Como ya he comentado en alguna ocasión, me gusta llevar encima alguna cámara de fotos con película, generalmente negativos en color, aunque no exclusivamente, que me sirva como bloc de notas, como cuaderno de apuntes fotográficos. Y las de hoy corresponden a las primeras semanas de febrero. Nada especial, pero quedaron bien. Creo.
Sigo probando cosas con la cámara llegó recientemente a mis manos. En esta ocasión, con un teleobjetivo corto, una focal de 90 mm, cuyo correcto funcionamiento con la cámara quería comprobar. Los detalles técnicos los podéis encontrar en Segunda ronda con la Leica M6; con el Leitz Elmar-C 90/4.
Por lo demás, tranquilo paseo de seis kilómetros el domingo por la mañana, atravesando el centro de Zaragoza, antes de comer un picoteo con queso, paleta ibérica, y otras delicatessen.
A finales del mes de febrero he llevado encima mi Leica M2, una de las cámaras a la que tengo más cariño con un rollo de película negativa en color. Pero de este rollo de película negativa en color no estoy demasiado satisfecho. Porque cometí un error sistemático al exponer todo el rollo. Igual le tengo que dar una vuelta de nuevo…
Me han prestado una cámara. Por un tiempo, relativamente, indefinido. Mientras me pienso si me interesa o no. La he probado en un paseo al vuelo, casi improvisado, después de salir de trabajar. Antes de que llegue esa borrasca que anuncian. Y los resultados, de momento son muy buenos. Pero el jurado todavía está deliberando, y pasará tiempo antes de que llegue a una conclusión, sobre mi merece la pena o no la adquisición. Es que no es barata. Y ya tengo algo muy parecido.
Hay mucha gente que alaba la luz y el sol de este país, España. Especialmente cuando llega la primavera y el verano. No deben ser aficionados a la fotografía. Para mí, la luz entre los dos equinoccios, en estas latitudes, y con un clima seco en el que las nubes no están ahí para matizarla, es demasiado dura y agresiva. Soy una persona que necesita la luz, pero que se abruma por la luz intensa y dura.
Por eso, me gusta la luz del resto del año… desde un par o tres semanas después del equinoccio de otoño hasta dos o tres semanas antes del equinoccio de primavera. Cuando el sol viaja más bajo sobre el horizonte y la luz no es tan dura, y la más frecuente presencia de nubes en el cielo la matiza además. Salvo cuando llegan las nieblas, claro… momentos en los que acabo por deprimirme si se prolongan muchos días… semanas. Por eso, me gusta aprovechar las últimas semanas de febrero. Por que ya hay días en las que la luz se hace demasiado dura y pesada. Los detalles técnicos de las fotos en Ilford HP5 Plus 400 en su punto justo – con Fujifilm GS645S Wide 60.
En frente del lugar donde trabajo se encuentra el hospital psiquiátrico más importante por el número de personas ingresadas de Zaragoza y Aragón. Pero el propio lugar donde trabajo, los bloques de casas vecinos y un gran parque que rodea ese hospital formaron en su momento parte del centro psiquiátrico. Por causas familiares, yo lo conocí y lo visité desde mi más tierna infancia. Desde antes de tener recuerdos sobre el lugar. Y mis primeros recuerdos, en los últimos años de la dictadura, no tienen precisamente una connotación especialmente positiva hacia la forma en que se gestionaba aquel lugar y hacia las personas de vida religiosa que gobernaban la cotidianeidad del centro. Unos centros, lo de la triste posguerra y dictadura, que lo mismo servía para recluir a un enfermo mental, que a una persona con discapacidad, que a un represaliado del régimen. De por vida, en la práctica. No voy a entrar en detallar los recuerdos. Simplemente que las fotos que tomé con la Fujifilm Instax SQ6 me los han evocado.
No terminé todo el cartucho de fotos en ese paseo por el Parque de Delicias de Zaragoza, que por su ambiente actual de lugar de ocio y esparcimiento, ya tiene poco que ver con aquello que fue. En los días siguientes lo terminé por los parques del Ebro en la Almozara. Los detalles técnicos de las tomas fotográficas en Aplicando lo aprendido con la Instax Monochrome a la Instax Color.
El objetivo de estas fotos realizadas con película en blanco y negro era muy concreto. Quería documentar fotográficamente determinados lugares o rincones de Zaragoza con unos fines ulteriores que ahora no vienen al caso. Así que dejando de lado esa cuestión simplemente os muestro algunas de las fotos, que además me sirvieron para probar una combinación de cámara y película fotográfica que hasta ahora no había utilizado.
Que conste de antemano que lo del concepto de la «lomography», el 99 % de las ocasiones me parece una memez. Hacer fotos sin ton ni son confiando que alguna, por causa del azar, saldrá curiosa, interesante, intrigante o divertida… no es lo mío. Me gusta saber lo que hago y saber porqué lo hago bien o porqué lo hago mal. Pero me pasaron un rollo de película negativa en color Lomography 400 y me la llevé de paseo a final de mes. Bueno… pues ya está.
Como viene siendo costumbre en los últimos tiempos, suelo llevar en el macuto o mochila de ir por la ciudad una cámara, compacta o no excesivamente voluminosa, para tomar apuntes fotográficos con película negativa en color. Y hoy os traigo las de la buena parte de la primera mitad, y algo más, de enero de 2021.
Desde la gran nevada, para lo que se estila por estas latitudes, del 9 de enero, el río Ebro ha llevado una caudales enormes de forma constante. No se han informado de grandes avenidas con daños, o yo no me he enterado de ellas. Pero a su paso por Zaragoza a inundado alguno de los paseos habituales a sus orillas. Y lleva así ya varias semanas, con ligeros descensos, y luego nuevos ascensos.
El día 1 de febrero me cogí fiesta. No se puede ir a ninguna parte todavía. Pero en los casi 1000 kilómetros cuadrados de término municipal que tiene Zaragoza, se puede dar uno buenas caminatas. Hasta la Cartuja Baja, barrio rural de la ciudad, desde mi casa, por la vía más corta, hay unos 8 kilómetros. Pero metiéndose por caminos diversos entre la huerta de las Fuentes y la pasarela del Bicentenario, hicimos prácticamente quince. Y me llevé alguna cámara que otra.
Es en realidad el penúltimo, porque el último lo terminé a caballo entre el 2020 y 2021 y fue en blanco y negro. Y ya os presenté algunas fotos de aquel… que fueron tomadas antes que las que hoy traigo aquí. Por lo que las fotos de hoy son las últimas del 2020. En película negativa.
Me he regalado a mí mismo una accesorio para la Hasselblad, un visor de prisma con fotómetro, para hacer más cómoda la fotografía en entorno urbano con esta gran cámara,… que además es grande. Y parece que va bastante bien.