que las producciones españolas no saben, no pueden o no quieren cubrir. Yo me lo pasé muy bien, salí con muy buen sabor de boca y agradecí una vez más a la tierra y al genio Argentinos por darnos un cine que nos gusta, distinto de las tradicionales propuestas yanquis. Y que sea por muchos años.

Calificación

Dirección: ***
Interpretación: ****
Valoración subjetiva: 
***

Recomendación musical

Ya que estamos en territorio porteño, lo suyo son los tangos, las milongas, y otros sonidos similares. En los años 90, en poco tiempo disfrutamos de un par de películas con el tango como leitmotiv. Me quedo con con The Tango Lesson, dirigida e interpretada por Sally Potter, que tenía una banda sonora excelente.

Solar

Entorno urbano, casi suburbial, como el que se nos ofrece en estas películas del otro lado del charco - Pentax K-x, SMC-DA 40/2,8 Limited

[Breve – foto] Henry Hargreaves Au naturel in 3D | La Lettre de la Photographie

Fotografía

Henry Hargreaves Au naturel in 3D | La Lettre de la Photographie.

En la La Lettre de la Photographie se nos ponen frívolos, y nos recomiendan el libro de de Henry Hargreaves, Au naturel in 3D. O lo que es lo mismo, tetas de todos los tamaños formas y condición, aunque en general en buenas condiciones, para ver en tres dimensiones. Hacen falta las gaficas con los cristales bicolores, eso sí, para apreciar los volúmenes. Curioso. Pícaro.

[Breve – foto] MEP1 Jane Evelyn Atwood | La Lettre de la Photographie

Fotografía

MEP1 Jane Evelyn Atwood | La Lettre de la Photographie.

Un cierto aire a las fotografías de Diane Arbus destilan las de Jane Evelyn Atwood que nos anuncian se van a exponer en la Maison Européenne de la Photographie. Indudablemente, algunas de ellas lo tienen. Aunque también percibo elementos propios originales en la fotógrafa. Quien estuviera en el Marais parisino para pasarse a comprobarlo.